Salmo 18:30–43
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Contigo me lanzo al asalto,
con mi Dios franqueo la muralla.
El camino de Dios es perfecto,
la palabra del Señor exquisita;
es un escudo para los que en él confían.
Pues, ¿quién es Dios, aparte del Señor?
¿Quién una fortaleza, sino nuestro Dios?
Dios es quien me ciñe de fuerza
y hace perfecto mi camino.
Él me da pies de gacela
y me mantiene firme en las alturas;
adiestra mis manos para la guerra
y mis brazos para tensar arco de bronce.
Me ofreces tu escudo protector,
tu diestra me sostiene,
tu benevolencia me engrandece.
Agilizas mis pasos al andar
y no se tuercen mis tobillos.
Persigo a mis enemigos y los alcanzo,
no retrocedo hasta acabar con ellos;
los abato y no pueden levantarse,
quedan postrados a mis pies.
Me has armado de valor para el combate,
los agresores me han quedado sometidos.
Pones en fuga a mis enemigos
y yo aniquilo a mis adversarios.
Piden auxilio y no hay quien los salve,
claman a Dios y no les responde.
Yo los convierto en polvo que se lleva el viento,
los aplasto como el barro de las calles.
Copyright 2011 Sociedad Bíblica de España