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Job 34:16–30

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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Si tienes conocimiento, escucha;

presta atención a mis palabras.

¿Podría gobernar quien odia la justicia?

¿Vas a condenar al que es justo y poderoso,

al que puede llamar a un rey “canalla”

o tratar de “bandidos” a los nobles?

¿Al que no tiene preferencia por los príncipes,

ni favorece al grande contra el débil,

porque todos han sido creados por él?

Todos mueren de pronto, a medianoche;

se alborota la gente y desaparecen;

el tirano es derribado sin esfuerzo.

Dios vigila la conducta humana,

controla cualquier comportamiento;

no hay sombra ni densa tiniebla

que pueda ocultar al malvado.

No es el ser humano quien decide

cuándo ha de comparecer ante el Dios

que destruye a los poderosos sin indagar

y establece a otros en su lugar.

Como Dios conoce bien sus acciones,

de noche los trastorna y destruye;

les paga su maldad azotándolos

en un lugar donde la gente los vea,

por haberle sido desleales,

por haber ignorado sus designios,

provocando ante él el grito del pobre,

haciéndole oír el gemido del necesitado.

Si Dios guarda silencio,

¿quién condenará al malvado?

Si oculta su rostro, ¿quién podrá verlo?

Pero él vigila a personas y países,

para evitar que prevalezca un impío

y someta al pueblo a su capricho.

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