Job 24–31
La Biblia de las AméricasOtras versiones
Español
Alemán
Árabe
Checo
Chino simplificado
Chino tradicional
Coreano
Francés
Hebreo
Húngaro
Inglés
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
Italiano
Latín
Portugués
Ruso
Capitulo 24
Queja de Job
¿Por qué no se reserva los tiempos1 el Todopoderoso2a,
y por qué no ven sus3 días los que le conocenb?
2Algunos quitan los linderosa,
roban y devoran1 los rebaños.
3Se llevan los asnos de los huérfanosa,
toman en prenda el buey de la viudab.
4Apartan del camino a los necesitadosa,
hacen que se escondan enteramente los pobres de la tierrab.
5He aquí, como asnos monteses en el desiertoa,
salen con afán en busca de alimento1b
y de pan2 para sus hijos en el yermo.
6Cosechan su forraje en el campo,
y vendimian la viña del impío.
7Pasan la noche desnudos, sin ropaa,
y no tienen cobertura contra el frío.
8Mojados están con los aguaceros de los montes,
y se abrazan a la peña por falta de abrigo.
9Otros arrancan al huérfanoa del pecho,
y contra el pobre exigen prenda.
10Hacen que el pobre ande desnudo, sin ropa,
y al hambriento quitan las gavillas.
11Entre sus paredes producen aceite;
pisan los lagares, pero pasan sed.
12Desde la ciudad gimen los hombres,
y claman las almas de los heridos,
pero Dios no hace casoa a su oración1.
13Otros han estado con los que se rebelan contra la luz;
no quieren conocer sus caminos,
ni morar en sus sendas.
14Al amanecer se levantaa el asesino;
mata al pobre y al necesitadob,
y de noche es como un ladrón.
15El ojo del adúltero espera el anochecera,
diciendo: «Ningún ojo me verá»,
y disfraza1 su rostro.
16En la oscuridad minan las casasa,
y de día se encierran;
no conocen la luzb.
17Porque para él la mañana es como densa oscuridad,
pues está acostumbrado a los terroresa de la densa oscuridad.
18Sobre la superficie de las aguasa son insignificantes1;
malditab es su porción sobre la tierra,
nadie se vuelve hacia2 las viñasc.
19La sequía y el calor consumen1 las aguas de la nievea,
y el Seol2b a los que han pecado.
el gusanob lo saboreará hasta que nadie se acuerde de élc,
y la iniquidad será quebrantada como un árbold.
21Maltrata a la mujer estéril1,
y no hace ningún bien a la viudaa.
22Pero Él arrastra a los poderosos con su podera;
cuando se levanta, nadie está seguro de la vidab.
23Les provee seguridada y son sostenidos,
y los ojos de Él están en sus caminosb.
24Son exaltados por poco tiempo, después desaparecena;
además son humilladosb y como todo, recogidos;
como las cabezas de las espigas son cortados.
25Y si no, ¿quién podrá desmentirmea,
y reducir a nada mi discurso?
Capitulo 25
Bildad declara la inferioridad del hombre
Entonces respondió Bildad suhita, y dijo:
2Dominio y pavor pertenecena
al1 que establece la paz en sus alturasb.
3¿Tienen número sus ejércitosa?
¿Y sobre quién no se levanta su luz?
4¿Cómo puede un hombre, pues, ser justo con Diosa?
¿O cómo puede ser limpio el que nace de mujerb?
5Si aun la luna no tiene brilloa
y las estrellas no son puras a sus ojosb,
6¡cuánto menos el hombrea, esa larva,
y el hijo del hombre, ese gusanob!
Capitulo 26
Job afirma la soberanía de Dios
Entonces respondió Job, y dijo:
2¡Qué ayuda eres para el débil1a!
¡Cómo has salvado al brazo sin fuerzab!
3¡Qué consejos has dado al que no tiene sabiduría,
y qué útil conocimiento has dado1 en abundancia!
4¿A quién has proferido palabras,
y de quién es el espíritu que habló en1 ti?
bajo las aguas y sus habitantes.
6aDesnudo está el Seol1 ante Él,
y el Abadón2b no tiene cobertura.
7Él extiende el nortea sobre el vacío,
y cuelga la tierra sobre la nada.
8Envuelve las aguas en sus nubesa,
y la nube no se rompe bajo ellas.
9Oscurece1 la faz de la luna llena2,
y extiende sobre ellaa su nube.
10Ha trazado un círculo sobre la superficie de las aguasa,
en el límite de la luz y las tinieblasb.
11Las columnas del cielo tiemblan,
y se espantan ante su reprensión.
12Al mar agitó con su podera,
y a Rahabb quebrantó con su entendimientoc.
13Con su soplo se limpian1 los cielosa;
su mano ha traspasado la serpiente huidizab.
14He aquí, estos son los bordes de sus caminos;
¡y cuán leve es la palabra que de Él oímosa!
Pero su potente trueno, ¿quién lo puede comprenderb?
Capitulo 27
Job describe al impío
Entonces Job continuó1 su discurso y dijoa:
2¡Vive Dios, que ha quitado mi derechoa,
y el Todopoderoso1, que ha amargado mi almab!
3Porque mientras haya vida1 en mí,
y el aliento2 de Dios esté en mis naricesa,
4mis labios, ciertamente, no hablarán injusticia,
ni mi lengua proferirá engañoa.
5Lejos esté de mí que os dé la razón;
hasta que muera, no abandonaré mi integridada.
6Me aferraré a mi justicia y no la soltaréa.
Mi corazón no reprocha ninguno de mis días.
7Sea como el impío mi enemigo,
y como el injusto mi adversario1.
8Porque, ¿cuál es la esperanza del impíoa cuando es cortado1,
cuando Dios reclama su almab?
9¿Oirá Dios su clamora,
cuando venga sobre él la angustiab?
10¿Se deleitará en el Todopoderoso?
¿Invocará a Dios en todo tiempoa?
11Os instruiré en el poder1 de Dios;
no ocultaré lo que concierne al Todopoderoso.
12He aquí, todos vosotros lo habéis visto;
¿por qué, entonces, obráis neciamente1?
13Esta es la porción de parte de Dios para el hombre impíoa,
y la herencia que los tiranos reciben del Todopoderosob.
14Aunque sean muchos sus hijos, están destinados a la espada1a,
y sus vástagos no se saciarán de panb.
15Sus sobrevivientes serán sepultados a causa de la plaga,
y sus viudas1 no podrán llorara.
16Aunque amontone plata como polvo,
y prepare vestidos abundantes como el barro;
17él los puede preparar, pero el justo los vestirá,
y el inocente repartirá la plataa.
18Edifica su casaa como tela de araña1,
o como choza que el guarda construye.
19Rico se acuesta, pero no volverá a serlo1;
abre sus ojos, y ya no hay nadaa.
20Le alcanzan los terroresa como una inundación;
de nocheb le arrebata un torbellino.
21Se lo lleva el viento solanoa, y desaparece,
pues como torbellino lo arranca de su lugarb.
22Sin compasióna se arrojará contra él;
ciertamente él tratará de huirb de su poder1.
23Batirán palmas por su ruina1,
y desde su propio lugar le silbarána.
Capitulo 28
Los tesoros de la tierra y la sabiduría
Ciertamente hay una mina1 para la plata,
y un lugar donde se refina el oro2.
2El hierro se saca de la tierra,
y de la piedra se funde el cobre.
3El hombre pone fin a las tinieblas,
y hasta los límites más remotos escudriñaa
la roca que está en lobreguez y densa oscuridad.
4Abren1 minas lejos de lo habitado2,
olvidado por el pie;
suspendidos se balancean lejos de los hombres.
5De la tierra viene el alimento,
y abajo está revuelta como por fuego.
6Sus piedras son yacimientos1 de zafiros,
y su polvo contiene oro.
7Senda que ave de rapiña no conoce,
ni que ojo de halcón ha alcanzado a ver;
8las orgullosas bestias1 no la han pisado,
ni el fiero león ha pasado por ella.
9Pone el hombre su mano en el pedernal;
vuelca de raíz los montes.
10Abre canales en las rocas,
y su ojo ve todo lo preciado.
11Detiene los arroyos para que no corran1,
y saca a luz lo oculto.
12Mas la sabiduría, ¿dónde se hallará?
¿Y dónde está el lugar de la inteligenciaa?
13No conoce el hombre su valor,
ni se halla en la tierra de los vivientesa.
14El abismo dice: «No está en mí»;
y el mar dice: «No está conmigo».
15No se puede dar oro puro por ella,
ni peso de plata por su precioa.
16No puede evaluarse con oro de Ofir,
ni con ónice precioso, ni zafiro.
17No la pueden igualar ni el oro ni el vidrio,
ni se puede cambiar por artículos de oro puroa.
18Coral y cristal ni se mencionen;
la adquisición de la sabiduría es mejor que las perlasa.
19El topacio de Etiopía1 no puede igualarla,
ni con oro puroa se puede evaluar.
20¿De dónde, pues, viene la sabiduría?
¿Y dónde está el lugar de la inteligenciaa?
21Está escondida de los ojos de todos los vivientes,
y oculta a todas las aves del cielo.
22El Abadón1a y la muerte dicen:
«Con nuestros oídos hemos oído su fama».
23Dios entiende el camino de ella,
y conoce su lugara.
24Porque Él contempla los confines de la tierra,
y ve todo bajo los cielosa.
25Cuando Él dio peso al vientoa
y determinó las aguas por medidab;
26cuando puso límite a la lluviaa
y camino para el rayob,
27entonces Él la vio y la declaró,
la estableció y también la escudriñó.
28Y dijo al hombre: «He aquí, el temor del Señor es sabiduría,
y apartarse del mal, inteligenciaa».
Capitulo 29
Job recuerda días felices
Y reanudó Job su discurso, y dijoa:
2¡Quién me diera volver a ser como en meses pasados,
como en los días en que Dios velaba sobre mía;
3cuando su lámpara resplandecíaa sobre mi cabeza,
y a su luz caminaba yo en las tinieblasb;
4como era yo en los días de mi juventud1,
cuando el favor2 de Diosa estaba sobre mi tienda;
5cuando el Todopoderoso1 estaba aún conmigo,
y mis hijos en derredor mío;
6cuando en leche1a se bañaban mis pies2,
y la roca me derramaba ríos de aceiteb!
7Cuando yo salía a la puertaa de la ciudad,
cuando en la plaza tomaba mi asiento,
8me veían los jóvenes y se escondían,
y los ancianos se levantaban y permanecían en pie.
9Los príncipes dejaban de hablara
y ponían la mano1 sobre su bocab;
10la voz de los nobles se apagaba1a,
y la lengua se les pegaba al paladarb.
11Porque el oído que oía me llamaba bienaventurado,
y el ojo que veía daba testimonio de mía;
12porque yo libraba al pobre que clamabaa,
y al huérfanob que no tenía quien le ayudara.
13Venía sobre mí la bendición del que estaba a punto de perecera,
y el corazón de la viudab llenaba de gozo.
14De justicia me vestía, y ella me cubría;
como manto y turbante era mi derechoa.
15Ojos era yoa para el ciego,
y pies para el cojo.
16Padre era para los necesitados,
y examinaba la causa que no conocíaa.
17Quebraba los colmillos del impíoa,
y de sus dientes arrancaba la presa.
18Entonces pensaba1: «En2 mi nido moriré,
y multiplicaré mis días como la arena.
19»Mi raíz se extiende hacia las aguasa,
y el rocíob se posa de noche en mi rama.
20»Conmigo es siempre nueva mi gloria,
y mi arcoa en mi mano se renueva».
21Me escuchaban y esperaban,
y guardaban silencio para oír mi consejoa.
22Después de mis palabras no hablaban de nuevoa,
y sobre ellos caía gota a gota mi discursob.
23Me esperaban como a la lluvia,
y abrían su boca…
Este pasaje se ha acortado. Seguir leyendo Job 24–31 en Logos
Notas al pie
- 1I.e., tiempos de juicio
- 2Heb., Shaddai
- 3I.e., los días de Él
- 1O, apacientan
- 1, presa
- 2, su pan
- 1Así en dos y en la versión siriaca; en el , necedad
- 1O, pone un velo sobre
- 1O, ligeros, o, veloces
- 2, al camino de
- 1, se apoderan de
- 2I.e., región de los muertos
- 1, Un seno materno
- 1, estéril que no da a luz
- 1, están con Él
- 1, que no tiene poder
- 1, dado a conocer
- 1, aliento que ha salido de
- 1O, Los muertos; heb., refaím
- 1I.e., región de los muertos
- 2I.e., lugar de destrucción
- 1, Cubre
- 2En el , del trono
- 1, son hechos hermosos
- 1O, tomó de nuevo
- 1Heb., Shaddai, y así en el resto del cap.
- 1, aliento
- 2O, espíritu
- 1, el que se levanta contra mí
- 1O, aunque gane
- 1, la mano
- 1O, habláis vanidad
- 1, la espada es para ellos
- 1Así en algunas versiones antiguas; en heb., viudas de él
- 1Así en algunas versiones antiguas; en heb., polilla
- 1Así en algunas versiones antiguas; en heb., no será reunido
- 1, mano
- 1, sobre él
- 1O, yacimiento
- 2, para el oro que refinan
- 1, Abre
- 2, de la peregrinación
- 1O, lugar
- 1, los hijos de orgullo
- 1, lloren
- 1Heb., Cush
- 1I.e., lugar de destrucción
- 1, otoño
- 2, consejo
- 1Heb., Shaddai
- 1O, mantequilla
- 2, pasos
- 1, palma
- 1, estaba escondida
- 1, decía
- 2, Con
Referencias cruzadas
- aHech. 1:7
- bIsa. 2:12; Jer. 46:10; Abd. 15; Sof. 1:7
- aDeut. 19:14; 27:17; Prov. 23:10
- aJob 6:27
- bDeut. 24:17; Job 22:9
- aJob 24:14; 29:16; 30:25; 31:19
- bJob 29:12; Sal. 41:1; Prov. 14:31; 28:28; Amós 8:4
- aJob 39:5–8
- bSal. 104:23
- aEx. 22:26; Job 22:6
- aJob 6:27
- aJob 9:23, 24
- aMiq. 2:1
- bSal. 10:8
- aProv. 7:9
- aEx. 22:2; Mat. 6:19
- bJuan 3:20
- aJob 15:21
- aJob 22:11, 16; 27:20
- bJob 5:3
- cJob 24:6, 11
- aJob 6:16, 17
- bJob 21:13
- aIsa. 49:15
- bJob 21:26
- cJob 18:17; 19:10; Sal. 34:16; Prov. 10:7
- dDan. 4:14
- aJob 22:9
- aJob 9:4
- bJob 18:20
- aJob 12:6
- bJob 10:4; 11:11
- aSal. 37:10
- bJob 14:21
- aJob 6:28; 27:4
- aJob 9:4; 36:5, 22; 37:23; 42:2
- bJob 16:19; 31:2
- aJob 16:13
- aJob 4:17; 9:2
- bJob 14:4
- aJob 31:26
- bJob 15:15
- aJob 7:17
- bJob 17:14
- aJob 6:11, 12
- bSal. 71:9
- aJob 3:13; Sal. 88:10
- aJob 9:5–10; 26:6–14; 38:17; 41:11
- bJob 28:22; 31:12
- aJob 9:8
- aJob 37:11; Prov. 30:4
- aJob 22:14; Sal. 97:2; 105:39
- aJob 38:1–11; Prov. 8:29
- bJob 38:19, 20, 24
- aIsa. 51:15; Jer. 31:35
- bJob 9:13
- cJob 12:13
- aJob 9:8
- bIsa. 27:1
- aJob 4:12
- bJob 36:29; 37:4, 5
- aJob 13:12; 29:1
- aJob 16:11; 34:5
- bJob 9:18
- aJob 32:8; 33:4
- aJob 6:28; 33:3
- aJob 6:29
- aJob 2:3; 13:18
- aJob 8:13; 11:20
- bJob 12:10
- aJob 35:12, 13; Sal. 18:41; Prov. 1:28; Isa. 1:15; Jer. 14:12; Miq. 3:4
- bProv. 1:27
- aJob 22:26, 27; Sal. 37:4; Isa. 58:14
- aJob 15:20
- bJob 20:29
- aJob 15:22; 18:19
- bJob 20:10
- aSal. 78:64
- aJob 20:18–21
- aJob 8:15; 18:14
- aJob 7:8, 21; 20:7
- aJob 15:21
- bJob 20:8; 34:20
- aJob 21:18
- bJob 7:10
- aJer. 13:14; Ezeq. 5:11; 24:14
- bJob 11:20
- aJob 18:18; 20:8
- aEcl. 1:13
- aJob 28:23, 28; Ecl. 7:24
- aMat. 13:44–46
- aProv. 3:13, 14; 8:10, 11; 16:16
- aProv. 8:10; 16:16
- aProv. 8:11
- aProv. 8:19
- aJob 28:23, 28
- aJob 26:6; Prov. 8:32–36
- aJob 9:4; Prov. 8:22–36
- aSal. 11:4; 33:13, 14; 66:7; Prov. 15:3
- aSal. 135:7
- bJob 12:15; 38:8–11
- aJob 37:6, 11, 12; 38:26–28
- bJob 37:3; 38:25
- aSal. 111:10; Prov. 1:7; 9:10; Ecl. 12:13
- aNúm. 23:7; 24:3; Job 13:12; 27:1
- aJer. 31:28
- aJob 18:6
- bJob 11:17
- aJob 15:8; Sal. 25:14; Prov. 3:32
- aDeut. 32:14; Job 20:17
- bDeut. 32:13; Sal. 81:16
- aJob 31:21
- aJob 29:21
- bJob 21:5
- aJob 29:22
- bSal. 137:6
- aJob 4:3, 4
- aJob 24:4, 9; 34:28; Sal. 72:12; Prov. 21:13
- bJob 31:17, 21
- aJob 31:19
- bJob 22:9
- aJob 27:5, 6; Sal. 132:9; Isa. 59:17; 61:10; Ef. 6:14
- aNúm. 10:31
- aJob 24:4; Prov. 29:7
- aSal. 3:7
- aJer. 17:8
- bOs. 14:5
- aGén. 49:24; Sal. 18:34
- aJob 4:3; 29:9
- aJob 29:10
- bDeut. 32:2
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation