Nahúm 1–2
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 1
La ira de Dios contra Nínive
Profecía1a sobre Níniveb. Libro de la visión de Nahúm de Elcos.
2Dios celoso y vengador es el Señora;
vengador es el Señor e irascible1.
El Señor se venga de sus adversariosb,
y guarda rencor a sus enemigos.
3El Señor es lento para la ira y grande en podera,
y ciertamente el Señor no dejará impune al culpable.
En el torbellino y la tempestad está su caminob,
y las nubes son el polvo de sus piesc.
4El reprende al mar y lo hace secar,
y todos los ríos agotaa.
Languidecen Basán y el Carmelo,
y las flores del Líbano se marchitanb.
5Los montes tiemblan ante Éla,
y los collados se derritenb;
sí, en su presencia se levanta la tierrac,
el mundo y todos los que en él habitand.
6En presencia de su indignación, ¿quién resistiráa?
¿Quién se mantendrá en pie ante el ardor de su irab?
Su furor se derrama como fuegoc,
y las rocas se despedazan ante Éld.
7Bueno es el Señor,
una fortaleza en el día de la angustiaa,
y conoce a los que en Él se refugianb.
8Pero con inundación desbordantea
pondrá fin a Nínive1,
y perseguirá a sus enemigos aun en las tinieblasb.
9Lo que traméis contra el Señora,
Él lo hará completa destrucciónb;
no surgirá dos veces la angustia.
10Porque ellos como espinos enmarañadosa,
y ebrios con su bebidab,
serán consumidos como paja totalmente secac.
11De ti ha salido
el que ha tramado el mal contra el Señora,
12Así dice el Señor:
Aunque estén con todo su vigor y por más que sean muchos,
aun así serán cortados y desaparecerána.
Aunque te haya afligido,
no te afligiré másb.
13Y ahora, quebraré su yugo de sobre ti,
y romperé tus coyundasa.
14El Señor ha dado una orden en cuanto a ti1:
No se perpetuará2 más tu nombrea.
De la casa de tus dioses
arrancaré los ídolos3 y las imágenesb de fundición.
Yo prepararé tu sepulturac, porque eres vil.
1He aquí sobre los montes
los pies del que trae buenas nuevasa,
del que anuncia la paz.
Celebra tus fiestasb, Judá,
cumple tus votos.
Porque nunca más volverá
ha sido exterminado por completod.
Capitulo 2
Ataque contra Nínive
1El destructor2 ha subido contra ti3a.
Monta guardia en la fortaleza,
vigila el camino;
fortalece tus lomos,
refuerza más tu poder.
2Porque el Señor restaurará la gloria1a de Jacob
aunque devastadores los han devastado
y destruido sus sarmientosc.
3El escudo de los valientes1 es rojo,
los guerreros están vestidos de escarlataa,
y de acero centelleante2 los carros
cuando están en formación3,
y se blanden las lanzasb de ciprés.
4Por las calles corren furiosos1 los carros,
se precipitan por las plazas2a,
su aspecto es semejante a antorchas,
como relámpagos se lanzan.
5Se acuerda él de sus noblesa
que tropiezan en su marchab,
se apresuran a su muralla,
y es preparada la defensa1.
6Las compuertas de los ríos se abren,
y el palacio se llena de terror1.
7Está decretado:
la reina es despojada y deportada,
y sus sirvientas gimen como palomasa,
8Aunque Nínive era como estanque de aguas desde la antigüedad1;
ahora ellos huyen.
¡Deteneos! ¡Deteneos!
Pero nadie se vuelvea.
9¡Saquead la plata!
¡Saquead el oroa!
No hay límite a los tesoros,
a las riquezas de toda clase de objetos codiciables.
10¡Vacía está! Sí, desolada y desierta1a.
Los corazones se derriten y las rodillas tiemblanb;
hay también angustia en todo el cuerpo2,
y los rostros de todos han palidecidoc.
11¿Dónde está la guarida de los leones
y el lugar1 donde comen los leoncillosa,
donde andaban el león, la leona y su cachorro,
sin que nada los asustara?
12El león desgarraba lo suficiente para sus cachorros,
mataba1 para sus leonas,
llenaba de presa sus guaridas
y de carne desgarrada sus cubiles.
13Heme aquí contra tia—declara el Señor de los ejércitos. Quemaré y reduciré a humo tus1 carrosb, la espada devorará tus leoncillos, arrancaré de la tierra tu presac, y no se oirá más la voz de tus mensajeros.
Footnotes
- 1O, Carga
- 1, poseedor del furor
- 1, su lugar
- 1O, inútil; heb., Belial
- 1I.e., el rey de Nínive
- 2, No se sembrará
- 3O, imágenes talladas
- 1En el texto heb., cap. 2:1
- 2O, inútil; heb., Belial
- 1En el texto heb., cap. 2:2
- 2, El que dispersa
- 3, tu rostro
- 1, magnificencia
- 1I.e., los que atacan a Nínive
- 2, fuego de acero
- 3, en el día de su preparación
- 1, andan como locos
- 2, los lugares amplios
- 1O, el parapeto
- 1, se disuelve
- 1, su corazón
- 1, desde los días de ella
- 1, Vacuidad y desolación y devastación
- 2, lomo
- 1, pastizal
- 1, estrangulaba
- 1, sus
Cross references
- aIsa. 13:1; 19:1; Jer. 23:33, 34; Hab. 1:1; Zac. 9:1; Mal. 1:1
- b2 Rey. 19:36; Jon. 1:2; Nah. 2:8; Sof. 2:13
- aEx. 20:5; Jos. 24:19
- bDeut. 32:35, 41; Sal. 94:1
- aEx. 34:6, 7; Neh. 9:17; Sal. 103:8
- bEx. 19:16; Isa. 29:6
- cSal. 104:3; Isa. 19:1
- aJos. 3:15, 16; Sal. 106:9; Isa. 50:2; Mat. 8:26
- bIsa. 33:9
- aEx. 19:18; 2 Sam. 22:8; Sal. 18:7
- bMiq. 1:4
- cIsa. 24:1, 20
- dSal. 98:7
- aJer. 10:10; Mal. 3:2
- bIsa. 13:13
- cIsa. 66:15
- d1 Rey. 19:11
- aSal. 25:8; 37:39, 40; Jer. 33:11
- bSal. 1:6; Juan 10:14; 2 Tim. 2:19
- aIsa. 28:2, 17, 18; Amós 8:8
- bIsa. 13:9, 10
- aSal. 2:1; Nah. 1:11
- bIsa. 28:22
- a2 Sam. 23:6; Miq. 7:4
- bIsa. 56:12; Nah. 3:11
- cIsa. 5:24; 10:17; Mal. 4:1
- aIsa. 10:7–11; Nah. 1:9
- bEzeq. 11:2
- aIsa. 10:16–19, 33, 34
- bLam. 3:31, 32
- aIsa. 9:4; 10:27; Jer. 2:20
- aJob 18:17; Sal. 109:13; Isa. 14:22
- bIsa. 46:1, 2; Miq. 5:13, 14
- cEzeq. 32:22, 23
- aIsa. 40:9; 52:7; Rom. 10:15
- bLev. 23:2, 4
- cIsa. 52:1; Joel 3:17
- dIsa. 29:7, 8
- aJer. 51:20–23
- aIsa. 60:15
- bEzeq. 37:21–23
- cSal. 80:12, 13
- aEzeq. 23:14, 15
- bJob 39:23
- aIsa. 66:15; Jer. 4:13; Ezeq. 26:10; Nah. 3:2, 3
- aNah. 3:18
- bJer. 46:12
- aIsa. 38:14; 59:11
- bIsa. 32:12
- aJer. 46:5; 47:3
- aApoc. 18:12, 16
- aIsa. 24:1; 34:10–13; Nah. 2:2
- bSal. 22:14; Isa. 13:7, 8; Ezeq. 21:7
- cJoel 2:6
- aIsa. 5:29
- aJer. 21:13; Ezeq. 5:8; Nah. 3:5
- bJos. 11:6, 9; Sal. 46:9
- cIsa. 49:24, 25; Nah. 3:1
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation