Salmo 42–50
Reina Valera Revisada (1960)Other versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
LIBRO II
SALMO 42
Mi alma tiene sed de Dios
Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré.
Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,
Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
2Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo;
¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?
3Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche,
Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?
4Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí;
De cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios,
Entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta.
5¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío.
6Dios mío, mi alma está abatida en mí;
Me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del Jordán,
Y de los hermonitas, desde el monte de Mizar.
7Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas;
Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.
8Pero de día mandará Jehová su misericordia,
Y de noche su cántico estará conmigo,
Y mi oración al Dios de mi vida.
9Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí?
¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?
10Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan,
Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?
11¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío.
SALMO 43
Plegaria pidiendo vindicación y liberación
1Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa;
Líbrame de gente impía, y del hombre engañoso e inicuo.
2Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado?
¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?
3Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán;
Me conducirán a tu santo monte,
Y a tus moradas.
4Entraré al altar de Dios,
Al Dios de mi alegría y de mi gozo;
Y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.
5¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío.
SALMO 44
Liberaciones pasadas y pruebas presentes
Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré.
Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado,
La obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.
2Tú con tu mano echaste las naciones, y los plantaste a ellos;
Afligiste a los pueblos, y los arrojaste.
3Porque no se apoderaron de la tierra por su espada,
Ni su brazo los libró;
Sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro,
Porque te complaciste en ellos.
4Tú, oh Dios, eres mi rey;
Manda salvación a Jacob.
5Por medio de ti sacudiremos a nuestros enemigos;
En tu nombre hollaremos a nuestros adversarios.
6Porque no confiaré en mi arco,
Ni mi espada me salvará;
7Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos,
Y has avergonzado a los que nos aborrecían.
8En Dios nos gloriaremos todo el tiempo,
Y para siempre alabaremos tu nombre.
Selah
Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar;
Y no sales con nuestros ejércitos.
10Nos hiciste retroceder delante del enemigo,
Y nos saquean para sí los que nos aborrecen.
11Nos entregas como ovejas al matadero,
Y nos has esparcido entre las naciones.
12Has vendido a tu pueblo de balde;
No exigiste ningún precio.
13Nos pones por afrenta de nuestros vecinos,
Por escarnio y por burla de los que nos rodean.
14Nos pusiste por proverbio entre las naciones;
Todos al vernos menean la cabeza.
15Cada día mi vergüenza está delante de mí,
Y la confusión de mi rostro me cubre,
16Por la voz del que me vitupera y deshonra,
Por razón del enemigo y del vengativo.
17Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti,
Y no hemos faltado a tu pacto.
18No se ha vuelto atrás nuestro corazón,
Ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos,
19Para que nos quebrantases en el lugar de chacales,
Y nos cubrieses con sombra de muerte.
20Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios,
O alzado nuestras manos a dios ajeno,
21¿No demandaría Dios esto?
Porque él conoce los secretos del corazón.
22Pero por causa de ti nos matan cada día;
Somos contados como ovejas para el matadero.a
23Despierta; ¿por qué duermes, Señor?
Despierta, no te alejes para siempre.
24¿Por qué escondes tu rostro,
Y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?
25Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo,
Y nuestro cuerpo está postrado hasta la tierra.
26Levántate para ayudarnos,
Y redímenos por causa de tu misericordia.
SALMO 45
Cántico de las bodas del rey
Al músico principal; sobre Lirios. Masquil de los hijos de Coré. Canción de amores.
Rebosa mi corazón palabra buena;
Dirijo al rey mi canto;
Mi lengua es pluma de escribiente muy ligero.
2Eres el más hermoso de los hijos de los hombres;
La gracia se derramó en tus labios;
Por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.
3Ciñe tu espada sobre el muslo, oh valiente,
Con tu gloria y con tu majestad.
4En tu gloria sé prosperado;
Cabalga sobre palabra de verdad, de humildad y de justicia,
Y tu diestra te enseñará cosas terribles.
5Tus saetas agudas,
Con que caerán pueblos debajo de ti,
Penetrarán en el corazón de los enemigos del rey.
6Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre;
Cetro de justicia es el cetro de tu reino.
7Has amado la justicia y aborrecido la maldad;
Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo,
Con óleo de alegría más que a tus compañeros.a
8Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos;
Desde palacios de marfil te recrean.
9Hijas de reyes están entre tus ilustres;
Está la reina a tu diestra con oro de Ofir.
10Oye, hija, y mira, e inclina tu oído;
Olvida tu pueblo, y la casa de tu padre;
11Y deseará el rey tu hermosura;
E inclínate a él, porque él es tu señor.
12Y las hijas de Tiro vendrán con presentes;
Implorarán tu favor los ricos del pueblo.
13Toda gloriosa es la hija del rey en su morada;
De brocado de oro es su vestido.
14Con vestidos bordados será llevada al rey;
Vírgenes irán en pos de ella,
Compañeras suyas serán traídas a ti.
15Serán traídas con alegría y gozo;
Entrarán en el palacio del rey.
16En lugar de tus padres serán tus hijos,
A quienes harás príncipes en toda la tierra.
17Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones,
Por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre.
SALMO 46
Dios es nuestro amparo y fortaleza
Al músico principal; de los hijos de Coré. Salmo sobre Alamot.
Dios es nuestro amparo y fortaleza,
Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
2Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se traspasen los montes al corazón del mar;
3Aunque bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen los montes a causa de su braveza.
Selah
Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,
El santuario de las moradas del Altísimo.
5Dios está en medio de ella; no será conmovida.
Dios la ayudará al clarear la mañana.
6Bramaron las naciones, titubearon los reinos;
Dio él su voz, se derritió la tierra.
7Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob.
Selah
Venid, ved las obras de Jehová,
Que ha puesto asolamientos en la tierra.
9Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra.
Que quiebra el arco, corta la lanza,
Y quema los carros en el fuego.
10Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.
11Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob.
Selah
SALMO 47
Dios, el Rey de toda la tierra
Al músico principal. Salmo de los hijos de Coré.
Pueblos todos, batid las manos;
Aclamad a Dios con voz de júbilo.
2Porque Jehová el Altísimo es temible;
Rey grande sobre toda la tierra.
3El someterá a los pueblos debajo de nosotros,
Y a las naciones debajo de nuestros pies.
4El nos elegirá nuestras heredades;
La hermosura de Jacob, al cual amó.
Selah
Subió Dios con júbilo,
Jehová con sonido de trompeta.
6Cantad a Dios, cantad;
Cantad a nuestro Rey, cantad;
7Porque Dios es el Rey de toda la tierra;
Cantad con inteligencia.
8Reinó Dios sobre las naciones;
Se sentó Dios sobre su santo trono.
9Los príncipes de los pueblos se reunieron
Como pueblo del Dios de Abraham;
10Porque de Dios son los escudos de la tierra;
El es muy exaltado.
SALMO 48
Hermosura y gloria de Sion
Cántico. Salmo de los hijos de Coré.
Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado
En la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.
2Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra,
Es el monte de Sion, a los lados del norte,
La ciudad del gran Rey.a
3En sus palacios Dios es conocido por refugio.
4Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron;
Pasaron todos.
5Y viéndola ellos así, se maravillaron,
Se turbaron, se apresuraron a huir.
6Les tomó allí temblor;
Dolor como de mujer que da a luz.
7Con viento solano
Quiebras tú las naves de Tarsis.
8Como lo oímos, así lo hemos visto
En la ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios;
La afirmará Dios para siempre.
Selah
Nos acordamos de tu misericordia, oh Dios,
En medio de tu templo.
10Conforme a tu nombre, oh Dios,
Así es tu loor hasta los fines de la tierra;
De justicia está llena tu diestra.
11Se alegrará el monte de Sion;
Se gozarán las hijas de Judá
Por tus juicios.
12Andad alrededor de Sion, y rodeadla;
Contad sus torres.
13Considerad atentamente su antemuro,
Mirad sus palacios;
Para que lo contéis a la generación venidera.
14Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre;
El nos guiará aun más allá de la muerte.
SALMO 49
La insensatez de confiar en las riquezas
Al músico principal. Salmo de los hijos de Coré.
Oíd esto, pueblos todos;
Escuchad, habitantes todos del mundo,
2Así los plebeyos como los nobles,
El rico y el pobre juntamente.
3Mi boca hablará sabiduría,
Y el pensamiento de mi corazón inteligencia.
4Inclinaré al proverbio mi oído;
Declararé con el arpa mi enigma.
5¿Por qué he de temer en los días de adversidad,
Cuando la iniquidad de mis opresores me rodeare?
6Los que confían en sus bienes,
Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan,
7Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano,
Ni dar a Dios su rescate
8(Porque…
This passage has been shortened. Keep reading Salmo 42–50 in Logos
Cross references
Copyright 1960 Sociedades Bíblicas Unidas