Estudio bíblico Logos

Salmo 23–25

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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SALMO 23

EL SEÑOR ES MI PASTOR

Salmo de David.

El Señor es mi pastor, nada me falta.

En verdes praderas me hace descansar,

junto a aguas tranquilas me lleva.

El Señor me reconforta,

me conduce por caminos rectos

haciendo honor a su nombre.

Aunque camine por valles sombríos

no temeré mal alguno,

porque tú estás conmigo,

tu vara y tu cayado me sosiegan.

Ante mí preparas una mesa

delante de mis enemigos,

unges mi cabeza con aceite

y mi copa rebosa.

El bien y la bondad estarán conmigo

todos los días de mi vida,

y habitaré en la casa del Señor

durante días sin fin.

SALMO 24

LLEGA EL REY DE LA GLORIA

De David. Salmo.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,

el mundo y quienes lo habitan.

Él la cimentó sobre los mares,

él la asentó sobre los ríos.

¿Quién podrá subir al monte del Señor?

¿Quién podrá permanecer en su santa morada?

El de manos honradas y corazón limpio,

quien no desea la mentira ni jura en falso.

Ese recibirá la bendición del Señor,

la recompensa del Dios que lo salva.

Esta es la generación de quienes lo buscan,

de los que anhelan tu rostro, Dios de Jacob. [Pausa[

¡Puertas, eleven sus dinteles,

álcense, portones eternos,

que llega el rey de la gloria!

¿Quién es el rey de la gloria?

El Señor valeroso y aguerrido,

el Señor adalid de la guerra.

¡Puertas, eleven sus dinteles,

álcense, portones eternos,

que llega el rey de la gloria!

¿Quién es el rey de la gloria?

El Señor del universo,

él es el rey de la gloria. [Pausa[

SALMO 25

ACUÉRDATE, SEÑOR, DE TU MISERICORDIA

De David.

A ti me dirijo, Señor.

Dios mío, en ti confío, no me defraudes,

que mis enemigos no se burlen de mí.

Quien en ti espera no quedará defraudado;

pero sí quedará confundido

el que es infiel sin motivo.

Señor, muéstrame tus caminos,

enséñame tus sendas,

instrúyeme en tu verdad; enséñame,

porque tú eres el Dios que me salva,

en ti pongo mi esperanza cada día.

Recuerda, Señor, tu misericordia

y tu amor que desde siempre existen;

olvida mis faltas de juventud y mis pecados,

recuérdame en tu amor, por tu bondad, Señor.

El Señor es bueno y recto,

él muestra el camino a los pecadores,

instruye en la justicia a los humildes,

enseña a los humildes su camino.

Las sendas del Señor son amor y verdad

para quienes respetan su alianza y sus mandatos.

Señor, haciendo honor a tu nombre,

perdona mi grave pecado.

A quien venere al Señor,

él le enseñará qué camino elegir;

vivirá con prosperidad

y su descendencia heredará la tierra.

El Señor se confía a sus fieles

anunciándoles su alianza.

Mis ojos tengo siempre en el Señor,

él libera mis pies de la trampa.

Atiéndeme, apiádate de mí

que estoy solo y desvalido.

Mis angustias se multiplican,

líbrame tú de mis pesares.

Mira mis aflicciones y penas,

perdóname mis pecados;

mira cuántos son mis enemigos

y el rencor con que me odian.

Protégeme, sálvame,

no me defraudes, pues en ti confío.

La integridad y la rectitud me protejan

porque en ti tengo puesta mi esperanza.

¡Señor, libera a Israel

de todas sus angustias!

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Notas al pie

  1. [Signo de que el texto comprendido entre corchetes nopertenece con absoluta seguridad al texto original hebreo o griego, o de que dicho texto no figura explícitamente en el hebreo o griego llegado hasta nosotros.