Estudio bíblico Logos

Salmo 64–65

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SALMO 64

Plegaria pidiendo protección contra enemigos ocultos

Al músico principal. Salmo de David.

Escucha, oh Dios, la voz de mi queja;

Guarda mi vida del temor del enemigo.

2Escóndeme del consejo secreto de los malignos,

De la conspiración de los que hacen iniquidad,

3Que afilan como espada su lengua;

Lanzan cual saeta suya, palabra amarga,

4Para asaetear a escondidas al íntegro;

De repente lo asaetean, y no temen.

5Obstinados en su inicuo designio,

Tratan de esconder los lazos,

Y dicen: ¿Quién los ha de ver?

6Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta;

Y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como su corazón, es profundo.

7Mas Dios los herirá con saeta;

De repente serán sus plagas.

8Sus propias lenguas los harán caer;

Se espantarán todos los que los vean.

9Entonces temerán todos los hombres,

Y anunciarán la obra de Dios,

Y entenderán sus hechos.

10Se alegrará el justo en Jehová, y confiará en él;

Y se gloriarán todos los rectos de corazón.

SALMO 65

La generosidad de Dios en la naturaleza

Al músico principal. Salmo. Cántico de David.

Tuya es la alabanza en Sion, oh Dios,

Y a ti se pagarán los votos.

2Tú oyes la oración;

A ti vendrá toda carne.

3Las iniquidades prevalecen contra mí;

Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás.

4Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti,

Para que habite en tus atrios;

Seremos saciados del bien de tu casa,

De tu santo templo.

5Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia,

Oh Dios de nuestra salvación,

Esperanza de todos los términos de la tierra,

Y de los más remotos confines del mar.

6Tú, el que afirma los montes con su poder,

Ceñido de valentía;

7El que sosiega el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas,

Y el alboroto de las naciones.

8Por tanto, los habitantes de los fines de la tierra temen de tus maravillas.

Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.

9Visitas la tierra, y la riegas;

En gran manera la enriqueces;

Con el río de Dios, lleno de aguas,

Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.

10Haces que se empapen sus surcos,

Haces descender sus canales;

La ablandas con lluvias,

Bendices sus renuevos.

11Tú coronas el año con tus bienes,

Y tus nubes destilan grosura.

12Destilan sobre los pastizales del desierto,

Y los collados se ciñen de alegría.

13Se visten de manadas los llanos,

Y los valles se cubren de grano;

Dan voces de júbilo, y aun cantan.

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