Salmo 105–106
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- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
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Salmo 105
Las obras maravillosas del Señor en favor de Israel
aDen gracias al Señorb, invoquen Su nombrec;
Den a conocer Sus obrasd entre los pueblos.
Cántenle, cántenlea;
Hablen de todas Sus maravillasb.
Gloríense en Su santo nombre;
Alégrese el corazóna de los que buscan al Señor.
Busquen al Señor y Su fortalezaa;
Busquen Su rostro continuamenteb.
Recuerden las maravillas que Él ha hechoa,
Sus prodigios y los juicios de Su bocab,
Oh simiente de Abraham, Su siervoa,
Hijos de Jacobb, Sus escogidosc.
Él es el Señor nuestro Dios;
Sus juiciosa están en toda la tierra.
Para siempre se ha acordado de Su pactoa,
De la palabra que ordenó a mil generacionesb,
Del pacto que hizo con Abrahama,
Y de Su juramento a Isaacb.
También lo confirmó a Jacoba por estatuto,
A Israel como pacto eterno,
Diciendo: «A ti te daré la tierra de Canaána
Como porción de la heredadb de ustedes».
Cuando eran pocos en númeroa,
Muy pocos, y extranjeros en el paísb,
Cuando vagaban de nación en nación,
Y de un reino a otro pueblo,
Él no permitió que nadie los oprimieraa,
Y por amor a ellos reprendió a reyesb, diciéndoles:
«No toquen a Mis ungidosa,
Ni hagan mal a Mis profetas».
Y llamó al hambre sobre la tierraa;
Quebró todo sustento de panb.
Envió a un hombre delante de ellosa,
A José, vendido como esclavob.
Con grillos afligieron sus pies,
Él mismo fue puesto en cadenasa,
Hasta que su predicción se cumplióa;
La palabra del Señor lo puso a pruebab.
El rey envió, y lo soltóa,
El soberano de los pueblos lo puso en libertad.
Lo puso por señor de su casa,
Y administrador sobre todos sus bienesa,
Para que encarcelara a sus príncipes a voluntad suyaa,
Y a sus ancianos enseñara sabiduría.
También Israel entró en Egiptoa,
Así peregrinó Jacob en la tierra de Camb.
E hizo que su pueblo se multiplicara muchoa,
Y los hizo más fuertes que sus adversarios.
Les cambió el corazón para que odiaran a Su puebloa,
Para que obraran astutamente contra Sus siervosb.
Envió a Moisés Su siervoa,
Y a Aarón a quien había escogidob.
Estos hicieron las maravillas de Dios entre ellos,
Y prodigios en la tierra de Cama.
Mandó tinieblasa e hizo que se oscureciera,
Pero ellos no atendieron a Sus palabrasb.
Convirtió sus aguas en sangre,
E hizo morir sus pecesa.
Se llenó su tierra de ranasa
Hasta en las alcobas de sus reyesb.
Él habló, y vinieron enjambres de moscasa
Y mosquitos por todo su territoriob.
Les dio granizo por lluvia,
Y llamas de fuego en su tierraa.
Devastó también sus vides y sus higueras,
Y destrozó los árboles de sus territoriosa.
Él habló, y vinieron langostasa,
Y orugas sin número;
Que devoraron toda la vegetación de su país,
Y se comieron el fruto de su suelo.
También hirió de muerte a todo primogénito de su tierraa;
Las primicias de todo su vigorb.
Pero a Su pueblo lo sacó con plata y oroa,
Y entre Sus tribus no hubo quien tropezara.
Egipto se alegró cuando se fuerona,
Porque su terror había caído sobre ellosb.
Extendió una nube para cubrirlosa,
Y fuego para iluminarlos de nocheb.
Pidierona, y les mandó codornicesb,
Y los sació de pan del cieloc.
Abrió la roca, y brotaron las aguasa;
Corrieron como un río en tierra seca.
Porque se acordó de Su santa palabraa
Dada a Abraham Su siervo,
Y sacó a Su pueblo con alegría,
Y a Sus escogidos con gritos de júbiloa.
También les dio las tierras de las nacionesa,
Y poseyeron el fruto del trabajo de los pueblosb,
A fin de que guardaran Sus estatutosa,
Y observaran Sus leyes.
¡Aleluya!
Salmo 106
La rebeldía de Israel y la liberación del Señor
¡Aleluya!
aDen gracias al Señor, porque es bueno;
Porque para siempre es Su misericordiab.
¿Quién puede relatar los poderosos hechos del Señora,
O expresar toda Su alabanza?
Bienaventurados los que guardan el juicio,
Los que practican la justicia en todo tiempoa.
Acuérdate de mí, oh Señor, en Tu bondad hacia Tu puebloa;
Visítame con Tu salvación,
Para que yo vea la prosperidad de Tus escogidosa,
Para que me regocijeb en la alegría de Tu nación,
Para que me gloríe con Tu heredadc.
Nosotros hemos pecadoa como nuestros padresb,
Hemos hecho iniquidad, nos hemos conducido impíamente.
Nuestros padres en Egipto no entendieron Tus maravillas;
No se acordarona de Tu infinito amor,
Sino que se rebelaron junto al marb, en el Mar Rojo.
No obstante, los salvó por amor de Su nombrea,
Para manifestar Su poderb.
Reprendió al Mar Rojoa, y se secób;
Y los condujo por las profundidades, como por un desiertoc.
Los salvóa de mano del que los odiaba,
Y los redimiób de mano del enemigo.
Las aguas cubrieron a sus adversariosa,
Ni uno de ellos escapó.
Entonces ellos creyeron en Sus palabrasa,
Y cantaron Su alabanzab.
Pero pronto se olvidaron de Sus obrasa;
No esperaron Su consejob.
Tuvieron apetitos desenfrenados en el desiertoa,
Y tentaron a Dios en las soledadesb.
Él les concedió lo que pedíana,
Pero envió una plaga mortal sobre ellosb.
Cuando en el campamento tuvieron envidia de Moisésa,
Y de Aarón, el santo del Señor,
La tierra se abrió y tragó a Datána,
Y se cerró sobre el grupo de Abiram.
Un fuego ardióa contra su grupo,
La llama consumió a los impíos.
Hicieron un becerro en Horeba,
Y adoraron una imagen de fundición;
Cambiaron su gloriaa
Por la imagen de un buey que come hierba.
Se olvidaron de Dios su Salvadora,
Que había hecho grandes cosas en Egiptob,
Maravillas en la tierra de Cama,
Y cosas asombrosas en el Mar Rojo.
Él dijo que los hubiera destruidoa,
De no haberse puesto Moisés, Su escogido, en la brecha delante de Élb,
A fin de apartar Su furor para que no los destruyera.
Aborrecierona la tierra deseableb,
No creyeron en Su palabrac,
Sino que murmuraron en sus tiendasa,
Y no escucharon la voz del Señor.
Por tanto, les juróa
Abatirlos en el desierto,
Y esparcir su simiente entre las nacionesa,
Y dispersarlos por las tierrasb.
Se unieron también a Baal Peora,
Y comieron sacrificios ofrecidos a los muertosb.
Lo provocaron a ira con sus actosa,
Y la plaga se desató entre ellos.
Entonces Finees se levantó e intervinoa,
Y cesó la plagab.
Y le fue contado por justiciaa
Por todas las generaciones para siempre.
También hicieron que Él se enojara en las aguas de Meribaa,
Y le fue mal a Moisés por culpa de ellosb,
Puesto que fueron rebeldes contra Su Espíritua,
Y él habló precipitadamente con sus labios.
No destruyeron a los pueblosa,
Como el Señor les había mandadob,
Sino que se mezclaron con las nacionesa,
Aprendieron sus costumbres,
Y sirvieron a sus ídolosa
Que se convirtieron en lazo para ellosb.
Sacrificaron a sus hijos y a sus hijas a los demoniosa,
Y derramaron sangre inocentea,
La sangre de sus hijos y de sus hijasb,
A quienes sacrificaron a los ídolos de Canaán,
Y la tierra fue contaminada con sangrec.
Así se contaminaron en sus costumbresa,
Y fueron infieles en sus hechosb.
Entonces se encendió la ira del Señora contra Su pueblo,
Y Él aborreció Su heredadb.
Los entregó en mano de las nacionesa,
Y los que los aborrecían se enseñorearon sobre ellos.
Sus enemigos también los oprimierona,
Y fueron subyugados bajo su poder.
Muchas veces los libróa;
Pero, ellos fueron rebeldes en sus propósitosb,
Y se hundieron en su iniquidadc.
Sin embargo, Él vio su angustia
Al escuchar su clamora,
Y se acordó de Su pacto por amor a ellosa,
Y se arrepintió conforme a la grandeza de Su misericordiab.
Los hizo también objeto de compasióna
En presencia de todos los que los tenían cautivos.
Sálvanos, oh Señor, Dios nuestroa,
Y reúnenos de entre las nacionesb,
Para dar gracias a Tu santo nombre,
Y para gloriarnos en Tu alabanzac.
Bendito sea el Señor, Dios de Israela,
Desde la eternidad y hasta la eternidad.
Y todo el pueblo diga: «Amén».
¡Aleluya!
Referencias cruzadas
- aSal. 105:1–15: 1 Crón. 16:8–22
- b1 Crón. 16:8–22, 34; Sal. 106:1; Isa. 12:4
- cSal. 99:6
- dSal. 145:12
- aSal. 96:1; 98:5
- bSal. 77:12; 119:27; 145:5
- aSal. 33:21
- aSal. 63:2
- bSal. 27:8
- aSal. 40:5; 77:11
- bSal. 119:13
- aSal. 105:42
- bSal. 135:4
- c1 Crón. 16:13; Sal. 106:5; 135:4
- aIsa. 26:9
- aSal. 105:42; 106:45; Luc. 1:72
- bDt. 7:9
- aGn. 12:7; 17:2, 8; 22:16–18; Gál. 3:17
- bGn. 26:3
- aGn. 28:13–15
- aGn. 13:15; 15:18
- bJos. 23:4; Sal. 78:55
- aGn. 34:30; Dt. 7:7
- bGn. 23:4; Heb. 11:9
- aGn. 20:7; 35:5
- bGn. 12:17; 20:3, 7
- aGn. 26:11
- aGn. 41:54
- bLev. 26:26; Isa. 3:1; Ezq. 4:16
- aGn. 45:5
- bGn. 37:28, 36; Hech. 7:9
- aGn. 39:20; 40:15
- aGn. 40:20, 21
- bSal. 66:10
- aGn. 41:14
- aGn. 41:40–44
- aGn. 41:44
- aGn. 46:6; Hech. 7:15
- bHech. 13:17
- aEx. 1:7, 9
- aEx. 1:8; 4:21
- bEx. 1:10; Hech. 7:19
- aEx. 3:10; 4:12
- bEx. 4:14; Núm. 16:5; 17:5–8
- aSal. 78:43–51; 105:27–36
- aEx. 10:21, 22
- bSal. 99:7
- aEx. 7:20, 21
- aEx. 8:6
- bEx. 8:3
- aEx. 8:21
- bEx. 8:16, 17
- aEx. 9:23–25
- aSal. 78:47
- aEx. 10:12–15
- aEx. 12:29; 13:15; Sal. 135:8; 136:10
- bGn. 49:3
- aEx. 12:35, 36
- aEx. 12:33
- bEx. 15:16
- aEx. 13:21; Neh. 9:12; Sal. 78:14; Isa. 4:5
- bEx. 40:38
- aSal. 78:18
- bEx. 16:12, 13; Núm. 11:31; Sal. 78:27
- cEx. 16:12, 15; Neh. 9:15; Sal. 78:24; Juan 6:31
- aEx. 17:6; Núm. 20:11; Sal. 78:15; 114:8; Isa. 48:21; 1 Cor. 10:4
- aGn. 15:13, 14; Sal. 105:8
- aEx. 15:1; Sal. 106:12
- aJos. 11:16–23; 13:7; Sal. 78:55
- bDt. 6:10, 11
- aDt. 4:1, 40
- aSal. 105:1; Sal. 107:1; 118:1; 136:1
- b1 Crón. 16:34, 41; 2 Crón. 5:13; 7:3; Esd. 3:11; Sal. 100:5; Jer. 33:11
- aSal. 145:4, 12; 150:2
- aSal. 15:2
- aSal. 44:3; 119:132
- aSal. 1:3
- bSal. 118:15
- cSal. 105:3
- a1 Rey. 8:47; Esd. 9:7; Neh. 1:7; Jer. 3:25; Dan. 9:5
- b2 Crón. 30:7; Neh. 9:2; Sal. 78:8, 57; Zac. 1:4
- aJue. 3:7; Sal. 78:11, 42
- bEx. 14:11, 12; Sal. 78:17
- aEzq. 20:9
- bEx. 9:16
- aSal. 18:15; 78:13; Isa. 50:2; Nah. 1:4
- bEx. 14:21; Isa. 51:10
- cIsa. 63:11–13
- aEx. 14:30
- bSal. 78:42; 107:2
- aEx. 14:27, 28; 15:5; Sal. 78:53
- aEx. 14:31
- bEx. 15:1–21; Sal. 105:43
- aEx. 15:24; 16:2; 17:2
- bSal. 107:11
- aNúm. 11:4; Sal. 78:18; 1 Cor. 10:6
- bEx. 17:2; 1 Cor. 10:9
- aNúm. 11:31; Sal. 78:29
- bIsa. 10:16
- aNúm. 16:1–3
- aNúm. 16:32; Dt. 11:6
- aNúm. 16:35
- aEx. 32:4; Dt. 9:8; Hech. 7:41
- aJer. 2:11; Rom. 1:23
- aSal. 78:11; 106:7, 13
- bDt. 10:21
- aSal. 105:27
- aEx. 32:10; Dt. 9:14; Ezq. 20:8, 13
- bEx. 32:11–14; Dt. 9:25–29
- aNúm. 14:31
- bDt. 8:7; Jer. 3:19; Ezq. 20:6
- cDt. 1:32; 9:23; Heb. 3:19
- aNúm. 14:2; Dt. 1:27
- aNúm. 14:28–35; Sal. 95:11; Ezq. 20:15; Heb. 3:11
- aDt. 4:27
- bLev. 26:33; Sal. 44:11
- aNúm. 25:3; Dt. 4:3; Os. 9:10
- bNúm. 25:2
- aNúm. 25:4
- aNúm. 25:7
- bNúm. 25:8
- aGn. 15:6; Núm. 25:11–13
- aNúm. 20:2–13; Sal. 81:7; 95:9
- bNúm. 20:12
- aNúm. 20:3, 10; Sal. 78:40; 107:11
- aJue. 1:21, 27–36
- bDt. 7:2, 16
- aJue. 3:5, 6
- aJue. 2:12
- bDt. 7:16
- aLev. 17:7; Dt. 12:31; 32:17; 2 Rey. 16:3; 17:17; Ezq. 16:20, 21; 1 Cor. 10:20
- aSal. 94:21
- bDt. 18:10
- cNúm. 35:33; Isa. 24:5; Jer. 3:1, 2
- aLev. 18:24; Ezq. 20:18
- bLev. 17:7; Núm. 15:39; Jue. 2:17; Os. 4:12
- aJue. 2:14; Sal. 78:59
- bLev. 26:30; Dt. 9:29; 32:9, 19
- aJue. 2:14; Neh. 9:27
- aJue. 4:3; 10:12
- aJue. 2:16–18
- bSal. 81:12
- cJue. 6:6
- aJue. 3:9; 6:7; 10:10
- aLev. 26:42; Sal. 105:8
- bJue. 2:18; Sal. 69:16
- a1 Rey. 8:50; 2 Crón. 30:9; Esd. 9:9; Neh. 1:11; Jer. 42:12
- a1 Crón. 16:35, 36
- bSal. 147:2
- cSal. 47:1
- aSal. 41:13; 72:18; 89:52
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