Logos Bible Study

Salmo 22:30–32:11

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La posteridad le serviráa;

Esto se dirá del Señor hasta la generaciónb venidera.

Vendrán y anunciarán Su justiciaa;

A un pueblo por nacerb, anunciarán que Él ha hecho esto.

Salmo 23

El Señor es mi pastor

Salmo de David.

El Señor es mi pastora,

Nada me faltaráb.

En lugares de verdes pastos me hace descansara;

Junto a aguas de reposo me conduceb.

Él restaura1 mi almaa;

Me guíab por senderos de justiciac

Por amor de Su nombre.

Aunque pase por el valle de sombra de muertea,

No temeré malb alguno, porque Tú estás conmigoc;

Tu vara y Tu cayadod me infunden aliento.

Tú preparas mesaa delante de mí en presencia de mis enemigos;

Has ungido mi cabeza con aceiteb;

Mi copa está rebosandoc.

Ciertamente el bien y la misericordiaa me seguirán todos los días de mi vida,

Y en la casa del Señor moraré por largos díasb.

Salmo 24

Entrada del rey de gloria

Salmo de David.

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ellaa,

El mundob y los que en él habitan.

Porque Él la fundó sobre los mares,

Y la asentó sobre los ríosa.

¿Quién subiráa al monte del Señorb?

¿Y quién podrá estar en Su lugar santoc?

El de manos limpiasa y corazón purob,

El que no ha alzado su alma a la falsedadc

Ni jurado con engañod.

Ese recibirá bendición del Señora,

Y justiciab del Dios de su salvación.

Tal es la generación de los que lo buscan,

De los que buscan Tu rostro, como Jacoba.

(Selah)

Álcen, oh puertasa, sus cabezas,

Álcense, puertas eternas,

Para que entre el Rey de la gloriab.

¿Quién es este Rey de la gloria?

El Señor, fuerte y poderosoa;

El Señor, poderoso en batallab.

Alcen, oh puertas, sus cabezas,

álcenlas, puertas eternas,

Para que entre el Rey de la gloriaa.

¿Quién es este Rey de la gloria?

El Señor de los ejércitosa,

Él es el Rey de la gloria.

(Selah)

Salmo 25

Oración pidiendo amparo, guía y perdón

Salmo de David.

A Ti, oh Señor, elevo mi almaa.

Dios mío, en Ti confíoa;

No sea yo avergonzadob,

Que no se regocijen sobre mí mis enemigosc.

Ciertamente ninguno de los que esperan en Ti será avergonzadoa;

Sean avergonzados los que sin causa se rebelanb.

Señor, muéstrame Tus caminos,

Enséñame Tus sendasa.

Guíame en Tu verdad y enséñamea,

Porque Tú eres el Dios de mi salvaciónb;

En Ti espero todo el díac.

Acuérdate, oh Señor, de Tu compasión y de Tus misericordiasa,

Que son eternasb.

No te acuerdes de los pecados de mi juventuda ni de mis transgresiones;

Acuérdate de mí conforme a Tu misericordiab,

Por Tu bondadc, oh Señor.

Buenoa y recto es el Señorb;

Por tanto, Él muestra a los pecadores el caminoc.

Dirige a los humildes en la justiciaa,

Y enseña a los humildes su caminob.

Todas las sendas del Señor son misericordia y verdada

Para aquellos que guardan Su pacto y Sus testimoniosb.

Oh Señor, por amor de Tu nombrea,

Perdona mi iniquidadb, porque es grande.

¿Quién es el hombre que teme al Señora?

Él le instruirá en el camino que debe escogerb.

En prosperidad habitará su almaa,

Y su descendencia poseerá la tierrab.

Los secretos del Señor son para los que le temena,

Y Él les dará a conocer Su pactob.

De continuo están mis ojos hacia el Señora,

Porque Él sacará mis pies de la redb.

Vuélvete a mí y tenme piedada,

Porque estoy solitario y afligidob.

Las angustias de mi corazón han aumentadoa;

Sácame de mis congojasb.

Mira mi aflicción y mis trabajosa,

Y perdona todos mis pecadosb.

Mira mis enemigos, que son muchosa,

Y con odio violento me detestanb.

Guarda mi alma y líbramea;

No sea yo avergonzadob, porque en Ti me refugio.

La integridad y la rectitud me preservena,

Porque en Ti esperob.

Oh Dios, redime a Israel

De todas sus angustiasa.

Salmo 26

Oración del íntegro

Salmo de David.

Hazme justiciaa, oh Señor, porque yo en mi integridad he andadob,

Y en el Señor he confiadoc sin titubeard.

Examíname, oh Señor, y pruébamea;

Escudriña mi mente y mi corazónb.

Porque delante de mis ojos está Tu misericordiaa,

Y en Tu verdad1 he andadob.

Con los falsos no me he sentadoa,

Ni con los hipócritas iréb.

Aborrezco la reunión de los malhechoresa,

Y no me sentaré con los impíos.

Lavaré en inocencia mis manosa,

Y andaré alrededor de Tu altar, oh Señorb,

Proclamando con voz de acción de gracias

Y contando todas Tus maravillasa.

Oh Señor, yo amo la habitación de Tu casaa,

Y el lugar donde habita Tu gloriab.

No juntes mi alma con pecadoresa,

Ni mi vida con hombres sanguinariosb,

En cuyas manos hay intrigasa,

Y cuya diestra está llena de sobornosb.

Pero yo en mi integridad andaréa;

Redímeme, y ten piedad de míb.

Sobre tierra firme está mi piea;

En las congregaciones bendeciré al Señorb.

Salmo 27

Confianza absoluta en Dios

Salmo de David.

El Señor es mi luza y mi salvaciónb;

¿A quién temeré?

El Señor es la fortaleza de mi vidac;

¿De quién tendré temord?

Cuando los malhechores vinieron sobre mí para devorar mis carnesa,

Ellos, mis adversarios y mis enemigos, tropezaron y cayeronb.

Si un ejército acampa contra mía,

No temerá mi corazón;

Si contra mí se levanta guerra,

A pesar de ello, yo estaré confiadob.

Una cosa he pedido al Señor, y esa buscaré:

Que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vidaa,

Para contemplar la hermosura del Señorb

Y para meditar en Su temploc.

Porque en el día de la angustiaa me esconderá en Su tabernáculob;

En lo secreto de Su tienda me ocultarác;

Sobre una roca me pondrá en altod.

Entonces será levantada mi cabezaa sobre mis enemigos que me cercan,

Y en Su tienda ofreceré sacrificios con voces de júbilob;

Cantaré, sí, cantaré alabanzas al Señorc.

Escucha, oh Señor, mi voz cuando clamoa;

Ten piedad de mí, y respóndemeb.

Cuando dijiste: «Busquen Mi rostroa», mi corazón te respondió:

«Tu rostro, Señor, buscaréb».

No escondas Tu rostro de mía;

No rechaces con ira a Tu siervob;

Tú has sido mi ayudac.

No me abandonesd ni me desamparese,

Oh Dios de mi salvación.

Porque aunque mi padre y mi madre me hayan abandonadoa,

El Señor me recogeráb.

Señor, enséñame Tu caminoa,

Y guíame por senda llana

Por causa de mis enemigosb.

No me entregues a la voluntad de mis adversariosa;

Porque testigos falsos se han levantado contra míb,

Y los que respiran violenciac.

Hubiera yo desmayado, si no hubiera creído que había de ver la bondad del Señora

En la tierra de los vivientesb.

Espera al Señora;

Esfuérzate y aliéntese tu corazónb.

Sí, espera al Señor.

Salmo 28

Súplica y acción de gracias

Salmo de David.

A Ti clamo, oh Señor;

Roca míaa, no seas sordo para conmigo,

No sea que si guardas silencio hacia míb,

Venga a ser semejante a los que descienden a la fosac.

Escucha la voz de mis súplicas cuando a Ti pido auxilioa;

Cuando levanto mis manosb hacia el Lugar Santísimoc de Tu santuariod.

No me arrastres con los impíosa

Ni con los que obran iniquidad,

Que hablan de paz con su prójimo,

Mientras hay maldad en su corazónb.

Dales conforme a su obra y según la maldad de sus hechosa;

Dales conforme a la obra de sus manos;

Págales su merecido.

Porque no tienen en cuenta los hechos del Señor

Ni la obra de Sus manosa,

Él los derribará y no los edificará.

Bendito sea el Señor,

Porque ha oído la voz de mis súplicasa.

El Señor es mi fuerzaa y mi escudob;

En Él confía mi corazónc, y soy socorrido;

Por tanto, mi corazón se regocijad,

Y le daré gracias con mi cánticoe.

El Señor es la fuerza de su puebloa,

Y Él es defensa salvadorab de Su ungido.

Salva a Tu puebloa y bendice a Tu heredadb,

Pastoréalosc y llévalos en Tus brazos para siempred.

Salmo 29

La voz del Señor en la tormenta

Salmo de David.

Tributen al Señor, oh hijos de los poderosos,

Tributen al Señor gloria y podera.

Tributen al Señor la gloria debida a Su nombre;

Adoren al Señor en la majestad de la santidada.

Voz del Señora sobre las aguas.

El Dios de gloria truenab,

El Señor está sobre las muchas aguasc.

La voz del Señor es poderosaa,

La voz del Señor es majestuosa.

La voz del Señor rompe los cedros;

Sí, el Señor hace pedazos los cedros del Líbanoa;

Y como becerro hace saltar al monte Líbanoa;

Y al monte Sirión como cría de búfalob.

La voz del Señor levanta llamas de fuego.

La voz del Señor hace temblar el desierto;

El Señor hace temblar el desierto de Cadesa.

La voz del Señor hace parir a las ciervasa

Y deja los bosques desnudos,

Y en Su templo todo dice: «¡Gloriab!».

El Señor se sentó como Rey durante el diluvioa;

Sí, como Rey se sienta el Señor para siempreb.

El Señor dará fuerza a Su puebloa;

El Señor bendecirá a Su pueblo con pazb.

Salmo 30

Acción de gracias por haber sido librado de la muerte

Salmo. Cántico para la dedicación de la Casa. Salmo de David.

Te ensalzaré, oh Señora, porque me has elevadob,

Y no has permitido que mis enemigos se rían de míc.

Oh Señor, Dios mío,

A Ti pedí auxilioa y me sanasteb.

Oh Señor, has sacado mi alma del Seola;

Me has guardado con vida, para que no descienda al sepulcrob.

Canten alabanzasa al Señor, ustedes Sus santosb,

Y alabenc Su santo nombred.

Porque Su ira es solo por un momentoa,

Pero Su favor es por toda una vidab.

El llanto puede durar toda la noche,

Pero a la mañana vendrá el grito de alegríac.

En cuanto a mí, en mi prosperidad dije:

«Jamás seré conmovidoa».

Oh Señor, con Tu favor has hecho que mi monte permanezca fuerte;

Tú escondiste Tu rostroa, fui conturbado.

A Ti, oh Señor, clamé,

Y al Señor dirigí mi súplica:

«¿Qué provecho hay en mi sangre1 si desciendo al sepulcroa?

¿Acaso te alabará el polvob? ¿Anunciará Tu fidelidad2?

»Escucha, oh Señor, y ten piedad de mía;

Oh Señor, sé Tú mi ayudab».

Tú has cambiado mi lamento en danzaa;

Has desatado mi ropa de lutob y me has ceñido de alegríac;

Para que mi alma te cante alabanzas y no esté calladaa.

Oh Señor, Dios mío, te daré gracias por siempreb.

Salmo 31

Salmo de súplica y alabanza

Para el director del coro. Salmo de David.

aEn Ti, oh Señor, me refugio;

Jamás sea yo avergonzadob;

Líbrame en Tu justiciac.

Inclina a mí Tu oído, rescátame prontoa;

Sé para mí roca fuerteb,

Fortaleza para salvarme.

Porque Tú eres mi roca y mi fortalezaa,

Y por amor de Tu nombre me conducirás y me guiarásb.

Me sacarás de la red que en secreto me han tendidoa;

Porque Tú eres mi refugiob.

En Tu mano encomiendo mi espíritua;

Tú me has redimidob, oh Señor, Dios de verdadc.

…

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Psalm 23:1: The Lord is my shepherd; I shall not want.

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Footnotes

  1. 1O renueva las fuerzas de.
  2. 1O fidelidad.
  3. 1O mi muerte.
  4. 2O verdad.

Cross references

  1. aSal. 102:28
  2. bSal. 102:18
  3. aSal. 40:9; 71:18
  4. bSal. 78:6
  5. aSal. 78:52; 80:1; Isa. 40:11; Jer. 31:10; Ezq. 34:11–13; Juan 10:11; 1 Ped. 2:25
  6. bSal. 34:9, 10; Fil. 4:19
  7. aSal. 65:11–13; Ezq. 34:14
  8. bSal. 36:8; 46:4; Apoc. 7:17
  9. aSal. 19:7
  10. bSal. 5:8; 31:3
  11. cSal. 85:13; Prv. 4:11; 8:20
  12. aJob 10:21, 22; Sal. 107:14
  13. bSal. 3:6; 27:1
  14. cSal. 16:8; Isa. 43:2
  15. dMiq. 7:14
  16. aSal. 78:19
  17. bSal. 92:10; Luc. 7:46
  18. cSal. 16:5
  19. aSal. 25:7, 10
  20. bSal. 27:4–6
  21. a1 Cor. 10:26
  22. bSal. 89:11
  23. aSal. 104:3, 5; 136:6
  24. aSal. 15:1
  25. bSal. 2:6
  26. cSal. 65:4
  27. aJob 17:9; 22:30; Sal. 26:6
  28. bSal. 51:10; 73:1; Mat. 5:8
  29. cEzq. 18:15
  30. dSal. 15:4
  31. aSal. 115:13
  32. bSal. 36:10
  33. aSal. 27:4, 8
  34. aSal. 118:20; Isa. 26:2
  35. bSal. 29:2, 9; 97:6; Hech. 7:2; 1 Cor. 2:8
  36. aDt. 4:34; Sal. 96:7
  37. bEx. 15:3, 6; Sal. 76:3–6
  38. aSal. 26:8; 57:11
  39. aGn. 32:2; Jos. 5:14; 2 Sam. 5:10; Neh. 9:6
  40. aSal. 86:4; 143:8
  41. aSal. 31:1
  42. bSal. 25:20; 31:1
  43. cSal. 13:4; 41:11
  44. aSal. 37:9; 40:1; Isa. 49:23
  45. bSal. 119:158; Isa. 21:2; Hab. 1:13
  46. aEx. 33:13; Sal. 27:11; 86:11
  47. aSal. 25:10; 43:3
  48. bSal. 79:9
  49. cSal. 40:1
  50. aSal. 98:3
  51. bSal. 103:17
  52. aJob 13:26; 20:11
  53. bSal. 51:1
  54. cSal. 31:19
  55. aSal. 86:5
  56. bSal. 92:15
  57. cSal. 32:8
  58. aSal. 23:3
  59. bSal. 27:11
  60. aSal. 40:11
  61. bSal. 103:18
  62. aSal. 31:3; 79:9
  63. bEx. 34:9
  64. aSal. 31:19
  65. bSal. 25:8; 37:23
  66. aPrv. 1:33; Jer. 23:6
  67. bSal. 37:11; 69:36; Mat. 5:5
  68. aPrv. 3:32; Juan 7:17
  69. bGn. 17:1, 2
  70. aSal. 123:2; 141:8
  71. bSal. 31:4; 124:7
  72. aSal. 69:16
  73. bSal. 143:4
  74. aSal. 40:12
  75. bSal. 107:6
  76. a2 Sam. 16:12; Sal. 31:7
  77. bSal. 103:3
  78. aSal. 3:1
  79. bSal. 9:13
  80. aSal. 86:2
  81. bSal. 25:2
  82. aSal. 41:12
  83. bSal. 25:3
  84. aSal. 130:8
  85. aSal. 7:8
  86. b2 Rey. 20:3; Prv. 20:7
  87. cSal. 13:5; 28:7
  88. dHeb. 10:23
  89. aSal. 17:3; 139:23
  90. bSal. 7:9
  91. aSal. 48:9
  92. b2 Rey. 20:3; Sal. 86:11
  93. aSal. 1:1
  94. bSal. 28:3
  95. aSal. 31:6; 139:21
  96. aSal. 73:13
  97. bSal. 43:3, 4
  98. aSal. 9:1
  99. aSal. 27:4
  100. bSal. 24:7
  101. aSal. 28:3
  102. bSal. 139:19
  103. aSal. 37:7
  104. bSal. 15:5
  105. aSal. 26:1
  106. bSal. 44:26; 69:18
  107. aSal. 27:11; 40:2
  108. bSal. 22:22
  109. aSal. 18:28; Isa. 60:20; Miq. 7:8
  110. bEx. 15:2; Sal. 62:7; 118:14; Isa. 33:2; Jon. 2:9
  111. cSal. 28:8
  112. dSal. 118:6
  113. aSal. 14:4
  114. bSal. 9:3
  115. aSal. 3:6
  116. bJob 4:6
  117. aSal. 23:6; 26:8
  118. bSal. 90:17
  119. cSal. 18:6
  120. aSal. 50:15
  121. bSal. 31:20
  122. cSal. 17:8
  123. dSal. 40:2
  124. aSal. 3:3
  125. bSal. 107:22
  126. cSal. 13:6
  127. aSal. 4:3; 61:1
  128. bSal. 13:3
  129. aSal. 105:4; Amós 5:6
  130. bSal. 34:4
  131. aSal. 69:17
  132. bSal. 6:1
  133. cSal. 40:17
  134. dSal. 94:14
  135. eSal. 37:28
  136. aIsa. 49:15
  137. bIsa. 40:11
  138. aSal. 25:4; 86:11
  139. bSal. 5:8; 26:12
  140. aSal. 41:2
  141. bDt. 19:18; Sal. 35:11; Mat. 26:60
  142. cHech. 9:1
  143. aSal. 31:19
  144. bJob 28:13; Sal. 52:5; 116:9; 142:5; Isa. 38:11; Jer. 11:19; Ezq. 26:20
  145. aSal. 25:3; 37:34; 40:1; 62:5; 130:5; Prv. 20:22; Isa. 25:9
  146. bSal. 31:24
  147. aSal. 18:2
  148. bSal. 35:22; 39:12; 83:1
  149. cSal. 88:4; 143:7; Prv. 1:12
  150. aSal. 140:6
  151. bSal. 134:2; 141:2; Lam. 2:19; 1 Tim. 2:8
  152. cSal. 5:7; 138:2
  153. d1 Rey. 6:5
  154. aSal. 26:9
  155. bSal. 12:2; 55:21; 62:4; Jer. 9:8
  156. aSal. 62:12; 2 Tim. 4:14; Apoc. 18:6; 22:12
  157. aIsa. 5:12
  158. aSal. 28:2
  159. aSal. 18:2; 59:17
  160. bSal. 3:3
  161. cSal. 13:5; 112:7
  162. dSal. 16:9
  163. eSal. 40:3; 69:30
  164. aSal. 20:6; 89:17
  165. bSal. 27:1; 140:7
  166. aSal. 106:47
  167. bDt. 9:29; 32:9; 1 Rey. 8:51; Sal. 33:12; 106:40
  168. cSal. 80:1
  169. dDt. 1:31; Isa. 40:11; 46:3; 63:9
  170. a1 Crón. 16:28, 29; Sal. 96:7–9
  171. a2 Crón. 20:21; Sal. 110:3
  172. aSal. 104:7
  173. bJob 37:4, 5; Sal. 18:13
  174. cSal. 18:16; 107:23
  175. aSal. 68:33
  176. aJue. 9:15; 1 Rey. 5:6; Sal. 104:16; Isa. 2:13; 14:8
  177. aSal. 114:4, 6
  178. bDt. 3:9
  179. aNúm. 13:26
  180. aJob 39:1
  181. bSal. 26:8
  182. aGn. 6:17
  183. bSal. 10:16
  184. aSal. 28:8; 68:35; Isa. 40:29
  185. bSal. 37:11; 72:3
  186. aSal. 118:28; 145:1
  187. bSal. 3:3
  188. cSal. 25:2; 35:19, 24
  189. aSal. 88:13
  190. bSal. 6:2; 103:3; Isa. 53:5
  191. aSal. 86:13
  192. bSal. 28:1
  193. aSal. 149:1
  194. bSal. 50:5
  195. cSal. 97:12
  196. dEx. 3:15; Sal. 135:13; Os. 12:5
  197. aSal. 103:9; Isa. 26:20; 54:7, 8
  198. bSal. 118:1
  199. cSal. 126:5; 2 Cor. 4:17
  200. aSal. 10:6; 62:2, 6
  201. aDt. 31:17; Sal. 104:29; 143:7
  202. aSal. 28:1
  203. bSal. 6:5
  204. aSal. 4:1; 27:7
  205. bSal. 27:9; 54:4
  206. aEcl. 3:4; Jer. 31:4, 13
  207. bIsa. 20:2
  208. cSal. 4:7
  209. aSal. 16:9; 57:8; 108:1
  210. bSal. 44:8
  211. aSal. 31:1–3: Sal. 71:1–3
  212. bSal. 25:2
  213. cSal. 143:1
  214. aSal. 17:6; 71:2; 86:1; 102:2
  215. bSal. 18:2; 71:3
  216. aSal. 18:2
  217. bSal. 23:3; 25:11
  218. aSal. 25:15
  219. bSal. 46:1
  220. aLuc. 23:46; Hech. 7:59
  221. bSal. 55:18; 71:23
  222. cDt. 32:4; Sal. 71:22