Estudio bíblico Logos

Juan 2–4

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Capitulo 2

La boda de Caná

Al tercer díaa se celebró una boda en Caná de Galileab, y estaba allí la madre de Jesúsc;

2y también Jesús fue invitado, con1 sus discípulosa, a la boda.

3Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo*: No tienen vino.

4Y Jesús le dijo*: Mujera, ¿qué nos va a ti y a mí en estob? Todavía no ha llegado mi horac.

5Su madrea dijo* a los que servían: Haced todo lo que Él os diga.

6Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los judíosa; en cada una cabían dos o tres cántaros1.

7Jesús les dijo*: Llenad de agua las tinajas. Y las llenaron hasta el borde.

8Entonces les dijo*: Sacad ahora un poco y llevadlo al maestresala1. Y se lo llevaron.

9Cuando el maestresala probó el agua convertida en vinoa, y como no sabía de dónde era (pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían), el maestresala llamó* al novio,

10y le dijo*: Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastantea, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno.

11Este principio de sus señales1a hizo Jesús en Caná de Galileab, y manifestó su gloriac, y sus discípulos creyeron en Él.

12Después de esto bajó a Capernaúma, Él, con su madre, sus hermanosb y sus discípulosc; pero allí no se quedaron muchos días.

Jesús echa a los mercaderes del templo

13La Pascua de los judíos estaba cercaa, y Jesús subió a Jerusalénb,

14ay encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados.

15Y haciendo un azote de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó las monedas de los cambistas y volcó las mesas;

16y dijo a los que vendían palomasa: Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padreb una casa de comercio.

17Sus discípulosa se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu casa me consumiráb.

18Entonces los judíosa respondieron y le dijeron: Ya que haces estas cosas, ¿qué señalb nos muestras?

19Jesús respondió y les dijo: Destruid este templo1, y en tres días lo levantaréa.

20Entonces los judíosa dijeron: En cuarenta y seis años fue edificado este templo1b, ¿y tú lo levantarás en tres días?

21Pero Él hablaba del templo1 de su cuerpoa.

22Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulosa se acordaronb de que había dicho esto; y creyeron en la Escriturac y en la palabra que Jesús había hablado.

Los primeros creyentes en Jerusalén

23Cuando estaba en Jerusalén durante la fiesta de la Pascuaa, muchos creyeron en su nombre al ver las señalesb que hacía.

24Pero Jesús, por su parte, no se confiaba a ellos, porque conocía a todosa,

25y1 no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, pues Él sabía lo que había en el hombrea.

Capitulo 3

El nuevo nacimiento

Había un hombre de los fariseos, llamado Nicodemoa, prominente1b entre los judíos.

2Este vino a Jesús1 de noche y le dijo: Rabía, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales2b que tú haces si Dios no está con élc.

3Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo1a no puede ver el reino de Diosb.

4Nicodemo le dijo*: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?

5Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritua no puede entrar en el reino de Diosb.

6Lo que es nacido de la carne, carne esa, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

7No te asombres de que te haya dicho: «Os es necesario nacer de nuevo1».

8El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde vaa; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

9Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede ser esto?

10Jesús respondió y le dijo: Tú eres maestroa de Israel, ¿y no entiendes estas cosas?

11En verdad, en verdad te digo que hablamos lo que sabemosa y damos testimonio de lo que hemos visto, pero vosotros no recibís nuestro testimoniob.

12Si os he hablado de las cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las celestiales?

13Nadie ha subido al cieloa, sino el que bajó del cielob, es decir, el Hijo del Hombrec que está en el cielo1.

14Y como Moisés levantó la serpiente en el desiertoa, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombreb,

15para que todo aquel que cree, tenga en Él1 vida eternaa.

El amor de Dios

16Porque de tal manera amó Dios al mundoa, que dio a su Hijo unigénito1b, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eternac.

17Porque Dios no envióa a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Élb.

18El que cree en Él no es condenado1a; pero el que no cree, ya ha sido condenado1, porque no ha creído en el nombre del unigénito2 Hijo de Diosb.

19Y este es el juicio: que la luz vino al mundoa, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malasb.

20Porque todo el que hace lo malo odia la luza, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas.

21Pero el que practica la verdada viene a la luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios.

Testimonio final de Juan el Bautista

22Después de esto vino Jesús con sus discípulosa a la tierra de Judea, y estaba allí con ellos, y bautizabab.

23Juan también bautizaba en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua1; y muchos venían y eran bautizados.

24Porque Juan todavía no había sido metido en la cárcela.

25Surgió entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificacióna.

26Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabía, mira, el que estaba contigo al otro lado del Jordánb, de quien diste testimonioc, está bautizando y todos van a Él.

27Respondió Juan y dijo: Un hombre no puede recibir nada si no le es dado del cieloa.

28Vosotros mismos me sois testigos de que dije: «Yo no soy el Cristo1a, sino que he sido enviado delante de Él».

29El que tiene la novia es el novioa, pero el amigo del novio, que está allí y le oye, se alegra en gran manera con la voz del novio. Y por eso, este gozo mío se ha completadob.

30Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya.

31El que procede de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, procede1 de la tierra y habla de la tierraa. El que procede del cielo está sobre todosb.

32Lo que Él ha visto y oído, de eso da testimonio; y nadie recibe su testimonioa.

33El que ha recibido su testimonio ha certificadoa esto: que Dios es veraz.

34Porque aquel a quien Dios ha enviadoa habla las palabras de Dios, pues Él da el Espíritub sin medida1.

35El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en su manoa.

36El que cree en el Hijo tiene vida eternaa; pero el que no obedece1b al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.

Capitulo 4

La mujer samaritana

Por tanto, cuando el Señora supo que los fariseos habían oído que Él1 hacía y bautizabab más discípulos que Juan

2(aunque Jesús mismo no bautizabaa, sino sus discípulosb),

3salió de Judeaa y partió otra vez para Galileab.

4Y tenía que pasar por Samariaa.

5Llegó*, pues, a una ciudad de Samariaa llamada Sicar, cerca de la parcela de tierra que Jacob dio a su hijo Joséb;

6y allí estaba el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó1 junto al pozo. Era como la hora sexta2.

7Una mujer de Samaria vino* a sacar agua, y Jesús le dijo*: Dame de beber.

8Pues sus discípulosa habían ido a la ciudadb a comprar alimentos.

9Entonces la mujer samaritanaa le dijo*: ¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? (Porque los judíos no tienen tratos con los samaritanosb.)

10Respondió Jesús y le dijo: Si tú conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: «Dame de beber», tú le habrías pedido a Él, y Él te hubiera dado agua vivaa.

11Ella le dijo*: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua vivaa?

12¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozoa del cual bebió él mismo, y sus hijos, y sus ganados?

13Respondió Jesús y le dijo: Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed,

14pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamása, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eternab.

15La mujer le dijo*: Señor, dame esa agua, para que no tenga seda ni venga hasta aquí a sacarla.

16Él le dijo*: Ve, llama a tu marido y ven acá.

17Respondió la mujer y le dijo: No tengo marido. Jesús le dijo*: Bien has dicho: «No tengo marido»,

18porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad.

19La mujer le dijo*: Señor, me parece que tú eres profetaa.

20Nuestros padres adorarona en este monteb, y vosotros decís que en Jerusalénc está el lugar donde se debe adorar.

21Jesús le dijo*: Mujer, créeme; la hora vienea cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padreb.

22Vosotros adoráis lo que no conocéisa; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene1 de los judíosb.

23Pero la hora viene, y ahora esa, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritub y en verdad; porque ciertamente a los tales el Padre busca que le adoren.

24Dios es espíritu1, y los que le adoran deben adorarle en espíritua y en verdad.

25La mujer le dijo*: Sé que el Mesíasa viene (el que es llamado Cristob); cuando Él venga nos declarará todo.

26Jesús le dijo*: Yo soya, el que habla contigo.

27En esto llegaron sus discípulosa y se admiraron de que hablara con una mujer, pero ninguno le preguntó: ¿Qué tratas de averiguar? o: ¿Por qué hablas con ella?

28Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo* a los hombres:

29Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo lo que yo he hechoa. ¿No será este el Cristo1b?

30Y salieron de la ciudad e iban a Él.

31Mientras tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí1a, come.

32Pero Él les dijo: Yo…

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Notas al pie

  1. 1, y
  2. 1Un cántaro equivale a unos 40 litros
  3. 1O, mayordomo
  4. 1O, milagros
  5. 1O, santuario
  6. 1O, santuario
  7. 1O, santuario
  8. 1, y que
  9. 1O, principal
  10. 1, El
  11. 2O, los milagros
  12. 1O, de arriba
  13. 1O, de arriba
  14. 1Muchos antiguos no incluyen: que está en el cielo
  15. 1Algunos dicen: que cree en Él, tenga
  16. 1O, único; i.e., único de su género
  17. 1O, juzgado
  18. 2O, único; i.e., único de su género
  19. 1, muchas aguas
  20. 1I.e., el Mesías
  21. 1, es
  22. 1, El no da el Espíritu por medida
  23. 1O, cree
  24. 1, Jesús
  25. 1, se sentó así
  26. 2I.e., las doce del día
  27. 1, es
  28. 1O, Dios es un Espíritu
  29. 1I.e., el Mesías
  30. 1O, Maestro

Referencias cruzadas

  1. aJuan 1:29, 35, 43
  2. bJuan 2:11; 4:46; 21:2
  3. cMat. 12:46
  4. aJuan 1:40–49; 2:12, 17, 22; 3:22; 4:2, 8, 27; 6:8, 12, 16, 22, 24, 60 y sig., 66; 7:3; 8:31
  5. aJuan 19:26
  6. bMat. 8:29
  7. cJuan 7:6, 8, 30; 8:20
  8. aMat. 12:46
  9. aMar. 7:3 y sig.; Juan 3:25
  10. aJuan 4:46
  11. aMat. 24:49; Luc. 12:45; Hech. 2:15; 1 Cor. 11:21; Ef. 5:18; 1 Tes. 5:7; Apoc. 17:2, 6
  12. aJuan 2:23; 3:2; 4:54; 6:2, 14, 26, 30; 7:31; 9:16; 10:41; 11:47; 12:18, 37; 20:30
  13. bJuan 1:43
  14. cJuan 1:14
  15. aMat. 4:13
  16. bMat. 12:46
  17. cJuan 2:2
  18. aJuan 5:1; 6:4; 11:55
  19. bDeut. 16:1–6; Luc. 2:41; Juan 2:23
  20. aJuan 2:14–16; Mat. 21:12 y sig.; Mar. 11:15, 17; Luc. 19:45 y sig.; Mal. 3:1 y sig.
  21. aMat. 21:12
  22. bLuc. 2:49
  23. aJuan 2:2
  24. bSal. 69:9
  25. aJuan 1:19
  26. bMat. 12:38
  27. aMat. 26:61; 27:40; Mar. 14:58; 15:29; Hech. 6:14
  28. aJuan 1:19
  29. bEsd. 5:16
  30. a1 Cor. 6:19
  31. aJuan 2:2
  32. bLuc. 24:8; Juan 2:17; 12:16; 14:26
  33. cSal. 16:10; Luc. 24:26 y sig.; Juan 20:9; Hech. 13:33
  34. aJuan 2:13
  35. bJuan 2:11
  36. aHech. 1:24; 15:8
  37. aMat. 9:4; Juan 1:42, 47; 6:61, 64; 13:11
  38. aJuan 7:50; 19:39
  39. bLuc. 23:13; Juan 7:26, 48
  40. aMat. 23:7; Juan 3:26
  41. bJuan 2:11
  42. cJuan 9:33; 10:38; 14:10 y sig.; Hech. 2:22; 10:38
  43. a2 Cor. 5:17; 1 Ped. 1:23
  44. bMat. 19:24; 21:31; Mar. 9:47; 10:14 y sig.; Juan 3:5
  45. aEzeq. 36:25–27; Ef. 5:26; Tito 3:5
  46. bMat. 19:24; 21:31; Mar. 9:47; 10:14 y sig.; Juan 3:3
  47. aJuan 1:13; 1 Cor. 15:50
  48. aSal. 135:7; Ecl. 11:5; Ezeq. 37:9
  49. aLuc. 2:46; 5:17; Hech. 5:34
  50. aJuan 1:18; 7:16 y sig.; 8:26, 28; 12:49; 14:24
  51. bJuan 3:32
  52. aDeut. 30:12; Prov. 30:4; Hech. 2:34; Rom. 10:6; Ef. 4:9
  53. bJuan 3:31; 6:38, 42
  54. cMat. 8:20
  55. aNúm. 21:9
  56. bMat. 8:20; Juan 8:28; 12:34
  57. aJuan 20:31; 1 Jn. 5:11–13
  58. aRom. 5:8; Ef. 2:4; 2 Tes. 2:16; 1 Jn. 4:10; Apoc. 1:5
  59. bJuan 1:18; 3:18; Rom. 8:32; 1 Jn. 4:9
  60. cJuan 3:36; 6:40; 11:25 y sig.
  61. aJuan 3:34; 5:36, 38; 6:29, 38, 57; 7:29; 8:42; 10:36; 11:42; 17:3, 8, 18, 21, 23, 25; 20:21
  62. bLuc. 19:10; Juan 8:15; 12:47; 1 Jn. 4:14
  63. aMar. 16:16; Juan 5:24
  64. bJuan 1:18; 1 Jn. 4:9
  65. aJuan 1:4; 8:12; 9:5; 12:46
  66. bJuan 7:7
  67. aJuan 3:20, 21; Ef. 5:11, 13
  68. a1 Jn. 1:6
  69. aJuan 2:2
  70. bJuan 4:1, 2
  71. aMat. 4:12; 14:3; Mar. 6:17; Luc. 3:20
  72. aJuan 2:6
  73. aMat. 23:7; Juan 3:2
  74. bJuan 1:28
  75. cJuan 1:7
  76. a1 Cor. 4:7; Heb. 5:4; Sant. 1:17
  77. aJuan 1:20, 23
  78. aMat. 9:15; 25:1
  79. bJuan 15:11; 16:24; 17:13; Fil. 2:2; 1 Jn. 1:4; 2 Jn. 12
  80. aMat. 28:18; 1 Jn. 4:5
  81. bJuan 3:13; 8:23; 1 Cor. 15:47
  82. aJuan 3:11
  83. aJuan 6:27; Rom. 4:11; 15:28; 1 Cor. 9:2; 2 Cor. 1:22; Ef. 1:13; 4:30; 2 Tim. 2:19; Apoc. 7:3–8
  84. aJuan 3:17
  85. bMat. 12:18; Luc. 4:18; Hech. 1:2; 10:38
  86. aMat. 11:27; 28:18; Luc. 10:22; Juan 5:20; 17:2
  87. aJuan 3:16
  88. bHech. 14:2; Heb. 3:18
  89. aLuc. 7:13
  90. bJuan 3:22, 26; 1 Cor. 1:17
  91. aJuan 3:22, 26; 1 Cor. 1:17
  92. bJuan 2:2
  93. aJuan 3:22
  94. bJuan 2:11 y sig.
  95. aLuc. 9:52
  96. aLuc. 9:52
  97. bGén. 33:19; 48:22; Jos. 24:32; Juan 4:12
  98. aJuan 2:2
  99. bJuan 4:5, 39
  100. aLuc. 9:52
  101. bEsd. 4:3–6, 11 y sig.; Mat. 10:5; Juan 8:48; Hech. 10:28
  102. aJer. 2:13; Juan 4:14; 7:37 y sig.; Apoc. 7:17; 21:6; 22:1, 17
  103. aJer. 2:13; Juan 4:14; 7:37 y sig.; Apoc. 7:17; 21:6; 22:1, 17
  104. aJuan 4:6
  105. aJuan 6:35; 7:38
  106. bMat. 25:46; Juan 6:27
  107. aJuan 6:35
  108. aMat. 21:11; Luc. 7:16, 39; 24:19; Juan 6:14; 7:40; 9:17
  109. aGén. 33:20; Juan 4:12
  110. bDeut. 11:29; Jos. 8:33
  111. cLuc. 9:53
  112. aJuan 4:23; 5:25, 28; 16:2, 32
  113. bMal. 1:11; 1 Tim. 2:8
  114. a2 Rey. 17:28–41
  115. bIsa. 2:3; Rom. 3:1 y sig.; 9:4 y sig.
  116. aJuan 4:21; 5:25, 28; 16:2, 32
  117. bFil. 3:3
  118. aFil. 3:3
  119. aDan. 9:25; Juan 1:41
  120. bMat. 1:16; 27:17, 22; Luc. 2:11
  121. aJuan 8:24, 28, 58; 9:37; 13:19
  122. aJuan 4:8
  123. aJuan 4:17 y sig.
  124. bMat. 12:23; Juan 7:26, 31
  125. aMat. 23:7; 26:25, 49; Mar. 9:5; 11:21; 14:45; Juan 1:38, 49; 3:2, 26; 6:25; 9:2; 11:8