Salmo 44:9–22
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Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar;
Y no sales con nuestros ejércitos.
10Nos hiciste retroceder delante del enemigo,
Y nos saquean para sí los que nos aborrecen.
11Nos entregas como ovejas al matadero,
Y nos has esparcido entre las naciones.
12Has vendido a tu pueblo de balde;
No exigiste ningún precio.
13Nos pones por afrenta de nuestros vecinos,
Por escarnio y por burla de los que nos rodean.
14Nos pusiste por proverbio entre las naciones;
Todos al vernos menean la cabeza.
15Cada día mi vergüenza está delante de mí,
Y la confusión de mi rostro me cubre,
16Por la voz del que me vitupera y deshonra,
Por razón del enemigo y del vengativo.
17Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti,
Y no hemos faltado a tu pacto.
18No se ha vuelto atrás nuestro corazón,
Ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos,
19Para que nos quebrantases en el lugar de chacales,
Y nos cubrieses con sombra de muerte.
20Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios,
O alzado nuestras manos a dios ajeno,
21¿No demandaría Dios esto?
Porque él conoce los secretos del corazón.
22Pero por causa de ti nos matan cada día;
Somos contados como ovejas para el matadero.a
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