Estudio bíblico Logos

Salmo 101–150

Reina Valera Revisada (1960)Otras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Hebreo

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

SALMO 101

Promesa de vivir rectamente

Salmo de David.

Misericordia y juicio cantaré;

A ti cantaré yo, oh Jehová.

2Entenderé el camino de la perfección

Cuando vengas a mí.

En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.

3No pondré delante de mis ojos cosa injusta.

Aborrezco la obra de los que se desvían;

Ninguno de ellos se acercará a mí.

4Corazón perverso se apartará de mí;

No conoceré al malvado.

5Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré;

No sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso.

6Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo;

El que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.

7No habitará dentro de mi casa el que hace fraude;

El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.

8De mañana destruiré a todos los impíos de la tierra,

Para exterminar de la ciudad de Jehová a todos los que hagan iniquidad.

SALMO 102

Oración de un afligido

Oración del que sufre, cuando está angustiado, y delante de Jehová derrama su lamento.

Jehová, escucha mi oración,

Y llegue a ti mi clamor.

2No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia;

Inclina a mí tu oído;

Apresúrate a responderme el día que te invocare.

3Porque mis días se han consumido como humo,

Y mis huesos cual tizón están quemados.

4Mi corazón está herido, y seco como la hierba,

Por lo cual me olvido de comer mi pan.

5Por la voz de mi gemido

Mis huesos se han pegado a mi carne.

6Soy semejante al pelícano del desierto;

Soy como el búho de las soledades;

7Velo, y soy

Como el pájaro solitario sobre el tejado.

8Cada día me afrentan mis enemigos;

Los que contra mí se enfurecen, se han conjurado contra mí.

9Por lo cual yo como ceniza a manera de pan,

Y mi bebida mezclo con lágrimas,

10A causa de tu enojo y de tu ira;

Pues me alzaste, y me has arrojado.

11Mis días son como sombra que se va,

Y me he secado como la hierba.

12Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre,

Y tu memoria de generación en generación.

13Te levantarás y tendrás misericordia de Sion,

Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado.

14Porque tus siervos aman sus piedras,

Y del polvo de ella tienen compasión.

15Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová,

Y todos los reyes de la tierra tu gloria;

16Por cuanto Jehová habrá edificado a Sion,

Y en su gloria será visto;

17Habrá considerado la oración de los desvalidos,

Y no habrá desechado el ruego de ellos.

18Se escribirá esto para la generación venidera;

Y el pueblo que está por nacer alabará a JAH,

19Porque miró desde lo alto de su santuario;

Jehová miró desde los cielos a la tierra,

20Para oír el gemido de los presos,

Para soltar a los sentenciados a muerte;

21Para que publique en Sion el nombre de Jehová,

Y su alabanza en Jerusalén,

22Cuando los pueblos y los reinos se congreguen

En uno para servir a Jehová.

23El debilitó mi fuerza en el camino;

Acortó mis días.

24Dije: Dios mío, no me cortes en la mitad de mis días;

Por generación de generaciones son tus años.

25Desde el principio tú fundaste la tierra,

Y los cielos son obra de tus manos.

26Ellos perecerán, mas tú permanecerás;

Y todos ellos como una vestidura se envejecerán;

Como un vestido los mudarás, y serán mudados;

27Pero tú eres el mismo,

Y tus años no se acabarán.a

28Los hijos de tus siervos habitarán seguros,

Y su descendencia será establecida delante de ti.

SALMO 103

Alabanza por las bendiciones de Dios

Salmo de David.

Bendice, alma mía, a Jehová,

Y bendiga todo mi ser su santo nombre.

2Bendice, alma mía, a Jehová,

Y no olvides ninguno de sus beneficios.

3El es quien perdona todas tus iniquidades,

El que sana todas tus dolencias;

4El que rescata del hoyo tu vida,

El que te corona de favores y misericordias;

5El que sacia de bien tu boca

De modo que te rejuvenezcas como el águila.

6Jehová es el que hace justicia

Y derecho a todos los que padecen violencia.

7Sus caminos notificó a Moisés,

Y a los hijos de Israel sus obras.

8Misericordioso y clemente es Jehová;a

Lento para la ira, y grande en misericordia.

9No contenderá para siempre,

Ni para siempre guardará el enojo.

10No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades,

Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.

11Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,

Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.

12Cuanto está lejos el oriente del occidente,

Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.

13Como el padre se compadece de los hijos,

Se compadece Jehová de los que le temen.

14Porque él conoce nuestra condición;

Se acuerda de que somos polvo.

15El hombre, como la hierba son sus días;

Florece como la flor del campo,

16Que pasó el viento por ella, y pereció,

Y su lugar no la conocerá más.

17Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen,

Y su justicia sobre los hijos de los hijos;

18Sobre los que guardan su pacto,

Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.

19Jehová estableció en los cielos su trono,

Y su reino domina sobre todos.

20Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles,

Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra,

Obedeciendo a la voz de su precepto.

21Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos,

Ministros suyos, que hacéis su voluntad.

22Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras,

En todos los lugares de su señorío.

Bendice, alma mía, a Jehová.

SALMO 104

Dios cuida de su creación

1Bendice, alma mía, a Jehová.

Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido;

Te has vestido de gloria y de magnificencia.

2El que se cubre de luz como de vestidura,

Que extiende los cielos como una cortina,

3Que establece sus aposentos entre las aguas,

El que pone las nubes por su carroza,

El que anda sobre las alas del viento;

4El que hace a los vientos sus mensajeros,

Y a las flamas de fuego sus ministros.a

5El fundó la tierra sobre sus cimientos;

No será jamás removida.

6Con el abismo, como con vestido, la cubriste;

Sobre los montes estaban las aguas.

7A tu reprensión huyeron;

Al sonido de tu trueno se apresuraron;

8Subieron los montes, descendieron los valles,

Al lugar que tú les fundaste.

9Les pusiste término, el cual no traspasarán,

Ni volverán a cubrir la tierra.

10Tú eres el que envía las fuentes por los arroyos;

Van entre los montes;

11Dan de beber a todas las bestias del campo;

Mitigan su sed los asnos monteses.

12A sus orillas habitan las aves de los cielos;

Cantan entre las ramas.

13El riega los montes desde sus aposentos;

Del fruto de sus obras se sacia la tierra.

14El hace producir el heno para las bestias,

Y la hierba para el servicio del hombre,

Sacando el pan de la tierra,

15Y el vino que alegra el corazón del hombre,

El aceite que hace brillar el rostro,

Y el pan que sustenta la vida del hombre.

16Se llenan de savia los árboles de Jehová,

Los cedros del Líbano que él plantó.

17Allí anidan las aves;

En las hayas hace su casa la cigüeña.

18Los montes altos para las cabras monteses;

Las peñas, madrigueras para los conejos.

19Hizo la luna para los tiempos;

El sol conoce su ocaso.

20Pones las tinieblas, y es la noche;

En ella corretean todas las bestias de la selva.

21Los leoncillos rugen tras la presa,

Y para buscar de Dios su comida.

22Sale el sol, se recogen,

Y se echan en sus cuevas.

23Sale el hombre a su labor,

Y a su labranza hasta la tarde.

24¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová!

Hiciste todas ellas con sabiduría;

La tierra está llena de tus beneficios.

25He allí el grande y anchuroso mar,

En donde se mueven seres innumerables,

Seres pequeños y grandes.

26Allí andan las naves;

Allí este leviatánb que hiciste para que jugase en él.

27Todos ellos esperan en ti,

Para que les des su comida a su tiempo.

28Les das, recogen;

Abres tu mano, se sacian de bien.

29Escondes tu rostro, se turban;

Les quitas el hálito, dejan de ser,

Y vuelven al polvo.

30Envías tu Espíritu, son creados,

Y renuevas la faz de la tierra.

31Sea la gloria de Jehová para siempre;

Alégrese Jehová en sus obras.

32El mira a la tierra, y ella tiembla;

Toca los montes, y humean.

33A Jehová cantaré en mi vida;

A mi Dios cantaré salmos mientras viva.

34Dulce será mi meditación en él;

Yo me regocijaré en Jehová.

35Sean consumidos de la tierra los pecadores,

Y los impíos dejen de ser.

Bendice, alma mía, a Jehová.

Aleluya.

SALMO 105

Maravillas de Jehová a favor de Israel

(1 Cr. 16.7–22)

1Alabad a Jehová, invocad su nombre;

Dad a conocer sus obras en los pueblos.

2Cantadle, cantadle salmos;

Hablad de todas sus maravillas.

3Gloriaos en su santo nombre;

Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová.

4Buscad a Jehová y su poder;

Buscad siempre su rostro.

5Acordaos de las maravillas que él ha hecho,

De sus prodigios y de los juicios de su boca,

6Oh vosotros, descendencia de Abraham su siervo,

Hijos de Jacob, sus escogidos.

7El es Jehová nuestro Dios;

En toda la tierra están sus juicios.

8Se acordó para siempre de su pacto;

De la palabra que mandó para mil generaciones,

9La cual concertó con Abraham,a

Y de su juramento a Isaac.b

10La estableció a Jacob por decreto,

A Israel por pacto sempiterno,

11Diciendo: A ti te daré la tierra de Canaán

Como porción de vuestra heredad.c

12Cuando ellos eran pocos en número,

Y forasteros en ella,

13Y andaban de nación en nación,

De un reino a otro pueblo,

14No consintió que nadie los agraviase,

Y por causa de ellos castigó a los reyes.

15No toquéis, dijo, a mis ungidos,

Ni hagáis mal a mis profetas.d

16Trajo hambre sobre la tierra,

Y quebrantó todo sustento de pan.e

17Envió un varón delante de ellos;

A José, que fue vendido por siervo.f

18Afligieron sus pies con grillos;

En cárcel fue puesta su persona.

19Hasta la hora que se cumplió su palabra,

El dicho de Jehová le probó.g

20Envió el rey, y le soltó;

El señor de los pueblos, y le dejó ir libre.h

21Lo puso por señor de su casa,

Y por gobernador de todas sus posesiones,i

22Para que reprimiera a sus grandes como él quisiese,

Y a sus ancianos enseñara sabiduría.

23Después entró Israel en Egipto,j

Y Jacob moró en la tierra de Cam.k

24Y multiplicó su pueblo en gran manera,

Y lo hizo más fuerte que sus enemigos.…

Leer en Logos

Este pasaje se ha acortado. Seguir leyendo Salmo 101–150 en Logos

Referencias cruzadas

  1. aa 102.25–27: He. 1.10–12.
  2. aa 103.8: Stg. 5.11.
  3. aa 104.4: He. 1.7.
  4. bb 104.26: Job 41.1; Sal. 74.14; Is. 27.1.
  5. aa 105.9: Gn. 12.7; 17.8.
  6. bb 105.9: Gn. 26.3.
  7. cc 105.10–11: Gn. 28.13.
  8. dd 105.14–15: Gn. 20.3–7.
  9. ee 105.16: Gn. 41.53–57.
  10. ff 105.17: Gn. 37.28; 45.5.
  11. gg 105.18–19: Gn. 39.20—40.23.
  12. hh 105.20: Gn. 41.14.
  13. ii 105.21: Gn. 41.39–41.
  14. jj 105.23: Gn. 46.6.
  15. kk 105.23: Gn. 47.11.