Salmo 58–60
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Salmo 58
Plegaria pidiendo el castigo de los malos
Para el director del coro; según tonada de «No destruyas». Mictam de David.
¿Hablan ustedes en verdad justicia, oh poderosos1?
¿Juzgan rectamentea, hijos de los hombres?
No, pues en el corazón cometen iniquidada;
La violencia de sus manos reparten en la tierrab.
Desde la matriz están desviados los impíosa;
Desde su nacimiento se descarrían los que hablan mentirasb.
Tienen veneno como veneno de serpientea;
Son como una cobra sorda que cierra su oído,
Que no oyea la voz de los que encantanb,
Ni siquiera al más diestro encantador.
Oh Dios, rompe los dientes de su bocaa;
Quiebra las muelas de los leoncillos, Señor.
Que se diluyan como las aguasa que corren;
Cuando disparen sus flechasb, que sean como si estuvieran sin punta.
Que sean como el caracol, que se disuelve según se arrastra,
Como los que nacen muertos, que nunca ven el sola.
Antes que las ollas de ustedes puedan sentir el fuego de los espinosa,
Tanto los verdes como los que arden, los barrerá Él con torbellinob.
El justo se alegraráa cuando vea la venganzab,
Se lavará los pies en la sangre de los impíosc;
Entonces los hombres dirán: «Ciertamente hay recompensa para el justoa,
Ciertamente hay un Dios que juzga en la tierrab».
Salmo 59
Oración pidiendo ser librado de los enemigos
Para el director del coro; según tonada de «No destruyas». Mictam de David, cuando Saúl envió hombres y vigilaron la casa para matarlo.
Líbrame de mis enemigos, Dios míoa;
Ponme a salvo en lo alto, lejos de los que se levantan contra míb.
Líbrame de los que hacen iniquidada,
Y sálvame de los hombres sanguinariosb.
Porque han puesto emboscada contra mi vida;
Hombres feroces me atacana,
Pero no es por mi transgresión, ni por mi pecado, Señorb.
Sin culpa mía, corren y se preparan contra mía.
Despierta para ayudarmeb, y mira.
Tú, Señor, Dios de los ejércitosa, Dios de Israel,
Despierta para castigar a todas las nacionesb;
No tengas piedad de ningún malvado traidorc.
(Selah)
Regresan al anochecer, aúllan como perrosa,
Y rondan por la ciudadb.
Mira, echan espuma por la bocaa;
Hay espadas en sus labiosb,
Pues dicen: «¿Quién oyec?».
Pero Tú, oh Señor, te ríes de ellosa;
Te burlas de todas las nacionesb.
A causa de su fuerzaa esperaré en Ti,
Porque Dios es mi baluarteb.
Mi Dios en Su misericordia vendrá a mi encuentroa;
Dios me permitirá verme victorioso sobre mis enemigosb.
No los mates, para que mi pueblo no se olvidea;
Dispérsalosb con Tu poder, y humíllalos,
Oh Señor, escudo nuestroc.
Por el pecado de su bocaa y la palabra de sus labios,
Sean presos en su orgullob,
Y a causa de las maldiciones y mentiras que profierenc.
Acábalos en Tu furora, acábalos, para que ya no existan;
Para que los hombres sepan que Dios gobierna en Jacob
Hasta los confines de la tierrab.
(Selah)
Regresan al anochecer, aúllan como perrosa,
Y rondan por la ciudad;
Merodean buscando qué devorara,
Y si no se sacian, gruñen.
Pero yo cantaré de Tu podera;
Sí, gozoso cantaréb por la mañanac Tu misericordia;
Porque Tú has sido mi baluarted
Y refugio en el día de mi angustiae.
Oh fortaleza míaa, a Ti cantaré alabanzas;
Porque mi baluarte es Dios, el Dios que me muestra misericordiab.
Salmo 60
Lamento y oración en la derrota
Para el director del coro; según la tonada de «El lirio del testimonio». Mictam de David para enseñar, cuando luchó con Aram Naharaim y contra Aram Soba, y volvió Joab e hirió a 12,000 edomitas en el valle de la Sal.
Oh Dios, Tú nos has rechazadoa, nos has quebrantadob,
Te has enojadoc. Restáuranos, oh Diosd.
Has hecho temblar la tierraa, la has hendido;
Sana sus hendidurasb, porque se tambalea.
Cosas duras has hecho ver a Tu puebloa;
Nos has dado a beber vino embriagadorb.
Has dado un estandartea a los que te temen,
Para que sea alzado por causa de la verdad.
(Selah)
aPara que sean librados Tus amadosb,
Salva con Tu diestrac, y respóndeme.
Dios ha hablado en Su santidad1a:
«Me alegraré, repartiré a Siquemb,
Y mediré el valle de Sucotc.
»Mío es Galaada, Mío es Manasés,
Efraínb es el casco de Mi cabeza,
Judá es Mi cetroc.
»Moaba es la vasija en que me lavo;
Sobre Edomb arrojaré Mi calzado;
Clama a gritos, oh Filisteac, a causa de Mí».
¿Quién me conducirá a la ciudad fortificada?
¿Quién me guiará hasta Edom?
¿No eres Tú, oh Dios, el que nos ha rechazadoa?
¿No saldrás, oh Dios, con nuestros ejércitosb?
Danos ayuda contra el adversario,
Pues vano es el auxilio del hombrea.
En Dios haremos proezasa,
Y Él pisoteará a nuestros adversariosb.
Footnotes
Cross references
- aSal. 82:2
- aMal. 3:15
- bSal. 94:20; Isa. 10:1
- aSal. 51:5; Isa. 48:8
- bSal. 53:3
- aDt. 32:33; Sal. 140:3
- aJer. 8:17
- bEcl. 10:11
- aJob 4:10; Sal. 3:7
- aJos. 2:11; 7:5; Sal. 112:10; Isa. 13:7; Ezq. 21:7
- bSal. 64:3
- aJob 3:16; Ecl. 6:3
- aSal. 118:12; Ecl. 7:6
- bJob 27:21; Sal. 83:15; Prv. 10:25
- aJob 22:19; Sal. 32:11; 64:10; 107:42
- bDt. 32:43; Sal. 91:8; Jer. 11:20; 20:12
- cSal. 68:23
- aSal. 18:20; 19:11; Isa. 3:10; Luc. 6:23, 35
- bSal. 9:8; 67:4; 75:7; 94:2
- aSal. 143:9
- bSal. 20:1; 69:29
- aSal. 28:3; 36:12; 53:4; 92:7; 94:16
- bSal. 26:9; 139:19; Prv. 29:10
- aSal. 56:6
- b1 Sam. 24:11; Sal. 7:3, 4; 69:4
- aSal. 35:19
- bSal. 7:6; 35:23
- aSal. 69:6; 80:4; 84:8
- bSal. 9:5; Isa. 26:14
- cIsa. 2:9; Jer. 18:23
- aSal. 22:16
- bSal. 59:14
- aSal. 94:4; Prv. 15:2, 28
- bSal. 57:4; Prv. 12:18
- cJob 22:13; Sal. 10:11; 73:11; 94:7
- aSal. 37:13
- bSal. 2:4; Prv. 1:26
- aSal. 18:17
- bSal. 9:9; 62:2
- aSal. 21:3
- bSal. 54:7
- aDt. 4:9; 6:12
- bSal. 106:27; 144:6; Isa. 33:3
- cSal. 84:9
- aPrv. 12:13
- bSof. 3:11
- cSal. 10:7
- aSal. 104:35
- bSal. 83:18
- aSal. 59:6
- aJob 15:23
- aSal. 21:13
- bSal. 101:1
- cSal. 5:3; 88:13
- dSal. 59:9
- e2 Sam. 22:3; Sal. 46:1
- aSal. 59:9
- bSal. 59:10
- aSal. 44:9
- b2 Sam. 5:20
- cSal. 79:5
- dSal. 80:3
- aSal. 18:7
- b2 Crón. 7:14; Isa. 30:26
- aSal. 66:12; 71:20
- bSal. 75:8; Isa. 51:17, 22; Jer. 25:15
- aSal. 20:5; Isa. 5:26; 11:12; 13:2
- aSal. 60:5–12: Sal. 108:6–13
- bDt. 33:12; Sal. 127:2; Isa. 5:1; Jer. 11:15
- cSal. 17:7
- aSal. 89:35
- bGn. 12:6; 33:18; Jos. 17:7
- cGn. 33:17; Jos. 13:27
- aJos. 13:31
- bDt. 33:17
- cGn. 49:10
- a2 Sam. 8:2
- b2 Sam. 8:14
- c2 Sam. 8:1
- aJos. 7:12; Sal. 60:1
- bSal. 44:9; 108:11
- aSal. 146:3
- aNúm. 24:18; Sal. 118:16
- bSal. 44:5; Isa. 63:3
Copyright 2005 por The Lockman Foundation