Isaías 56–58
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Capitulo 56
Importancia de guardar el pacto de Dios
Así dice el Señor:
Preservad el derecho y haced justiciaa,
porque mi salvación está para llegar
y mi justicia para ser reveladab.
2Cuán bienaventurado es el hombre que hace estoa,
y el hijo del hombre que a ello se aferra;
que guarda el día de reposo sin profanarlob,
y guarda su mano de hacer mal alguno.
3Que el extranjero que se ha allegado al Señora, no diga1:
Ciertamente el Señor me separará de su pueblo.
Ni diga el eunucob: He aquí, soy un árbol seco.
4Porque así dice el Señor:
A los eunucos que guardan mis días de reposo,
escogen lo que me agrada
y se mantienen firmes en mi pactoa,
5les daré en mi casaa y en mis muros un lugarb,
y un nombre mejor que el de hijos e hijas;
les1 daré nombre eterno que nunca será borradoc.
6Y a los extranjeros que se alleguen al Señora
para servirle, y para amar el nombre del Señor,
para ser sus siervos, a todos los que guardan el día de reposo sin profanarlo,
y se mantienen firmes en mi pactob,
7yo los traeré a mi santo montea,
y los alegraréb en mi casa de oración.
Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altarc;
porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblosd.
8Declara el Señor Dios1 que reúne a los dispersos de Israela:
Todavía les2 juntaré otros a los3 ya reunidosb.
9Bestias todas del campo,
venid a comer,
bestias todas del bosquea.
10Sus centinelasa son ciegosb,
ninguno sabe nada.
Todos son perros mudos que no pueden ladrar,
soñadores1 acostados, amigos de dormir;
11y los perros son voraces1, no se sacian2a.
Y ellos son pastores que no saben entenderb;
todos se han apartado por su caminoc,
cada cual, hasta el último, busca su propia ganancia.
12Venid—dicen—busquemos1 vino y embriaguémonos de licora;
y mañana será como hoy, solo que mucho mejorb.
Capitulo 57
La idolatría de Israel condenada
El justo perece, y no hay quien se preocupe1a;
los hombres piadosos son arrebatados, sin que nadie comprenda
que ante el malb es arrebatado el justo,
2y entra en la paz.
Descansan en sus lechos1,
los que andan2 en su camino recto3a.
3Mas vosotros venid acá, hijos de hechicera,
descendientes1 de adúlteroa y ramera2b.
4¿De quién os burláis?
¿Contra quién abrís la boca
y sacáis la lengua?
¿No sois vosotros hijos de rebeldíaa,
descendientes1 de la mentira;
5que ardéis con pasión entre los robles1a,
bajo todo árbol frondosob;
que sacrificáis los hijos en las quebradas2c,
debajo de las hendiduras de las peñas?
6Entre las piedras lisas1a de la quebrada2
está tu parte; ellas, ellas son tu suerte;
también para ellas has derramado libaciónb,
has ofrecido ofrenda de cereal.
¿He de aplacarme3 con estas cosasc?
7Sobre un monte alto y encumbradoa
has puesto tu camab;
allí también subiste a ofrecer sacrificio.
8Y detrás de la puerta y del umbral1
has puesto tu señal.
En verdad, bien lejos de mí te has descubiertoa,
y has subido y ensanchado tu cama;
de ellos has logrado pacto a tu favor,
has amado su cama2,
has contemplado su virilidad3.
9Has ido al1 rey con ungüento,
y has multiplicado tus perfumes;
has enviado tus emisarios a gran distanciaa,
y los has hecho descender al Seol2.
10Te cansaste por lo largo de tu camino,
pero no dijiste: «No hay esperanzaa».
Hallaste nuevas fuerzas1,
por eso no desfalleciste2.
11¿Y de quién te asustaste y tuviste miedoa,
cuando mentiste y no te acordaste de míb,
ni pensaste en ello1?
¿No es acaso porque he guardado silencio por mucho tiempoc
que no me temes?
12Yo declararé tu justiciaa y tus hechosb,
pero de nada te aprovecharán.
13Cuando clames, que tus ídolos te libren1a;
pero a todos se los llevará el viento,
un soplo los arrebatará.
Pero el que en mí se refugieb, heredará la tierrac,
y poseerá mi santo monte.
14Y se dirá:
Construid, construid, preparad el camino,
quitad los obstáculos del camino de mi puebloa.
15Porque así dice el Alto y Sublimea
que vive para siempre1, cuyo nombre es Santob:
Habito en lo alto y santoc,
y también con el contrito y humilde de espíritud,
para vivificar el espíritu de los humildes
y para vivificar el corazón de los contritose.
16Porque no contenderé para siempre,
ni siempre estaré enojadoa,
pues el espíritu desfallecería ante mí,
y el aliento de los que yo he creadob.
17A causa de la iniquidad de su codiciaa, me enojé y lo herí;
escondí mi rostro y me indigné,
y él siguió desviándose por el camino de su corazónb.
18He visto sus caminos, pero lo sanaréa;
lo guiaré y le daré consuelo a él y a los que con él lloranb,
19poniendo alabanza en1 los labiosa.
Paz, pazb al que está lejos y al que está cercac
—dice el Señor—y yo lo sanaré.
20Pero los impíos son como el mar agitadoa,
que no puede estar quieto,
y sus aguas arrojan cieno y lodo.
21No hay paz—dice mi Dios—para los impíosa.
Capitulo 58
El ayuno y el día de reposo
Clama a voz en cuelloa, no te detengas;
alza tu voz como trompeta,
declara a mi pueblo su transgresión
y a la casa de Jacob sus pecadosb.
2Con todo me buscan día tras día y se deleitan en conocer mis caminosa,
como nación que hubiera hecho justiciab,
y no hubiera abandonado la ley de su Diosc.
Me piden juicios justos,
se deleitan en la cercanía de Diosd.
3Dicen: «¿Por qué hemos ayunadoa, y tú no lo ves?
¿Por qué nos hemos humillado, y tú no haces caso1?».
He aquí, en el día de vuestro ayuno buscáis vuestra convenienciab
y oprimís a todos vuestros trabajadores.
4He aquí, ayunáis para contiendas y riñas,
y para herir con un puño malvadoa.
No ayunéis como hoy,
para que se oiga en lo alto vuestra vozb.
5¿Es ese el ayuno que yo escogí para que un día se humille el hombre?
¿Es acaso para que incline su cabeza como un junco,
y para que se acueste1 en cilicio y cenizaa?
¿Llamaréis a esto ayuno y día acepto al Señorb?
6¿No es este el ayuno que yo escogí:
desatar las ligaduras de impiedada,
soltar las coyundas del yugo,
dejar ir libres a los oprimidosb,
7¿No es para que partas tu pan con1 el hambrientoa,
y recibas en casa a los pobres sin hogarb;
para que cuando veas al desnudo lo cubrasc,
y no te escondas de tu semejante2d?
8Entonces tu luz despuntará como la auroraa,
y tu recuperación brotará con rapidezb;
delante de ti irá tu justiciac;
y la gloria del Señor será tu retaguardiad.
9Entonces invocarás, y el Señor responderáa;
clamarás, y Él dirá: «Heme aquí».
Si quitas de en medio de ti el yugob,
el amenazar con1 el dedoc y el hablar iniquidadd,
10y si te ofreces1 al hambriento,
y sacias el deseo2 del afligidoa,
entonces surgirá tu luz en las tinieblas,
y tu oscuridad será como el mediodíab.
11Y el Señor te guiará continuamentea,
saciará tu deseo1b en los lugares áridos
y dará vigor a tus huesosc;
serás como huerto regadod
y como manantial cuyas aguas nunca faltan2e.
12Y1 los tuyos reedificarán las ruinas antiguasa;
levantarás los cimientos de generaciones pasadasb,
y te llamarán reparador de brechasc,
restaurador de calles2 donde habitar.
13Si por causa del día de reposoa apartas tu pie
para no hacer lo que te plazca en mi día santo,
y llamas al día de reposo delicia, al día santo del Señorb, honorable,
y lo honras, no siguiendo tus caminosc,
ni buscando tu placer,
ni hablando de tus propios asuntosd,
14entonces te deleitarás en el Señora,
y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierrab,
y te alimentaré con la heredad de tu padre Jacob;
porque la boca del Señor ha habladoc.
Footnotes
- 1, diga, diciendo
- 1Así en los ; en el , le
- 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
- 2, le
- 3, sus
- 1Así en los ; en el , los que deliran
- 1, fuertes de alma o de apetito
- 2, no conocen la hartura
- 1Así en algunas versiones antiguas; en el , buscaré
- 1, lo ponga en el corazón
- 1I.e., sepulturas
- 2, el que anda
- 3, su rectitud
- 1, simiente
- 2Así en algunas versiones antiguas; en heb., ella se prostituye
- 1, simiente
- 1O, terebintos
- 2O, los torrentes
- 1I.e., símbolos de los dioses de la fertilidad
- 2O, el torrente
- 3O, arrepentirme
- 1, poste
- 2O, acostarse
- 3, mano
- 1, has viajado hacia el
- 2I.e., región de los muertos
- 1, la vida de tu mano
- 2O, te enfermaste
- 1, ni lo pusiste en tu corazón
- 1, tu colección te libre
- 1O, mora en eternidad
- 1, creando fruto de
- 1, no sabes
- 1, se extienda
- 1, rompáis
- 1, para
- 2, carne
- 1, el extender
- 1, provees tu alma
- 2O, alma
- 1O, alma
- 2O, defraudan
- 1, Y de
- 2, sendas
Cross references
- aIsa. 1:17; 33:5; 61:8
- bSal. 85:9; Isa. 46:13; 51:5
- aSal. 112:1; 119:1, 2
- bEx. 20:8–11; 31:13–17; Isa. 56:4, 6; 58:13; Jer. 17:21, 22; Ezeq. 20:12, 20
- aIsa. 14:1; 56:6
- bDeut. 23:1; Jer. 38:7; Hech. 8:27
- aIsa. 56:2, 6
- aIsa. 2:2, 3; 56:7; 66:20
- bIsa. 26:1; 60:18
- cIsa. 48:19; 55:13; 62:2
- aIsa. 56:3; 60:10; 61:5
- bIsa. 56:2, 4
- aIsa. 2:2, 3; 11:9; 60:11; 65:25; Miq. 4:1, 2
- bIsa. 61:10
- cIsa. 60:7
- dMat. 21:13; Mar. 11:17; Luc. 19:46
- aIsa. 11:12
- bIsa. 60:3–11; 66:18–21; Juan 10:16
- aIsa. 18:6; 46:11
- aEzeq. 3:17
- bIsa. 29:9–14; Jer. 14:13, 14
- aIsa. 28:7; Ezeq. 13:19; Miq. 3:5, 11
- bIsa. 1:3
- cIsa. 57:17; Jer. 22:17
- aIsa. 5:11, 12, 22
- bSal. 10:6; Luc. 12:19, 20
- aIsa. 42:25; 47:7
- b2 Rey. 22:20; Isa. 47:11; Jer. 18:11
- aIsa. 26:7
- aIsa. 1:4; Mal. 3:5; Mat. 16:4
- bIsa. 1:21; 57:7–9
- aIsa. 48:8
- aIsa. 1:29
- b2 Rey. 16:4; Jer. 2:20; 3:13
- c2 Rey. 23:10; Sal. 106:37, 38; Jer. 7:31
- aJer. 3:9; Hab. 2:19
- bJer. 7:18
- cJer. 5:9, 29; 9:9
- aJer. 3:6; Ezeq. 16:16
- bEzeq. 23:41
- aEzeq. 23:18
- aEzeq. 23:16, 40
- aJer. 2:25; 18:12
- aProv. 29:25; Isa. 51:12, 13
- bJer. 2:32; 3:21
- cSal. 50:21; Isa. 42:14
- aIsa. 58:1, 2
- bIsa. 29:15; 59:6; 65:7; 66:18; Miq. 3:2–4
- aJer. 22:20; 30:14
- bSal. 37:3, 9; Isa. 25:4
- cIsa. 49:8; 60:21; 65:9
- aIsa. 62:10; Jer. 18:15
- aIsa. 52:13
- bDeut. 33:27; Isa. 40:28
- cIsa. 33:5; 66:1
- dSal. 34:18; 51:17; Isa. 66:2
- eSal. 147:3; Isa. 61:1–3
- aGén. 6:3; Sal. 85:5; 103:9; Miq. 7:18
- bIsa. 42:5
- aIsa. 2:7; 56:11; Jer. 6:13
- bIsa. 1:4; Jer. 3:14, 22
- aIsa. 19:22; 30:26; 53:5
- bIsa. 52:12; 61:1–3
- aIsa. 6:7; 51:16; 59:21; Heb. 13:15
- bIsa. 26:12; 32:17
- cHech. 2:39; Ef. 2:17
- aJob 18:5–14; Isa. 3:9, 11
- aIsa. 48:22; 59:8
- aIsa. 40:6
- bIsa. 43:27; 50:1; 59:12
- aIsa. 1:11; Tito 1:16
- bIsa. 48:1; Jer. 7:9, 10
- cIsa. 1:4, 28; 59:13
- dSal. 119:150; Isa. 29:13; 57:3; Sant. 4:8
- aMal. 3:14; Luc. 18:12
- bIsa. 22:12, 13; Zac. 7:5, 6
- aIsa. 3:14, 15; 59:6
- bIsa. 1:15; 59:2; Joel 2:12–14
- a1 Rey. 21:27
- bIsa. 49:8; 61:2
- aNeh. 5:10–12; Jer. 34:8
- bIsa. 1:17
- cIsa. 58:9
- aJob 31:19, 20; Isa. 58:10; Ezeq. 18:7, 16
- bIsa. 16:3, 4; Heb. 13:2
- cMat. 25:35; Luc. 3:11
- dDeut. 22:1–4; Luc. 10:31, 32
- aIsa. 58:10
- bIsa. 30:26; 33:24; Jer. 30:17; 33:6
- cSal. 85:13; Isa. 62:1
- dEx. 14:19; Isa. 52:12
- aSal. 50:15; Isa. 55:6; 65:24
- bIsa. 58:6
- cProv. 6:13
- dSal. 12:2; Isa. 59:13
- aDeut. 15:7; Isa. 58:7
- bJob 11:17; Sal. 37:6; Isa. 42:16; 58:8
- aIsa. 49:10; 57:18
- bSal. 107:9; Isa. 41:17
- cIsa. 66:14
- dCant. 4:15; Isa. 27:3; Jer. 31:12
- eJuan 4:14; 7:38
- aIsa. 49:8; 61:4; Ezeq. 36:10
- bIsa. 44:28
- cIsa. 30:13; Amós 9:11
- aEx. 31:16, 17; 35:2, 3; Isa. 56:2, 4, 6; Jer. 17:21–27
- bSal. 27:4; 42:4; 84:2, 10
- cIsa. 55:8
- dIsa. 59:13
- aJob 22:26; Isa. 61:10
- bDeut. 32:13; 33:29; Isa. 33:16; Hab. 3:19
- cIsa. 1:20; 40:5
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