Logos Bible Study

Jeremías 8–9

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Capitulo 8

En aquel tiempo—declara el Señor—sacarán de sus tumbas los huesos de los reyes de Judá, los huesos de sus príncipes, los huesos de los sacerdotes, los huesos de los profetas y los huesos de los habitantes de Jerusaléna;

2y los esparcirán al sol, a la luna y a todo el ejército del cieloa, a quienes amaron y1 sirvieron, y a quienes siguieron, a quienes buscaron y1 adoraron. No serán recogidos ni enterradosb; serán como estiércol sobre la faz de la tierrac.

3Y escogerá la muerte en lugar de la vidaa todo el remanente que quede de este linaje malvado, los que queden en todos los lugares adonde los he arrojadob—declara el Señor de los ejércitos.

4Y les dirás: «Así dice el Señor:

“Los que caen ¿no se levantana?

Él que se desvía ¿no se arrepiente1?

5“¿Por qué entonces este pueblo, Jerusalén,

se ha desviado en continua apostasíaa?

Se aferran al engañob,

rehúsan volverc.

6“He escuchado y oído,

han habladoa lo que no es recto;

ninguno se arrepiente de su maldadb,

diciendo: ‘¿Qué he hecho?’

Cada cual vuelve a su carrera,

como caballo que arremete en la batallac.

7“Aun la cigüeña en el cielo

conoce sus estacionesa,

y la tórtolab, la golondrina y la grulla

guardan la época de sus migraciones1;

pero mi pueblo no conoce

la ordenanza del Señorc.

8“¿Cómo decís: ‘Somos sabiosa,

y la ley del Señor está con nosotros’?,

cuando he aquí, la ha cambiado en mentira

la pluma mentirosa de los escribas.

9“Los sabios son avergonzadosa,

están abatidos y atrapados;

he aquí, ellos han desechado la palabra del Señorb,

¿y qué clase de sabiduría tienen?

10“aPor tanto, daré sus mujeres a otros,

y sus campos a nuevos dueños1b;

porque desde el menor hasta el mayor

todos ellos codician ganancias;

desde el profeta hasta el sacerdote

todos practican el engañoc.

11“Y curan a la ligera el quebranto de la hija de mi pueblo,

diciendo: ‘Paz, paz’,

pero no hay paza.

12“¿Se han avergonzado de la abominación que han cometido?

Ciertamente no se han avergonzado,

tampoco han sabido ruborizarsea;

por tanto caeránb entre los que caigan,

en la hora de su castigo serán derribadosc”—dice el Señor.

13“Ciertamente los destruiré1a”—declara el Señor—;

“no habrá uvas en la vidb,

ni higos en la higuerac,

y la hoja se marchitará;

lo que les he dado, pasará de ellos”».

14¿Por qué estamos aún sentados?

Congregaosa, y entremos en las ciudades fortificadasb,

y perezcamos1 allí,

pues el Señor nuestro Dios nos hace perecer2

y nos ha dado a beber agua envenenadac,

porque hemos pecado contra el Señord.

15Esperábamos1 paz, y no hubo bien algunoa;

tiempo de curación, y he aquí, terror.

16Desde Dana se oye el resoplido de sus caballos;

al sonido de los relinchos de sus corceles1b,

tiembla toda la tierra;

vienen y devoran la tierra y cuanto hay en ella,

la ciudad y los que en ella habitanc.

17Porque he aquí, yo envío contra vosotrosa serpientes,

áspides contra los cuales no hay encantamientob,

y os morderán—declara el Señor.

Lamento sobre Sión

Mi tristeza no tiene remedio1a,

mi corazón desfallece en míb.

19He aquí la voz del clamor de la hija de mi pueblo desde una tierra lejanaa:

¿No está el Señor en Sión? ¿No está su rey en ella?

¿Por qué me han provocado con sus imágenes talladasb, con ídolosc extranjeros1?

20Pasó la siega, terminó el verano,

y nosotros no hemos sido salvados.

21Por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo estoy quebrantadoa;

ando enlutadob, el espanto se ha apoderado de mí.

22¿No hay bálsamo en Galaada?

¿No hay allí médico?

¿Por qué, pues, no se ha restablecido1 la salud2 de la hija de mi pueblob?

Capitulo 9

1Quién me diera que mi cabeza se hiciera aguas,

y mis ojos fuente de lágrimas,

para que yo llorara día y nochea

por los muertos de la hija de mi pueblob.

21Quién me diera en el desierto

un albergue de caminantes,

para dejar a mi pueblo

y alejarme de ellosa.

Porque todos ellos son adúlterosb,

una asamblea de traidoresc.

3Tienden su lengua como su arco;

la mentira y no la verdad1a prevalece en la tierra;

porque de mal en mal procedenb,

y a mí no me conocenc—declara el Señor.

4Guárdese cada uno de su prójimoa,

y no confíe en ningún hermanob;

porque todo hermano obra con engaño1c,

y todo prójimo anda calumniandod.

5Cada uno engaña a su prójimo,

y no habla la verdad,

han enseñado sus lenguas a hablar mentirasa;

se afananb por cometer iniquidad.

6Tu morada está en medio del engañoa;

por causa del engaño rehúsan conocermeb—declara el Señor.

7Por tanto, así dice el Señor de los ejércitos:

He aquí, los refinaré y los probaréa,

porque ¿qué más puedo hacerb con la hija de mi pueblo?

8Saeta mortífera es su lengua,

engaño hablaa;

con su boca habla cada uno de paz a su prójimob,

pero dentro de sí le tiende emboscadac.

9Por estas cosas ¿no los castigaré?—declara el Señor.

De una nación como esta

¿no se vengará mi almaa?

Amenaza de ruina y destierro

Alzad1 por los montes lloro y lamentacióna,

y una elegía por los pastos del desiertob,

porque han sido desolados; nadie pasa por ellosc,

ni se oye el bramido del ganado;

desde las aves del cielo hasta las bestias han huido, se han idod.

11Haré de Jerusalén un montón de ruinasa,

una guarida de chacalesb,

y de las ciudades de Judá una desolación, sin habitantec.

12¿Quién es el hombre sabio que entienda estoa? ¿A quién ha hablado la boca del Señorb que pueda declararlo? ¿Por qué está arruinado el país, desolado como un desiertoc sin que nadie pase por él?

13Respondió el Señor: Porque han abandonado mi ley que puse delante de ellos, y no han obedecido mi voz ni andado conforme a ellaa,

14sino que han andado tras la terquedad de sus corazonesa y tras los baalesb, tal como sus padres les enseñaronc.

15Por tanto, así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: He aquí, yo daré de comera ajenjo a este pueblo y le daré de beber agua envenenadab.

16Los esparciré entre las naciones que no conocieron ni ellos ni sus padresa, y enviaré tras ellos la espada hasta aniquilarlosb.

17Así dice el Señor de los ejércitos:

Considerad, llamad a las plañideras, que vengana;

enviad por las más hábiles, que venganb,

18que se apresuren y eleven una lamentación por nosotros,

para que derramen lágrimas nuestros ojos

y fluya agua de nuestros párpadosa.

19Porque voz de lamentacióna se oye desde Sión:

«¡Cómo hemos sido arrasadosb!

En gran manera estamos avergonzados,

porque tenemos que abandonar la tierrac,

porque han derribado nuestras moradas».

20Oíd, pues, mujeres, la palabra del Señor,

y reciba vuestro oído la palabra de su boca;

enseñad la lamentación a vuestras hijasa

y la endecha cada una a su vecina.

21Porque la muerte ha subido por nuestras ventanas,

ha entrado en nuestros palacios,

exterminando a los niñosa de las calles,

a los jóvenesb de las plazas.

22Di: Así declara el Señor:

«Los cadáveres de los hombres caerán

como estiércol sobre la faz del campo,

y como gavillas tras el segador,

y no habrá quien las recojaa».

23Así dice el Señor:

No se gloríe el sabio de su sabiduríaa,

ni se gloríe el poderoso de su poderb,

ni el rico se gloríe de su riquezac;

24mas el que se gloríe, gloríese de esto:

de que me entiende y me conocea,

pues yo soy el Señor que hago misericordiab,

derecho y justicia en la tierra,

porque en estas cosas me complazcoc—declara el Señor.

25He aquí, vienen días—declara el Señor—en que castigaré a todo el que esté circuncidado solo en la carne1a:

26a Egipto, a Judá, a los hijos de Amón, a Moab y a todos los que se rapan las sienesa, a los que habitan en el desierto; porque todas las naciones son incircuncisas, y toda la casa de Israel es incircuncisa de corazónb.

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Footnotes

  1. 1, y a quienes
  2. 1, no vuelve
  3. 1, su venida
  4. 1, a los poseedores
  5. 1, recogeré
  6. 1, y seamos silenciados
  7. 2, silenciar
  8. 1, Se esperaba
  9. 1, fuertes
  10. 1Así dicen algunas versiones antiguas
  11. 1, vanidades extranjeras
  12. 1, subido
  13. 2O, curación
  14. 1En el texto heb., cap. 8:23
  15. 1En el texto heb., cap. 9:1
  16. 1, fidelidad
  17. 1I.e., como Jacob (juego de palabras)
  18. 1Así en la versión gr. (sept.); en el , Alzaré
  19. 1, en el prepucio

Cross references

  1. aEzeq. 6:5
  2. a2 Rey. 23:5; Jer. 19:13; Sof. 1:5; Hech. 7:42
  3. bJer. 22:19; 36:30
  4. c2 Rey. 9:37; Sal. 83:10; Jer. 9:22
  5. aJob 3:21, 22; 7:15, 16; Jon. 4:3; Apoc. 9:6
  6. bDeut. 30:1, 4; Jer. 23:3, 8; 29:14
  7. aProv. 24:16; Amós 5:2; Miq. 7:8
  8. aJer. 5:6; 7:24
  9. bJer. 5:27; 9:6
  10. cJer. 5:3
  11. aSal. 14:2; Mal. 3:16
  12. bEzeq. 22:30; Miq. 7:2; Apoc. 9:20
  13. cJob 39:21–25
  14. aProv. 6:6–8; Isa. 1:3
  15. bCant. 2:12
  16. cJer. 5:4
  17. aJob 5:12, 13; Jer. 4:22; Rom. 1:22
  18. aIsa. 19:11; Jer. 6:15; 1 Cor. 1:27
  19. bJer. 6:19
  20. aJer. 8:10–12; Jer. 6:12–15
  21. bDeut. 28:30; Jer. 6:12, 13; 38:22, 23
  22. cIsa. 56:11; 57:17; Jer. 6:13
  23. aJer. 6:14; 14:13, 14; Lam. 2:14; Ezeq. 13:10
  24. aSal. 52:1, 7; Isa. 3:9; Jer. 3:3; 6:15; Sof. 3:5
  25. bIsa. 9:14; Jer. 6:21; Os. 4:5
  26. cDeut. 32:35; Jer. 10:15
  27. aJer. 14:12; Ezeq. 22:20, 21
  28. bJer. 5:17; 7:20; Joel 1:7
  29. cMat. 21:19; Luc. 13:6
  30. aJer. 4:5
  31. b2 Sam. 20:6; Jer. 35:11
  32. cDeut. 29:18; Sal. 69:21; Jer. 9:15; 23:15; Lam. 3:19; Mat. 27:34
  33. dJer. 3:25; 14:20
  34. aJer. 8:11; 14:19
  35. aJue. 18:29; Jer. 4:15
  36. bJue. 5:22
  37. cJer. 3:24; 10:25
  38. aNúm. 21:6; Deut. 32:24
  39. bSal. 58:4, 5
  40. aIsa. 22:4; Lam. 1:16, 17
  41. bJer. 23:9; Lam. 5:17
  42. aIsa. 13:5; 39:3; Jer. 4:16; 9:16
  43. bDeut. 32:21; Jer. 7:19
  44. cSal. 31:6
  45. aJer. 4:19; 9:1; 14:17
  46. bJer. 14:2; Joel 2:6; Nah. 2:10
  47. aGén. 37:25; Jer. 46:11
  48. bJer. 14:19; 30:13
  49. aIsa. 22:4; Jer. 8:18; 13:17; Lam. 2:18
  50. bJer. 6:26; 8:21, 22
  51. aSal. 55:6, 7; 120:5, 6
  52. bJer. 5:7, 8; 23:10; Os. 4:2
  53. cJer. 5:11; 12:1, 6
  54. aSal. 64:3; Isa. 59:4; Jer. 9:8
  55. bJer. 4:22
  56. cJue. 2:10; 1 Sam. 2:12; Jer. 4:22; 5:4, 5; Os. 4:1; 1 Cor. 15:34
  57. aSal. 12:2; Prov. 26:24, 25; Jer. 9:8; Miq. 7:5, 6
  58. bJer. 12:6
  59. cGén. 27:35
  60. dSal. 15:3; Prov. 10:18; Jer. 6:28
  61. aMiq. 6:12
  62. bJer. 12:13; 51:58, 64
  63. aSal. 120:5, 6; Jer. 5:27; 8:5
  64. bJob 21:14, 15; Prov. 1:24; Jer. 11:10; 13:10; Juan 3:19, 20
  65. aIsa. 1:25; Jer. 6:27; Mal. 3:3
  66. bOs. 11:8
  67. aJer. 9:3
  68. bSal. 28:3
  69. cJer. 5:26
  70. aIsa. 1:24; Jer. 5:9, 29
  71. aJer. 4:24; 7:29
  72. bJer. 4:26; Os. 4:3
  73. cJer. 12:4, 10; Ezeq. 14:15; 29:11; 33:28
  74. dJer. 4:25; 12:4; Os. 4:3
  75. aIsa. 25:2; Jer. 51:37
  76. bIsa. 13:22; 34:13
  77. cJer. 4:27; 26:9
  78. aSal. 107:43; Isa. 42:23; Os. 14:9
  79. bJer. 9:20; 23:16
  80. cSal. 107:34; Jer. 23:10
  81. a2 Crón. 7:19; Sal. 89:30; Jer. 5:19; 22:9
  82. aJer. 7:24; 11:8; Rom. 1:21–24
  83. bJer. 2:8, 23; 23:27
  84. cGál. 1:14; 1 Ped. 1:18
  85. aSal. 80:5
  86. bDeut. 29:18; Jer. 8:14; 23:15; Lam. 3:15
  87. aLev. 26:33; Deut. 28:64; Jer. 13:24
  88. bJer. 44:27; Ezeq. 5:2, 12
  89. a2 Crón. 35:25; Ecl. 12:5
  90. bAmós 5:16
  91. aIsa. 22:4; Jer. 9:1; 14:17
  92. aJer. 7:29; Ezeq. 7:16–18
  93. bDeut. 28:29; Jer. 4:13
  94. cJer. 7:15; 15:1
  95. aIsa. 32:9
  96. a2 Crón. 36:17; Jer. 15:7; 18:21; Ezeq. 9:5, 6; Amós 6:9, 10
  97. bJer. 6:11
  98. aSal. 83:10; Isa. 5:25; Jer. 8:2; 16:4; 25:33
  99. aEcl. 9:11; Isa. 47:10; Ezeq. 28:3–7
  100. b1 Rey. 20:10, 11; Isa. 10:8–12
  101. cJob 31:24, 25; Sal. 49:6–9
  102. aSal. 20:7; 44:8; Isa. 41:16; Jer. 4:2; 1 Cor. 1:31; 2 Cor. 10:17; Gál. 6:14
  103. bEx. 34:6, 7; Sal. 36:5, 7; 51:1
  104. cIsa. 61:8; Miq. 7:18
  105. aJer. 4:4; Rom. 2:28, 29
  106. aJer. 25:23
  107. bLev. 26:41; Jer. 4:4; 6:10; Ezeq. 44:7; Rom. 2:28