Logos Bible Study

Isaías 3–5

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Capitulo 3

Juicio contra Jerusalén y Judá

Porque he aquí, el Señor, Dios1 de los ejércitos, quitará de Jerusalén y de Judá

el sustento y el apoyo: todo sustento de pan

y todo sustento de aguaa;

2al poderoso y al guerrero,

al juez y al profeta,

al adivino y al ancianoa,

3al capitán de cincuenta y al hombre respetable,

al consejero, al diestro artífice y al hábil encantador.

4Les daré muchachos por príncipes,

y niños caprichosos gobernarán1 sobre ellosa.

5Y el pueblo será oprimido,

el uno por el otroa y cada cual por su prójimob;

el joven se alzará contra el anciano,

y el indigno contra el honorable.

6Cuando un hombre eche mano a su hermanoa en la casa de su padre, diciendo:

Tú tienes manto, serás nuestro jefe,

y estas ruinas estarán bajo tu mando1,

7ese día el otro se indignará1, diciendo:

No seré vuestro sanador2a,

porque en mi casa no hay ni pan ni manto;

no debéis nombrarme jefe del pueblo.

8Pues Jerusalén ha tropezado y Judá ha caídoa,

porque su lengua y sus obras están contra el Señorb,

rebelándose contra su gloriosa presencia1c.

9La expresión de su rostro1 testifica contra ellos,

y como Sodomaa publican su pecado;

no lo encubren.

¡Ay de ellos2!,

porque han traído mal sobre sí mismosb.

10Decid a los justos que les irá biena,

porque el fruto de sus obras comerán.

11¡Ay del impío! Le irá mal,

porque lo que él merece1 se le haráa.

12¡Oh pueblo mío! Sus opresores son muchachos1a,

y mujeres lo dominan.

Pueblo mío, los que te guían te hacen desviarb

y confunden el curso de tus sendas.

13El Señor se levanta para contender,

está en pie para juzgar a los pueblosa.

14El Señor entra en juicioa con los ancianos de su pueblo y con sus príncipes:

Pues vosotros habéis devorado la viñab,

el despojo del pobrec está en vuestras casas.

15¿Qué pensáis al aplastar a mi puebloa

y al moler la cara de los pobres?

—declara el Señor, Dios1 de los ejércitos.

16Además, dijo el Señor: Puesto que las hijas de Sión son orgullosas,

andan con el cuello erguido y los ojos seductores,

y caminan con paso menudo

haciendo tintinear las ajorcas en sus piesa,

17el Señor herirá con tiña el cráneo de las hijas de Sión,

y el Señor desnudará su frente.

18Aquel día el Señor les quitará el adorno de las ajorcas, los tocados y las lunetasa,

19los pendientes, los brazaletes y los velos,

20las redecillasa, las cadenillas de los pies, las cintas, las cajitas de perfume y los amuletos,

21los anillos1 y aretes de nariza,

22las ropas de gala, las túnicas, los mantos y las bolsas,

23los espejos, la ropa interior, los turbantes y los velos.

24Y sucederá que en vez de perfume aromático1a habrá podredumbre;

en vez de cinturón, cuerda;

en vez de peinado artificiosob, calviciec;

en vez de ropa fina, ceñidor de ciliciod;

cicatriz2 en vez de hermosura.

25Tus hombres caerán a espadaa,

y tus poderosos1 en batalla.

26Sus puertas1 se lamentarán y estarán de lutoa;

y ella, desolada, se sentará en tierrab.

Capitulo 4

Porque siete mujeres echarán mano de un hombre en aquel díaa, diciendo: Nuestro pan comeremos y con nuestra ropa nos vestiremos; tan solo déjanos llevar tu nombre, quita nuestro oprobiob.

Gloria futura del remanente

2Aquel día el Renuevoa del Señor será hermoso y lleno de gloria, y el frutob de la tierra será el orgullo y adorno de los sobrevivientes de Israelc.

3Y acontecerá que el que sea dejado en Sión y el que quede en Jerusaléna será llamado santob: todos los que estén inscritos para vivir1c en Jerusalén.

4Cuando el Señor haya lavado la inmundicia de las hijas de Sióna y haya limpiado1 la sangre derramadab de en medio de Jerusalén con el espíritu del juicioc y el espíritu abrasadord,

5entonces el Señor creará sobre todo lugar del monte Sión y sobre sus asambleas, una nube durante el día, o sea humo, y un resplandor de llamas de fuego por la nochea; porque sobre toda la gloria habrá un doselb;

6será un cobertizo para dar sombra contra el calor del día, y refugio y protección1 contra la tormenta y la lluviaa.

Capitulo 5

Parábola de la viña

Cantaré ahora a mi amado,

el canto de mi amado acerca de su viña.

Mi bien amado tenía una viña en una fértil colina1a.

2La cavó por todas partes, quitó sus piedras,

y la plantó de vides escogidas1a.

Edificó una torre en medio de ella,

y también excavó en ella un lagar2;

y esperaba que produjera uvas buenas,

pero solo produjo uvas silvestres3b.

3Y ahora, moradores de Jerusalén y hombres de Judá,

juzgad entre mí y mi viñaa.

4¿Qué más se puede hacer por mi viña,

que1 yo no haya hecho en ellaa?

¿Por qué, cuando esperaba que produjera uvas buenas,

produjo uvas silvestres2?

5Ahora pues, dejad que os diga

lo que yo he de hacer a mi viña:

quitaré su valladoa y será consumida;

derribaré su murob y será holladac.

6Y haré que quede desoladaa;

no será podada ni labrada,

y crecerán zarzas y espinos.

También mandaré a las nubes que no derramen1 lluvia sobre ellab.

7Ciertamente, la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel,

y los hombres de Judá su plantío deliciosoa.

Él esperaba equidad, pero he aquí derramamiento de sangreb;

justicia, pero he aquí clamor.

Ayes contra los impíos

¡Ay de los que juntáis casa con casa,

y añadís campo a campo

hasta que no queda sitio alguno,

para habitar vosotros solos en medio de la tierraa!

9A mis oídos el Señor de los ejércitos ha jurado:

Ciertamente muchas casasa serán desoladasb,

grandes y hermosas, pero sin moradores.

10Porque diez yugadas de viña producirán solo un bato1 de vinoa,

y un homer2 de semilla producirá solo un efa3 de granob.

11¡Ay de los que se levantan muy de mañana para ir tras la bebidaa,

de los que trasnochan para que el vino los encienda!

12En sus banquetes hay lira y arpa, pandero y flauta, y vinoa,

y no contemplan las obras del Señor,

ni ven la obra de sus manosb.

13Por eso va cautivo mi pueblo por falta de discernimientoa;

sus notables están muertos de hambre1b

y su multitud reseca de sed.

14Por tanto el Seol1 ha ensanchado su garganta2a y ha abierto sin medida su boca;

y a él desciende el esplendor de Jerusalén3, su multitud, su alboroto y el que se divertía en ella.

15El hombre común será humillado y el hombre de importancia abatido,

y los ojos de los altivos serán abatidosa.

16Pero el Señor de los ejércitosa será exaltado por su juiciob,

y el Dios santo se mostrará santo por su justiciac.

17Entonces pacerán los corderos como en su pastizala,

y en los lugares desolados de los ricos1, forasteros comerán.

18¡Ay de los que arrastran la iniquidad con cuerdas de falsedad1

y el pecado como con coyundas de carretasa!

19Los que dicen: Que se dé prisa, que apresure su obra, para que la veamos;

que se acerque y venga el propósito del Santo de Israel,

para que lo sepamosa.

20¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mala,

que tienen1 las tinieblas por luz y la luz por tinieblasb,

que tienen1 lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!

21¡Ay de los sabios a sus propios ojos

e inteligentes ante sí mismosa!

22¡Ay de los héroes para beber vino

y valientes para mezclar bebidasa,

23que justifican al impío por sobornoa

y quitan al justo su derecho1b!

24Por tanto, como consume el rastrojo la lengua de fuegoa,

y la hierba seca cae ante la llama,

su raízb como podredumbre se volverá y su flor como polvo será esparcida1c;

porque desecharon la ley del Señor de los ejércitos,

y despreciaron la palabra del Santo de Israeld.

25Por esta causa se ha encendido la ira del Señor contra su puebloa,

y ha extendido su mano contra ellos y los ha herido;

los montes temblaronb y sus cadáveres yacen1 como desecho en medio de las callesc.

Con todo esto, no se ha agotado2 su irad,

y aún está extendida su manoe.

26Alzará estandartea a la nación lejana1,

y le silbaráb desde los confines de la tierrac,

y he aquí, vendrá muy pronto, con rapidezd.

27En ella nadie está cansado ni nadie se tambaleaa,

ninguno dormita ni duerme;

a ninguno se le ha desatado el cinturón de la cinturab,

ni se le ha roto la correa de su sandalia.

28Sus flechas1 están afiladas y todos sus arcos entesadosa;

los cascos de sus caballos son2 como pedernal y las3 ruedas de sus carros como torbellinob.

29Su rugido es como de leona, ruge como leoncillosa;

gruñe y atrapa la presab,

y se la lleva sin que nadie la librec.

30En aquel día gruñirá sobre ella como el bramido del mara.

Si se mira hacia la tierra, he aquí, hay tinieblas y angustia;

aun la luz es oscurecida por sus nubesb.

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Footnotes

  1. 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  2. 1, poder arbitrario gobernará
  3. 1, mano
  4. 1, alzará su voz
  5. 2, atador de heridas
  6. 1, los ojos de su gloria
  7. 1O, Su parcialidad
  8. 2, su alma
  9. 1, el obrar de sus manos
  10. 1U, obran con severidad
  11. 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  12. 1O, anillos de sellar
  13. 1O, aceite de bálsamo
  14. 2O, quemadura
  15. 1, tu fuerza
  16. 1, entradas
  17. 1, para la vida
  18. 1, enjuagado
  19. 1, escondedero
  20. 1, en un cuerno, hijo de grosura
  21. 1, una uva de rojo brillante
  22. 2O, depósito de vino
  23. 3O, malas
  24. 1, y
  25. 2O, malas
  26. 1, no lluevan
  27. 1Un bato equivale a 22 litros
  28. 2Un homer equivale a 220 litros
  29. 3Un efa equivale a 22 litros
  30. 1, su gloria son hombres hambrientos
  31. 1I.e., región de los muertos
  32. 2O, apetito
  33. 3, su esplendor
  34. 1, engordados
  35. 1O, vanidad
  36. 1, ponen
  37. 1, justicia
  38. 1, ascenderá
  39. 1, eran
  40. 2, no se ha apartado
  41. 1Probablemente, Asiria; , las naciones
  42. 1, La cual, sus flechas
  43. 2, son considerados
  44. 3, sus

Cross references

  1. aLev. 26:26; Isa. 5:13; 9:20; Ezeq. 4:16
  2. a2 Rey. 24:14; Isa. 9:14, 15; Ezeq. 17:12, 13
  3. aEcl. 10:16
  4. aMiq. 7:3–6
  5. bIsa. 9:19; Jer. 9:3–8
  6. aIsa. 4:1
  7. aEzeq. 34:4; Os. 5:13
  8. aIsa. 1:7; 6:11
  9. bSal. 73:9–11; Isa. 9:17; 59:3
  10. cIsa. 65:3
  11. aGén. 13:13; Isa. 1:10–15
  12. bProv. 8:36; 15:32; Rom. 6:23
  13. aDeut. 28:1–14; Ecl. 8:12; Isa. 54:17
  14. aDeut. 28:15–68; Isa. 65:6, 7
  15. aIsa. 3:4
  16. bIsa. 9:16; 28:14, 15
  17. aIsa. 66:16; Os. 4:1; Miq. 6:2
  18. aJos. 22:4; Sal. 143:2; Ezeq. 20:35, 36
  19. bSal. 14:4; Miq. 3:3
  20. cJob 24:9, 14; Sal. 10:9; Prov. 30:14; Isa. 10:1, 2; Ezeq. 18:12; Sant. 2:6
  21. aSal. 94:5
  22. aCant. 3:11; Isa. 3:16–4:1, 4; 32:9–15
  23. aJue. 8:21, 26
  24. aEx. 39:28
  25. aGén. 24:47; Ezeq. 16:12
  26. aEst. 2:12
  27. b1 Ped. 3:3
  28. cIsa. 22:12; Ezeq. 27:31; Amós 8:10
  29. dIsa. 15:3; Lam. 2:10
  30. aIsa. 1:20; 65:12
  31. aJer. 14:2; Lam. 1:4
  32. bLam. 2:10
  33. aIsa. 13:12
  34. bGén. 30:23; Isa. 54:4
  35. aIsa. 11:1; 53:2; Jer. 23:5; 33:15; Zac. 3:8; 6:12
  36. bSal. 72:16
  37. cIsa. 10:20; 37:31, 32; Joel 2:32; Abd. 17
  38. aIsa. 28:5; 46:3; Rom. 11:4, 5
  39. bIsa. 52:1; 62:12
  40. cEx. 32:32; Sal. 69:28; Luc. 10:20
  41. aIsa. 3:16
  42. bIsa. 1:15
  43. cIsa. 28:6
  44. dIsa. 1:31; 9:19; Mat. 3:11
  45. aEx. 13:21, 22; 24:16; Núm. 9:15–23
  46. bIsa. 60:1, 2
  47. aSal. 27:5; Isa. 25:4; 32:1, 2
  48. aSal. 80:8; Jer. 12:10; Mat. 21:33; Mar. 12:1; Luc. 20:9
  49. aJer. 2:21
  50. bMat. 21:19; Mar. 11:13; Luc. 13:6
  51. aMat. 21:40
  52. a2 Crón. 36:16; Jer. 2:5; 7:25, 26; Miq. 6:3; Mat. 23:37
  53. aSal. 89:40
  54. bSal. 80:12
  55. cIsa. 10:6; 28:18; Lam. 1:15; Luc. 21:24; Apoc. 11:2
  56. a2 Crón. 36:19–21; Isa. 7:19–25; 24:1, 3; Jer. 25:11
  57. b1 Rey. 8:35; 17:1; Jer. 14:1–22
  58. aSal. 80:8–11
  59. bIsa. 3:14, 15; 30:12; 59:13
  60. aJer. 22:13–17; Miq. 2:2; Hab. 2:9–12
  61. aIsa. 6:11, 12
  62. bMat. 23:38
  63. aLev. 26:26; Isa. 7:23; Hag. 1:6; 2:16
  64. bEzeq. 45:11
  65. aProv. 23:29, 30; Ecl. 10:16, 17; Isa. 5:22; 22:13; 28:1, 3, 7, 8
  66. aAmós 6:5, 6
  67. bJob. 34:27; Sal. 28:5
  68. aIsa. 1:3; 27:11; Os. 4:6
  69. bIsa. 3:3
  70. aProv. 30:16; Hab. 2:5
  71. aIsa. 2:11; 10:33
  72. aIsa. 8:13; 29:23; 1 Ped. 3:15
  73. bIsa. 2:11, 17; 33:5, 10
  74. cIsa. 28:17; 30:18; 61:8
  75. aIsa. 7:25; Miq. 2:12; Sof. 2:6
  76. aIsa. 59:4–8; Jer. 23:10–14
  77. aEzeq. 12:22; 2 Ped. 3:4
  78. aProv. 17:15; Amós 5:7
  79. bJob 17:12; Mat. 6:22, 23; Luc. 11:34, 35
  80. aProv. 3:7; Rom. 12:16; 1 Cor. 3:18–20
  81. aProv. 23:20; Isa. 5:11; 56:12; Hab. 2:15
  82. aEx. 23:8; Isa. 1:23; 10:1, 2; Miq. 3:11; 7:3
  83. bSal. 94:21; Sant. 5:6
  84. aIsa. 9:18, 19; Joel 2:5
  85. bJob 18:16
  86. cOs. 5:12
  87. dIsa. 8:6; 30:9, 12; Hech. 13:41
  88. a2 Rey. 22:13, 17; Isa. 66:15
  89. bSal. 18:7; Isa. 64:3; Jer. 4:24; Nah. 1:5
  90. c2 Rey. 9:37; Isa. 14:19; Jer. 16:4
  91. dIsa. 9:12, 17, 21; 10:4; Jer. 4:8; Dan. 9:16
  92. eEx. 7:19; Isa. 23:11
  93. aIsa. 13:2, 3
  94. bIsa. 7:18; Zac. 10:8
  95. cDeut. 28:49
  96. dIsa. 13:4, 5
  97. aJoel 2:7, 8
  98. bJob 12:18
  99. aSal. 7:12, 13; 45:5; Isa. 13:18
  100. bIsa. 21:1; Jer. 4:13
  101. aJer. 51:38; Sof. 3:3; Zac. 11:3
  102. bIsa. 10:6; 49:24, 25; Miq. 5:8
  103. cIsa. 42:22
  104. aIsa. 17:12; Jer. 6:23; Luc. 21:25
  105. bIsa. 8:22; Jer. 5:23–28; Joel 2:10; Luc. 21:25, 26 O, Azarías