Isaías 24–27
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Juicio de Dios contra las naciones
Miren, el Señor arrasa la tierra, la devasta, trastorna su superficie y dispersa sus habitantesa.
Le sucederá tanto al pueblo como al sacerdote, al siervo como a su amo, a la doncella como a su ama, al comprador como al vendedor, al que presta como al que toma prestado, al acreedor como al deudora.
La tierra será totalmente arrasada y completamente saqueada, porque el Señor ha dicho esta palabra.
De duelo y marchitada está la tierraa, el mundo desfallece y se marchita, languidecen los grandes del pueblo de la tierrab.
También la tierra es profanada por1 sus habitantesa, porque traspasaron las leyes, violaron los estatutos, quebrantaron el pacto eternob.
Por eso, una maldicióna devora la tierra, y son tenidos por culpables los que habitan en ella. Por eso, son consumidos los habitantes de la tierrab, y pocos hombres quedan en ella.
El vino nuevo está de dueloa,
Desfallece la vid,
Suspiran todos los de alegre corazón.
Cesa el júbilo de los panderos,
Se acaba el alboroto de los que se divierten,
Cesa el júbilo de la liraa.
No beben vino con canción.
El licora es amargob a los que lo beben.
Derribada está la ciudada del caos,
Toda casa está cerrada para que no entre nadieb.
Hay clamora en las calles por falta de vino,
Toda alegría se convierte en tinieblas1,
Desterrado está el júbilo de la tierrab.
Desolación queda en la ciudad,
Y su puerta está hecha pedazos, en ruinasa.
Porque así será en medio de la tierra, entre los pueblos,
Como cuando se varea el olivoa,
Como en los rebuscos cuando se acaba la vendimia.
Ellos alzan sus voces, gritan de júbilo.
Desde el occidente1 dan voces por la majestad del Señora.
Por tanto, glorifiquena al Señor en el oriente1,
El nombre del Señor, Dios de Israelb,
Desde los confines de la tierra oímos cánticosa: «Gloria al Justob».
Pero yo digo: «¡Pobre de1 mí! ¡Pobre de1 mí! ¡Ay de míc!
Los traidores obran con perfidia,
Con mucha perfidia obran los traidoresd».
Terror, foso y lazo
Te asedian1, oh morador de la tierraa.
Entonces sucederá que el que huya del ruido del terror, caerá en el foso,
Y el que salga1 del foso, será atrapado en el lazo.
Porque las ventanas de arriba2 están abiertasa, y los cimientos de la tierra se estremecenb.
Se hace pedazos la tierra,
Con violencia tiembla la tierra.
Se tambalea, oscila la tierra como un ebrioa,
Se balancea como una choza,
Pues pesa sobre ella su transgresiónb,
Y caerá, y no volverá a levantarsec.
Y sucederá en aquel día,
Que el Señor castigará1a al ejército celestial en las alturas,
Y a los reyes de la tierra en la tierrab.
Y serán agrupados en montón
Como prisioneros en un calabozo1a;
Serán encerrados en la cárcel,
Y después de muchos días serán castigados2b.
Entonces la luna se abochornará y el sol se avergonzaráa
Porque el Señor de los ejércitos reinará en el monte Sión y en Jerusalénb,
Y delante de Sus ancianos estará Su gloria.
Cántico de alabanza por el favor de Dios
Oh Señor, Tú eres mi Diosa;
Te ensalzaré, daré alabanzas a Tu nombre,
Porque has hecho maravillasb,
Designiosc concebidos desde tiempos antiguos con toda fidelidad.
Porque has convertido la ciudad en un montón de escombros,
La ciudad fortificada, en una ruinaa.
El palacio de extranjeros ya no es ciudad,
Nunca será reedificadob.
Por eso te glorificará un pueblo fuertea,
Ciudades de crueles naciones te reverenciaránb.
Porque Tú has sido baluarte para el desvalido,
Baluarte para el necesitado en su angustiaa,
Refugio contra la tormenta, sombra contra el calorb.
Pues el aliento de los crueles
Es como turbión contra el muroc.
Como calor durante la sequía, Tú aquietas el estruendoa de los extranjeros.
Como el calor a la sombra de una nube, es acallado1 el cántico de los tiranos.
El Señor de los ejércitos preparará en este montea para todos los pueblos un banquete de manjares suculentos1b,
Un banquete de vino añejo2, pedazos escogidos con tuétano3,
Y vino añejo2 refinado.
Y destruirá en este monte la1 coberturaa que cubre todos los pueblos,
El velo que está extendido2 sobre todas las naciones.
Él destruirá1 la muerte para siemprea.
El Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostrosb,
Y quitará el oprobio de Su pueblo de sobre toda la tierrac,
Porque el Señor ha hablado.
Y en aquel día se dirá: «Este es nuestro Diosa a quien hemos esperadob para que nos salvarac.
Este es el Señor a quien hemos esperado;
Regocijémonos y alegrémonos en su salvaciónd».
Porque la mano del Señor reposará en este monte,
Y Moaba será pisoteado en su sitio
Como es pisoteada la paja en el agua del muladar.
Y en medio de él, Moab extenderá sus manosa
Como el nadador extiende sus manos para nadar,
Pero el Señor abatiráb su arrogancia y1 la destreza de sus manos.
Y derribará las fortalezas inconmovibles1 de tus murallas,
Las humillará y las echará por tierra, hasta el polvoa.
Cántico de confianza
En aquel díaa se cantará este cántico en la tierra de Judá: «Ciudad fuerteb tenemos;
Para protección1 Él pone murallas y baluartesc.
»Abran las puertasa para que pueda entrar la nación justab,
La que permanece fiel1.
»Al de firme propósito guardarás en perfecta paza,
Porque en Ti confía.
»Confíen en el Señor para siemprea,
Porque en Dios1 el Señor, tenemos una Roca eternab.
»Porque Él ha abatido a los que moran en lo alto, a la ciudad inconmovible;
La humilla, la humilla hasta la tierra, la derriba hasta el polvoa,
Y la pisotearán los piesa,
Los pies de los afligidosb, las pisadas de los desvalidos».
La senda del justo es rectituda.
Tú, que eres recto, allana el sendero del justob.
Ciertamente, siguiendo la senda de Tus juiciosa,
Oh Señor, te hemos esperado.
Tu nombreb y Tu memoriac son el anhelo del alma.
En la noche te desea mi alma1a,
En verdad mi espíritu dentro de mí te busca2b con diligencia.
Porque cuando la tierra tiene conocimiento de Tus juicios,
Aprenden justicia los habitantes del mundoc.
Aunque se le muestre piedad al impío,
No aprende justiciaa.
Obra injustamente en tierra de rectitud,
Y no ve la majestad del Señorb.
Oh Señor, levantada está Tu mano, mas ellos no la vena.
Que vean Tu celob por el pueblo y se avergüencen.
Ciertamente el fuego devorará a Tus enemigos1c.
Señor, Tú establecerás paz para nosotrosa,
Ya que también todas nuestras obras Tú las hiciste por nosotros.
Oh Señor, Dios nuestro, otros señores fuera de Ti nos han gobernadoa,
Pero solo en Ti confesamos1 Tu nombreb.
Los muertos no vivirán, los espíritus1 no se levantarána,
Pues los castigaste2 y destruisteb,
Y has borrado todo recuerdo de ellos.
Has aumentado la nacióna, oh Señor,
Has aumentado la nación, te has glorificado,
Has ensanchado todos los límites de la tierrab.
Oh Señor, en la angustia te buscarona.
Apenas susurraban una oración1,
Cuando Tu castigo estaba sobre ellos.
Como la mujer encinta, al acercarse el momento de dar a luz,
Se retuerce y grita en sus dolores de partoa,
Así éramos nosotros delante de Ti, oh Señor.
Estábamos encinta, nos retorcíamos en los dolores,
Dimos a luza, al parecer, solo viento.
No logramos liberación para la tierra,
Ni nacieron1 habitantes del mundob.
Tus muertos vivirána,
Sus1 cadáveres se levantarán.
¡Moradores del polvo, despiertenb y den gritos de júbilo!,
Porque tu rocío es como el rocío del alba2,
Y la tierra dará a luz3 a los espíritus4.
Ven, pueblo mío, entra en tus aposentosa
Y cierra tras ti tus puertas;
Hasta que pase la indignaciónc.
Porque el Señor va a salir de Su lugara
Para castigar1 la iniquidad de los habitantes de la tierra,
Y la tierrab pondrá de manifiesto su sangre derramadac
Y no ocultará más a sus asesinados.
Liberación de Israel
Aquel día el Señor castigará1
Con Su espada inflexiblea, grande y poderosa,
A Leviatán2 (monstruo marino), serpiente huidiza,
A Leviatánb, serpiente tortuosa,
Y matará al dragón que vive en el marc.
Aquel día se dirá: «Una viña de vino1a; de ella canten.
»Yo, el Señor, soy su guardador;
A cada momento la riegoa.
Para que nadie la dañe1,
La guardob noche y día.
»No tengo furor.
Si alguien1 me da zarzas y espinosa en batalla,
Los pisotearé, los quemaré completamente2b,
A no ser que1 él confíe en2 Mi proteccióna,
Que haga la paz conmigo,
Que conmigo haga la pazb».
En los días1 venideros Jacob echará raícesa,
Israel floreceráb y brotará,
Y llenará el mundo entero2 de frutoc.
¿Acaso fue heridoa con la herida de Aquel que lo hirió?
Acaso fue muerto como con la matanza de sus muertos?
Luchaste con él desterrándolo, expulsándoloa.
Con Su soplo violento Él lo expulsó en el día del viento del esteb.
Así pues, con esto la iniquidad de Jacob será perdonada1a,
Y este será todo el fruto del perdón2 de su pecadob:
Cuando haga todas las piedras del altar como piedras de cal pulverizadas;
Cuando no estén en pie las Aseras3 y los altares de incienso4c.
Porque solitaria está la ciudad fortificadaa,
Un lugar1 desamparado y abandonado como un desierto.
Allí pastará el becerro,
Y allí se echará y se alimentará de2 sus ramasb.
Cuando su ramaje está seco, es quebradoa,
Vienen las mujeres y le prenden fuego.
Porque no es pueblo de discernimientob,
Por tanto su Hacedor no le tendrá compasión,
Y su Creadorc no tendrá piedad de éld.
En aquel día el Señor trillaráa desde la corriente del Éufrates1 hasta el torrente de Egiptob, y ustedes serán recogidosc uno a uno, oh israelitas.
También en aquel día se tocará una gran trompetaa, y los que perecían en la tierra de Asiria y los desterrados en la tierra de Egiptob, vendrán y adorarán al Señor en el monte santo en Jerusalénc.
Footnotes
- b bajo.
- a se oscurece.
- a mar.
- a la región de la luz.
- bO islas.
- b Destrucción para.
- 1 Destrucción para.
- d están sobre ti.
- a sube de en medio.
- 1 de lo alto; el cielo.
- b se agrieta la tierra.
- c visitará.
- a visitados.
- a humillado.
- a banquete de enjundia; de abundancia.
- b vino en su sedimento.
- 2 trozos de enjundia.
- 3 vino en su sedimento.
- 2 tragará la faz de la.
- a tejido.
- 2 tragará.
- a YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
- 1 con.
- 1 del baluarte.
- 1O salvación.
- 1 mantiene fidelidad.
- 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
- 1 con mi alma te deseo.
- 2 con mi espíritu dentro de mí te busco.
- 1O que el fuego para tus adversarios los devore.
- 1O hacemos que sea recordado.
- 1O las sombras.
- 2 visitaste.
- 1 emitían un susurro.
- 1 ni cayeron.
- 1Así en algunas versiones antiguas; en mis.
- 2 de las luces.
- 3 hará caer.
- 4O las sombras.
- 1 momento.
- 1 visitar.
- 1 visitará.
- 2O monstruo marino.
- 1Algunos dicen: una viña deleitosa.
- 1O castigue; visite.
- 1 Quien.
- 2 a una.
- 1 o.
- 2 eche mano a.
- 1 Los.
- 2 la faz del mundo.
- 1 expiada.
- 2 del quitar.
- 3 símbolos de madera de una deidad femenina.
- 4O pilares del sol.
- 1O un pastizal.
- 2 consumirá.
- 1 río.
Cross references
- aLev. 25:36, 37; Dt. 23:19, 20
- aIsa. 33:9
- aIsa. 2:12; 24:21
- 1Gn. 3:17; Núm. 35:33; Isa. 9:17; 10:6
- aIsa. 33:8
- bJos. 23:15; Isa. 34:5; 43:28; Zac. 5:3, 4
- aIsa. 1:31; 5:24; 9:19
- bIsa. 16:10; Joel 1:10, 12
- aIsa. 5:12, 14; Ezq. 26:13; Os. 2:11; Apoc. 18:22
- aIsa. 5:11, 22
- aIsa. 5:20
- bIsa. 34:11
- aIsa. 23:1
- bJer. 14:2; 46:12
- 1Isa. 16:10; 32:13
- bIsa. 14:31; 45:2
- aIsa. 17:6; 27:12
- 1Isa. 12:6; 48:20; 52:8; 54:1
- aIsa. 25:3
- 1Mal. 1:1
- 2Isa. 11:11; 42:4, 10, 12; 49:1; 51:5; 60:9; 66:19
- cIsa. 11:12; 42:10
- aIsa. 28:5; 60:21
- 1Lev. 26:39
- cIsa. 21:2; 33:1; Jer. 3:20; 5:11
- 1Jer. 48:43; Amós 5:19
- 2Gn. 7:11
- aSal. 18:7; 46:2; Isa. 2:19, 21; 13:13
- 1Núm. 16:31, 32; Dt. 11:6; Isa. 24:1
- aIsa. 19:14; 24:1; 28:7
- aIsa. 1:28; 43:27; 66:24
- bDan. 11:19; Amós 8:14
- 1Isa. 10:12; 13:11
- aSal. 76:12
- b foso.
- 1Isa. 10:4; 42:22
- 2Ezq. 38:8; Zac. 9:11, 12
- bIsa. 13:10; 60:19, 20; Zac. 14:6, 7; Apoc. 21:23; 22:5
- aMiq. 4:7; Heb. 12:22
- bEx. 15:2; Sal. 118:28; Isa. 7:13; 49:4, 5; 61:10
- aSal. 40:5; 98:1
- bEf. 1:11
- cIsa. 17:1, 3; 25:12; 26:5; 27:10; 32:19
- aIsa. 13:22; 32:14; 34:13
- bIsa. 24:15
- aIsa. 13:11
- bIsa. 14:32; 17:10; 27:5; 33:16
- aIsa. 4:6; 32:2
- bIsa. 29:5, 20; 49:25
- cJer. 51:54–56
- 1Isa. 2:2–4; 56:7
- 1Isa. 1:19
- 12 Cor. 3:15, 16; Ef. 4:18
- 1Os. 13:14; 1 Cor. 15:54
- bIsa. 30:19; 35:10; 51:11; 65:19; Apoc. 7:17; 21:4
- cSal. 69:9; 89:50, 51; Isa. 51:7; 54:4; Mat. 5:11; 1 Ped. 4:14
- aIsa. 35:2; 40:9; 52:10
- bIsa. 8:17; 30:18; 33:2
- cIsa. 33:22; 35:4; 49:25, 26; 60:16
- dSal. 20:5; Isa. 35:1, 2, 10; 65:18; 66:10
- aIsa. 16:14; Jer. 48:1–47; Ezq. 25:8–11; Amós 2:1–3; Sof. 2:9
- aIsa. 5:25; 14:26
- bJob 40:11; Isa. 2:10–12, 15–17; 16:6, 14
- aIsa. 15:1; 25:2; 26:5
- aIsa. 4:2; 12:1
- bIsa. 14:31; 31:5, 9; 33:5, 6, 20–24
- cIsa. 60:18
- aIsa. 60:11, 18; 62:10
- bIsa. 45:25; 54:14, 17; 58:8; 60:21; 61:3; 62:1, 2
- aIsa. 26:12; 27:5; 57:19; 66:12
- aIsa. 12:2; 50:10; 51:5
- bIsa. 17:10; 30:29; 44:8
- aJob 40:11–13; Isa. 25:12
- aIsa. 28:3
- bIsa. 3:14, 15; 11:4; 29:19
- aIsa. 57:2
- bSal. 25:4, 5; 27:11; Isa. 42:16; 52:12
- aIsa. 51:4; 56:1
- bIsa. 12:4; 24:15; 25:1; 26:13
- cEx. 3:15
- aSal. 63:5, 6; 77:2; 119:62; Isa. 50:10; Luc. 6:12
- bSal. 63:1; 78:34; Isa. 55:6; Mat. 6:33
- cOs. 5:15
- aIsa. 22:12, 13; 32:6, 7
- bOs. 11:7; Juan 5:37, 38
- aIsa. 44:9, 18
- bIsa. 9:7; 37:32; 59:17
- cIsa. 5:24; 9:18, 19; 10:17; 66:15, 24; Heb. 10:27
- aIsa. 26:3
- aIsa. 2:8; 10:11
- bIsa. 63:7
- aDt. 4:28; Sal. 135:17; Isa. 8:19; Hab. 2:19
- bIsa. 10:3
- aIsa. 9:3
- bIsa. 33:17; 54:2, 3
- aIsa. 37:3; Os. 5:15
- aIsa. 13:8; 21:3; Juan 16:21
- aIsa. 33:11; 59:4
- bSal. 17:14
- aIsa. 25:8; Ezq. 37:1–14; Dan. 12:2; Os. 13:14
- bEf. 5:14
- aEx. 12:22, 23; Sal. 91:1, 4
- bSal. 30:5; Isa. 54:7, 8; 2 Cor. 4:17
- cIsa. 10:5, 25; 13:5; 34:2; 66:14
- aMiq. 1:3; Jud. 14
- bIsa. 13:11; 30:12–14; 65:6, 7
- cJob 16:18; Luc. 11:50
- aIsa. 66:16
- bJob 3:8; 41:1; Sal. 74:14; 104:26
- cIsa. 51:9
- aSal. 80:8; Isa. 5:7; Jer. 2:21
- aIsa. 58:11
- b1 Sam. 2:9; Isa. 31:5; Juan 10:28
- a2 Sam. 23:6; Isa. 10:17
- bIsa. 33:12; Mat. 3:12; Heb. 6:8
- aIsa. 12:2; 25:4
- bJob 22:21; Isa. 26:3, 12; Rom. 5:1; 2 Cor. 5:20
- aIsa. 37:31
- bIsa. 35:1, 2; Os. 14:5, 6
- cIsa. 4:2
- aIsa. 10:12, 17; 30:31–33; 31:8, 9; 37:36–38
- aIsa. 50:1; 54:7
- bJer. 4:11; Ezq. 19:12; Os. 13:15
- aIsa. 1:25; 48:10; Dan. 11:35
- bRom. 11:27
- cEx. 34:13; Dt. 12:3; 2 Rey. 10:26; Isa. 17:8
- aIsa. 32:13, 14
- bIsa. 17:2
- aIsa. 18:5
- bDt. 32:38; Isa. 1:3; 5:13; Jer. 8:7
- cDt. 32:18; Isa. 43:1, 7; 44:2, 21, 24
- dIsa. 9:17
- aIsa. 11:11; 17:6; 24:13; 56:8
- bGn. 15:18
- cDt. 30:3, 4; Neh. 1:9
- aLev. 25:9; 1 Crón. 15:24; Mat. 24:31; Apoc. 11:15
- bIsa. 19:21, 23–25
- cIsa. 49:7; 66:23; Zac. 14:16; Heb. 12:22
Copyright 2005 por The Lockman Foundation