Job 7–9
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- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
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Miserias de la vida
»¿No está el hombre obligado a trabajar1 sobre la tierraa?
¿No son sus días como los días de un jornalerob?
»Como esclavo que suspira por la sombra,
Y como jornalero que espera con ansias su paga,
Así me han dado en herencia meses inútiles,
Y noches de aflicción me han asignadoa.
»Cuando me acuesto, digo:
“¿Cuándo me levantaré?”.
Pero la noche sigue,
Y estoy dando1 vueltas continuamente hasta el amanecera.
»Mi carne está cubierta de gusanos y de una costra de tierra;
Mi piel se endurece y supuraa.
»Mis días pasan más veloces que la lanzadera de telara,
Y llegan a su fin sin esperanzab.
»Recuerda, oh Dios, que mi vida es un soploa,
Mis ojos no volverán a ver el bienb.
»El ojo del que me ve no me verá mása;
Tus ojos estarán sobre mí, pero yo no existiréb.
»Como una nube se desvanece y pasaa,
Así el que desciendeb al Seol1c no subirá;
No volverá más a su casa,
Ni su lugar lo verá mása.
»Por tanto, no refrenaré mi boca,
Hablaré en la angustia de mi espíritu,
Me quejaré en la amargura de mi almaa.
»¿Soy yo el mar, o un monstruo marinoa,
Para que Tú me pongas guardia?
»Si digo: “Mi cama me consolará,
Mi lecho atenuará1 mi quejaa”,
Entonces Tú me asustas con sueños
Y me aterrorizas con visiones.
»Mi alma, pues, escoge la asfixia,
La muerte, en lugar de mis dolores1.
»Languidezco1; no he de vivir para siemprea.
Déjame solo, pues mis días son un soplob.
»¿Qué es el hombre para que lo engrandezcas,
Para que te preocupes por1 éla,
Para que lo examines cada mañana,
Y a cada momento lo pongas a pruebaa?
»¿Nunca1 apartarás de mí Tu mirada,
Ni me dejarás soloa hasta que trague mi saliva?
»¿He pecadoa? ¿Qué te he hecho,
Oh guardián de los hombresb?
¿Por qué has hecho de mí Tu blanco,
De modo que soy una carga para mí mismo?
»Entonces, ¿por qué no perdonas mi transgresión
Y quitas mi iniquidada?
Porque ahora dormiré en el polvob;
Y Tú me buscarás, pero ya no existiréc».
Discurso de Bildad
Entonces respondió Bildad, el suhita:
«¿Hasta cuándo hablarás estas cosas,
Y serán viento impetuoso las palabras de tu bocaa?
¿Acaso tuerce Dios la justicia
O tuerce el Todopoderoso1 lo que es justoa?
»Si tus hijos pecaron contra Él,
Entonces Él los entregó al poder1 de su transgresióna.
»Si tú buscaras a Dios
E imploraras la misericordia del Todopoderosoa,
Si fueras puro y recto,
Ciertamente Él se despertaría ahora en tu favora
Y restauraría tu justa condición1b.
»Aunque tu principio haya sido insignificante,
Con todo, tu final aumentará sobremaneraa.
»Pregunta, te ruego, a las generaciones pasadas,
Y considera las cosas escudriñadas por sus padresa.
»Porque nosotros somos de ayer y nada sabemos,
Pues nuestros días sobre la tierra son como una sombraa.
»¿No te instruirán ellos y te hablarán,
Y de sus corazones sacarán palabras?
»¿Puede crecer el papiro sin cenagal?
¿Puede el junco crecer sin agua?
»Estando aún verde y sin cortar,
Con todo, se seca antes que cualquier otra planta1.
»Así son las sendas de todos los que se olvidan de Diosa.
Así perecerá la esperanza del impíob,
Porque es frágil su confianza,
Y una tela1 de arañaa su seguridad.
»Confía1 en su casa, pero esta no se sostiene;
Se aferra a ella, pero esta no perduraa.
»Crece con vigor1 delante del sola,
Y sus renuevos brotan sobre su jardínb.
»Sus raíces se entrelazan sobre un montón de rocas;
Vive en1 una casa de piedras.
»Si lo arrancan1 de su lugar,
Este le negará, diciendo: “Nunca te via”.
»Este es el gozoa de Su camino1;
Y del polvo brotarán otros.
»Dios no rechaza al íntegro1a,
Ni sostiene2 a los malhechoresb.
»Aún Él ha de llenar de risa tu boca,
Y tus labios de gritos de júbiloa.
»Los que te odian serán cubiertos de vergüenzaa,
Y la tienda de los impíos no existirá másb».
Respuesta de Job a Bildad
Entonces Job respondió:
«En verdad yo sé que es así,
Pero ¿cómo puede un hombre ser justo delante de1 Diosa?
»Si alguien quisiera discutir con Éla,
No podría contestar ni una vez entre mil.
»Sabio de corazóna y robusto de fuerzasb,
¿Quién lo ha desafiado1 sin sufrir daño2c?
»Dios es el que remueve los montes, y estos no saben cómo
Cuando los vuelca en Su furora;
Él es el que sacude la tierra de su lugara,
Y sus columnas tiemblanb.
»El que manda al sol que no brille1,
Y pone sello a las estrellasa;
El que solo extiende los cielosa,
Y anda1 sobre las olas del marb;
Él es el que hace la Osa, el Orión y las Pléyadesa,
Y las cámaras del surb;
El que hace grandes cosas, inescrutables1,
Y maravillas sin númeroa.
»Si Él pasara junto a mí, no lo vería;
Si me pasara adelante, no lo percibiríaa.
»Si Él arrebatara algo, ¿quién lo impediríaa?
Quién podrá decirle: “¿Qué hacesb?”.
»Dios no retirará Su ira;
Debajo de Él quedan humillados los que ayudan al Rahab1a.
»¿Cómo puedo yo responderle1a,
Y escoger mis palabras delante de2 Él?
»Porque aunque yo tuviera razóna, no podría responder1;
Tendría que implorar la misericordia de mi Juezb.
»Si yo llamara y Él me respondiera,
No podría creer que escuchara mi voz.
»Porque Él me quebranta con tempestad,
Y sin causa multiplica mis heridasa.
»No me permite cobrar alientoa,
Sino que me llena de amargurasb.
»Si es cuestión de poder, Él es poderosoa;
Y si es cuestión de justicia, ¿quién lo1 citará?
»Aunque soy justoa, mi boca me condenaráb;
Aunque soy inocente1, Él me declarará culpable.
»Inocente soya,
No hago caso de mí mismo,
Desprecio mi vidab.
»Todo es lo mismo, por tanto digo:
“Él destruye al inocente y al impíoa”.
»Si el azote mata de repente,
Él se burla de la desesperación del inocentea.
»La tierra es entregada en manos de los impíosa;
Él cubre el rostro de sus juecesb;
Si no es Él, ¿entonces quién será?
»Mis días son más ligeros que un corredor1a;
Huyen, no ven el bienb;
Se deslizan como barcos de juncosa,
Como águila que se arroja sobre su presa1b.
»Aunque yo diga: “Olvidaré mi quejaa,
Cambiaré mi triste semblante y me alegraré”,
Temerosoa estoy de todos mis dolores,
Sé que Tú no me absolverásb.
»Si soy impíoa,
¿Para qué, pues, esforzarme en vano?
»Si me lavara con nieve
Y limpiara mis manos1a con lejíab,
Aun así me hundirías en la fosa,
Y mis propios vestidos me aborrecerían.
»Porque Él no es hombrea como yo, para que le respondab,
Para que juntos vengamos a juicio.
»No hay árbitro entre nosotrosa,
Que ponga su mano sobre ambos.
»Que Él quite de mí Su vara,
Y no me espante Su terrora.
»Entonces yo hablaré y no le temeréa;
Porque en mi opinión1 yo no soy así.
Notas al pie
- 1 No tiene el hombre trabajo forzado.
- 1 estoy harto de dar.
- 1 región de los muertos.
- 1 soportará.
- 1 huesos.
- 1O Aborrezco.
- 1 pongas tu corazón en.
- 1 ¿Hasta cuándo no.
- 1 Shaddai.
- 1 en mano.
- 1 justo lugar.
- 1 hierba.
- 1 casa.
- 1 Se apoya.
- 1 Es exuberante.
- 1 ve.
- 1 es tragado.
- 1 del camino de Dios.
- 1O perfecto.
- 2 ni fortalece la mano de.
- 1 con.
- 1 endurecido su cerviz contra Él.
- 2 y ha quedado ileso?
- 1 y no brilla.
- 1 anda sobre las cumbres de.
- 1 hasta que no haya escudriñamiento.
- 1O monstruo marino.
- 1O abogar mi causa.
- 2 con.
- 1O abogar mi causa.
- 1Así en la versión (); en me.
- 1 íntegro.
- 1O correo.
- 1 sobre alimento.
- 1 palmas.
- 1 porque conmigo.
Referencias cruzadas
- aJob 5:7; 10:17; 14:1, 14
- bJob 14:6
- aJob 16:7
- aDt. 28:67; Job 7:13, 14
- aJob 2:7; 17:14
- aJob 9:25
- bJob 13:15; 14:19; 17:15, 16; 19:10
- aJob 7:16; Sal. 78:39; Sant. 4:14
- bJob 9:25
- aJob 8:18; 20:9
- bJob 7:21
- aJob 30:15
- bJob 3:13–19
- c2 Sam. 12:23; Job 11:8; 14:13; 17:13, 16
- aJob 8:18; 20:9; 27:21, 23
- aJob 10:1; 21:4; 23:2; Sal. 40:9
- aEzq. 32:2, 3
- aJob 7:4; Sal. 6:6
- aJob 6:9; 9:21; 10:1
- bJob 7:7
- aJob 22:2; Sal. 8:4; 144:3; Heb. 2:6
- aJob 14:3
- aJob 9:18; 10:20; 14:6
- aJob 35:3, 6
- bSal. 36:6
- aJob 9:28; 10:14
- bJob 10:9
- cJob 7:8
- aJob 6:26
- aGn. 18:25; Dt. 32:4; 2 Crón. 19:7; Job 34:10, 12; 36:23; 37:23; Rom. 3:5
- aJob 1:5, 18, 19
- aJob 5:17–27
- aJob 22:27; 34:28; Sal. 7:6
- bJob 5:24
- aJob 42:12
- aDt. 4:23; 32:7; Job 15:18; 20:4
- aJob 14:2
- aSal. 9:17
- bJob 11:20; 13:16; 15:34; 20:5; 27:8
- aIsa. 59:5, 6
- aJob 8:22; 27:18; Sal. 49:11
- aSal. 37:35; Jer. 11:16
- bSal. 80:11
- aJob 7:8, 10
- aJob 20:5
- aJob 4:7
- bJob 21:30
- aJob 5:22; Sal. 126:1, 2
- aSal. 132:18
- bJob 8:15; 15:34; 18:14; 21:28
- aJob 4:17; 25:4
- aJob 10:2; 13:19; 23:6; 40:2
- aJob 11:6; 28:23; 38:36, 37
- bJob 9:19; 12:13; 23:6
- c2 Crón. 13:12; Prv. 29:1
- aJob 9:5–10; 26:6–14; 41:11
- aIsa. 2:19, 21; 13:13; Hag. 2:6
- bSal. 75:3
- aIsa. 13:10; Ezq. 32:7, 8
- aGn. 1:1; Job 37:18; Sal. 104:2; Isa. 40:22
- bJob 38:16; Sal. 77:19
- aJob 38:31, 32; Amós 5:8
- bJob 37:9
- aJob 5:9
- aJob 23:8, 9; 35:14
- aJob 10:7; 11:10
- bIsa. 45:9
- aJob 26:12; Sal. 89:10; Isa. 30:7; 51:9
- aJob 9:3, 32
- aJob 9:20, 21; 10:15
- bJob 8:5
- aJob 16:12, 14; 30:22
- aJob 7:19; 10:20
- bJob 13:26; 27:2
- aJob 9:4
- aJob 9:15
- bJob 9:29; 15:6
- aJob 1:1; 12:4; 13:18
- bJob 7:16
- aJob 10:7, 8
- aJob 24:12
- aJob 10:3; 12:6; 16:11
- bJob 12:17
- aJob 7:6
- bJob 7:7
- aIsa. 18:2
- bJob 39:29; Hab. 1:8
- aJob 7:11
- aJob 3:25
- bJob 7:21; 10:14
- aJob 10:2; Sal. 37:33
- aJob 31:7
- bJer. 2:22
- aEcl. 6:10
- bJob 9:3; Rom. 9:20
- a1 Sam. 2:25; Job 9:19; Isa. 1:18
- aJob 13:21
- aJob 13:22
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