Logos Bible Study

Hebreos 1–2

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Capitulo 1

Dios habla por el Hijo su palabra final al hombre

Dios, habiendo habladoa hace mucho tiempo, en muchas ocasiones1 y de muchas manerasb a los padres por2 los profetasc,

2en estos últimos días1a nos ha habladob por2 su Hijoc, a quien constituyó heredero de todas las cosasd, por medio de quien hizoe también el universo3f.

3Él es1 el resplandor de su gloria y la expresión2 exacta de su naturalezaa, y sostiene3 todas las cosas por la palabra de su poderb. Después de llevar a cabo la purificación de los pecadosc, se sentó a la diestrad de la Majestad en las alturase,

4siendo mucho mejor que1 los ángeles, por cuanto ha heredado un nombre más excelentea que ellos.

El Hijo, superior a los ángeles

5Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:

Hijo mío eres tú,

yo te he engendrado hoya;

y otra vez:

Yo seré Padre para Él,

y Él será Hijo para míb?

6Y de nuevo, cuando trae1 al Primogénito al mundo2a, dice:

Y adórenle todos los ángeles de Diosb.

7Y de los ángeles dice:

El que hace a sus angeles, espiritus1,

y a sus ministros, llama de fuegoa.

8Pero del Hijo dice:

Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos,

y cetro de equidad es el cetro de tu1 reinoa.

9Has amado la justicia y aborrecido la iniquidad;

por lo cual Dios, tu Dios, te ha ungidoa

con oleo de alegríab más que a tus compañerosc.

10Y:

Tú, Señor, en el principio pusiste los cimientos de la tierra,

y los cielos son obra1 de tus manosa;

11aEllos perecerán, pero tú permaneces;

y todos ellos como una vestidura se envejeceránb,

12y como un manto los enrollarás;

como una vestidura serán mudadosa.

Pero tú eres el mismo,

y tus años no tendrán finb.

13Pero, ¿a cuál de los ángeles ha dicho jamás:

Siéntate a mi diestraa

hasta que ponga a tus enemigos

por estrado de tus piesb?

14¿No son todos ellos espíritus ministradores1a, enviados para servir por causa de los que heredaránb la salvaciónc?

Capitulo 2

Peligro de la negligencia

Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído1, no sea que nos desviemosa.

2Porque si la palabra habladaa por medio de ángelesb resultó ser inmutable1, y toda transgresión y desobedienciac recibió una justa retribuciónd,

3¿cómo escaparemos nosotros si descuidamosa una salvaciónb tan grande? La cual, después que fue anunciada1c primeramente por medio del Señor, nos fue confirmadad por los que oyeron,

4testificando Dios juntamente con ellos, tanto por señales1a como por prodigiosa, y por diversos milagros2b y por dones3 del Espíritu Santoc según su propia voluntadd.

Cristo coronado de gloria y honor

5Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero1a, acerca del cual estamos hablando.

6Pero uno ha testificado en cierto lugara diciendo:

¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes,

o el hijo del hombre para que te intereses en élb?

7aLe has hecho un poco inferior a los ángeles;

le has coronado de gloria y honor,

y le has puesto sobre las obras de tus manos1;

8todo lo has sujetado bajo sus piesa.

Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a élb.

9Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángelesa, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honorb a causa del padecimiento de la muertec, para que por la gracia de Diosd probara la muertee por todosf.

10Porque convenía que aquela para quien son todas las cosas y por quien son todas las cosasb, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfectoc por medio de los padecimientos al autor1 de la salvación de ellosd.

11Porque tanto el que santificaa como los que son santificadosb, son todos de un Padrec; por lo cual Él no se avergüenza de llamarlos hermanosd,

12diciendo:

Anunciaré tu nombre a mis hermanos,

en medio de la congregación1 te cantaré himnosa.

13Y otra vez:

Yo en Él confiaré1a.

Y otra vez:

He aquí, yo y los hijos que Dios me ha dadob.

14Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre1a, Él igualmente participó también de lo mismob, para anular mediante la muerte el poderc de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablod,

15y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavituda durante toda la vida.

16Porque ciertamente no ayuda a los ángeles, sino que ayuda a1 la descendencia2 de Abraham.

17Por tanto, tenía que ser1 hecho semejante a sus hermanosa en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fielb sumo sacerdotec en las cosas que a Dios atañend, para hacer propiciacióne por los pecados del pueblo.

18Pues por cuanto Él mismo fue tentadoa en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a1 los que son tentados.

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Footnotes

  1. 1, porciones; i.e., de cuando en cuando
  2. 2O, en
  3. 1O, al fin de estos días
  4. 2, en
  5. 3, los siglos
  6. 1, Quien siendo
  7. 2O, representación
  8. 3, sosteniendo
  9. 1O, llegando a ser superior a
  10. 1O, Y cuando trae otra vez
  11. 2, a la tierra habitada
  12. 1O, vientos
  13. 1Varios más antiguos dicen: su
  14. 1, obras
  15. 1O, que sirven
  16. 1, a las cosas que se han oído
  17. 1O, firme
  18. 1, hablada
  19. 1O, milagros
  20. 2O, diversas obras de poder
  21. 3, distribuciones
  22. 1, la tierra habitada venidera
  23. 1Algunos antiguos no incluyen: y … manos
  24. 1O, líder
  25. 1O, iglesia
  26. 1, pondré mi confianza en Él
  27. 1, sangre y carne
  28. 1, no toma a los ángeles, sino que toma a
  29. 2, simiente
  30. 1, estaba obligado a ser
  31. 1O, para acudir al socorro de

Cross references

  1. aJuan 9:29; 16:13; Heb. 2:2, 3; 3:5; 4:8; 5:5; 11:18; 12:25
  2. bHech. 2:30; 3:21
  3. cNúm. 12:6, 8; Joel 2:28
  4. aMat. 13:39; 1 Ped. 1:20
  5. bJuan 9:29; 16:13; Heb. 2:2, 3; 3:5; 4:8; 5:5; 11:18; 12:25
  6. cJuan 5:26, 27; Heb. 3:6; 5:8; 7:28
  7. dSal. 2:8; Mat. 28:18; Mar. 12:7; Rom. 8:17; Heb. 2:8
  8. eJuan 1:3; 1 Cor. 8:6; Col. 1:16
  9. f1 Cor. 2:7; Heb. 11:3
  10. a2 Cor. 4:4
  11. bCol. 1:17
  12. cTito 2:14; Heb. 9:14
  13. dMar. 16:19; Heb. 8:1; 10:12; 12:2
  14. e2 Ped. 1:17
  15. aEf. 1:21; Fil. 2:9
  16. aSal. 2:7; Hech. 13:33; Heb. 5:5
  17. b2 Sam. 7:14
  18. aMat. 24:14; Heb. 10:5
  19. bSal. 97:7
  20. aSal. 104:4
  21. aSal. 45:6
  22. aJuan 10:17; Fil. 2:9; Heb. 2:9
  23. bIsa. 61:1, 3
  24. cSal 45:7
  25. aSal. 102:25
  26. aSal. 102:26
  27. bIsa. 51:6; Heb. 8:13
  28. aSal. 102:26, 27
  29. bHeb. 13:8
  30. aHeb. 1:3
  31. bJos. 10:24; Sal. 110:1; Mat. 22:44; Heb. 10:13
  32. aSal. 103:20, 21; Dan. 7:10
  33. bMat. 25:34; Mar. 10:17; Tito 3:7; Heb. 6:12
  34. cRom. 11:14; 1 Cor. 1:21; Heb. 2:3; 5:9
  35. aProv. 3:21
  36. aHeb. 1:1
  37. bHech. 7:53
  38. cHeb. 10:28
  39. dHeb. 10:35; 11:26
  40. aHeb. 10:29; 12:25
  41. bRom. 11:14; 1 Cor. 1:21; Heb. 1:14; 5:9; 9:28
  42. cHeb. 1:1
  43. dMar. 16:20; Luc. 1:2; 1 Jn. 1:1
  44. aJuan 4:48
  45. bMar. 6:14
  46. c1 Cor. 12:4, 11; Ef. 4:7
  47. dEf. 1:5
  48. aMat. 24:14; Heb. 6:5
  49. aHeb. 4:4
  50. bSal. 8:4
  51. aSal. 8:5, 6
  52. aSal. 8:6; 1 Cor. 15:27
  53. b1 Cor. 15:25
  54. aHeb. 2:7
  55. bHech. 2:33; 3:13; 1 Ped. 1:21
  56. cFil. 2:9; Heb. 1:9
  57. dJuan 3:16
  58. eMat. 16:28; Juan 8:52
  59. fHeb. 7:25
  60. aLuc. 24:26
  61. bRom. 11:36
  62. cHeb. 5:9; 7:28
  63. dHech. 3:15; 5:31
  64. aHeb. 13:12
  65. bHeb. 10:10
  66. cHech. 17:28
  67. dMat. 25:40; Mar. 3:34, 35; Juan 20:17
  68. aSal. 22:22
  69. aIsa. 8:17
  70. bIsa. 8:18
  71. aMat. 16:17
  72. bJuan 1:14
  73. c1 Cor. 15:54–57; 2 Tim. 1:10
  74. dJuan 12:31; 1 Jn. 3:8
  75. aRom. 8:15
  76. aFil. 2:7; Heb. 2:14
  77. bHeb. 4:15, 16; 5:2
  78. cHeb. 3:1; 4:14, 15; 5:5, 10; 6:20; 7:26, 28; 8:1, 3; 9:11; 10:21
  79. dRom. 15:17; Heb. 5:1
  80. eDan. 9:24; 1 Jn. 2:2; 4:10
  81. aHeb. 4:15