Logos Bible Study

Salmo 72–73

Reina Valera Revisada (1960)Other versions

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SALMO 72

El reino de un rey justo

Para Salomón.

Oh Dios, da tus juicios al rey,

Y tu justicia al hijo del rey.

2El juzgará a tu pueblo con justicia,

Y a tus afligidos con juicio.

3Los montes llevarán paz al pueblo,

Y los collados justicia.

4Juzgará a los afligidos del pueblo,

Salvará a los hijos del menesteroso,

Y aplastará al opresor.

5Te temerán mientras duren el sol

Y la luna, de generación en generación.

6Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada;

Como el rocío que destila sobre la tierra.

7Florecerá en sus días justicia,

Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.

8Dominará de mar a mar,

Y desde el río hasta los confines de la tierra.a

9Ante él se postrarán los moradores del desierto,

Y sus enemigos lamerán el polvo.

10Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes;

Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.

11Todos los reyes se postrarán delante de él;

Todas las naciones le servirán.

12Porque él librará al menesteroso que clamare,

Y al afligido que no tuviere quien le socorra.

13Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso,

Y salvará la vida de los pobres.

14De engaño y de violencia redimirá sus almas,

Y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos.

15Vivirá, y se le dará del oro de Sabá,

Y se orará por él continuamente;

Todo el día se le bendecirá.

16Será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los montes;

Su fruto hará ruido como el Líbano,

Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.

17Será su nombre para siempre,

Se perpetuará su nombre mientras dure el sol.

Benditas serán en él todas las naciones;

Lo llamarán bienaventurado.

18Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel,

El único que hace maravillas.

19Bendito su nombre glorioso para siempre,

Y toda la tierra sea llena de su gloria.

Amén y Amén.

20Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí.

LIBRO III

SALMO 73

El destino de los malos

Salmo de Asaf.

Ciertamente es bueno Dios para con Israel,

Para con los limpios de corazón.

2En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies;

Por poco resbalaron mis pasos.

3Porque tuve envidia de los arrogantes,

Viendo la prosperidad de los impíos.

4Porque no tienen congojas por su muerte,

Pues su vigor está entero.

5No pasan trabajos como los otros mortales,

Ni son azotados como los demás hombres.

6Por tanto, la soberbia los corona;

Se cubren de vestido de violencia.

7Los ojos se les saltan de gordura;

Logran con creces los antojos del corazón.

8Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia;

Hablan con altanería.

9Ponen su boca contra el cielo,

Y su lengua pasea la tierra.

10Por eso Dios hará volver a su pueblo aquí,

Y aguas en abundancia serán extraídas para ellos.

11Y dicen: ¿Cómo sabe Dios?

¿Y hay conocimiento en el Altísimo?

12He aquí estos impíos,

Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.

13Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón,

Y lavado mis manos en inocencia;

14Pues he sido azotado todo el día,

Y castigado todas las mañanas.

15Si dijera yo: Hablaré como ellos,

He aquí, a la generación de tus hijos engañaría.

16Cuando pensé para saber esto,

Fue duro trabajo para mí,

17Hasta que entrando en el santuario de Dios,

Comprendí el fin de ellos.

18Ciertamente los has puesto en deslizaderos;

En asolamientos los harás caer.

19¡Cómo han sido asolados de repente!

Perecieron, se consumieron de terrores.

20Como sueño del que despierta,

Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás su apariencia.

21Se llenó de amargura mi alma,

Y en mi corazón sentía punzadas.

22Tan torpe era yo, que no entendía;

Era como una bestia delante de ti.

23Con todo, yo siempre estuve contigo;

Me tomaste de la mano derecha.

24Me has guiado según tu consejo,

Y después me recibirás en gloria.

25¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?

Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

26Mi carne y mi corazón desfallecen;

Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.

27Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán;

Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.

28Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;

He puesto en Jehová el Señor mi esperanza,

Para contar todas tus obras.

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Cross references

  1. aa 72.8: Zac. 9.10.