Isaías 52–53
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 52
Promesas de restauración a Sión
Despierta, despiertaa,
vístete de tu poder, oh Sión;
vístete de tus ropajes hermososb,
oh Jerusalén, ciudad santac.
Porque el incircunciso y el inmundod
no volverán a entrar en ti.
cautiva Jerusalén;
líbrate de las cadenas de tu cuello,
cautiva hija de Siónc.
3Porque así dice el Señor: De balde fuisteis vendidosa y sin dinero seréis redimidosb.
4Porque así dice el Señor Dios1: Mi pueblo descendió a Egipto al principio para residir allía; después los asirios sin motivo los oprimieron.
5Y ahora, ¿qué hago yo aquí—declara el Señor—viendo que se llevan a mi pueblo sin causa? También declara el Señor: Sus dominadores dan gritos, y sin cesar mi nombre es blasfemado todo el díaa.
6Por tanto, mi pueblo conocerá mi nombrea; así que en aquel día comprenderán que yo soy el que dice: «Heme aquí».
7¡Qué hermosos son sobre los montes
los pies del que trae buenas nuevas,
del que trae las buenas nuevas de gozo2,
del que anuncia la salvación,
y dice a Sión: Tu Dios reinab!
8¡Una voz! Tus centinelas alzan la voza,
a una gritan de júbilo
porque verán con sus propios ojos1
cuando el Señor restaure a Sión.
9Prorrumpid a una en gritos de júbiloa,
lugares desolados de Jerusalénb,
porque el Señor ha consolado a su pueblo,
ha redimidoc a Jerusalén.
10El Señor ha desnudado su santo brazo
a la vista de todas las nacionesa,
y todos los confines de la tierra verán
la salvación de nuestro Diosb.
11Apartaos, apartaos, salid de allía,
nada inmundo toquéisb;
salid de en medio de ella, purificaosc,
vosotros que lleváis las vasijas del Señor.
12Pues no saldréis precipitadamentea,
ni iréis como fugitivos1;
porque delante de vosotros irá el Señorb,
y vuestra retaguardia será el Dios de Israelc.
Sufrimiento y gloria del siervo del Señor
He aquí, mi siervo prosperaráa,
será enaltecido, levantado y en gran manera exaltadob.
14De la manera que muchos se asombraron de ti, pueblo mío,
así fue desfigurada su apariencia más que la de cualquier hombre,
y su aspecto más que el de los hijos de los hombresa.
15Ciertamente Él asombrará1a a muchas naciones,
los reyes cerrarán la bocab ante Él;
porque lo que no les habían contado verán,
y lo que no habían oído entenderánc.
Capitulo 53
¿Quién ha creído a nuestro mensaje?
¿A quién se ha revelado el brazo del Señora?
2Creció delante de Él como renuevo tierno1a,
como raíz de tierra seca;
no tiene aspecto hermoso ni majestad
para que le miremos,
ni apariencia para que le deseemosb.
3Fue despreciado y desechado de los hombresa,
varón de dolores y experimentado en aflicción1b;
y como uno de quien los hombres esconden el rostro,
fue despreciadoc, y no le estimamosd.
4Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades1a,
y cargó con nuestros dolores;
con todo, nosotros le tuvimos por azotado,
por herido de Diosb y afligido.
5Mas Él fue herido1 por nuestras transgresionesa,
molido por nuestras iniquidadesb.
El castigo, por nuestra paz2c, cayó sobre Él,
y por sus heridas3 hemos sido sanadosd.
6Todos nosotros nos descarriamos como ovejas,
nos apartamos cada cual por su camino;
pero el Señor hizo que cayera sobre1 Él
la iniquidad de todos nosotros.
7Fue oprimido y afligido,
pero no abrió su bocaa;
como cordero que es llevado al matadero,
y como oveja que ante sus trasquiladores permanece muda,
no abrió Él su bocab.
8Por opresión y juicio fue quitado;
y en cuanto a su generación, ¿quién tuvo en cuenta
que Él fuera cortado de la tierra de los vivientes1
por la transgresión de mi pueblo, a quien correspondía la herida2a?
9Se dispuso con los impíos su sepultura,
pero con el rico fue en su muertea,
aunque no había hecho violenciab,
ni había engaño en su bocac.
La exaltación del Siervo
Pero quiso el Señor
quebrantarle, sometiéndole a padecimiento1a.
Cuando Él2 se entregue a sí mismo como ofrenda de expiaciónb,
prolongará sus días,
y la voluntad del Señor en su mano prosperarád.
11Debido a la angustia1 de su alma,
Él lo verá2 y quedará satisfechoa.
Por su conocimiento, el Justo,
mi Siervo, justificará a muchosb,
y cargará las iniquidades de ellosc.
12Por tanto, yo le daré parte con los grandesa
y con los fuertes repartirá despojos,
porque derramó su alma hasta la muerteb
y con los transgresores fue contadoc,
llevando Él el pecado de muchosd,
e intercediendo por los transgresores.
Footnotes
- 1, Sacúdete
- 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
- 1O, el bienestar
- 2, del bien
- 1, ojo con ojo
- 1, en fuga
- 1Así en la versión gr. El Targum dice: esparcirá. El T. M. dice: rociará
- 1, mamón
- 1O, enfermedad
- 1O, aflicciones
- 1O, traspasado
- 2O, bienestar
- 3O, llagas
- 1, se encontrara con
- 1O, de la vida
- 2La versión gr. (sept.), y los dicen: de mi pueblo fue herido
- 1, le hizo enfermar
- 2, su alma
- 3, simiente
- 1O, al trabajo penoso
- 2Otra posible lectura es: verá luz
Cross references
- aIsa. 51:9, 17
- bEx. 28:2, 40; 1 Crón. 16:29; Sal. 110:3; Isa. 49:18; 61:3, 10; Zac. 3:4
- cNeh. 11:1; Isa. 48:2; 64:10; Zac. 14:20, 21; Mat. 4:5
- dIsa. 35:8
- aIsa. 29:4
- bIsa. 60:1
- cIsa. 9:4; 10:27; 14:25; Zac. 2:7
- aSal. 44:12; Jer. 15:13
- bIsa. 1:27; 45:13; 62:12; 63:4
- aGén. 46:6
- aEzeq. 36:20, 23; Rom. 2:24
- aIsa. 49:23
- aIsa. 40:9; 61:1; Nah. 1:15; Rom. 10:15; Ef. 6:15
- bSal. 93:1; Isa. 24:23
- aIsa. 62:6
- aSal. 98:4; Isa. 44:23
- bIsa. 44:26; 51:3; 61:4
- cIsa. 43:1; 48:20
- aIsa. 51:9; 66:18, 19
- bSal. 98:1–3; Isa. 45:22; 48:20
- aIsa. 48:20; Jer. 50:8; Zac. 2:6, 7
- bNúm. 19:11, 16; 2 Cor. 6:17
- cLev. 22:2; Isa. 1:16
- aEx. 12:11, 33; Deut. 16:3
- bIsa. 26:7; 42:16; 49:10, 11
- cEx. 14:19, 20; Isa. 58:8
- aIsa. 42:1; 49:1–7; 53:11
- bIsa. 57:15; Fil. 2:9
- aIsa. 53:2, 3
- aNúm. 19:18–21; Ezeq. 36:25
- bJob 21:5
- cRom. 15:21; Ef. 3:5
- aJuan 12:38; Rom. 10:16
- aIsa. 11:1
- bIsa. 52:14
- aSal. 22:6; Isa. 49:7; Luc. 18:31–33
- bIsa. 53:10
- cMar. 10:33, 34
- dJuan 1:10, 11
- aMat. 8:17
- bJuan 19:7
- aIsa. 53:8; Heb. 9:28
- bIsa. 53:10; Rom. 4:25; 1 Cor. 15:3
- cDeut. 11:2; Heb. 5:8
- d1 Ped. 2:24, 25
- aMat. 26:63; 27:12–14; Mar. 14:61; 15:5; Luc. 23:9; Juan 19:9
- bHech. 8:32, 33; Apoc. 5:6
- aIsa. 53:5, 12
- aMat. 27:57–60
- bIsa. 42:1–3
- c1 Ped. 2:22
- aIsa. 53:3–5
- bIsa. 53:6, 12; Juan 1:29
- cSal. 22:30; Isa. 54:3; 61:9; 66:22
- dIsa. 46:10
- aJuan 10:14–18
- bIsa. 45:25; Rom. 5:18, 19
- cIsa. 53:5, 6
- aIsa. 52:13; Fil. 2:9–11
- bMat. 26:38, 39, 42
- cMar. 15:28; Luc. 22:37
- dIsa. 53:6, 11; 2 Cor. 5:21
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation