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Job 16–17

Reina Valera Revisada (1960)Other versions

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Job se queja contra Dios

16

1Respondió Job, y dijo:

2Muchas veces he oído cosas como estas;

Consoladores molestos sois todos vosotros.

3¿Tendrán fin las palabras vacías?

¿O qué te anima a responder?

4También yo podría hablar como vosotros,

Si vuestra alma estuviera en lugar de la mía;

Yo podría hilvanar contra vosotros palabras,

Y sobre vosotros mover mi cabeza.

5Pero yo os alentaría con mis palabras,

Y la consolación de mis labios apaciguaría vuestro dolor.

6Si hablo, mi dolor no cesa;

Y si dejo de hablar, no se aparta de mí.

7Pero ahora tú me has fatigado;

Has asolado toda mi compañía.

8Tú me has llenado de arrugas; testigo es mi flacura,

Que se levanta contra mí para testificar en mi rostro.

9Su furor me despedazó, y me ha sido contrario;

Crujió sus dientes contra mí;

Contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.

10Abrieron contra mí su boca;

Hirieron mis mejillas con afrenta;

Contra mí se juntaron todos.

11Me ha entregado Dios al mentiroso,

Y en las manos de los impíos me hizo caer.

12Próspero estaba, y me desmenuzó;

Me arrebató por la cerviz y me despedazó,

Y me puso por blanco suyo.

13Me rodearon sus flecheros,

Partió mis riñones, y no perdonó;

Mi hiel derramó por tierra.

14Me quebrantó de quebranto en quebranto;

Corrió contra mí como un gigante.

15Cosí cilicio sobre mi piel,

Y puse mi cabeza en el polvo.

16Mi rostro está inflamado con el lloro,

Y mis párpados entenebrecidos,

17A pesar de no haber iniquidad en mis manos,

Y de haber sido mi oración pura.

18¡Oh tierra! no cubras mi sangre,

Y no haya lugar para mi clamor.

19Mas he aquí que en los cielos está mi testigo,

Y mi testimonio en las alturas.

20Disputadores son mis amigos;

Mas ante Dios derramaré mis lágrimas.

21¡Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios,

Como con su prójimo!

22Mas los años contados vendrán,

Y yo iré por el camino de donde no volveré.

17

1Mi aliento se agota, se acortan mis días,

Y me está preparado el sepulcro.

2No hay conmigo sino escarnecedores,

En cuya amargura se detienen mis ojos.

3Dame fianza, oh Dios; sea mi protección cerca de ti.

Porque ¿quién querría responder por mí?

4Porque a éstos has escondido de su corazón la inteligencia;

Por tanto, no los exaltarás.

5Al que denuncia a sus amigos como presa,

Los ojos de sus hijos desfallecerán.

6El me ha puesto por refrán de pueblos,

Y delante de ellos he sido como tamboril.

7Mis ojos se oscurecieron por el dolor,

Y mis pensamientos todos son como sombra.

8Los rectos se maravillarán de esto,

Y el inocente se levantará contra el impío.

9No obstante, proseguirá el justo su camino,

Y el limpio de manos aumentará la fuerza.

10Pero volved todos vosotros, y venid ahora,

Y no hallaré entre vosotros sabio.

11Pasaron mis días, fueron arrancados mis pensamientos,

Los designios de mi corazón.

12Pusieron la noche por día,

Y la luz se acorta delante de las tinieblas.

13Si yo espero, el Seol es mi casa;

Haré mi cama en las tinieblas.

14A la corrupción he dicho: Mi padre eres tú;

A los gusanos: Mi madre y mi hermana.

15¿Dónde, pues, estará ahora mi esperanza?

Y mi esperanza, ¿quién la verá?

16A la profundidad del Seol descenderán,

Y juntamente descansarán en el polvo.

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