Mateo 25–27
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Parábola de las diez vírgenes
»Entonces el reino de los cielos será semejantea a diez vírgenes que tomando sus lámparasb, salieron a recibir al novio.
»Y cinco de ellas eran insensatas, y cinco prudentesa.
»Porque las insensatas, al tomar sus lámparas, no tomaron aceite consigo,
pero las prudentesa tomaron aceite en frascos juntamente con sus lámparas.
»Al tardarse el novio, a todas les dio sueño y se durmieron.
»Pero a medianoche se oyó1 un clamor: “¡Aquí está el novio! Salgan a recibirlo.”
»Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.
»Y las insensatas dijeron a las prudentes: “Dennos de su aceite, porque nuestras lámparas se apagan”.
»Pero las prudentesa respondieron: “No, no sea que no haya suficiente para nosotras y para ustedes; vayan más bien a los que venden y compren para ustedes”.
»Mientras ellas iban a comprar, vino el novio, y las que estaban preparadasa entraron con él al banquete de bodasb, y se cerró la puertac.
»Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: “Señor, señor, ábrenosa”.
»Pero él respondió: “En verdad les digo que no las conozco”.
»Velen1, pues no saben ni el día ni la hora2a.
Parábola de los talentos
»aPorque el reino de los cielos es como un hombre que al emprender un viajeb, llamó a sus siervos y les encomendó sus bienes.
»Y a uno le dio cinco talentos (108 kilos de plata)a, a otro dos y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y se fue de viajeb.
»El que había recibido los cinco talentosa, enseguida fue y negoció con ellos y ganó otros cinco talentos.
»Asimismo el que había recibido los dos talentos (43.2 kilos) ganó otros dos.
»Pero el que había recibido uno, fue y cavó en la tierra y escondió el dinero de su señor.
»Después de mucho tiempo vino* el señor de aquellos siervos, y arregló* cuentas con ellosa.
»Y llegando el que había recibido los cinco talentosa, trajo otros cinco talentos, diciendo: “Señor, usted me entregó cinco talentos; mire, he ganado otros cinco talentos”.
»Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señora”.
»Llegando también el de los dos talentosa, dijo: “Señor, usted me entregó dos talentos; mire, he ganado otros dos talentos”.
»Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señora”.
»Pero llegando también el que había recibido un talento (21.6 kilos)a, dijo: “Señor, yo sabía que usted es un hombre duro, que siega donde no sembró y recoge donde no ha esparcido,
y tuve miedo, y fui y escondí su talento en la tierra; mire, aquí tiene lo que es suyo”.
»Pero su señor le dijo: “Siervo malo y perezoso, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
”Debías entonces haber puesto mi dinero en el banco1, y al llegar yo hubiera recibido mi dinero2 con intereses.
”Por tanto, quítenle el talento y dénselo al que tiene los diez talentos (216 kilos de plata)”.
»Porque a todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitaráa.
»Y al siervo inútil, échenlo en las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientesa.
El juicio final
»Pero cuando el Hijo del Hombre venga en Su gloria, y todos los ángeles con Éla, entonces Él se sentará en el trono de Su gloriab;
y serán reunidas delante de Él todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritosa.
»Y pondrá las ovejas a Su derechaa y los cabritos a la izquierdab.
»Entonces el Rey dirá a los de Su derecha: “Vengan, benditos de Mi Padre, hereden el reino preparado para ustedesa desde la fundación del mundob.
”Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comera; tuve sed, y me dieron de beber; fui extranjero, y me recibieronb;
estaba desnudo, y me vistierona; enfermo, y me visitaronb; en la cárcel, y vinieron a Míc”.
»Entonces los justos le responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber?
”¿Y cuándo te vimos como extranjero y te recibimos, o desnudo y te vestimos?
”¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y vinimos a Ti?”.
»El Rey les responderáa: “En verdad les digo que en cuanto lo hicieron a uno de estos hermanos Míos, aun a los más pequeños, a Mí lo hicieronb”.
»Entonces dirá también a los de Su izquierda: “Apártense de Mía, malditos, al fuego eternob que ha sido preparado para el diablo y sus ángelesc.
”Porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber;
fui extranjero, y no me recibieron; estaba desnudo, y no me vistieron; enfermo, y en la cárcel, y no me visitaron”.
»Entonces ellos también responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, o como extranjero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?”.
»Él entonces les responderá: “En verdad les digo que en cuanto ustedes no lo hicieron a uno de los más pequeños de estos, tampoco a Mí lo hicieron”.
»Estos irán al castigo eternoa, pero los justos a la vida eternab».
Complot para prender y matar a Jesús
Cuando1 Jesús terminó todas estas palabrasa, dijo a Sus discípulos:
«aUstedes saben que dentro de dos días se celebra la Pascuab, y el Hijo del Hombre será1 entregadoc para ser crucificado».
Entonces los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunierona en el patio del sumo sacerdoteb llamado Caifásc,
y con engaño, tramaron entre ellos prender y matar a Jesúsa.
Pero decían: «No durante la fiesta, para que no haya un tumulto en el puebloa»
Jesús ungido en Betania
aEstando Jesús en Betaniab, en casa de Simón el leproso,
se acercó a Él una mujer con un frasco de alabastro de perfume muy costoso, y lo derramó sobre Su cabeza cuando estaba sentado1 a la mesa.
Pero al ver esto, los discípulos se indignaron, y decían: «¿Para qué este desperdicio?
»Porque este perfume podía haberse vendido a gran precio, y el dinero habérselo dado a los pobres»
Pero Jesús, dándose cuenta, les dijo: «¿Por qué molestan a la mujer? Pues buena es la obra que me ha hecho.
»Porque a los pobres siempre los tendrán1 con ustedes, pero a Mí no siempre me tendrán1a.
»Pues al derramar ella este perfume sobre Mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepulturaa.
»En verdad les digo, que dondequiera que este evangelio se predique, en el mundo entero, se hablará también de lo que esta ha hecho, en memoria de ellaa».
Traición de Judas
aEntonces uno de los doce, llamado Judas Iscarioteb, fue a los principales sacerdotes,
y les dijo: «¿Qué están dispuestos a darme para que yo les entregue a Jesúsa?». Y ellos le pesaron treinta monedas de plata (30 siclos: 432 gramos)b.
Y desde entonces Judas buscaba una oportunidad para entregar a Jesús.
Preparación de la Pascua
aEl primer día de la fiesta de los panes sin levadura1b, se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: «¿Dónde quieres que hagamos los preparativos para que comas la Pascua?».
Y Él respondió: «Vayan a la ciudad, a cierto hombrea, y díganle: “El Maestro dice: ‘Mi tiempo está cercab; quiero celebrar la Pascua en tu casa con Mis discípulos’ ”».
Entonces los discípulos hicieron como Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua.
Jesús identifica al traidor
aAl atardecer, estaba Jesús sentado1 a la mesa con los doce discípulos.
Y mientras comían, dijo: «En verdad les digo que uno de ustedes Me entregaráa».
Ellos, profundamente entristecidos, comenzaron a decir uno por uno: «¿Acaso soy yo, Señor?»
Él respondió: «El que metió1 la mano al mismo tiempo que Yo en el plato, ese me entregaráa.
»El Hijo del Hombre se va, según está escrito de Éla; pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Mejor le fuera a ese hombre no haber nacido1b».
Judasa, el que lo iba a entregar1, dijo: «¿Acaso soy yo, Rabí2b?». «Tú lo has dichoc», le contestó Jesús.
Institución de la Cena del Señor
aMientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulosb, dijo: «Tomen, coman; esto es Mi cuerpo».
Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: «Beban todos de ella;
porque esto es Mi sangre del nuevo1 pactoa, que es derramada por muchosb para el perdón de los pecados.
»Les digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con ustedes en el reino de Mi Padre».
aY después de cantar un himno, salieron hacia el monte de los Olivosb.
Jesús predice la negación de Pedro
Entonces Jesús les dijo*: «Esta noche todos ustedes se apartarán1 por causa de Mía, pues escrito está: “Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño se dispersaránb.’
»Pero después de que Yo haya resucitado, iré delante de ustedes a Galileaa».
Pedro le respondió: «Aunque todos se aparten1 por causa de Ti, yo nunca me apartaré2»
Jesús le dijo: «En verdad te digo que esta misma noche, antes que el gallo cante, Me negarás tres vecesa».
Pedro le dijo*: «Aunque tenga que morira junto a Ti, jamás te negaré». Todos los discípulos dijeron también lo mismo.
Jesús en Getsemaní
aEntonces Jesús llegó con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a Sus discípulos: “Siéntense aquí mientras Yo voy allá y orob.”
Y tomando con Él a Pedro y a los dos hijos de Zebedeoa, comenzó a entristecerse y a angustiarse.
Entonces les dijo*: «Mi alma está muy afligidaa, hasta el punto de la muerte; quédense aquí y velen junto a Míb».
Y adelantándose un poco, cayó sobre Su rostro, orando y diciendo: «Padre Mío, si es posible, que pase de Mí esta copaa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tú quierasb».
Entonces vino* Jesús a los discípulos y los halló* durmiendo, y dijo* a Pedro: «¿Conque no pudieron velar una hora junto a Mía?
»Velena y oren para que no entren en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débilb».
Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo: «Padre Mío, si esta copa no «Puede pasar sin que Yo la bebaa, hágase Tu voluntadb».
Vino otra vez Jesús y los halló durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño.
Dejándolos de nuevo, se fue y oró por tercera…
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Footnotes
- 1 se produjo.
- 1O Estén alerta.
- 2Algunos posteriores agregan: en que el Hijo del Hombre ha de venir.
- 1 a los banqueros.
- 2 lo mío.
- 1 Y sucedió que cuando.
- 1 es.
- 1 reclinado.
- 1 tienen.
- 1O de los Ázimos.
- 1 reclinado.
- 1 mojó.
- 1 Mejor le fuera si ese hombre no hubiera nacido.
- 1 estaba entregando.
- 2O Maestro.
- 1Algunos antiguos omiten, nuevo.
- 1O escandalizarán, o caerán.
- 1O escandalicen, o caigan.
- 2O escandalizaré, o caeré.
Cross references
- aMat. 13:24
- bJuan 18:3; Hech. 20:8; Apoc. 4:5; 8:10
- aMat. 7:24; 10:16; 25:2 y
- aMat. 7:24; 10:16; 25:2 y
- aMat. 7:24; 10:16; 25:2 y
- aMat. 24:42 y
- bLuc. 12:35, 36
- cMat. 7:21 y ; Luc. 13:25
- aMat. 7:21 y ; Luc. 13:25
- aMat. 24:42 y
- aMat. 25:14–30; Luc. 19:12–27
- bMat. 21:33
- aMat. 18:24; Luc. 19:13
- bMat. 21:33
- aMat. 18:24; Luc. 19:13
- aMat. 18:23
- aMat. 18:24; Luc. 19:13
- aMat. 24:45, 47; 25:23; Luc. 12:44; 22:29; Apoc. 3:21; 21:7
- aMat. 18:24; Luc. 19:13
- aMat. 24:45, 47; 25:21
- aMat. 18:24; Luc. 19:13
- aMat. 13:12; Mar. 4:25; Luc. 8:18; Juan 15:2
- aMat. 8:12; 22:13; Luc. 13:28
- aMat. 16:27, 28; 1Tes. 4:16; 2Tes. 1:7; Heb. 9:28; Jud. 14; Apoc. 1:7
- bMat. 19:28
- aEzq. 34:17, 20; Mat. 13:49; 2Cor. 5:10
- a1Rey. 2:19; Sal. 45:9
- bEcl. 10:2
- aMat. 5:3; 19:29; Luc. 12:32; 1Cor. 6:9; 15:50; Gál. 5:21; Sant. 2:5
- bMat. 13:35; Luc. 11:50; Juan 17:24; Ef. 1:4; Heb. 4:3; 9:26; 1Ped. 1:20; Apoc. 13:8; 17:8
- aIsa. 58:7; Ezq. 18:7, 16; Sant. 2:15, 16
- bJob 31:32; Heb. 13:2
- aIsa. 58:7; Ezq. 18:7, 16; Sant. 2:15, 16
- bSant. 1:27
- c2Tim. 1:16, 17
- aMat. 25:34; Luc. 19:38; Apoc. 17:14; 19:16
- bPrv. 19:17; Mat. 10:42; Heb. 6:10
- aMat. 7:23
- bMar. 9:48; Luc. 16:24; Jud. 7
- cMat. 4:10; Apoc. 12:9
- aDan. 12:2; Juan 5:29; Hech. 24:15
- bMat. 19:29; Juan 3:15, 16, 36; 5:24; 6:27, 40, 47, 54; 17:2, 3; Hech. 13:46, 48; Rom. 2:7; 5:21; 6:23; Gál. 6:8; 1Jn. 5:11
- aMat. 7:28
- aMat. 26:2–5: Mar. 14:1, 2; Luc. 22:1, 2
- bJuan 11:55; 13:1
- cMat. 10:4
- aJuan 11:47
- bMat. 26:58, 69; 27:27; Mar. 14:54, 66; 15:16; Luc. 22:55; Juan 18:15
- cMat. 26:57; Luc. 3:2; Juan 11:49; 18:13, 14, 24, 28; Hech. 4:6
- aMat. 12:14
- aMat. 27:24
- aMat. 26:6–13: Mar. 14:3–9; Luc. 7:37–39; Juan 12:1–8
- bMat. 21:17
- aDt. 15:11; Mar. 14:7; Juan 12:8
- aJuan 19:40
- aMar. 14:9
- aMat. 26:14–16: Mar. 14:10, 11; Luc. 22:3–6
- bMat. 10:4; 26:25, 47; 27:3; Juan 6:71; 12:4; 13:26; Hech. 1:16
- aMat. 10:4
- bEx. 21:32; Zac. 11:12
- aMat. 26:17–19: Mar. 14:12–16; Luc. 22:7–13
- bEx. 12:18–20
- aMar. 14:13; Luc. 22:10
- bJuan 7:6, 8
- aMat. 26:20–24: Mar. 14:17–21
- aLuc. 22:21–23; Juan 13:21, 22
- aJuan 13:18–26
- aMat. 26:31, 54, 56; Mar. 9:12; Luc. 24:25–27, 46; Hech. 17:2, 3; 26:22, 23; 1Cor. 15:3; 1Ped. 1:10, 11
- bMat. 18:7; Mar. 14:21
- aMat. 26:14
- bMat. 23:7; 26:49
- cMat. 26:64; 27:11; Luc. 22:70
- aMat. 26:26–29: Mar. 14:22–25; Luc. 22:17–20; 1Cor. 11:23–25; 1Cor. 10:16
- bMat. 14:19
- aHeb. 9:20
- bMat. 20:28
- aMat. 26:30–35: Mar. 14:26–31; Luc. 22:31–34
- bMat. 21:1
- aMat. 11:6
- bZac. 13:7; Juan 16:32
- aMat. 28:7, 10, 16; Mar. 16:7
- aMat. 26:75; Mar. 14:30; Juan 13:38
- aJuan 13:37
- aMat. 26:36–46: Mar. 14:32–42; Luc. 22:40–46
- bMar. 14:32; Luc. 22:39; Juan 18:1
- aMat. 4:21; 17:1; Mar. 5:37
- aJuan 12:27
- bMat. 26:40, 41
- aMat. 20:22
- bMat. 26:42; Mar. 14:36; Luc. 22:42; Juan 6:38
- aMat. 26:38
- aMat. 26:38
- bMar. 14:38
- aMat. 20:22
- bMat. 26:39; Mar. 14:36; Luc. 22:42; Juan 6:38
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