Jeremías 47–51
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Capitulo 47
Profecía sobre los filisteos
Palabra del Señor que vino al profeta Jeremías acerca de los filisteos, antes que Faraón conquistara1 Gazaa.
2Así dice el Señor:
He aquí que suben aguas del nortea
y se convierten en torrente desbordante,
que inunda la tierra y su plenitudb,
la ciudad y los que en ella habitan;
clamarán los hombres,
y gemirá todo habitante de la tierrac
3a causa del sonido de los1 cascos de sus corceles2,
del estruendo de sus carros y del estrépito de sus ruedasa.
No se vuelven los padres para cuidar a sus hijos,
por la debilidad de sus brazos3,
4a causa del día que viene
para destruir a todos los filisteosa,
para exterminar de Tiro y de Sidónb
a todo aliado que quede;
porque el Señor destruirá a los filisteos,
al remanente de la costa de Caftorc.
5Le ha sobrevenido la calviciea a Gaza,
desolada ha sido Ascalónb.
Remanente de su valle,
¿hasta cuándo te sajarásc?
6¡Ay, espada del Señor!
¿Hasta cuándo estarás inquieta1?
Vuélvete a tu vainaa,
reposa y cálmate.
7¿Cómo puede1 estar quieta,
cuando el Señor le ha dado órdenesa?
Contra Ascalón y contra la costa del mar,
allí la ha asignado.
Capitulo 48
Profecía sobre Moab
aAcerca de Moab.
Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel:
¡Ay de Nebob, porque ha sido destruida!
Quiriataimc ha sido avergonzada, ha sido tomada;
la altiva fortaleza1 ha sido avergonzada y destrozada2.
2Ya no hay alabanza para Moab,
en Hesbóna han tramado mal contra ella:
«Venid y quitémosla de entre las naciones».
También tú, Madmena1, serás silenciada,
la espada te seguirá.
3Voz de clamor desde Horonaim:
«Devastación y gran destruccióna».
4Moab está quebrantada,
sus pequeños dejan oír gritos de angustia.
5Porque la cuesta de Luhit
con llanto continuo la suben;
porque a la bajada de Horonaim
se oyen gritos angustiosos1 de destruccióna.
6Huid, salvad vuestras vidasa,
sed como un enebro1 en el desierto.
7Por cuanto pusiste tu confianza en tus ganancias y en tus tesorosa,
también tú serás conquistadab,
y Quemos saldrá al destierro
junto con sus sacerdotes y sus príncipes.
8Vendrá el destructor de cada ciudad,
y ninguna ciudad escapará;
también el valle será devastadoa,
y la meseta será destruida,
como ha dicho el Señor.
9Dad alas1 a Moab,
sus ciudades serán una desolaciónb,
sin que nadie habite en ellas.
10Malditoa el que hace la obra del Señor con engaño;
maldito el que retrae su espadab de la sangrec.
11Reposado ha estado Moab desde su juventuda,
ha estado tranquilo sobre su sedimentob;
no ha sido vaciado de vasija en vasijac,
ni ha ido al destierro;
por eso retiene su sabor1,
y su aroma no ha cambiado.
12Por tanto, he aquí, vienen días—declara el Señor—cuando le enviaré a trasvasadores que lo trasvasarán; vaciarán sus vasijas y harán pedazos sus cántaros.
13Y Moab se avergonzaráa de Quemosb, como la casa de Israel se avergonzó de Betel, su confianzac.
14¿Cómo podéis decir: «Somos poderosos guerreros,
y hombres valientesa para la guerra»?
15Es destruido Moab, el devastador ha subido a sus ciudades;
la flor de sus jóvenes1 desciende a la matanzaa,
—declara el Rey, cuyo nombre es el Señor de los ejércitosb.
16La ruina de Moab pronto vendrá,
y su calamidad se ha apresurado muchoa.
17Llorad por él, todos los que habitáis a su alrededor,
y todos los que sabéis su nombre.
Decid: «¡Cómo se ha roto el poderoso cetro1a,
el báculo glorioso!».
18Desciende de tu gloria,
moradorab hija de Dibón,
porque el destructor de Moabc ha subido contra ti,
para destruir tus fortalezas.
19Párate junto al camino y vela,
moradora de Aroera;
pregunta al que huye y a la que escapa,
y di: «¿Qué ha sucedidob?».
20Avergonzado está Moab porque ha sido destrozado1.
Gemid y clamad;
anunciad junto al Arnón
que Moaba ha sido destruido.
21También ha venido juicio sobre la llanura, sobre Holón, sobre Jahazaa y contra Mefaatb,
22contra Dibón, contra Nebo y contra Bet-deblataim,
23contra Quiriataim, contra Bet-gamul y contra Bet-meóna,
24contra Queriot, contra Bosra y contra todas las ciudades de la tierra de Moaba, las lejanas y las cercanas.
25El cuernoa de Moab ha sido cortado y quebrado su brazob—declara el Señor.
26Embriagadlea, porque se ha vuelto arrogante con1 el Señor; Moabb se revolcará en su vómito, y será también objeto de burla.
27¿Y no fue Israel objeto de burla para tia? ¿O fue sorprendido1 entre ladronesb? Porque cada vez que hablas de él, te burlas2c.
28Abandonad las ciudades y morad en las peñas,
moradores de Moab,
sed como palomaa que anida
más allá de la boca de la caverna1b.
29Hemos oído del orgullo de Moab (es muy orgulloso),
de su soberbia, de su orgullo, de su arrogancia y de su altivez1a.
30Yo conozco su cóleraa—declara el Señor—
pero es inútil1;
sus vanas jactancias nada2 consiguen.
31Por tanto, gemiré por Moab,
sí, por todo Moab clamaré;
sollozaré1 por los hombres de Kir-haresa.
32Más que el llanto por Jazer
lloraré por ti, viña de Sibma.
Tus sarmientos pasaron el mara,
llegaron hasta el mar de Jazerb;
sobre tus frutos de verano y sobre tu vendimia
ha caído el destructor,
33y fueron quitados la alegría y el regocijo
del campo fértil, de la tierra de Moab.
He hecho que se acabe el vino de los lagaresa;
nadie con gritos los pisaráb,
y si hay gritos no serán gritos de júbilo.
34El clamor de Hesbón llega hasta Eleale y hasta Jahaza; levantaron1 su voz, desde Zoar hasta Horonaima y hasta Eglat-selisiya; porque también las aguas de Nimrimb se secarán2c.
35Y haré desaparecer de Moab—declara el Señor—al que ofrece sacrificios en lugar altoa y al que quema incienso a sus diosesb.
36Por tanto, mi corazón gime1 por Moab como una flauta2; mi corazóna gime1 también como una flauta2 por los hombres de Kir-hares, ya que perdieron la abundancia que se había producidob.
37Porque toda cabeza está rapada y toda barba rasuradaa; en todas las manos hay sajaduras y sobre los lomos ciliciob.
38En todas las terrazasa de Moab y en sus calles todo es lamentación, porque he quebrado a Moab como a vaso indeseable—declara el Señorb.
39¡Cómo ha sido destrozado1! ¡Cómo ha gemido! ¡Cómo ha vuelto la espalda Moab avergonzado! Moab será, pues, objeto de burla y de terrora para todos los que lo rodean.
40Porque así dice el Señor:
He aquí, como águila volará veloz,
y extenderá sus alasa contra Moab.
41Ha sido tomada Queriot
y las fortalezas han sido ocupadas;
será el corazón de los valientes de Moab en aquel día
como el corazón de una mujer de partoa.
42Y Moab será destruido, dejará de ser puebloa
porque se engrandeció contra el Señorb.
43Terror, foso y lazo vienen sobre ti,
moradora de Moab—declara el Señor.
44El que huya del terror
caerá en el foso,
y el que suba del foso
caerá en el lazoa;
porque yo traeré sobre él, sobre Moab,
el año de su castigob—declara el Señor.
45A la sombra de Hesbóna
se paran sin fuerzas los fugitivos;
pues ha salido fuego de Hesbón,
y una llama de en medio de Sehónb,
que ha consumido las sienes de Moabc
y los cráneos de los hijos del tumulto.
46¡Ay de ti, Moab!
Ha perecido el pueblo de Quemosa;
porque tus hijos han sido tomados en cautiverio,
y tus hijas en cautividadb.
47Pero restauraré el bienestar1a de Moab
en los postreros días—declara el Señor.
Hasta aquí, el juicio de Moab.
Capitulo 49
Profecía sobre Amón
Acerca de los hijos de Amón.
Así dice el Señor:
¿No tiene hijos Israel?
¿No tiene heredero?
¿Por qué, pues, Milcom1 se ha apoderado de Gada
y su pueblo se ha establecido en sus ciudades?
2Por tanto, he aquí, vienen días—declara el Señor—
en que haré que se oiga el grito de guerraa
contra Rabá de los hijos de Amónb,
y será convertida en montón de ruinas,
y sus ciudades1 serán incendiadas.
Entonces se apoderará Israel de los que lo poseíanc—dice el Señor.
3Gime, Hesbóna, porque Hai ha sido destruidab.
Clamad, hijas de Rabá,
ceñíosc de cilicio y lamentaos,
corred de un lado a otro por entre los muros,
porque Milcom1 irá al destierro
junto con sus sacerdotes y sus príncipesd.
4¡Cómo te jactasa de los valles!
Tu valle se desvanece,
hija infielb,
la que confía en sus tesorosc, diciendo:
«¿Quién vendrá contra míd?».
5He aquí, traigo sobre ti terror
—declara el Señor, Dios1a de los ejércitos—
de todos tus alrededoresb;
y seréis lanzados cada uno delante de sí,
y no habrá quien reúna a los fugitivosc.
6Pero después restauraré
el bienestar1a de los hijos de Amón
—declara el Señor.
Profecía sobre Edom
7Acerca de Edom.
Así dice el Señora de los ejércitos:
¿No hay ya sabiduríab en Temán?
¿Se ha perdido el consejoc de los prudentes?
¿Se ha corrompido su sabiduría?
8Huid, volved, morad en las profundidades,
habitantes de Dedána,
porque la ruina de Esaú traeré1 sobre él
9Si vinieran a ti vendimiadores,
¿no dejarían rebuscos?
Si vinieran ladrones de noche,
solo destruirían hasta que les bastara1a.
10Pero yo he despojado totalmente a Esaú,
he descubierto sus escondrijosa
y no podrá esconderse.
Ha sido destruida su descendencia1, sus hermanos
y vecinos, y él ya no existeb.
11Deja a tus huérfanos, yo los conservaré con vida;
que tus viudasa confíen en mí.
12Pues así dice el Señor: He aquí, los que no estaban condenados a1 beber la copa, ciertamente la beberána, ¿y serás tú absuelto por completo? No serás absuelto, sino que ciertamente la beberásb.
13Porque por mí he jurado—declara el Señora—que Bosra será motivo de horror, de oprobio, de ruina y de maldiciónb; todas sus ciudades se convertirán en ruinas perpetuasc.
14He oído un mensaje de parte del Señor,
y un mensajero es enviadoa entre las naciones, diciendo:
Reuníos y venid contra élb,
y levantaos para la guerrac.
15Pues he aquí, pequeño te he hecho entre las naciones,
menospreciado entre los hombres.
16En cuanto al terror que infundías1,
te ha engañado la soberbia de tu corazón;
tú que vives en las hendiduras de las peñas2,
que ocupas la cumbre del monte.
Aunque hagas tu nidoa tan alto como el del águilab,
de allí te haré bajar—declara el Señorc.
17Y Edom se convertirá en objeto de horror; todo el que pase por él se quedará atónito y silbaráa a causa de…
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Footnotes
- 1, hiriera
- 1, las pisadas de los
- 2, poderosos
- 3, manos
- 1, no estarás quieta
- 1, puedes
- 1O, Misgab
- 2O, y anonadada
- 1I.e., una ciudad de Moab
- 1, las angustias del clamor
- 1O, Aroer; la versión gr. (sept.) dice: asno montés
- 1O, sal
- 2O, porque ella caerá en ruinas
- 1, su sabor ha quedado en él
- 1I.e., guerreros
- 1O, la poderosa vara
- 1, siéntate sedienta
- 1O, anonadado
- 1O, se ha engrandecido contra
- 1O, encontrado
- 2, meneas la cabeza
- 1, del foso
- 1, la altivez de su corazón
- 1, pero no es así
- 2, así no
- 1Así en un ; en el texto heb., sollozará
- 1, dieron
- 2, serán una desolación
- 1, suena
- 2, flautas
- 1O, anonadado
- 1O, haré volver a los cautivos
- 1Heb., Malcam
- 1, hijas
- 1Heb., Malcam
- 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
- 1O, haré volver a los cautivos
- 1O, he traído
- 2O, que le castigué
- 1, lo suficiente para ellos
- 1, simiente
- 1, cuya sentencia no fue la de
- 1, a tu terror
- 2O, de Sela
Cross references
- aGén. 10:19; 1 Rey. 4:24; Jer. 25:20; Amós 1:6; Sof. 2:4; Zac. 9:6
- aIsa. 14:31; Jer. 1:14; 6:22; 46:20, 24
- bIsa. 8:7, 8
- cIsa. 15:2–5; Jer. 46:12
- aJue. 5:22; Jer. 8:16; Nah. 3:2
- aIsa. 14:31
- bIsa. 23:5; Jer. 25:22; Joel 3:4; Amós 1:9, 10; Zac. 9:2–4
- cGén. 10:14; Deut. 2:23; Amós 9:7
- aJer. 48:37; Miq. 1:16
- bJue. 1:18; Jer. 25:20; Amós 1:7, 8; Sof. 2:4, 7; Zac. 9:5
- cJer. 16:6; 41:5
- aJue. 7:20; Jer. 12:12; Ezeq. 21:3–5
- aIsa. 10:6; Ezeq. 14:17; Miq. 6:9
- aJer. 48:1–47; Isa. 15:1–16:14
- bNúm. 32:3, 38; Jer. 48:22
- cNúm. 32:37; Isa. 15:1; Jer. 48:23; Ezeq. 25:9
- aNúm. 21:25; Jer. 48:34, 45; 49:3
- aIsa. 15:5; Jer. 48:5, 34
- aIsa. 15:5
- aJer. 51:6
- aSal. 52:7; Isa. 59:4; Jer. 9:23
- bNúm. 21:29; 1 Rey. 11:33; Jer. 48:13, 46
- aJos. 13:9, 17, 21
- aSal. 11:1; Isa. 16:2; Jer. 48:28
- bJer. 44:22
- aJer. 11:3
- bJer. 47:6, 7
- c1 Rey. 20:39, 40, 42; 2 Rey. 13:19
- aJer. 22:21; Ezeq. 16:49; Zac. 1:15
- bSof. 1:12
- cNah. 2:2
- aIsa. 45:16; Jer. 48:39
- bJue. 11:24
- c1 Rey. 12:29; Os. 8:5, 6
- aSal. 33:16; Isa. 10:13–16
- aIsa. 40:30, 31; Jer. 50:27
- bJer. 46:18; 51:57; Mal. 1:14
- aIsa. 13:22
- aIsa. 9:4; 14:5
- aIsa. 47:1
- bJer. 46:19
- cNúm. 21:30; Jos. 13:9, 17; Isa. 15:2; Jer. 48:22
- aDeut. 2:36; Jos. 12:2
- b1 Sam. 4:13, 14, 16
- aNúm. 21:13
- aNúm. 21:23; Isa. 15:4; Jer. 48:34
- bJos. 13:18
- aJos. 13:17
- aJer. 48:41; Amós 2:2
- aSal. 75:10; Zac. 1:19–21
- bJob 22:9; Sal. 10:15
- aJer. 25:15
- bEx. 5:2; Jer. 48:42; Dan. 5:23
- aLam. 2:15–17; Miq. 7:8–10
- bJer. 2:26
- cJob 16:4; Jer. 18:16
- aSal. 55:6; Cant. 2:14
- bJue. 6:2; Isa. 2:19; Jer. 49:16; Abd. 3
- aJob 40:11, 12; Sal. 138:6; Isa. 16:6; Sof. 2:8
- aIsa. 37:28
- a2 Rey. 3:25; Isa. 15:5; 16:7, 11; Jer. 48:36
- aIsa. 16:8, 9
- bNúm. 21:32
- aIsa. 5:10; Hag. 2:16
- bIsa. 16:10; Jer. 25:10; Joel 1:12
- aIsa. 15:4–6
- bNúm. 32:3, 37
- cGén. 13:10; 14:2; Isa. 15:5, 6
- aIsa. 15:2; 16:12
- bJer. 7:9; 11:13
- aIsa. 15:5; 16:11
- bIsa. 15:7
- aIsa. 15:2; Jer. 16:6; 41:5; 47:5
- bGén. 37:34; Isa. 15:3; 20:2
- aIsa. 22:1
- bJer. 19:10, 11; 22:28; 25:34
- aEzeq. 26:16
- aDeut. 28:49; Isa. 8:8; Jer. 49:22; Os. 8:1; Hab. 1:8
- aIsa. 13:8; 21:3; Jer. 30:6; 49:22; Miq. 4:9, 10
- aSal. 83:4; Jer. 48:2
- bIsa. 37:23; Jer. 48:26
- aIsa. 24:17, 18; Lam. 3:47
- a1 Rey. 19:17; Isa. 24:18; Amós 5:19
- bJer. 46:21
- aNúm. 21:21, 26; Sal. 135:11
- bNúm. 21:28, 29
- cNúm. 24:17
- aJue. 11:24; 1 Rey. 11:7; Jer. 48:7
- bNúm. 21:29
- aJer. 12:14–17; 49:6, 39
- aDeut. 23:3, 4; 2 Crón. 20:1; Ezeq. 21:28–32; 25:2–10; Amós 1:13–15; Sof. 2:8–11
- aNúm. 10:9; Jer. 4:19
- bDeut. 3:11; 2 Sam. 11:1; Ezeq. 21:20
- cJos. 17:11, 16; Isa. 14:2
- aJer. 48:2
- bJos. 7:2–5; 8:1–29; Esd. 2:28
- cIsa. 32:11; Jer. 48:37
- dJer. 46:25; 48:7
- aJer. 9:23
- bJer. 31:22
- cSal. 62:10; Ezeq. 28:4, 5; 1 Tim. 6:17
- dJer. 21:13
- aJer. 48:43, 44; 49:29
- bJer. 16:16; 46:5
- cLam. 4:15
- aJer. 48:47; 49:39
- aGén. 25:30; 32:3; Isa. 34:5, 6; Jer. 25:21; Ezeq. 25:12; Amós 1:11; Abd. 1–21
- bJob 2:11; Jer. 8:9
- cGén. 36:11, 15, 34; Jer. 49:20
- aIsa. 21:13; Jer. 25:23
- bJer. 46:21; Mal. 1:3, 4
- aAbd. 5
- aJer. 13:26
- bIsa. 17:14
- aSal. 68:5; Os. 14:3; Zac. 7:10
- aJer. 25:15
- bJer. 25:28, 29; 1 Ped. 4:17
- aGén. 22:16; Isa. 45:23; Jer. 44:26; Amós 6:8
- bGén. 36:33; 1 Crón. 1:44; Isa. 34:6; 63:1; Amós 1:12
- cIsa. 34:9–15; Jer. 18:16
- aIsa. 18:2; 30:4
- bJer. 50:14
- cAbd. 1–4
- a2 Rey. 14:7; Jer. 48:28
- bJob 39:27; Isa. 14:13–15
- cAmós 9:2
- a1 Rey. 9:8; Jer. 51:37
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