Salmo 90–106
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- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
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Latín
Portugués
Libro Cuarto
Salmo 90
La eternidad de Dios y lo transitorio del hombre
Oración de Moisés*, hombre de Dios.
Señor1, tú has sido un refugio2 para nosotrosa
de generación en generación.
2Antes que los montes fueran engendradosa,
y nacieran la tierra y el mundob,
desde la eternidad y hasta la eternidadc, tú eres Dios.
3Haces que el hombre vuelva a ser polvoa,
y dices: Volved, hijos de los hombres.
4Porque mil años ante tus ojosa
son como el día de ayer que ya pasób,
y como una vigilia de la nochec.
5Tú los has barrido como un torrente1a, son como un sueño2b;
son como la hierba que por la mañana reverdecec;
6por la mañana florecea y reverdece;
al atardecer se marchitab y se secac.
7Porque hemos sido consumidos con tu iraa,
y por tu furor hemos sido conturbados1.
8Has puesto nuestras iniquidades delante de tia,
nuestros pecados secretosb a la luz de tu presencia.
9Porque por tu furor han declinado todos nuestros díasa;
acabamos nuestros años como un suspiro1.
10Los días de nuestra vida1 llegan a2 setenta años;
y en caso3 de mayor vigor, a ochenta añosa.
Con todo, su orgullo es solo trabajo y pesarb,
porque pronto pasa, y volamosc.
11¿Quién conoce1 el poder de tu iraa,
y tu furor conforme al temorb que se te debe2?
12Enséñanos a contar de tal modo nuestros díasa,
que traigamos al1 corazón sabiduríab.
13Vuelvea, Señor; ¿hasta cuándob?
y compadécete de1 tus siervosc.
14Sácianosa por la mañana con tu misericordia,
y cantaremos con gozob y nos alegraremos todos nuestros días.
15Alégranosa conforme a los días que1 nos afligiste,
y a los años en que vimos adversidad2b.
16Manifiéstese tu obra a tus siervosa,
17y sea la gracia del Señora nuestro Dios sobre nosotros.
Confirma1, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manosb;
sí, la obra de nuestras manos confirma1.
Salmo 91
Seguridad del que confía en el Señor
El que habita al abrigo del Altísimoa
morará a la sombra del Omnipotente1b.
2Diré yo al Señor: Refugio míoa y fortaleza míab,
mi Dios, en quien confíoc.
3Porque Él te libra del lazo del cazadora
y de la pestilencia mortalb.
4Con sus plumas te cubrea,
y bajo sus alas hallas refugiob;
escudo y baluartec es su fidelidad1d.
5No temerása el terror de la nocheb,
ni la flecha que vuela de díac,
6ni la pestilenciaa que anda en tinieblas,
ni la destrucciónb que hace estragos en medio del día.
7Aunque caigan mil a tu lado
y diez mil a tu diestra,
a ti no se acercaráa.
8Con1 tus ojos mirarás
y verás la paga de los impíosa.
9Porque has puesto al Señor, que es mi refugio1a,
al Altísimo, por tu habitaciónb.
10No te sucederá ningún mala,
ni plaga se acercará a tu morada1.
11Pues Él dará órdenes a sus ángeles acerca de tia,
para que te guarden en todos tus caminos.
12En sus manos1 te llevarán,
para que tu pie no tropiece en piedraa.
13Sobre el león y la cobra1 pisarása;
hollarás al cachorro de león y a la serpiente2.
14Porque en mí ha puesto su amora, yo entonces lo libraré;
lo exaltaréb, porque ha conocido mi nombrec.
15Me invocaráa, y le responderé;
yo estaré con él en la angustia;
lo rescataré y lo honraréb;
Salmo 92
Alabanza por la bondad del Señor
Salmo. Cántico para el día de reposo.
Bueno es dar gracias al Señora,
y cantar alabanzas a tu nombreb, oh Altísimo;
2anunciar por la mañana tu bondada,
y tu fidelidad por las nochesb,
3con1 el decacordio2a y con1 el arpaa,
con1 la música sonora de3 la liraa.
4Porque tú, oh Señor, me has alegrado con tus obras1a,
cantaré con gozob ante las obras de tus manosc.
5¡Qué grandes son tus obrasa, oh Señor,
cuán profundosb tus pensamientos1c!
6El hombre torpe no tiene conocimiento,
y el necio no entiende estoa:
7que cuando los impíos brotaron como la hierbaa,
y florecieron todos los que hacían iniquidadb,
solo fue para ser destruidos para siemprec.
8Mas tú, oh Señor, excelso eres1 eternamentea.
9Porque he aquí, tus enemigos, Señor,
porque he aquí, tus enemigos perecerána;
serán esparcidos todos los que hacen iniquidadb.
10Pero tú has exaltado mi poder1a como el del búfalo;
he sido ungido con aceite frescob.
11Mis ojos satisfechos han miradoa a los que me acechaban,
y oyen mis oídos de los malhechores que se levantan contra mí.
12El justo floreceráa como la palma,
crecerá como cedro en el Líbanob.
13Plantados en la casa del Señora,
florecerán en los atrios de nuestro Diosb.
14Aun en la vejez darán frutoa;
estarán vigorosos1 y muy verdes,
15para anunciar cuán recto es el Señora,
mi rocab, y que no hay injusticia en Élc.
Salmo 93
La majestad del Señor
El Señor reina1a, vestido está de majestadb;
el Señor se ha vestido y ceñido de poderc;
ciertamente el mundo está bien afirmadod, será inconmovible.
2Desde la antigüedad está establecido tu tronoa;
tú eres desde la eternidadb.
3Los torrentes han alzado, oh Señor,
los torrentes han alzado su voz;
los torrentes alzan sus batientes olasa.
4Más que el fragor de muchas aguas,
más que las poderosas olas del mar,
es poderoso el Señor en las alturasa.
5Tus testimoniosa son muy fidedignos;
la santidad conviene a tu casab,
eternamente1, oh Señor.
Salmo 94
Oración pidiendo justicia
Oh Señor, Dios de las venganzasa,
oh Dios de las venganzas, ¡resplandece1b!
2Levántatea, Juez de la tierrab;
da su merecido a los soberbiosc.
3¿Hasta cuándo los impíos, Señor,
hasta cuándo los impíos se regocijarána?
4Charlan, hablan con arroganciaa;
todos los que hacen iniquidad se vanagloríanb.
5Aplastan a tu puebloa, Señor,
y afligen a tu heredadb.
6Matan a la viuda y al extranjero1,
y asesinan a los huérfanosa.
7Y dicen: El Señor1 no lo ve,
ni hace casoa el Dios de Jacob.
8Haced caso, torpes del pueblo;
necios1, ¿cuándo entenderéisa?
9El que hizo1 el oídoa, ¿no oye?
El que dio forma al ojo, ¿no ve?
10¿No reprenderá el que castiga1 a las nacionesa,
el que enseña conocimiento al hombreb?
11El Señor conoce los pensamientos del hombrea,
sabe que son solo un soplo.
12Bienaventurado el hombre a quien corriges1a, Señor2,
13para darle descansoa en los días de aflicciónb,
hasta que se cave una fosac para el impío.
14Porque el Señor no abandonará a su puebloa,
ni desamparará a su heredadb.
15Porque el juicio1a volverá a ser justo2,
y todos los rectos de corazón lo seguirán3.
16¿Quién se levantará por mía contra los malhechores?
¿Quién me defenderá de1 los que hacen iniquidadb?
17Si el Señor no hubiera sido mi socorroa,
pronto habría habitado mi alma en el lugar del silencio.
18Si digo: Mi pie ha resbaladoa,
tu misericordia, oh Señor, me sostendrá.
19Cuando mis inquietudes se multiplican1 dentro de mí,
tus consuelosa deleitan mi alma.
20¿Puede ser aliado tuyo un trono1 de destruccióna,
que planea el mal2 por decretob?
21Se unena contra la vida1 del justo,
y condenan a muerte al inocente2b.
22Pero el Señor ha sido mi baluartea,
y mi Dios la roca de mi refugiob.
23Él ha hecho volver sobre ellos su propia iniquidada,
y los destruirá1 en su maldadb;
el Señor, nuestro Dios, los destruirá1.
Salmo 95
Alabanza al Señor y advertencia contra la incredulidad
Venid, cantemos con gozo al Señora,
aclamemos con júbilo a la roca de nuestra salvaciónb.
2Vengamos ante su presenciaa con acción de gracias1b;
3Porque Dios grandea es el Señor,
y Rey grande sobre todos los diosesb,
4en cuya mano están las profundidades de la tierraa;
suyas son también las cumbres de los montes.
5Suyo es el mar1, pues Él lo hizoa,
y sus manos formaron la tierra firme2.
6Venid, adoremos y postrémonosa;
doblemos la rodillab ante el Señor nuestro Hacedorc.
7Porque El es nuestro Dios,
y nosotros el pueblo de su prado1a y las ovejas de su mano.
8no endurezcáis vuestro corazón como en Meriba1a,
como en el día de Masah2b en el desierto,
9cuando vuestros padres me tentarona,
me probaron, aunque habían visto mi obra.
10Por cuarenta añosa me repugnó aquella generación,
y dije: Es un pueblo que se desvía1 en su corazónb
y no conocen mis caminos.
11Por tanto, juré en mi iraa:
Ciertamente no entrarán en mi reposob.
Salmo 96
Invitación a la adoración
aCantad al Señor un cántico nuevob;
cantad al Señor, toda la tierra.
2Cantad al Señor, bendecid su nombre;
proclamad de día en día las buenas nuevas de su salvacióna.
3Contad su gloria entre las nacionesa,
sus maravillas entre todos los pueblos.
4Porque grande es el Señor, y muy digno de ser alabadoa;
temible es Él sobre todos los diosesb.
5Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos1a,
mas el Señor hizo los cielosb.
6Gloria y majestada están delante de Él;
poder y hermosura en su santuario.
7Tributad1 al Señor, oh familias de los pueblosa,
tributad1 al Señor gloria y poderb.
8Tributad1 al Señor la gloria debida a2 su nombrea;
traed ofrenda3b y entrad en sus atrios.
9Adorad al Señor en vestiduras santas1a;
temblad ante su presencia, toda la tierrab.
10Decid entre las naciones: El Señor reina1a;
ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible;
Él juzgará a los pueblos con equidad2b.
11Alégrense los cielosa y regocíjese la tierrab;
ruja1 el marc y cuanto contiene2;
12gócese el campoa y todo lo que en él hay.
Entonces todos los árboles del bosqueb cantarán con gozo
13delante del Señor, porque Él viene;
porque Él viene a juzgar la tierra:
juzgará al mundo con justicia
y a los pueblos con su fidelidad1a.
Salmo 97
Soberanía y poder del Señor
El Señor reina1a; regocíjese la tierrab;
2Nubes y densas tinieblas le rodeana,
justicia y derecho son el fundamento de su tronob.
3Fuegoa va delante de Él,
y quema a sus adversariosb en derredor.
4Sus relámpagos iluminaron el mundoa;
la tierra vio y se estremeciób.
5Como cera se derritieron los montesa ante la presencia del Señor,
ante la presencia del Señor de toda la tierrab.
6Los cielos proclaman su justiciaa,
y todos los pueblos han visto su gloriab.
7Sean avergonzados todos los que sirven a imágenes talladasa,
los que se glorían en los ídolosb;
8Oyó Sión esto y se alegróa,
y las hijas de Judá se han regocijado
a causa de tus juicios, oh Señor.
9…
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Notas al pie
- *Véase Deut. 33:1
- 1Heb., Adonai
- 2Así en algunos y la versión gr. (sept.); en el , una morada
- 1O, una inundación
- 2, se quedan dormidos
- 1O, aterrados
- 1O, susurro
- 1, de nuestros años
- 2, en ellos hay
- 3O, o si a causa
- 1O, entiende
- 2, tuyo
- 1O, ganemos para el
- 1O, arrepiéntete para con
- 1O, tantos días como los que
- 2O, el mal
- 1O, sobre
- 1O, Da permanencia
- 1Heb., Shaddai
- 1O, verdad
- 1, śolo con
- 1O, Porque tú, oh Señor, eres mi refugio; tú has puesto
- 1, tienda
- 1, palmas
- 1O, el áspid
- 2O, al dragón
- 1, con largura de días
- 2O, haré que se deleite en
- 1, sobre
- 2O, instrumento de diez cuerdas
- 3, por medio de
- 1, con el obrar tuyo
- 1O, propósitos
- 1O, estás en alto
- 1, cuerno
- 1O, llenos de savia; , gordos
- 1O, se ha hecho rey
- 1, por largura de días
- 1O, ha resplandecido
- 1O, peregrino
- 1Heb., Yah
- 1O, estúpidos
- 1, plantó
- 1O, enseña, o, instruye
- 1O, instruyes
- 2Heb., Yah
- 3, de
- 1I.e., la administración de justicia
- 2, volverá a la justicia
- 3, estarán tras él
- 1O, se levantará por mí contra
- 1O, son muchas
- 1O, tribunal
- 2O, daño, o, agravio
- 1, el alma
- 2, a la sangre inocente
- 1O, callará
- 1O, un canto de acción de gracias
- 2O, cánticos (con acompañamiento de instrumentos)
- 1, Quien tiene el mar
- 2O, seca
- 1, pastoreo
- 2U, ¡Oh si obedeciérais … voz!
- 1I.e., el lugar de contienda
- 2I.e., tentación
- 1, divaga
- 1O, cosas inexistentes
- 1, Dad
- 1, Dad
- 2, de
- 3U, ofrenda de cereal
- 1O, en la hermosura de la santidad
- 1O, se ha hecho rey
- 2O, rectitud
- 1O, truene
- 2, y su plenitud
- 1O, verdad
- 1O, se ha hecho rey
- 2O, costas
- 1O, le han adorado
- 2O, poderes sobrenaturales
Referencias cruzadas
- aDeut. 33:27; Sal. 71:3; 91:1; Ezeq. 11:16
- aJob 15:7; Prov. 8:25
- bGén. 1:1; Sal. 102:25; 104:5
- cSal. 93:2; 102:24, 27; Jer. 10:10
- aGén. 3:19; Job 34:14, 15; Sal. 104:29
- a2 Ped. 3:8
- bSal. 39:5
- cEx. 14:24; Jue. 7:19
- aJob 22:16; 27:20
- bJob 14:12; 20:8; Sal. 76:5
- cSal. 103:15; Isa. 40:6
- aJob 14:2
- bSal. 92:7; Mat. 6:30
- cSant. 1:11
- aSal. 39:11
- aSal. 50:21; Jer. 16:17
- bSal. 19:12; Ecl. 12:14
- aSal. 78:33
- a2 Rey. 19:35
- bEcl. 12:2–7; Jer. 20:18
- cJob 20:8; Sal. 78:39
- aSal. 76:7
- bNeh. 5:9
- aDeut. 32:29; Sal. 39:4
- bProv. 2:1–6
- aSal. 6:4; 80:14
- bSal. 6:3; 74:10
- cEx. 32:12; Deut. 32:36; Sal. 106:45; 135:14; Amós 7:3, 6; Jon. 3:9
- aSal. 36:8; 65:4; 103:5; Jer. 31:14
- bSal. 31:7; 85:6
- aSal. 86:4
- bDeut. 2:14–16; Sal. 31:10
- aDeut. 32:4; Sal. 44:1; 77:12; 92:4; Hab. 3:2
- b1 Rey. 8:11; Isa. 6:3
- aSal. 27:4
- bSal. 37:23; Isa. 26:12; 1 Cor. 3:7
- aSal. 27:5; 31:20; 32:7
- bSal. 17:8; 121:5; Isa. 25:4; 32:2
- aSal. 14:6; 91:9; 94:22; 142:5
- bSal. 18:2; 31:3; Jer. 16:19
- cSal. 25:2; 56:4
- aSal. 124:7; Prov. 6:5
- b1 Rey. 8:37; 2 Crón. 20:9; Sal. 91:6
- aIsa. 51:16
- bSal. 17:8; 36:7; 57:1; 63:7
- cSal. 35:2
- dSal. 40:11
- aJob 5:19–23; Sal. 23:4; 27:1
- bCant. 3:8
- cSal. 64:4
- a2 Rey. 19:35; Sal. 91:10
- bJob 5:22
- aGén. 7:23; Jos. 14:10
- aSal. 37:34; 58:10
- aSal. 91:2
- bSal. 90:1
- aProv. 12:21
- aSal. 34:7; Mat. 4:6; Luc. 4:10, 11; Heb. 1:14
- aMat. 4:6; Luc. 4:11
- aJue. 14:6; Dan. 6:22; Luc. 10:19
- aSal. 145:20
- bSal. 59:1
- cSal. 9:10
- aJob 12:4; Sal. 50:15
- b1 Sam. 2:30; Juan 12:26
- aDeut. 6:2; Sal. 21:4; Prov. 3:1, 2
- bSal. 50:23
- aSal. 147:1
- bSal. 135:3
- aSal. 59:16
- bSal. 89:1
- a1 Sam. 10:5; 1 Crón. 13:8; Neh. 12:27; Sal. 33:2
- aSal. 40:5; 90:16
- bSal. 106:47
- cSal. 8:6; 111:7; 143:5
- aSal. 40:5; 111:2; Apoc. 15:3
- bSal. 36:6; Rom. 11:33
- cSal. 33:11; 40:5; 139:17
- aSal. 49:10; 73:22; 94:8
- aJob 12:6; Sal. 90:5
- bSal. 94:4
- cSal. 37:38
- aSal. 83:18; 93:4; 113:5
- aSal. 37:20
- bSal. 68:1; 89:10
- aSal. 75:10; 89:17; 112:9
- bSal. 23:5; 45:7
- aSal. 54:7; 91:8
- aNúm. 24:6; Sal. 1:3; 52:8; 72:7; Jer. 17:8; Os. 14:5, 6
- bSal. 104:16; Ezeq. 31:3
- aSal. 80:15; Isa. 60:21
- bSal. 100:4; 116:19
- aProv. 11:30; Isa. 37:31; Juan 15:2; Sant. 3:18
- aJob 34:10; Sal. 25:8
- bDeut. 32:4; Sal. 18:2; 94:22
- cRom. 9:14
- aSal. 96:10; 97:1; 99:1
- bSal. 104:1
- cSal. 65:6; Isa. 51:9
- dSal. 96:10
- aSal. 45:6; Lam. 5:19
- bSal. 90:2
- aSal. 96:11; 98:7, 8
- aSal. 65:7; 89:6, 9; 92:8
- aSal. 19:7
- bSal. 29:2; 96:9; 1 Cor. 3:17
- aDeut. 32:35; Isa. 35:4; Nah. 1:2; Rom. 12:19
- bSal. 50:2; 80:1
- aSal. 7:6
- bGén. 18:25
- cSal. 31:23
- aJob 20:5
- aSal. 31:18; 75:5
- bSal. 10:3; 52:1
- aIsa. 3:15
- bSal. 79:1
- aIsa. 10:2
- aJob 22:13; Sal. 10:11
- aSal. 92:6
- aEx. 4:11; Prov. 20:12
- aSal. 44:2
- bJob 35:11; Isa. 28:26
- aJob 11:11; 1 Cor. 3:20
- aDeut. 8:5; Job 5:17; Sal. 119:71; Prov. 3:11, 12; Heb. 12:5, 6
- bSal. 119:171
- aJob 34:29; Hab. 3:16
- bSal. 49:5
- cSal. 9:15; 55:23
- a1 Sam. 12:22; Lam. 3:31; Rom. 11:2
- bSal. 37:28
- aSal. 97:2; Isa. 42:3; Miq. 7:9
- aNúm. 10:35; Isa. 28:21; 33:10
- bSal. 17:13; 59:2
- aSal. 124:1, 2
- aSal. 38:16; 73:2
- aIsa. 57:18; 66:13
- aAmós 6:3
- bSal. 50:16; 58:2
- aSal. 56:6; 59:3
- bEx. 23:7; Sal. 106:38; Prov. 17:15; Mat. 27:4
- aSal. 9:9; 59:9
- bSal. 18:2; 71:7
- aSal. 7:16; 140:9, 11
- bGén. 19:15
- aSal. 66:1; 81:1
- bSal. 89:26
- aMiq. 6:6
- bSal. 100:4; 147:7; Jon. 2:9
- cSal. 81:2; Ef. 5:19; Sant. 5:13
- aSal. 48:1; 135:5; 145:3
- bSal. 96:4; 97:9
- aSal. 135:6
- aGén. 1:9, 10; Sal. 146:6; Jon. 1:9
- aSal. 96:9; 99:5, 9
- b2 Crón. 6:13; Dan. 6:10; Fil. 2:10
- cSal. 100:3; 149:2; Isa. 17:7; Os. 8:14
- aSal. 74:1; 79:13
- bHeb. 3:7–11, 15; 4:7
- aEx. 17:2–7; Núm. 20:13
- bEx. 17:7; Deut. 6:16
- aNúm. 14:22; Sal. 78:18; 1 Cor. 10:9
- aHech. 7:36; 13:18; Heb. 3:17
- bHeb. 3:10
- aNúm. 14:23; 28–30; Deut. 1:35; Heb. 4:3, 5
- bDeut. 12:9
- aSal. 96:1–13; 1 Crón. 16:23–33
- bSal. 40:3
- aSal. 71:15
- aSal. 145:12
- aSal. 18:3; 48:1; 145:3
- bSal. 89:7; 95:3
- a1 Crón. 16:26; Jer. 10:11
- bSal. 115:15; Isa. 42:5
- aSal. 104:1
- aSal. 22:27
- b1 Crón. 16:28, 29; Sal. 29:1, 2
- aSal. 79:9; 115:1
- bSal. 45:12; 72:10
- a1 Crón. 16:29; 2 Crón. 20:21; Sal. 29:2; 110:3
- bSal. 33:8; 114:7
- aSal. 93:1; 97:1
- bSal. 9:8; 58:11; 67:4; 98:9
- aSal. 69:34; Isa. 49:13
- bSal. 97:1
- cSal. 98:7
- aSal. 65:13; Isa. 35:1; 55:12, 13
- bIsa. 44:23
- aSal. 98:9; Apoc. 19:11
- aSal. 96:10
- bSal. 96:11
- cIsa. 42:10, 12
- aEx. 19:9; Deut. 4:11; 1 Rey. 8:12; Sal. 18:11
- bSal. 89:14
- aSal. 18:8; 50:3; Dan. 7:10; Hab. 3:5
- bMal. 4:1; Heb. 12:29
- aEx. 19:16; Sal. 77:18
- bSal. 96:9; 104:32
- aSal. 46:6; Amós 9:5; Miq. 1:4; Nah. 1:5
- bJos. 3:11
- aSal. 50:6
- bSal. 19:1; 98:2; Isa. 6:3; 40:5; 66:18
- aSal. 78:58; Isa. 42:17; 44:9, 11; Jer. 10:14
- bSal. 106:36; Jer. 50:2; Hab. 2:18
- cHeb. 1:6
- aSal. 48:11; Sof. 3:14
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