Logos Bible Study

1 Timoteo 2–3

Reina Valera Revisada (1960)Other versions

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Instrucciones sobre la oración

2

1Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 5Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. 7Para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo verdad en Cristo, no miento), y maestro de los gentiles en fe y verdad.a

8Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda. 9Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos,b 10sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad. 11La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. 13Porque Adán fue formado primero,c después Eva;d 14y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.e 15Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia.

Requisitos de los obispos

3

1Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. 2Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; 3no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; 4que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad 5(pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); 6no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 7También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.a

Requisitos de los diáconos

8Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas;9que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.10Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.11Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.12Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.13Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.

El misterio de la piedad

14Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte,15para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.16E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:

Dios fue manifestado en carne,

Justificado en el Espíritu,

Visto de los ángeles,

Predicado a los gentiles,

Creído en el mundo,

Recibido arriba en gloria.

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Cross references

  1. aa 2.7: 2 Ti. 1.11.
  2. bb 2.9: 1 P. 3.3.
  3. cc 2.13: Gn. 2.7.
  4. dd 2.13: Gn. 2.21–22.
  5. ee 2.14: Gn. 3.1–6.
  6. aa 3.2–7: Tit. 1.6–9.