Juan 2:1–4:1
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- DARBY 1890 Darby Bible
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- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
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Latín
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Ruso
Al tercer díaa se celebró una boda en Caná de Galileab, y estaba allí la madre de Jesúsc;
y también Jesús fue invitado a la boda, con1 Sus discípulosa.
Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo*: «No tienen vino»
Y Jesús le dijo: «Mujera, ¿qué nos interesa esto a ti y a Míb? Todavía no ha llegado Mi horac».
Su madrea dijo* a los que servían: «Hagan todo lo que Él les diga»
Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los judíosa; en cada una cabían dos o tres cántaros1.
Jesús les dijo*: «Llenen de agua las tinajas». Y las llenaron hasta el borde.
Entonces les dijo*: “Saquen ahora un poco «Saquen ahora un poco y llévenlo al mayordomo». Y se lo llevaron.
El mayordomo probó el agua convertida en vinoa, sin saber de dónde era, pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían. Entonces el mayordomo llamó* al novio,
y le dijo*: «Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastantea, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno»
Este principio de Sus señales1a hizo Jesús en Caná de Galileab, y manifestó Su gloriac, y Sus discípulos creyeron en Él.
Después de esto Jesús bajó a Capernaúma con Su madre, Sus hermanosb y Sus discípulosc; pero no se quedaron allí muchos días.
Jesús echa a los mercaderes del templo
La Pascua de los judíos estaba cercaa, y Jesús subió a Jerusalénb.
aEn el templo encontró a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados.
Y haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó las monedas de los que cambiaban el dinero y volcó las mesas.
A los que vendían palomas les dijoa: «Quiten esto de aquí; no hagan de la casa de Mi Padreb una casa de comercio».
Sus discípulosa se acordaron de que estaba escrito: «El celo por Tu casa me consumiráb».
Entonces los judíosa le dijeron: «Ya que haces estas cosas, ¿qué señalb nos muestras?»
Jesús les respondió: «Destruyan este templo1, y en tres días lo levantaréa».
Entonces los judíosa dijeron: «En cuarenta y seis años fue edificado este templo1b, ¿y Tú lo levantarás en tres días?»
Pero Él hablaba del templo1 de Su cuerpoa.
Por eso, cuando resucitó de los muertos, Sus discípulosa se acordaronb de que había dicho esto; y creyeron en la Escriturac y en la palabra que Jesús había hablado.
Los primeros creyentes en Jerusalén
Cuando Jesús estaba en Jerusalén durante la fiesta de la Pascuaa, muchos creyeron en Su nombre al ver las señalesb que hacía.
Pero Jesús, en cambio, no se confiaba en ellos, porque los conocía a todosa,
y1 no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, porque Él conocía lo que había en el interior del hombre.a
El nuevo nacimiento
Había un hombre de los fariseos, llamado Nicodemoa, prominenteb entre los judíos.
Este vino a Jesús de noche y le dijo: «Rabía, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales1b que Tú haces si Dios no está con élc»
Jesús le contestó: «En verdad te digo que el que no nace de nuevo1a no puede ver el reino de Diosb».
Nicodemo le dijo*: «¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?»
Jesús respondió: «En verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritua no puede entrar en el reino de Diosb.
»Lo que es nacido de la carne, carne esa, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
»No te asombres de que te haya dicho: “Tienen que nacer de nuevo1”.
»El viento sopla por donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde vaa; así es todo aquel que es nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede ser esto?»
Jesús le respondió: «Tú eres maestroa de Israel, ¿y no entiendes estas cosas?
»En verdad te digo que hablamos lo que sabemosa y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no reciben nuestro testimoniob.
»Si les he hablado de las cosas terrenales, y no creen, ¿cómo creerán si les hablo de las celestiales?
»Nadie ha subido al cieloa, sino Aquel que bajó del cielob, es decir, el Hijo del Hombrec que está en el cielo1.
»Y como Moisés levantó la serpiente en el desiertoa, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombreb,
para que todo aquel que cree, tenga en Él vida eternaa.
El amor de Dios
»Porque de tal manera amó Dios al mundoa, que dio a Su Hijo unigénitob, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eternac.
»Porque Dios no envióa a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Élb.
»El que cree en Él no es condenadoa; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Diosb.
»Y este es el juicio: que la Luz vino al mundoa, y los hombres amaron más las tinieblas que la Luz, pues sus acciones eran malasb.
»Porque todo el que hace lo malo odia la Luza, y no viene a la Luz para que sus acciones no sean expuestas.
»Pero el que practica la verdada viene a la Luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios».
Testimonio final de Juan el Bautista
Después de esto Jesús vino con Sus discípulosa a la tierra de Judea, y estaba allí con ellos, y bautizabab.
Juan también bautizaba en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua1; y muchos venían y eran bautizados.
Porque Juan todavía no había sido puesto en la cárcela.
Surgió entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificacióna.
Vinieron a Juan y le dijeron: «Rabía, mira, Aquel que estaba contigo al otro lado del Jordánb, de quien diste testimonioc, está bautizando y todos van a Él»
Juan les respondió: «Ningún hombre puede recibir nada si no le es dado del cieloa.
»Ustedes mismos me son testigos de que dije: “Yo no soy el Cristo1a, sino que he sido enviado delante de Él”
»El que tiene la novia es el novioa, pero el amigo del novio, que está allí y le oye, se alegra en gran manera con la voz del novio. Y por eso, este gozo mío se ha completadob.
»Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya.
»El que procede de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, procede1 de la tierra y de la tierra hablaa. El que procede del cielo está sobre todosb.
»Lo que Él ha visto y oído, de eso da testimonio; y nadie recibe Su testimonioa.
»El que ha recibido Su testimonio ha certificadoa esto: que Dios es veraz.
»Porque Aquel a quien Dios ha enviadoa habla las palabras de Dios, pues Él da el Espíritub sin medida1.
»El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en Su manoa.
»El que cree en el Hijo tiene vida eternaa; pero el que no obedece1b al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él»
La mujer samaritana
Por tanto, cuando el Señora supo que los fariseos habían oído que Él hacía y bautizabab más discípulos que Juan
Notas al pie
Referencias cruzadas
- aJuan 1:29, 35, 43
- bJuan 2:11; 4:46; 21:2
- cMat. 12:46
- aJuan 1:40–49; 2:12, 17, 22; 3:22; 4:2, 8, 27; 6:8, 12, 16, 22, 24, 60 y , 66; 7:3; 8:31
- aJuan 19:26
- bMat. 8:29
- cJuan 7:6, 8, 30; 8:20
- aMat. 12:46
- aMar. 7:3 y ; Juan 3:25
- aJuan 4:46
- aMat. 24:49; Luc. 12:45; Hech. 2:15; 1Cor. 11:21; Ef. 5:18; 1Tes. 5:7; Apoc. 17:2, 6
- aJuan 2:23; 3:2; 4:54; 6:2, 14, 26, 30; 7:31; 9:16; 10:41; 11:47; 12:18, 37; 20:30
- bJuan 1:43
- cJuan 1:14
- aMat. 4:13
- bMat. 12:46
- cJuan 2:2
- aJuan 5:1; 6:4; 11:55
- bDt. 16:1–6; Luc. 2:41; Juan 2:23
- aJuan 2:14–16: Mat. 21:12 y ; Mar. 11:15, 17; Luc. 19:45 y ; Mal. 3:1 y
- aMat. 21:12
- bLuc. 2:49
- aJuan 2:2
- bSal. 69:9
- aJuan 1:19
- bMat. 12:38
- aMat. 26:61; 27:40; Mar. 14:58; 15:29; Hech. 6:14
- aJuan 1:19
- bEsd. 5:16
- a1Cor. 6:19
- aJuan 2:2
- bLuc. 24:8; Juan 2:17; 12:16; 14:26
- cSal. 16:10; Luc. 24:26 y ; Juan 20:9; Hech. 13:33
- aJuan 2:13
- bJuan 2:11
- aHech. 1:24; 15:8
- aMat. 9:4; Juan 1:42, 47; 6:61, 64; 13:11
- aJuan 7:50; 19:39
- bLuc. 23:13; Juan 7:26, 48
- aMat. 23:7; Juan 3:26
- bJuan 2:11
- cJuan 9:33; 10:38; 14:10 y ; Hech. 2:22; 10:38
- a2Cor. 5:17; 1Ped. 1:23
- bMat. 19:24; 21:31; Mar. 9:47; 10:14 y ; Juan 3:5
- aEzq. 36:25–27; Ef. 5:26; Tito 3:5
- bMat. 19:24; 21:31; Mar. 9:47; 10:14 y ; Juan 3:3
- aJuan 1:13; 1Cor. 15:50
- aSal. 135:7; Ecl. 11:5; Ezq. 37:9
- aLuc. 2:46; 5:17; Hech. 5:34
- aJuan 1:18; 7:16 y ; 8:26, 28; 12:49; 14:24
- bJuan 3:32
- aDt. 30:12; Prv. 30:4; Hech. 2:34; Rom. 10:6; Ef. 4:9
- bJuan 3:31; 6:38, 42
- cMat. 8:20
- aNúm. 21:9
- bMat. 8:20; Juan 8:28; 12:34
- aJuan 20:31; 1Jn. 5:11–13
- aRom. 5:8; Ef. 2:4; 2Tes. 2:16; 1Jn. 4:10; Apoc. 1:5
- bJuan 1:18; 3:18; Rom. 8:32; 1Jn. 4:9
- cJuan 3:36; 6:40; 11:25 y
- aJuan 3:34; 5:36, 38; 6:29, 38, 57; 7:29; 8:42; 10:36; 11:42; 17:3, 8, 18, 21, 23, 25; 20:21
- bLuc. 19:10; Juan 8:15; 12:47; 1Jn. 4:14
- aMar. 16:16; Juan 5:24
- bJuan 1:18; 1Jn. 4:9
- aJuan 1:4; 8:12; 9:5; 12:46
- bJuan 7:7
- aJuan 3:20, 21; Ef. 5:11, 13
- a1Jn. 1:6
- aJuan 2:2
- bJuan 4:1, 2
- aMat. 4:12; 14:3; Mar. 6:17; Luc. 3:20
- aJuan 2:6
- aMat. 23:7; Juan 3:2
- bJuan 1:28
- cJuan 1:7
- a1Cor. 4:7; Heb. 5:4; Sant. 1:17
- aJuan 1:20, 23
- aMat. 9:15; 25:1
- bJuan 15:11; 16:24; 17:13; Fil. 2:2; 1Jn. 1:4; 2Jn. 12
- aMat. 28:18; 1Jn. 4:5
- bJuan 3:13; 8:23; 1Cor. 15:47
- aJuan 3:11
- aJuan 6:27; Rom. 4:11; 15:28; 1Cor. 9:2; 2Cor. 1:22; Ef. 1:13; 4:30; 2Tim. 2:19; Apoc. 7:3–8
- aJuan 3:17
- bMat. 12:18; Luc. 4:18; Hech. 1:2; 10:38
- aMat. 11:27; 28:18; Luc. 10:22; Juan 5:20; 17:2
- aJuan 3:16
- bHech. 14:2; Heb. 3:18
- aLuc. 7:13
- bJuan 3:22, 26; 1Cor. 1:17
Copyright 2005 por The Lockman Foundation