Salmo 54–56
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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SALMO 54
ES DIOS QUIEN ME AYUDA
Al maestro del coro. Con instrumentos de cuerda. Poema para David. Cuando vinieron los de Zif y dijeron a Saúl: “¿No está escondido David entre nosotros?”.
¡Oh Dios, por el honor de tu nombre sálvame,
con tu poder defiende mi causa!
¡Escucha, oh Dios, mi oración,
estate atento a mis palabras!
Se alzan contra mí extranjeros,
gente cruel desea mi muerte
sin tener presente a Dios. [Pausa[
Pero es Dios quien me ayuda,
mi Señor está con los que me protegen.
Que el mal se vuelva contra mis rivales
y tú, por tu fidelidad, hazlos perecer.
Te ofreceré sacrificios voluntarios,
alabaré tu nombre, Señor, porque es bueno.
Él me ha librado de todas mis angustias
y he visto a mis enemigos derrotados.
SALMO 55
ÉL ESCUCHARÁ MI CLAMOR
Al maestro del coro. Para instrumentos de cuerda. Poema de David.
Escucha, oh Dios, mi oración,
no ignores mi súplica;
atiéndeme, respóndeme.
Estoy turbado por mi pesar, aturdido
por el clamor del enemigo,
por la opresión del malvado,
pues me cargan de desgracias
y me hostigan con furia.
Mi corazón palpita en mi interior,
un terror mortal me sobreviene;
me invaden el temor y el miedo,
me sobrecoge el espanto.
Me digo: “¡Ojalá tuviera alas de paloma
para poder volar y hallar descanso!
Entonces, me alejaría huyendo,
en el desierto habitaría [Pausa[
y buscaría pronto un refugio
frente al fuerte viento y la tormenta”.
Tú, mi Señor, destrúyelos,
haz que su lengua se confunda,
porque he visto violencia
y discordia en esta ciudad.
Día y noche rondan su muralla,
hay maldad y miseria dentro de ella;
hay crímenes en su interior
y nunca abandonan su plaza
la mentira ni el engaño.
Si me ofendiera un enemigo,
podría soportarlo;
si se alzase contra mí un rival,
podría esconderme de él;
¡pero eres tú, alguien como yo,
mi amigo íntimo, el que conozco!
Juntos la intimidad compartimos
y entre la multitud paseamos
por la morada de Dios.
Que les sorprenda la muerte,
que bajen vivos al reino de los muertos,
pues el mal anida en su corazón,
en lo más profundo de ellos.
Pero yo invocaré a Dios
y el Señor me salvará.
Mañana, tarde y mediodía
no dejo de gemir y sollozar;
pero él escuchará mi clamor,
me colmará de paz
y me salvará de todo ataque,
aunque muchos me hagan frente.
Que me oiga Dios y los humille,
él, que desde siempre reina; [Pausa[
porque ni se convierten
ni respetan a Dios.
Atacan a sus amigos
y quebrantan su alianza;
son dulces las lisonjas de su boca,
pero en su corazón hay violencia;
sus palabras, más suaves que el aceite,
no son más que afiladas espadas.
Confía al Señor tus inquietudes,
pues él será siempre tu apoyo
y jamás permitirá que el justo caiga.
Y tú, oh Dios, los arrojarás a la fosa:
los sanguinarios y los falsos
no alcanzarán la mitad de su vida.
Pero yo en ti pongo mi confianza.
SALMO 56
YO SÉ QUE DIOS ESTÁ CONMIGO
Al maestro del coro. Según “La paloma silenciosa de lejanos lugares”. Poema de David. Cuando lo apresaron los filisteos en Gad.
Ten piedad, oh Dios, que me acosa la gente,
me ataca todo el día y me atormenta;
todo el día me acosan mis adversarios,
me ataca con arrogancia una multitud.
Cuando tengo miedo, en ti confío;
y si en Dios, cuya palabra alabo,
he puesto sin temor mi confianza,
¿qué podrá hacerme el mortal?
Todo el día contrarían mis palabras,
cuanto piensan es para hacerme daño;
ellos están al acecho, me observan,
vigilan mis pasos buscando mi muerte.
¿Escaparán impunes ante tanta maldad?
Oh Dios, abate a los pueblos con furia.
Tú que tienes presente mi vida errante,
recoge mis lágrimas en tu odre;
¿no está todo esto en tu libro?
Retrocederán mis enemigos
el día en que yo te invoque.
Yo sé que Dios está conmigo,
el Dios cuya palabra alabo,
el Señor cuya palabra ensalzo.
En Dios confío y no tengo miedo,
¿qué podrá hacerme el ser humano?
Debo, oh Dios, cumplir lo prometido:
te ofreceré un sacrificio de alabanza
porque tú me has librado de la muerte,
tú has librado mis pies de la caída
para que camine ante Dios a la luz de la vida.
Footnotes
- [Signo de que el texto comprendido entre corchetes nopertenece con absoluta seguridad al texto original hebreo o griego, o de que dicho texto no figura explícitamente en el hebreo o griego llegado hasta nosotros.
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