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Isaías 26:16–27:6

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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Señor, en el peligro acudíamos a ti,

cuando más nos afligía tu castigo:

como embarazada a punto de parir,

que se retuerce y grita entre dolores,

eso parecíamos, Señor, ante ti.

Parimos, nos retorcimos,

pero dimos a luz viento:

no supimos socorrer al país,

no parimos habitantes al mundo.

Tus muertos revivirán

y se alzarán sus despojos,

despertarán clamorosos

los que habitan en el polvo.

Pues tu rocío es rocío de luz

y el país de las sombras parirá.

CASTIGO DE DESÓRDENES

Pueblo mío, entra en tu casa,

cierra las puertas tras de ti,

escóndete sólo un momento

hasta que pase la cólera.

Que el Señor sale de su morada

y piensa castigar la culpa

de todo el que habita en el país:

la tierra, empapada de sangre,

ya no ocultará a sus muertos.

EL ÚLTIMO ENEMIGO

Aquel día el Señor castigará

con su espadón, sólido y fuerte,

a Leviatán, serpiente huidiza,

a Leviatán, serpiente tortuosa,

y matará al Dragón del mar.

CANCIÓN A LA VIÑA SELECTA

Aquel día canten a la viña selecta:

Yo, el Señor, me ocupo de ella,

la riego muy a menudo;

para que no le falten hojas,

la cuido de noche y día.

Se me ha pasado el enfado:

aunque dé zarzas y cardos,

me acerco y les prendo fuego.

Quien quiera mi protección,

que haga las paces conmigo,

las paces haga conmigo.

PROSPERIDAD TRAS EL PERDÓN

Vienen días en que echará raíces Jacob,

en que Israel rebrotará y florecerá,

sus frutos llenarán el mundo.

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