Salmo 113–115
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Salmo 113
El Señor exalta al humilde
¡Aleluya1!
alabad el nombre del Señor.
2Bendito sea el nombre del Señora
desde ahora y para siempre.
3Desde el nacimiento del sol hasta su ocasoa,
alabado sea el nombre del Señorb.
4Excelso sobre todas las naciones es el Señora;
su gloria está sobre los cielosb.
5¿Quién es como el Señor nuestro Diosa,
que está sentado en las alturasb,
lo que hay en el cielo y en la tierra?
7Él levanta al pobre del polvoa,
y al necesitado saca del muladar1,
8para sentarlos con príncipes1a,
con los príncipes1 de su pueblo.
9Hace habitar en casa a la mujer estérila,
gozosa de ser madre de hijos.
¡Aleluya1!
Salmo 114
Los prodigios de Dios en el éxodo
Cuando Israel salió de Egiptoa,
la casa de Jacob de entre un pueblo de lengua extrañab,
2Judá vino a ser su santuarioa,
Israel, su dominiob.
3Lo miró el mara, y huyó;
el Jordánb se volvió atrás.
4Los montes saltaron como carnerosa,
y los collados como corderitos.
5¿Qué te pasa, oh mara, que huyes,
y a ti, Jordán, que te vuelves atrás,
6a vosotros, montes, que saltáis como carneros,
y a vosotros, collados, que saltáis como corderitos?
7Tiembla, oh tierra, ante la presencia del Señora,
ante la presencia del Dios de Jacob,
8que convirtió la rocaa en estanque de aguab,
y en fuente de aguas el pedernalc.
Salmo 115
Contraste entre los ídolos y el Señor
No a nosotros, Señor, no a nosotrosa,
sino a tu nombre da gloriab,
por tu misericordia, por tu verdad1.
2¿Por qué han de decir las nacionesa:
¿Dónde está ahora su Diosb?
3Nuestro Dios está en los cielosa;
Él hace lo que le placeb.
4aLos ídolos de ellos son plata y orob,
obra de manos de hombrec.
5Tienen boca, y no hablana;
tienen ojos, y no ven;
6tienen oídos, y no oyen;
tienen nariz, y no huelen;
7tienen1 manos, y no palpan;
tienen1 pies, y no caminan;
no emiten sonido alguno con su garganta.
8Se volverán1 como ellos, los que los hacen,
y todos los que en ellos confíana.
9Oh Israela, confía en el Señorb;
Él es tu1 ayuda y tu1 escudoc.
10Oh casa de Aaróna, confiad en el Señor;
Él es vuestra1 ayuda y vuestro1 escudo.
11Los que teméis1 al Señora, confiad en el Señor;
Él es vuestra2 ayuda y vuestro2 escudo.
12El Señor se ha acordado de nosotrosa; Él nos bendecirá;
bendecirá a la casa de Israel;
bendecirá a la casa de Aarón.
13El bendecirá a los que temen1 al Señora,
tanto a pequeños como a grandesb.
a vosotros y a vuestros hijos.
15Benditos seáis del1 Señor,
que hizo los cielos y la tierraa.
16Los cielos son los cielos del Señora;
pero la tierra la ha dado a los hijos de los hombresb.
17Los muertos no alaban al Señor1a,
ni ninguno de los que descienden al silenciob.
18Pero nosotros bendeciremos al Señor1a
desde ahora y para siempre.
¡Aleluya2!
Footnotes
Cross references
- aSal. 135:1
- bSal. 34:22; 69:36; 79:10; 90:13
- aSal. 145:21; Dan. 2:20
- aSal. 50:1; Isa. 59:19; Mal. 1:11
- bSal. 18:3; 48:1, 10
- aSal. 97:9; 99:2
- bSal. 8:1; 57:11; 148:13
- aEx. 15:11; Sal. 35:10; 89:6
- bSal. 103:19
- aSal. 11:4; 138:6; Isa. 57:15
- a1 Sam. 2:8; Sal. 107:41
- aJob 36:7
- a1 Sam. 2:5; Sal. 68:6; Isa. 54:1
- aEx. 12:51; 13:3
- bSal. 81:5
- aEx. 15:17; 29:45, 46; Sal. 78:68, 69
- bEx. 19:6
- aEx. 14:21; Sal. 77:16
- bJos. 3:13, 16
- aEx. 19:18; Jue. 5:5; Sal. 18:7; 29:6; Hab. 3:6
- aHab. 3:8
- aSal. 96:9
- aEx. 17:6; Núm. 20:11; Sal. 78:15; 105:41
- bSal. 107:35
- cDeut. 8:15
- aIsa. 48:11; Ezeq. 36:22
- bSal. 29:2; 96:8
- aSal. 79:10
- bSal. 42:3, 10
- aSal. 103:19
- bSal. 135:6; Dan. 4:35
- aSal. 115:4–8; Sal. 135:15–18
- bJer. 10:4
- cDeut. 4:28; 2 Rey. 19:18; Isa. 37:19; 44:10, 20; Jer. 10:3
- aJer. 10:5
- aSal. 135:18; Isa. 44:9–11
- aSal. 118:2; 135:19
- bSal. 37:3; 62:8
- cSal. 33:20
- aSal. 118:3; 135:19
- aSal. 22:23; 103:11; 135:20
- aSal. 98:3
- aSal. 103:11; 112:1; 128:1
- bApoc. 11:18; 19:5
- aDeut. 1:11
- aGén. 1:1; Neh. 9:6; Sal. 96:5; 102:25; 121:2; 124:8; 134:3; 146:6; Hech. 14:15; Apoc. 14:7
- aSal. 89:11
- bSal. 8:6
- aSal. 6:5; 88:10–12; Isa. 38:18
- bSal. 31:17
- aSal. 113:2; Dan. 2:20
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation