Isaías 28–30
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Condenación de Efraín
¡Ay de la corona de arrogancia de los ebriosa de Efraínb,
Y de la flor marchita de su gloriosa hermosura,
Que está sobre la cabeza del valle fértil1
De los vencidos2 por el vino!
Miren, uno fuerte y poderoso de parte del Señora,
Como tormenta de granizo, tempestad destructorab,
Como tormenta de violentas aguas desbordadasc,
Los ha lanzado a tierra con Su mano.
Con los pies es pisoteadaa la corona de arrogancia de los ebrios de Efraín.
Y la flor marchita de su gloriosa hermosura,
Que está sobre la cabeza del valle fértil1,
Será como el primer higo maduro antes del veranoa,
El cual uno ve2,
Y tan pronto3 está en su mano4 se lo traga.
En aquel día el Señora de los ejércitos será hermosa corona
Y gloriosa diademab para el remanente de Su pueblo,
Espíritu de justicia para el que se sienta en juicioa,
Y fuerza para los que rechazan el asalto1 en la puertab.
También estos se tambalean por el vinoa y dan traspiés por el licor:
El sacerdoteb y el profetac por el licor se tambalean,
Están ofuscados por el vino, por el licord dan traspiés;
Vacilan en sus visionese,
Titubean al pronunciar juicio.
Porque todas las mesas están llenas de vómitoa asqueroso, sin un solo lugar limpio.
Amonestación a Jerusalén
¿A quién enseñará conocimientoa,
O a quién interpretará el mensaje?
¿A los recién destetadosb?
¿A los recién quitados de los pechos?
Porque dice:
«Mandato sobre mandato, mandato sobre mandatoa,
Línea sobre línea, línea sobre línea,
Un poco aquí, un poco allá1».
En verdad, con tartamudez de labios
Y en lengua extranjeraa, Él hablará a este pueblo,
Al cual había dicho: «Aquí hay reposo, den reposo al cansado»;
Y: «Aquí hay descanso». Pero no quisieron escuchara.
Por lo cual la palabra del Señor para ellos será: «Mandato sobre mandato, mandato sobre mandato,
Línea sobre línea, línea sobre línea,
Un poco aquí, un poco allá1,
Para que vayan y caigan de espaldas,
Se quiebren los huesos,
Y sean enlazados y apresadosa».
Por tanto, oigan la palabra del Señora, oh insolentesb,
Gobernantes de este pueblo que está en Jerusalén.
Porque han dicho: “Hemos hecho un pacto con la muerte,
«Hemos hecho un convenio1 con el Seol2a.
Cuando pase el azote abrumador3, no nos alcanzaráb,
Porque hemos hecho de la mentirac nuestro refugio
Y en el engaño nos hemos escondidod».
Por tanto, así dice el Señor Dios1:
«Yo pongo por fundamento en Sión una piedraa, una piedra probada,
Angular, preciosa, fundamental, bien colocada.
El que crea en ella no será perturbado2b.
»Pondré el juicioa como medida,
Y la justicia como nivel;
Entonces el granizo barrerá el refugio de la mentira,
Y las aguas cubrirán el esconditeb.
»Será terminado1 el pacto de ustedes con la muertea,
Su convenio con el Seol no quedará en pieb.
Cuando pase el azote abrumador2c,
Ustedes serán pisoteados por éld.
»Cuantas veces pase, los arrebatará1a,
Porque pasará mañanab tras mañana, de día y de noche.
Y será terrible2 espantoc el comprender el mensaje».
La cama es muy corta para estirarse en ella,
Y la manta muy estrecha para envolverse en ellaa.
Porque el Señor se levantará como en el monte Perazima,
Se enojará como en el valle de Gabaónb,
Para hacer Su tareac, Su extraña taread,
Y para hacer Su obra, Su extraordinaria1 obra.
Y ahora, no continúen ustedes como insolentesa,
No sea que se hagan más fuertes sus grillos,
Pues de parte del Señor, Dios1 de los ejércitos, he oído
De una destrucción decretada sobre la tierrab.
Escuchen y oigan mi voz,
Presten atención y oigan mis palabras.
¿Acaso para sembrar se pasa arando el labrador todo el día,
Abriendo y rastrillando su tierra?
¿No allana su superficie
Y siembra eneldo y esparce cominoa,
Y siembra1 trigo en hileras,
Cebada en su debido lugar, y centenob dentro de sus límites2?
Porque su Dios lo instruye y le enseña cómo hacerlo1.
Pues no se trilla el eneldo con el trilloa,
Ni se hace girar la rueda de carreta sobre el comino;
Sino que con vara se sacude el eneldo, y con palo el comino.
El grano1 es triturado,
Pero no lo seguirán trillando indefinidamente;
Debido a que la rueda de la carreta y sus caballos lo dañarán2,
No lo triturarán más.
También esto procede del Señor de los ejércitos,
Que ha hecho maravilloso Su consejoa y grande Su sabiduríab.
Ariel y sus enemigos
¡Ay, Ariel1, Ariel la ciudad donde acampó Davida!
Añadan año sobre año, celebren las fiestas a su tiempo2b.
Traeré angustias a Ariel,
Y será una ciudad de lamento y de dueloa;
Será para Mí como un Ariel1.
Acamparé contra ti rodeándote1a,
Pondré contra ti vallas de asedio,
Y levantaré contra ti baluartes.
Entonces serás humillada,
Desde el suelo hablarás,
Y desde el polvo donde estás postrada
Saldrá tu habla.
Tu voz será también como la de un espíritu1 de la tierra,
Y desde el polvo susurrará tu hablaa.
Pero la multitud de tus enemigos1 será como polvo finoa,
Y la multitud de los cruelesb como paja que se va volando2;
Sucederá en un instante, de repentec.
Serás castigada1a por el Señor de los ejércitos con truenos y terremotosb y gran ruido,
Con torbellino y tempestad y con llama de fuego consumidor.
Y será como un sueño, una visión nocturnaa,
La multitud de todas las nacionesb que combaten contra Ariel,
Todos los que combaten contra ella y su fortaleza, y los que la afligen.
Será como cuando un hambriento sueña
Que está comiendo;
Pero cuando despierta, su hambre no ha sido satisfecha1.
O como cuando un sediento sueña
Que está bebiendo;
Pero cuando despierta, está desfallecido,
Y su sed no ha sido aplacada2.
Así será la multitud de todas las naciones
Que combaten contra el monte Sióna.
Deténganse y esperena,
Ciéguense y quédense ciegos.
Ustedes se embriagan, pero no con vinob;
Se tambalean, pero no con licor.
Porque el Señor ha derramado sobre ustedes espíritu de sueño profundoa,
Él ha cerrado sus ojos: los profetasb,
Y ha cubierto sus cabezas: los videntes.
Toda la visión será para ustedes como las palabras de un libro1 selladoa, que cuando se le da al que sabe leer2, diciéndole: «Lee esto, por favor»; y él dirá: «No puedo, porque está sellado».
Entonces el libro1 será dado al que no sabe leer2, diciéndole: «Lee esto, por favor»; y él dirá: «No sé leer3».
Hipocresía de Israel
Dijo entonces el Señor:
«Por cuanto este pueblo se acerca a Mí con sus palabras1
Y me honra con sus labios,
Pero aleja de Mí su corazón,
Y su veneración2 hacia Mí es solo una tradición3 aprendida de memoriaa,
Por tanto, volveré a hacer maravillasa con este pueblo, prodigiosas maravillas.
Y perecerá la sabiduría de sus sabios,
Y se eclipsará el entendimiento de sus entendidosb».
¡Ay de los que van muy hondo
Para esconder sus planes1a al Señor,
Y realizan2 sus obras en tinieblasb
Y dicen: «¿Quién nos vec? o ¿Quién nos conoce?».
¡Qué equivocación la suya!
¿Es acaso el alfarero igual que el barro,
Para que lo que está hecho diga a su hacedor: «Él no me hizo»;
O lo que está formado diga al que lo formóa: «Él no tiene entendimiento»?
Redención de Israel
¿Acaso no queda ya muy poco tiempo
Para que1 el Líbano se convierta en campo fértila,
Y el campo fértil sea considerado bosque?
En aquel día los sordos oirána las palabras de un librob,
Y desde la oscuridad y las tinieblas los ojos de los ciegos veránc.
Los afligidosa aumentarán también su alegría en el Señor,
Y los necesitadosb de la humanidad se regocijarán en el Santo de Israel.
Porque el violento tendrá su fina, el insolenteb será acabado,
Y serán cortados todos los que se desvelan para hacer el malc;
Los que hacen que una persona sea acusada1 por una palabra,
Y tienden lazos al que juzga en la puertaa,
Y defraudan2 al justo con vanos argumentos3b.
Por tanto, el Señor, que redimió a Abrahama, dice así acerca de la casa de Jacob:
«Jacob no será ahora avergonzadob, ni palidecerá ahora su rostro,
Porque cuando vea a sus hijos1a, la obra de Mis manosb, en medio suyo,
Ellos santificarán Mi nombre.
Ciertamente, santificaránc al Santo de Jacob,
Y tendrán temor al Dios de Israel.
»Los descarriadosa de espíritu conocerán la verdad1b,
Y los murmuradores aceptarán2 instrucciónc».
Alianza inútil con Egipto
«¡Ay de los hijos rebeldesa», declara el Señor,
«Que ejecutan planesb, pero no los Míos,
Y hacen alianza1c, pero no según2 Mi Espíritu,
Para añadir pecado sobre pecado!
»Los que descienden a Egiptoa
Para refugiarse al amparo de Faraón,
Y buscar abrigo2 a la sombra de Egiptoc.
»Por tanto, el amparo de Faraón será su vergüenzaa,
Y el abrigo1 a la sombra de Egipto, su humillación.
»Porque sus príncipes están en Zoána,
Y sus embajadores llegan a Hanes.
»Todos se avergonzarána a causa de un pueblo que no les trae provecho,
No les sirve de ayudab ni de utilidad, sino de vergüenza y también de oprobio».
Oráculo1 sobre2 las bestiasa del Neguev3b.
Por tierra de tribulación y angustiac,
De donde4 vienen la leona y el león, la víbora y la serpiente voladorad,
Llevan sus riquezas sobre lomos5 de pollinose
Y sus tesoros sobre lomos de camellosf,
A un pueblo que no les traerá provecho,
O sea, a Egipto, cuya ayuda es vana y vacíaa.
Por tanto lo1 he llamado
Ahora ve, escríbelo en una tablillaa delante de ellos
Y grábalo en un rollo,
Para que sirva1 en el día postrero
Como testigo para siempre2.
Porque este es un pueblo rebelde, hijos falsosa,
Hijos que no quieren escucharb
La instrucción1 del Señor;
Que dicen a los videntesa: «No vean visiones»;
Y a los profetas: «No nos profeticen lo que es rectob,
Dígannos palabras agradables1c,
Profeticen ilusiones.
»Apártense del camino, desvíense de la sendaa,
No oigamos más acerca del1 Santo de Israelb».
Por tanto, así dice el Santo de Israel:
«Ya que han desechado esta palabraa,
Y han confiado en la opresión y en el engañob, y se han apoyado en ellos,
Por eso esta iniquidada será para ustedes
Como muro agrietado1 a punto de caerb,
Como abultamiento en una pared alta,
Cuya caída viene de repente, en un instantec.
»Su caída es como el romper de una vasija de alfareroa,
Despedazada sin piedad1;
No se halla entre sus pedazos ni un tiesto
Para tomar fuego del hogar
O para sacar agua de una…
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Footnotes
- 1 valle de grosura.
- 2 golpeados.
- 1 valle de grosura.
- 2 el que está viendo lo ve.
- 3 mientras aún.
- 4 palma.
- 1 la batalla.
- 1 Sav lasav sav lasav, kav lakav kav lakav, zeer sham zeer sham. Estos monosílabos del hebreo que imitan el balbuceo de un niño hacen burla a la predicación del profeta.
- 1Véase nota del verso . Aquí el Señor responde a sus burlas imitándolas usando el lenguaje ininteligible de un conquistador.
- 1Así en algunas versiones antiguas; en el , vidente.
- 2 región de los muertos.
- 3O la inundación abrumadora.
- 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
- 2 no se apresurará.
- 1 cubierto.
- 2O la inundación abrumadora.
- 1 tomará.
- 2 solo.
- 1 extranjera.
- 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
- 1 pone.
- 2 su región.
- 1 lo recto.
- 1 pan.
- 2 destruirían.
- 1 León de Dios.
- 2 que las fiestas sigan su curso.
- 1O un brasero del altar.
- 1 como un círculo.
- 1O fantasma.
- 1 extraños.
- 2 que pasa.
- 1 visitada.
- 1 su alma está vacía.
- 2 su alma está reseca.
- 1O rollo.
- 2 sabe de libros.
- 1O rollo.
- 2 no sabe de libros.
- 3 No sé de libros.
- 1 boca.
- 2 temor de mí.
- 3 un mandamiento de hombres.
- 1 el consejo.
- 2 están.
- 1 y.
- 1 ponen bajo condenación a una persona.
- 2 desvían.
- 3 con confusión.
- 1O sus hijos vean.
- 1 el entendimiento.
- 2 aprenderán.
- 1 derraman libación.
- 2 de.
- 1 consultar Mi boca.
- 2O refugio.
- 1O refugio.
- 1O Profecía.
- 2O Carga de.
- 3 región del sur.
- 4 ellos.
- 5 hombros.
- 1 a este.
- 2O monstruo marino.
- 3En el , ellos son Rahab ( arrogancia), que están ociosos.
- 1 sea.
- 2Así en algunas versiones antiguas; en postrero, por siempre jamás.
- 1O ley.
- 1 cosas suaves.
- 1 hagan que cese de nuestra presencia el.
- 1 grieta.
- 1 aplastada, no será perdonada.
Cross references
- aIsa. 28:7; Os. 7:5
- bIsa. 9:9
- aIsa. 8:7; 40:10
- bIsa. 28:17; 30:30; 32:19; Ezq. 13:11
- cIsa. 8:6, 7; 30:28; Nah. 1:8
- aIsa. 26:6; 28:18
- aOs. 9:10; Miq. 7:1; Nah. 3:12
- aIsa. 41:16; 45:25; 60:1, 19
- bIsa. 62:3
- a1 Rey. 3:28; Isa. 11:2; 32:15, 16; Juan 5:30
- b2 Crón. 32:6–8; Isa. 25:4
- aIsa. 5:11, 22; 22:13; 56:12; Os. 4:11
- bIsa. 24:2
- cIsa. 9:15
- dHab. 2:15, 16
- eIsa. 29:11
- aJer. 48:26
- aIsa. 2:3; 28:26; 30:20; 48:17; 50:4; 54:13
- bSal. 131:2
- a2 Crón. 36:15; Neh. 9:30
- aIsa. 33:19; 1 Cor. 14:21
- aIsa. 11:10; 30:15; 32:17, 18; Jer. 6:16; Mat. 11:28, 29
- aIsa. 8:15; Mat. 21:44
- aIsa. 1:10; 28:22
- bIsa. 29:20
- aIsa. 28:18
- bIsa. 8:8; 28:2; 30:28; Dan. 11:22
- cIsa. 9:15; 30:9; 44:20; 59:3, 4; Ezq. 13:22
- dIsa. 29:15
- aRom. 9:33; 10:11; 1 Ped. 2:6
- bSal. 118:22; Isa. 8:14, 15; Mat. 21:42; Mar. 12:10; Luc. 20:17; Hech. 4:11; Ef. 2:20
- a2 Rey. 21:13; Isa. 5:16; 30:18; 61:8; Amós 7:7–9
- bIsa. 28:2
- aIsa. 28:15
- bIsa. 7:7; 8:10
- cIsa. 28:15
- dIsa. 28:3; Dan. 8:13
- a2 Rey. 24:2
- bIsa. 50:4
- cJob 6:4; 18:11; 24:17; Sal. 55:4; 88:15; Lam. 2:22
- aIsa. 59:6
- a2 Sam. 5:20; 1 Crón. 14:11
- bJos. 10:10, 12; 2 Sam. 5:25; 1 Crón. 14:16
- cIsa. 10:12; 29:14; 65:7
- dLam. 2:15; 3:33; Luc. 19:41–44
- aIsa. 28:14
- bIsa. 10:22, 23
- aMat. 23:23
- bEx. 9:32
- aAmós 1:3
- aIsa. 9:6
- bIsa. 31:2; Rom. 11:33
- a2 Sam. 5:9
- bIsa. 1:14; 5:12; 22:12, 13; 29:9, 13
- aIsa. 3:26; Lam. 2:5
- aLuc. 19:43, 44
- aIsa. 8:19
- aIsa. 17:13; 41:15, 16
- bIsa. 13:11; 25:3; 29:20
- cIsa. 17:14; 30:13; 47:11; 1 Tes. 5:3
- aIsa. 10:3; 26:14, 21
- b1 Sam. 2:10; Mat. 24:7; Mar. 13:8; Luc. 21:11; Apoc. 11:13, 19; 16:18
- aJob 20:8; Sal. 73:20; Isa. 17:14
- bMiq. 4:11, 12; Zac. 12:9
- aIsa. 54:17
- aIsa. 29:1
- bIsa. 51:17, 21, 22; 63:6
- aSal. 69:23; Isa. 6:9, 10; Miq. 3:6; Rom. 11:8
- bIsa. 44:18; 2 Tes. 2:9–12
- aIsa. 8:16; Dan. 12:4, 9; Mat. 13:11
- aEzq. 33:31; Mat. 15:8, 9; Mar. 7:6, 7
- aIsa. 6:9, 10; 28:21; 65:7; Hab. 1:5
- bIsa. 44:25; Jer. 8:9; 49:7; 1 Cor. 1:19
- aSal. 10:11, 13; Isa. 28:15; 30:1
- bJob 22:13; Isa. 57:12; Ezq. 8:12
- cSal. 94:7; Isa. 47:10; Mal. 2:17
- aIsa. 45:9; 64:8; Jer. 18:1–6; Rom. 9:19–21
- aSal. 84:6; 107:33, 35; Isa. 32:15
- aIsa. 35:5; 42:18, 19; 43:8; Mat. 11:5; Mar. 7:37
- bIsa. 29:11
- cSal. 119:18; Prv. 20:12; Isa. 32:3
- aSal. 25:9; 37:11; Isa. 11:4; 61:1; Mat. 5:5; 11:29
- bIsa. 3:14, 15; 11:4; 14:30, 32; 25:4; 26:6; Mat. 11:5; Sant. 1:9; 2:5
- aIsa. 29:5
- bIsa. 28:14
- cIsa. 59:4; Miq. 2:1
- aAmós 5:10
- bIsa. 32:7; Amós 5:12
- aIsa. 41:8; 51:2; 63:16
- bIsa. 45:17; 49:23; 50:7; 54:4
- aIsa. 49:20–26
- bIsa. 26:12; 45:11; Ef. 2:10
- cIsa. 5:16; 8:13
- aIsa. 30:21; Heb. 5:2
- bIsa. 41:20; 60:16
- cIsa. 54:13
- aIsa. 1:2, 23; 30:9; 65:2
- bIsa. 29:15
- cIsa. 8:11, 12
- aIsa. 31:1; Jer. 43:7
- bIsa. 8:19
- cIsa. 36:9
- aIsa. 20:5, 6; 36:6; Jer. 42:18, 22
- aIsa. 19:11
- aJer. 2:36
- bIsa. 10:3; 30:7; 31:3
- aIsa. 46:1, 2
- bGn. 12:9
- cEx. 5:10, 21; Dt. 4:20; 8:15; Isa. 5:30; 8:22; Jer. 11:4
- dDt. 8:15; Isa. 14:29
- eIsa. 15:7; 46:1, 2
- f1 Rey. 10:2
- aIsa. 30:5
- bJob 9:13; Sal. 87:4; 89:10; Isa. 51:9
- aIsa. 8:1
- aIsa. 28:15; 30:1; 59:3, 4
- bIsa. 1:10; 5:24; 24:5
- aIsa. 29:10
- bIsa. 5:20; Jer. 11:21; Amós 2:12; 7:13
- c1 Rey. 22:8, 13; Jer. 6:14; 23:17, 26; Ezq. 13:7; Rom. 16:18; 2 Tim. 4:3, 4
- aHech. 13:8
- bJob 21:14
- aIsa. 5:24; 7:9; 8:6
- bIsa. 3:14, 15; 5:7; 59:13
- aIsa. 26:21
- b1 Rey. 20:30; Sal. 62:4; Isa. 58:12
- cIsa. 29:5; 47:11
- aSal. 2:9; Jer. 19:10, 11
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