Estudio bíblico Logos

Salmo 128–130

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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SALMO 128

QUE EL SEÑOR TE BENDIGA

Cántico de peregrinación.

Feliz quien venera al Señor,

quien marcha por sus caminos.

Comerás del trabajo de tus manos,

serás feliz y te irá bien.

Será tu esposa como parra fecunda

en la intimidad de tu casa;

serán tus hijos como ramas de olivo

en torno a tu mesa.

Así será bendecido

todo el que venera al Señor:

“Que el Señor te bendiga desde Sión,

que veas la dicha de Jerusalén

todos los días de tu vida,

que veas a los hijos de tus hijos.

¡Que reine la paz en Israel!”.

SALMO 129

EL SEÑOR ES JUSTO

Cántico de peregrinación.

Desde mi juventud fueron muchos mis rivales,

— Israel es testigo—;

desde mi juventud fueron muchos mis rivales,

mas no han podido conmigo.

Labradores araron mi espalda,

abrieron sus largos surcos.

Pero el Señor es justo,

ha roto el yugo de los malvados.

¡Que se avergüencen y huyan

cuantos odian a Sión!

Que sean como hierba del tejado

que antes de arrancarla se seca

y no llena la mano del segador,

ni el regazo de quien ata las gavillas;

tampoco los que pasan dicen:

“¡Que los bendiga el Señor;

en nombre del Señor los bendecimos!”.

SALMO 130

DIOS MÍO, ESCUCHA MI CLAMOR

Cántico de peregrinación.

Señor, desde lo más hondo a ti clamo.

Dios mío, escucha mi grito;

que tus oídos atiendan mi voz suplicante.

Señor, si recuerdas los pecados,

¿quién podrá resistir, Dios mío?

Pero eres un Dios perdonador

y eres por ello venerado.

En el Señor espero,

espero y confío en su palabra;

yo anhelo a mi Dios

más que los centinelas la aurora.

Israel, confía en el Señor

pues en el Señor está el amor

y de él viene la plena redención.

Él liberará a Israel

de todos sus pecados.

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