Salmo 73–83
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LIBRO TERCERO
Salmo 73
El fin de los malos en contraste con el de los justos
Salmo de Asaf.
Ciertamente Dios es bueno para con Israela,
Para con los puros de corazónb.
En cuanto a mí, mis pies estuvieron a punto de tropezar,
Casi resbalaron mis pasosa.
Porque tuve envidia de los arrogantesa
Al ver la prosperidad de los impíosb.
Porque no hay dolores en su muerte,
Y su cuerpo es robusto.
No sufren penalidadesa como los mortales,
Ni son azotados como los demás hombresb.
Por tanto, el orgullo es su collara;
El manto de la violencia los cubreb.
Los ojos se les saltan de gorduraa;
Se desborda su corazón con sus antojos.
Se burlana, y con maldad hablan de opresión;
Hablanb desde su encumbrada posición.
Contra el cielo han puesto su bocaa,
Y su lengua se pasea por la tierra.
Por eso el pueblo de Dios vuelve a este lugar,
Y beben las aguas de la abundanciaa.
Y dicen: «¿Cómo lo sabe Diosa?
¿Hay conocimiento en el Altísimo?».
Miren, estos son los impíos,
Y, siempre desahogadosa, han aumentado sus riquezasb.
Ciertamente en vano he guardado puro mi corazóna
Y lavado mis manos en inocenciab,
Pues he sido azotado todo el díaa
Y castigado cada mañanab.
Si yo hubiera dicho: «Así hablaré»,
Habría traicionado a la generación de Tus hijosa.
Cuando pensaba, tratando de entender estoa,
Fue difícil para mí,
Hasta que entré en el santuario de Diosa;
Entonces comprendí el fin de ellosb.
Ciertamente Tú los pones en lugares resbaladizosa;
Los arrojas a la destrucciónb.
¡Cómo son destruidos en un momentoa!
Son totalmente consumidos por terrores repentinosb.
Como un sueño del que despiertaa,
Oh Señor, cuando te levantesb, despreciarás su aparienciac.
Cuando mi corazón se llenó de amarguraa,
Y en mi interior sentía punzadasb,
Entonces era yo torpe y sin entendimientoa;
Era como una bestiab delante de Ti.
Sin embargo, yo siempre estoy contigo;
Tú me has tomado de la mano derechaa.
Con Tu consejo me guiarása,
Y después me recibirás en gloriab.
¿A quién tengo yo en los cielosa sino a Ti?
Fuera de Ti, nada deseo en la tierra.
Mi carne y mi corazón pueden desfallecera,
Pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempreb.
Porque los que están lejos de Ti perecerána;
Tú has destruido a todos los que te son infielesb.
Pero para mí, estar cerca de Dios es mi biena;
En Dios el Señor he puesto mi refugiob
Para contar todas Tus obrasc.
Salmo 74
Plegaria en medio de la destrucción
Masquil de Asaf.
Oh Dios, ¿por qué nos has rechazado para siemprea?
¿Por qué se enciende Tu irab contra las ovejas de Tu pradoc?
Acuérdate de Tu congregación, la que adquiriste desde los tiempos antiguosa,
La que redimisteb para que fuera la tribu de Tu heredadc,
Y de este monte Sión donde has habitadod.
Dirige Tus pasos hacia las ruinas eternasa;
Todo lo que hay en el santuario lo ha dañado el enemigob.
Tus adversarios han rugido en medio de Tu lugar de reunióna;
Han puesto sus estandartesb por señalesc.
Parece como si alguien hubiera levantado
El hachaa en espeso bosque.
Y ahora, toda su obra de tallaa
Hacen pedazos con hachas y martillos.
Han quemado Tu santuarioa hasta los cimientos;
Han profanadob la morada de Tu nombre.
Dijeron en su corazón: «Arrasémoslos por completoa».
Han quemado todos los santuarios de Dios en la tierra.
No vemos nuestras señalesa;
Ya no queda profetab,
Ni hay entre nosotros quien sepa hasta cuándoc.
¿Hasta cuándo, oh Dios, blasfemará el adversarioa?
¿Despreciará el enemigo Tu nombre para siempreb?
¿Por qué retiras Tu mano, Tu diestraa?
¡Sácala de dentro de Tu seno, destrúyelosb!
Con todo, Dios es mi rey desde la antigüedada,
El que hace obras de salvación en medio de la tierra.
Tú dividiste el mara con Tu poder;
Quebraste las cabezasb de los monstruosc en las aguas.
Tú aplastaste las cabezas de Leviatána;
Lo diste por comida a los moradores del desiertob.
Tú abriste fuentes y torrentesa;
Tú secaste ríos inagotablesb.
Tuyo es el día, Tuya es también la noche;
Tú has preparado la lumbrera y el sola.
Tú has establecido todos los términos de la tierraa;
Tú has hecho el verano y el inviernob.
Acuérdate de esto, Señor: que el enemigo ha blasfemadoa,
Y que un pueblo insensatob ha despreciado Tu nombre.
No entregues a las fieras el alma de Tu tórtolaa;
No olvides para siempre la vida de Tus afligidosb.
Mira el pactoa, Señor,
Porque los lugares tenebrosos de la tierrab están llenos de moradas de violencia.
No vuelva avergonzadoa el oprimido;
Alaben Tu nombre el afligido y el necesitadob.
Levántate, oh Dios, defiende Tu causaa;
Acuérdate de cómo el necio te injuriab todo el día.
No te olvides del vocerío de Tus adversariosa,
Del tumulto de los que se levantan contra Tib, que sube continuamente.
Salmo 75
Dios humilla al orgulloso y exalta al justo
Para el director del coro; según tonada de «No destruyas». Salmo de Asaf. Cántico.
Te damos gracias, oh Dios, te damos graciasa,
Pues cercano está Tu nombre;b
Los hombres declaran Tus maravillasc.
«Cuando Yo escoja el tiempo oportunoa,
Seré Yo quien juzgará con equidadb.
»Tiemblan la tierra y todos sus moradoresa,
Pero Yo sostengo sus columnasb.
(Selah)
Dije a los orgullosos: “No se jacten”;
Y a los impíos: “No alcen la frentea;
No levanten en alto su frente;
No hablen con orgullo insolentea”».
Porque ni del oriente ni del occidente,
Ni del desierto viene el enaltecimientoa,
Sino que Dios es el Jueza;
A uno humilla y a otro ensalzab.
Porque hay una copa en la mano del Señora, y el vino se fermenta,
Lleno de mixturab, y de este Él sirve;
Ciertamente lo sorberán hasta el fondo y lo beberán todos los impíos de la tierrac.
Pero yo lo anunciaré para siemprea;
Cantaré alabanzas al Dios de Jacob.
Quebraré todo el poderío1 de los impíosa,
Pero el poderío1 del justo será ensalzadob.
Salmo 76
El poder victorioso del Dios de Jacob
Para el director del coro; con instrumentos de cuerdas. Salmo de Asaf. Cántico.
Dios es conocido en Judáa;
Grande es Su nombre en Israelb.
En Salema está Su tabernáculob,
Y en Sión Su moradac.
Allí quebró las flechas encendidas del arcoa,
El escudo, la espada y las armas de guerra.
(Selah)
Resplandeciente eres,
Más majestuoso que los montes de caza.
Fueron despojados los fuertes de corazóna;
Durmieron su sueño,
Y ninguno de los guerreros pudo usar sus manos.
A Tu reprensióna, oh Dios de Jacob,
Jinete y caballob cayeron en profundo sueño.
Tú, solo Tú, has de ser temidoa;
¿Y quién podrá estar en pie en Tu presencia en el momento de Tu irab?
Hiciste oír juicio desde los cielosa;
Temió la tierrab y enmudeció
Cuando Dios se levantó para juzgara,
Para salvar a todos los humildes de la tierra.
(Selah)
Pues el furor del hombre te alabaráa;
Con un residuo de furor te ceñirás.
Hagan votos ustedes al Señor su Dios, y cúmplanlosa;
Todos los que están alrededor de Él traigan presentesb al que debe ser temido.
Él cortará el espíritu de los príncipes;
Temido es por los reyes de la tierraa.
Salmo 77
Las maravillas de Dios en el pasado consuelan en el presente
Para el director del coro; según Jedutún.
Salmo de Asaf.
Mi voz se eleva a Dios, y a Él clamaréa;
Mi voz se eleva a Dios, y Él me oirá.
En el día de mi angustiaa busqué al Señor;
En la nocheb mi mano se extendíac sin cansarse;
Mi alma rehusaba ser consoladad.
Me acuerdo de Dios, y me siento turbadoa;
Me lamentob, y mi espíritu desmayac.
(Selah)
Has mantenido abiertos mis párpados;
Estoy tan turbado que no puedo hablara.
He pensado en los días pasadosa,
En los años antiguos.
De noche me acordaré de mi cancióna;
En mi corazón meditaréb,
Y mi espíritu indaga:
¿Rechazará el Señor para siemprea?
¿No mostrará más Su favorb?
¿Ha cesado para siempre Su misericordiaa?
¿Ha terminado para siempre Su promesab?
¿Ha olvidado Dios tener piedada,
O ha retirado con Su ira Su compasiónb?
(Selah)
Entonces dije: «Este es mi dolora:
Que la diestra del Altísimob ha cambiado».
Me acordaré de las obras del Señora;
Ciertamente me acordaré de Tus maravillas antiguasa.
Meditaré en toda Tu obraa,
Y reflexionaré en Tus hechos.
Santo esa, oh Dios, Tu camino;
¿Qué dios hay grande como nuestro Diosb?
Tú eres el Dios que hace maravillasa,
Has hecho conocer Tu poderb entre los pueblos.
Con Tu brazo has redimido a Tu puebloa,
A los hijos de Jacob y de Joséb.
(Selah)
Las aguas te vieron, oh Diosa,
Te vieron las aguas y temieron,
Los abismos también se estremecieron.
Derramaron aguas las nubesa,
Tronaron los nubarronesb,
También Tus saetas centellearon por todos ladosc.
La voz de Tu truenoa estaba en el torbellino,
Los relámpagos iluminaron al mundob,
La tierra se estremeció y temblóc.
En el mar estaba Tu caminoa,
Y Tus sendas en las aguas inmensas,
Y no se conocieron Tus huellas.
Como rebaño guiaste a Tu puebloa
Por mano de Moisés y de Aarónb.
Salmo 78
Fidelidad de Dios hacia su pueblo infiel
Masquil de Asaf.
Escucha a, pueblo mío, mi enseñanza;
Inclinen ustedes su oído a las palabras de mi bocab.
En parábolas abriré mi bocaa;
Hablaré enigmasb de la antigüedad,
Que hemos oído y conocido,
Y que nuestros padres nos han contadoa.
No lo ocultaremos a sus hijosa,
Sino que contaremos a la generación venidera las alabanzas del Señorb,
Su poder y las maravillasc que hizo.
Porque Él estableció un testimonio en Jacoba,
Y puso una ley en Israelb,
La cual ordenó a nuestros padresc
Que enseñaran a sus hijosd,
Para que la generación venidera lo supiera, aun los hijos que habían de nacera,
Y estos se levantaran y lo contaran a sus hijosb,
Para que ellos pusieran su confianza en Dios,
Y no se olvidaran de las obras de Diosa
Sino que guardaran Sus mandamientosb;
Y que no fueran como sus padresa,
Una generación porfiada y rebeldeb,
Generación que no preparó su corazónc,
Y cuyo espíritu no fue fiel a Diosd.
Los hijos de Efraín eran arqueros bien equipadosa,
Pero volvieron las espaldas el día de la batallab.
No guardaron el pacto de Diosa
Y rehusaron andar en Su leyb;
Olvidaron Sus obrasa
Y los milagros que les había mostrado.
Él hizo maravillasa en presencia de sus padres,
En la tierra de Egipto, en el campo de Zoánb.
Dividió el mara y los hizo pasar,
Y contuvo las aguas como en un montónb.
Después los guió de…
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Footnotes
- 1 los cuernos.
Cross references
- aSal. 86:5
- bSal. 24:4; 51:10; Mat. 5:8
- aSal. 94:18
- aSal. 37:1; Prv. 23:17
- bJob 21:7; Sal. 37:7; Jer. 12:1
- aJob 21:9; Sal. 73:12
- bSal. 73:14
- aGn. 41:42; Prv. 1:9
- bSal. 109:18
- aJob 15:27; Sal. 17:10; Jer. 5:28
- aSal. 1:1
- bSal. 17:10; 2 Ped. 2:18; Jud. 16
- aApoc. 13:6
- aSal. 23:5
- aJob 22:13
- aJer. 49:31; Ezq. 23:42
- bSal. 49:6; 52:7
- aJob 21:15; 34:9; 35:3
- bSal. 26:6
- aSal. 38:6
- bJob 33:19; Sal. 118:18
- aSal. 14:5
- aEcl. 8:17
- aSal. 27:4; 77:13
- bSal. 37:38
- aSal. 35:6
- bSal. 35:8; 36:12
- aNúm. 16:21; Isa. 47:11
- bJob 18:11
- aJob 20:8
- bSal. 78:65
- c1 Sam. 2:30
- aJue. 10:16
- bHech. 2:37
- aSal. 49:10; 92:6
- bJob 18:3; Sal. 49:20; Ecl. 3:18
- aSal. 16:8
- aSal. 32:8; 48:14; Isa. 58:11
- bGn. 5:24; Sal. 49:15
- aSal. 16:2; Fil. 3:8
- aSal. 38:10; 40:12; 84:2; 119:81
- bSal. 16:5
- aSal. 37:20; 119:155
- bEx. 34:15; Núm. 15:39; Sal. 106:39; Os. 4:12; 9:1
- aSal. 65:4; Heb. 10:22; Sant. 4:8
- bSal. 14:6; 71:7
- cSal. 40:5; 107:22; 118:17
- aSal. 44:9; 77:7
- bDt. 29:20; Sal. 18:8; 89:46
- cSal. 79:13; 95:7; 100:3
- aEx. 15:16; Dt. 32:6
- bEx. 15:13; Sal. 77:15; 106:10; Isa. 63:9
- cDt. 32:9; Isa. 63:17; Jer. 10:16; 51:19
- dSal. 9:11; 68:16
- aIsa. 61:4
- bSal. 79:1
- aLam. 2:7
- bNúm. 2:2
- cSal. 74:9
- aJer. 46:22
- a1 Rey. 6:18, 29, 32, 35
- a2 Rey. 25:9
- bSal. 89:39; Lam. 2:2
- aSal. 83:4
- aSal. 78:43
- b1 Sam. 3:1; Lam. 2:9; Ezq. 7:26; Amós 8:11
- cSal. 6:3; 79:5; 80:4
- aSal. 44:16; 79:12; 89:51
- bLev. 24:16
- aLam. 2:3
- bSal. 59:13
- aSal. 44:4
- aEx. 14:21; Sal. 78:13
- bIsa. 51:9
- cSal. 148:7; Jer. 51:34
- aJob 41:1; Sal. 104:26; Isa. 27:1
- bSal. 72:9
- aEx. 17:5, 6; Núm. 20:11; Sal. 78:15; 105:41; 114:8; Isa. 48:21
- bEx. 14:21, 22; Jos. 2:10; 3:13; Sal. 114:3
- aGn. 1:14–18; Sal. 104:19; 136:7, 8
- aDt. 32:8; Hech. 17:26
- bGn. 8:22; Sal. 147:16–18
- aSal. 74:10
- bDt. 32:6; Sal. 14:1; 39:8; 53:1
- aCant. 2:14
- bSal. 9:18
- aGn. 17:7; Sal. 106:45
- bSal. 88:6; 143:3
- aSal. 103:6
- bSal. 35:10; Isa. 41:17
- aSal. 43:1; Isa. 3:13; 43:26; Ezq. 20:35
- bSal. 14:1; 53:1; 74:18
- aSal. 74:10
- bSal. 65:7
- aSal. 79:13
- bSal. 145:18
- cSal. 26:7; 44:1; 71:17
- aSal. 102:13
- bSal. 9:8; 67:4; Isa. 11:4
- aSal. 46:6; Isa. 24:19
- b1 Sam. 2:8
- aZac. 1:21
- a1 Sam. 2:3; Sal. 94:4
- aSal. 3:3
- aSal. 50:6
- b1 Sam. 2:7; Sal. 147:6; Dan. 2:21
- aJob 21:20; Sal. 11:6; 60:3; Jer. 25:15
- bPrv. 23:30
- cAbd. 16
- aSal. 22:22; 40:10
- aSal. 101:8; Jer. 48:25
- b1 Sam. 2:1; Sal. 89:17; 92:10; 148:14
- aSal. 48:3
- bSal. 99:3
- aGn. 14:18
- bSal. 27:5; Lam. 2:6
- cSal. 9:11; 132:13; 135:21
- aSal. 46:9
- aIsa. 10:12; 46:12
- aSal. 80:16
- bEx. 15:1, 21; Sal. 78:53
- a1 Crón. 16:25; Sal. 89:7; 96:4
- bEsd. 9:15; Sal. 130:3; Nah. 1:6; Mal. 3:2; Apoc. 6:17
- a2 Crón. 20:29, 30
- b1 Crón. 16:30; Sal. 33:8
- aSal. 9:7, 8; 74:22; 82:8
- aEx. 9:16; Rom. 9:17
- aSal. 50:14; Ecl. 5:4–6
- b2 Crón. 32:23; Sal. 68:29
- aSal. 47:2
- aSal. 3:4; 142:1
- aSal. 50:15; 86:7
- bSal. 63:6; Isa. 26:9
- cJob 11:13; Sal. 88:9
- dGn. 37:35
- aSal. 42:5, 11; 43:5
- bSal. 55:2; 142:2
- cSal. 61:2; 143:4
- aSal. 39:9
- aDt. 32:7; Sal. 44:1; 143:5; Isa. 51:9
- aSal. 42:8
- bSal. 4:4
- aSal. 44:9
- bSal. 85:1, 5
- aSal. 89:49
- b2 Ped. 3:9
- aIsa. 49:15
- bSal. 25:6; 40:11; 51:1
- aSal. 31:22; 73:14
- bSal. 44:2, 3
- aSal. 105:5; 143:5
- aSal. 145:5
- aSal. 63:2; 73:17
- bEx. 15:11; Sal. 71:19; 86:8
- aSal. 72:18
- bSal. 106:8
- aEx. 6:6; Dt. 9:29; Sal. 74:2; 78:42
- bSal. 80:1
- aEx. 14:21; Sal. 114:3; Hab. 3:8, 10
- aJue. 5:4
- bSal. 68:33
- cSal. 18:14
- aSal. 18:13; 104:7
- bSal. 97:4
- cJue. 5:4; Sal. 18:7
- aIsa. 51:10; Hab. 3:15
- aEx. 13:21; 14:19; Sal. 78:52; 80:1; Isa. 63:11–13
- bEx. 6:26; Sal. 105:26
- aIsa. 51:4
- bIsa. 55:3
- aSal. 49:4; Mat. 13:35
- bPrv. 1:6
- aSal. 44:1
- aEx. 12:26; Dt. 6:7; 11:19; Job 15:18; Sal. 145:4; Isa. 38:19; Joel 1:3
- bEx. 13:8, 14; Sal. 22:30
- cJob 37:16; Sal. 26:7; 71:17
- aSal. 19:7; 81:5; Isa. 8:20
- bSal. 147:19
- cDt. 6:4–9
- dDt. 4:9
- aSal. 22:31; 102:18
- bDt. 11:19
- aDt. 4:9; 6:12; 8:14
- bDt. 4:2; 5:1, 29; 27:1; Jos. 22:5
- a2 Rey. 17:14; 2 Crón. 30:7; Ezq. 20:18
- bEx. 32:9; Dt. 9:7, 24; 31:27; Jue. 2:19; Isa. 30:9
- cJob 11:13; Sal. 78:37
- dSal. 51:10
- a1 Crón. 12:2
- bJue. 20:39; Sal. 78:57
- aJue. 2:20; 1 Rey. 11:11; 2 Rey. 17:15; 18:12
- bSal. 119:1; Jer. 32:23; 44:10, 23
- aSal. 106:13
- aEx. 7–12; Sal. 106:22
- bEx. 17:6; Núm. 13:22; Sal. 78:43; Isa. 19:11; 30:4; Ezq. 30:14
- aEx. 14:21; Sal. 74:13; 136:13
- bEx. 15:8; Sal. 33:7
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