Logos Bible Study

Isaías 44–45

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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ORÁCULO DE CONSUELO Y SALVACIÓN

Y ahora escucha, Jacob, siervo mío, Israel, a quien he elegido.

Así dice el Señor, tu Hacedor,

que te formó en el vientre y te auxilia:

No temas, Jacob, siervo mío,

Jesurún, a quien he elegido.

Voy a derramar agua en secano,

arroyos regarán la tierra seca;

derramaré mi espíritu en tu linaje,

mi bendición llegará a tus retoños;

crecerán como hierba regada,

como sauces junto a la corriente.

Uno dice: “Pertenezco al Señor”;

otro se pondrá el nombre de Jacob;

este escribirá en su brazo: “Del Señor”;

aquel se pondrá de nombre Israel.

REQUISITORIA CONTRA LOS ÍDOLOS

Así dice el Señor, rey de Israel,

su redentor, el Señor del universo:

Yo soy el primero y el último,

no hay Dios fuera de mí.

¿Quién es como yo? Que lo diga,

que lo proclame y lo exponga ante mí.

¿Quién anunció el futuro de antemano?

Que nos digan lo que va a suceder.

No tengan miedo ni teman,

¿no lo anuncié y lo dije hace tiempo?

Y ustedes son mis testigos:

¿Acaso hay Dios fuera de mí?

Yo no conozco ninguna otra Roca.

SÁTIRA CONTRA LOS ÍDOLOS

Los que fabrican ídolos no valen nada,

sus dioses predilectos en nada aprovechan.

Sus fieles testigos nada pueden ver,

nada sienten y quedan defraudados.

¿Quién hace un dios o funde una imagen

que no va a servir para nada?

Todos sus amigos quedarán defraudados,

pues los artífices sólo son humanos.

Si se juntan y comparecen todos,

quedarán avergonzados y asustados.

El herrero corta el metal,

después lo trabaja en las brasas,

le va dando forma con el mazo,

lo trabaja con brazo vigoroso.

Acaba hambriento y exhausto,

pasa sed y siente fatiga.

El carpintero aplica la regla,

dibuja la imagen con punzón,

la trabaja con gubia y compás;

le da figura de hombre,

igual que una imagen humana,

destinada a habitar una casa.

Corta madera de cedro,

escoge una encina o un roble,

elige entre los árboles del bosque.

Planta un pino, que crece con la lluvia

y sirve de leña a la gente;

usa una parte para calentarse

o también para cocer el pan.

Pero fabrica un dios y lo adora,

hace una imagen y la reverencia.

Quema una mitad en el fuego,

asa carne en la lumbre y se sacia;

se calienta y dice: “¡Qué bien;

qué caliente delante del hogar!”.

Con el resto fabrica un dios,

que luego adora y reverencia,

y le pide con una oración:

“Sálvame, que eres mi dios”.

No saben nada ni entienden,

son sus ojos incapaces de ver,

sus mentes no saben comprender.

Es incapaz de pensar,

carece de conocimiento

y de criterio para decir:

“He quemado la mitad en el fuego,

he cocido pan en las brasas,

he asado carne y he comido;

¿haré del resto algo abominable?

¿me postraré ante un tronco de árbol?”.

Esta gente se apacienta de ceniza,

la ilusión de su mente los hace delirar;

son incapaces de salvarse reconociendo

que es pura mentira

lo que tienen en su mano.

ESPERANZA PARA ISRAEL

Acuérdate de esto, Jacob,

de que eres mi siervo, Israel.

Te he formado y eres mi siervo,

Israel, no te olvidaré.

Como niebla disipé tus rebeldías,

igual que una nube tus pecados.

Vuelve a mí, que te he redimido.

HIMNO DE ALABANZA

Alégrate, cielo, que ha actuado el Señor;

aclamen jubilosas, simas de la tierra.

Prorrumpan los montes en alegría,

el bosque y los árboles que contiene.

El Señor ha rescatado a Jacob,

despliega su gloria en Israel.

PRESENTACIÓN DE LA FIGURA DE CIRO

Así dice el Señor, tu redentor,

el que te ha formado desde el vientre:

Yo soy el Señor, creador de todo,

que extendió él sólo los cielos

que afianzó la tierra sin ayuda;

que frustra los augurios de los adivinos,

que hace desvariar a los agoreros;

que hace retroceder a los sabios

y convierte en ignorancia su saber;

que confirma la palabra de sus siervos

y cumple el consejo de sus mensajeros.

El que dice de Jerusalén: “será habitada”;

y de las ciudades de Judá:

“serán reconstruidas,

pondré en pie de nuevo sus ruinas”;

el que dice al abismo: “Aridece,

voy a secar tus corrientes”;

el que llama a Ciro: “pastor mío”:

él llevará a cabo mis propósitos,

ordenará la reconstrucción de Jerusalén

y la instalación de los cimientos del Templo.

INVESTIDURA DE CIRO

Así dice el Señor de su ungido,

de Ciro, a quien llevo de la mano:

Someteré ante él a las naciones,

desceñiré los lomos de los reyes,

abriré ante él las puertas,

los portones no le resistirán.

Caminaré delante de ti,

te iré allanando el camino,

romperé las puertas de bronce,

quebraré los cerrojos de hierro.

Te daré tesoros ocultos,

riquezas bien escondidas,

y reconocerás que soy el Señor,

aquel que te llama por tu nombre,

el Dios de Israel.

Por mi siervo Jacob,

por mi elegido Israel,

te llamé por tu nombre,

te concedí este honor

aunque no me conocías.

Yo soy el Señor, no hay otro;

no hay Dios fuera de mí.

Te ciño como guerrero,

aunque no me conoces,

para que sepan en oriente y occidente

que no hay nadie fuera de mí.

Yo soy el Señor, no hay otro:

el que hace la luz y crea la tiniebla,

el que opera la paz y crea la desgracia.

Yo, el Señor, hago todo esto.

Deja, cielo, caer tu rocío,

lluevan, nubes, la justicia;

ábrase la tierra y brote la salvación,

que junto con ella germine la justicia.

Yo, el Señor, hago todo esto.

LA ARCILLA Y EL ALFARERO

¡Ay de quien pleitea con su artífice

no siendo más que un cacharro!

¿Dice el barro al alfarero: “¿qué haces?”,

o lo acusa su obra diciendo:

“¿dónde está tu habilidad?”.

¡Ay de quien dice a un padre:

“¿qué engendras?”;

o a la esposa: “¿qué estás dando a luz?”!

Así dice el Señor,

el Santo de Israel, su creador:

¿Tienen algo que decir de mis hijos?

¿Me instruirán sobre la obra de mis manos?

Yo he hecho la tierra

y he creado en ella al ser humano;

mis propias manos tendieron el cielo,

di instrucciones a todo su ejército.

Yo lo he suscitado para salvar,

voy a allanar todos sus caminos;

él reconstruirá mi ciudad,

liberará a mis deportados

sin pedir dinero ni rescate,

dice el Señor del universo.

CONVERSIÓN DE LOS PAGANOS

Así dice el Señor:

La riqueza de Egipto, el comercio de Etiopía

y los sabeos, gente de elevada estatura,

pasarán a ti y serán tuyos;

tras de ti marcharán encadenados,

ante ti se postrarán

y dirán suplicantes:

“En ti está Dios, y no hay otro,

no hay ningún otro Dios”.

UN DIOS INVISIBLE PERO EFICAZ

Sí, tú eres un Dios invisible,

Dios y salvador de Israel.

Quedan defraudados y avergonzados,

abochornados los que fabrican ídolos.

Pero el Señor salva a Israel

con una victoria permanente.

No se sentirán defraudados

ni avergonzados nunca jamás.

UN DIOS FIABLE

Así dice el Señor,

el que creó el cielo y es Dios,

el que hizo y modeló la tierra;

el que la afianzó y no la creó vacía,

sino que la hizo habitable:

Yo soy el Señor, no hay otro.

No he hablado a escondidas,

en un lugar oscuro de la tierra;

no dije a los hijos de Jacob

que me buscaran en el vacío.

Yo soy el Señor, y digo la verdad;

anuncio las cosas que son justas.

CAREO CON LAS NACIONES Y OFERTA DE SALVACIÓN

Reúnanse, vengan,

acérquense todos,

supervivientes de las naciones.

Nada saben los que llevan

su ídolo de madera,

los que rezan a un dios

incapaz de salvar.

Hablen, traigan pruebas,

deliberen todos juntos.

¿Quién anunció esto desde antaño,

quién predijo esto desde siempre?

¿No fui yo, el Señor?

No hay dios fuera de mí;

soy un Dios justo y salvador

y no hay otro aparte de mí.

Vuélvanse a mí y los salvaré,

confines todos de la tierra,

pues yo soy Dios, no hay otro.

Lo juro por mí mismo,

de mi boca sale la verdad,

una palabra que no se desdice;

ante mí se doblará toda rodilla,

por mí jurará toda lengua.

Se dirá: “Ciertamente en el Señor

están la salvación y el poder”.

Y se le acercarán avergonzados

los que se enardecían contra él.

En el Señor se gloriarán victoriosos

todos los hijos de Israel.

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