Logos Bible Study

Salmo 52–55

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Salmo 52

Lo vano de la maldad que se gloría

Para el director del coro. Masquil de David, cuando fue Doeg el edomita e informó a Saúl, diciéndole: «David está en casa de Ahimelec».

¿Por qué te glorías del mala, oh poderoso?

La misericordia de Dios es constanteb.

Tu lengua trama destruccióna

Como afilada navajab, oh artífice de engañoc.

Amas el mal más que el biena,

La mentira más que decir lo que es justob.

(Selah)

Amas toda palabra destructora,

Oh lengua de engañoa.

Pero Dios te destruirá para siempre;

Te arrebatará y te arrancará de tu tiendaa,

Y te desarraigaráb de la tierra de los vivientesc.

(Selah)

Los justos verán esto y temerána,

Y se reirán de élb, diciendo:

«Ese es el hombre que no quiso hacer de Dios su refugio,

Sino que confió en la abundancia de sus riquezasa

Y se hizo fuerte en sus malos deseosb».

Pero yo soy como olivo verde en la casa de Diosa;

En la misericordia de Dios confío eternamente y para siempreb.

Te daré gracias para siemprea por lo que has hecho,

Y esperaré en Tu nombre, porque es buenob delante de Tus santos.

Salmo 53

Necedad y maldad de los hombres

Para el director del coro; según Mahalatdag. Masquildot de David.

aEl necio ha dicho en su corazón: «No hay Dios».

Se han corrompido, han cometido injusticias abominables;

No hay quien haga el bienb.

Dios ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres

Para ver si hay alguien que entienda,

Alguien que busque a Diosa.

Todos se han desviado, a una se han corrompido;

No hay quien haga el bien, no hay ni siquiera unoa.

¿Acaso no tienen conocimiento los que hacen iniquidada,

Que devoran a Mi pueblo como si comieran pan,

Y no invocan a Dios?

Donde antes no había terror, allí tiemblan de espantoa,

Porque Dios esparció los huesos del que acampaba contra tib;

Tú los avergonzastec, porque Dios los había rechazadod.

¡Oh, si de Sión saliera la salvación de Israel!

Cuando Dios restaure a Su pueblo cautivo,

Se regocijará Jacob y se alegrará Israela.

Salmo 54

Oración pidiendo ayuda divina

Para el director del coro; con instrumentos de cuerda. Masquil de David, cuando los zifeos vinieron y dijeron a Saúl: «¿No está David escondido entre nosotros?».

¡Sálvame! Oh Dios, por Tu nombrea,

Y hazme justicia con Tu poderb.

Escucha mi oracióna, oh Dios,

Presta oído a las palabras de mi bocab.

Porque extraños se han levantado contra mí,

Y hombres violentosa buscan mi vidab;

No han puesto a Dios delante de síc.

(Selah)

Pero Dios es el que me ayudaa;

El Señor es el que sostiene mi almab.

Él devolverá el mal a mis enemigosa;

Destrúyelosb por Tu fidelidadc.

Voluntariamente sacrificaré a Tia;

Alabaré Tu nombreb, oh Señor, porque es bueno.

Porque Él me ha librado de toda angustiaa,

Y mis ojos han visto a mis enemigos derrotadosb.

Salmo 55

Oración del perseguido

Para el director del coro; con instrumentos de cuerda. Masquil de David.

Escucha, oh Dios, mi oracióna,

Y no te escondas de mi súplicab.

Atiéndeme y respóndemea;

Conmovido estoy en mi quejab y muy conturbadoc,

A causa de la voz del enemigo,

Por la opresión del impíoa;

Porque echan iniquidad sobre míb,

Y con furia me persiguenc.

Angustiado está mi corazón dentro de mía,

Y sobre mí han caído los terrores de la muerteb.

Terror y temblor me invadena,

Y horror me ha cubiertob.

Y dije: «¡Quién me diera alas como de paloma!

Volaría y hallaría reposoa.

»Ciertamente huiría muy lejos;

Moraría en el desiertoa.

(Selah)

Me apresuraría a buscar mi lugar de refugio

Contra el viento borrascoso y la tempestada».

Confunde, Señor, divide sus lenguasa,

Porque he visto violencia y rencilla en la ciudadb.

Día y noche la rondan sobre sus muros,

Y en medio de ella hay iniquidad y malicia.

Hay destrucción en medio de ellaa,

Y la opresión y el engaño no se alejan de sus callesb.

Porque no es un enemigo el que me reprochaa,

Si así fuera, podría soportarlo;

Ni es uno que me odiab el que se ha alzado contra mí,

Si así fuera, podría ocultarme de él;

Sino tú, que eres mi igual,

Mi compañero, mi íntimo amigoa;

Nosotros que juntos teníamos dulce comunión,

Que con la multitud andábamos en la casa de Diosa.

Que la muerte sorprenda a mis enemigosa,

Que desciendan vivos al Seolb,

Porque la maldad está en su morada, en medio de ellos.

En cuanto a mí, a Dios invocaréa,

Y el Señor me salvará.

Tardea, mañanab y mediodíac me lamentaré y gemiré,

Y Él oirá mi voz.

En paz redimirá mi alma de la guerra que hay contra mía,

Pues son muchos los que están contra míb.

Dios oirá y les responderáa,

Él, que reina1 desde la antigüedadb,

(Selah)

Porque no hay cambio en ellos

Ni temen a Diosc.

Aquel ha extendido sus manos contra los que estaban en paz con éla,

Ha violado su pactob.

Las palabras de su boca eran más blandas que la mantequilla,

Pero en su corazón había guerra;

Más suaves que el aceite eran sus palabrasa,

Sin embargo, eran espadas desnudasb.

Echa sobre el Señor tu carga, y Él te sustentaráa;

Él nunca permitirá que el justo sea sacudidob.

Pero Tú, oh Dios, harás caer a los malvados en el pozo de la destruccióna;

Los hombres sanguinariosb y engañadores no vivirán la mitad de sus díasc;

Pero yo en Ti confiaréd.

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Footnotes

  1. dag enfermedad, tonada triste.
  2. dotPosiblemente, Salmo didáctico, o contemplativo.
  3. 1O permanece.

Cross references

  1. aSal. 94:4
  2. bSal. 52:8
  3. aSal. 5:9
  4. bSal. 57:4; 59:7
  5. cSal. 101:7
  6. aSal. 36:4
  7. bSal. 58:3; Jer. 9:5
  8. aSal. 120:3
  9. aIsa. 22:18, 19
  10. bPrv. 2:22
  11. cSal. 27:13
  12. aSal. 37:34; 40:3
  13. bJob 22:19
  14. aSal. 49:6
  15. bSal. 10:6
  16. aSal. 92:12; 128:3; Jer. 11:16
  17. bSal. 13:5
  18. aSal. 30:12
  19. bSal. 54:6
  20. aSal. 53:1–6: Sal. 14:1–7; Sal. 10:4
  21. bRom. 3:10
  22. a2 Crón. 15:2; Rom. 3:11
  23. aRom. 3:12
  24. aJer. 4:22
  25. aLev. 26:17, 36; Prv. 28:1
  26. bSal. 141:7; Jer. 8:1, 2; Ezq. 6:5
  27. cSal. 44:7
  28. d2 Rey. 17:20; Jer. 6:30; Lam. 5:22
  29. aSal. 14:7
  30. aSal. 20:1
  31. b2 Crón. 20:6
  32. aSal. 17:6; 55:1
  33. bSal. 5:1
  34. aSal. 18:48; 140:1, 4, 11
  35. b1 Sam. 20:1; 25:29; Sal. 40:14; 63:9; 70:2
  36. cSal. 36:1; 86:14
  37. aSal. 30:10; 37:40; 118:7
  38. bSal. 37:17, 24; 41:12; 51:12; 145:14; Isa. 41:10
  39. aSal. 94:23
  40. bSal. 143:12
  41. cSal. 89:49; 96:13; Isa. 42:3
  42. aNúm. 15:3; Sal. 116:17
  43. bSal. 50:14
  44. aSal. 34:6
  45. bSal. 59:10; 92:11; 112:8; 118:7
  46. aSal. 54:2; 61:1; 86:6
  47. bSal. 27:9
  48. aSal. 66:19; 86:6, 7
  49. b1 Sam. 1:16; Job 9:27; Sal. 64:1; 77:3; 142:2
  50. cIsa. 38:14; 59:11; Ezq. 7:16
  51. aSal. 17:9
  52. b2 Sam. 16:7, 8
  53. cSal. 71:11; 143:3
  54. aSal. 38:8
  55. bSal. 18:4, 5; 116:3
  56. aSal. 119:120
  57. bJob 21:6; Isa. 21:4; Ezq. 7:18
  58. aJob 3:13
  59. a1 Sam. 23:14
  60. aIsa. 4:6; 25:4; 29:6
  61. aGn. 11:9
  62. bSal. 11:5; Jer. 6:7
  63. aSal. 5:9
  64. bSal. 10:7; 17:9
  65. aSal. 41:9
  66. bSal. 35:26
  67. a2 Sam. 15:12; Job 19:14; Sal. 41:9
  68. aSal. 42:4
  69. aSal. 64:7; Prv. 6:15; Isa. 47:11; 1 Tes. 5:3
  70. bNúm. 16:30, 33
  71. aSal. 57:2, 3
  72. aSal. 141:2; Hech. 3:1; 10:3, 30
  73. bSal. 5:3; 88:13; 92:2
  74. cDan. 6:10; Hech. 10:9
  75. aSal. 103:4
  76. bSal. 56:2
  77. aSal. 78:59
  78. bDt. 33:27; Sal. 90:2; 93:2
  79. cSal. 36:1
  80. aSal. 7:4; 120:7
  81. bNúm. 30:2; Sal. 89:34
  82. aSal. 12:2; 28:3; Prv. 5:3, 4
  83. bSal. 57:4; 59:7
  84. aSal. 37:5, 24; 1 Ped. 5:7
  85. bSal. 15:5; 112:6
  86. aSal. 73:18; Isa. 38:17; Ezq. 28:8
  87. bSal. 5:6
  88. cJob 15:32; Prv. 10:27
  89. dSal. 25:2; 56:3