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Romanos 3–6

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Capitulo 3

¿Qué ventaja tiene el judío?

¿Cuál es, entonces, la ventaja del judío? ¿O cuál el beneficio de la circuncisión?

2Grande, en todo sentido. En primer lugar, porque a ellos les han sido confiados los oráculos de Diosa.

3Entonces ¿qué? Si algunos fueron infieles1a, ¿acaso su infidelidad2 anulará la fidelidad de Dios?

4¡De ningún modoa! Antes bien, sea hallado Dios veraz, aunque todo hombre sea hallado mentirosob; como está escrito:

Para que seas justificado en tus palabras,

y venzas cuando seas juzgado1c.

5Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Diosa, ¿qué diremosb? ¿Acaso es injusto el Dios que expresa1 su ira? (Hablo en términos humanosc).

6¡De ningún modoa! Pues de otra manera, ¿cómo juzgaría Dios al mundob?

7Pero si por mi mentira la verdad de Diosa abundó para su gloria, ¿por qué también soy yo aún juzgado como pecadorb?

8¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos afirman que nosotros decimos): Hagamos el mal para que venga el biena? La condenación de los tales es justa.

Todos han pecado

9¿Entonces qué? ¿Somos nosotros mejores1 que ellosa? De ninguna manera; porque ya hemos denunciado que tanto judíos como griegos están todos bajo pecadob;

10como está escrito:

aNo hay justo, ni aun uno;

11no hay quien entienda,

no hay quien busque a Dios;

12todos se han desviado, a una se hicieron inútiles;

no hay quien haga lo bueno,

no hay ni siquiera uno.

13Sepulcro abierto es su garganta,

engañan de continuo con su lenguaa,

veneno de serpientes1 hay bajo sus labiosb;

14llena está su boca de maldición y amarguraa;

15asus pies son veloces para derramar sangre;

16destrucción y miseria hay en sus caminos,

17y la senda de paz no han conocido.

18No hay temor de Dios delante de sus ojosa.

Justificación por medio de la fe

19Ahora bien, sabemos que cuanto dice la leya, lo dice a los que están bajo1 la leyb, para que toda boca se calle2 y todo el mundo sea hecho responsable ante Diosc;

20porque por las obras de la ley1 ningún ser humano2 será justificado delante de Éla; pues por medio de la ley3 viene el conocimiento del pecadob.

21Pero ahora, aparte de la ley1, la justicia de Dios ha sido manifestadaa, atestiguada por la ley y los profetasb;

22es decir, la justicia de Dios por medio de la fea en Jesucristo, para todos los que creenb; porque no hay distinciónc;

23por cuanto todos pecaron1a y no alcanzan la gloria de Dios,

24siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesúsa,

25a quien Dios exhibió públicamente como propiciación1a por su sangreb a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Diosc pasó por alto los pecados cometidos anteriormente2d,

26para demostrar1 en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús2.

27¿Dónde está, pues, la jactanciaa? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿La de las obrasb? No, sino por la ley de la fe.

28Porque1 concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley2a.

29¿O es Dios el Dios de los judíos solamente? ¿No es también el Dios de los gentiles? Sí, también de los gentilesa,

30porque en verdad Dios es unoa, el cual justificará en virtud de la fe a los circuncisos1b y por medio de la fe a los incircuncisos2b.

31¿Anulamos entonces la ley por medio de la fe? ¡De ningún modoa! Al contrario, confirmamos la leyb.

Capitulo 4

Abraham, justificado por la fe

¿Qué diremos, entonces, que halló Abraham, nuestro padre1 según la carnea?

2Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué jactarse, pero no para con Diosa.

3Porque ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justiciaa.

4Ahora bien, al que trabajaa, el salario no se le cuenta como favor, sino como deuda;

5mas al que no trabaja, pero cree en aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justiciaa.

6Como también David habla de la bendición que viene sobre el hombre a quien Dios atribuye justicia aparte de las obras:

7aBienaventurados aquellos cuyas iniquidades han sido perdonadas,

y cuyos pecados han sido cubiertos.

8Bienaventurado el hombre cuyo pecado el Señor no tomará en cuentaa.

9¿Es, pues, esta bendición solo para1 los circuncisos2, o también para1 los incircuncisos3a? Porque decimos: A Abraham, la fe le fue contada por justiciab.

10Entonces, ¿cómo le fue contada? ¿Siendo circunciso1 o incircunciso2? No siendo circunciso1, sino siendo incircunciso2;

11y recibió la señal de la circuncisióna como sello de la justicia de la feb que tenía mientras aún era incircunciso1, para que fuera padre de todos los que creenc sin ser circuncidados, a fin de que la justicia también a ellos les fuera imputada;

12y padre de la circuncisión para aquellos que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen en los pasos de la fe que tenía nuestro padre Abraham cuando era incircunciso1.

La promesa cumplida por la fe

13Porque la promesa a Abraham o a su descendencia1a de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la feb.

14Porque si los que son de la ley son herederos, vana resulta la fe y anulada la promesaa;

15porque la ley produce ira, pero donde no hay ley, tampoco hay transgresióna.

16Por eso es por1 fe, para que esté de acuerdo con la graciaa, a fin de que la promesa sea firme para toda la posteridad2, no solo a los que son3 de la ley, sino también a los que son3 de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotrosb

17(como está escrito: Te he hecho padre de muchas nacionesa), delante de aquel en quien creyó, es decir Dios, que da vida a los muertosb y llamac a las cosas que no son, como si fuerand.

18Él creyó en esperanza contra esperanza, a fin de llegar a ser padre de muchas nacionesa, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia1b.

19Y sin debilitarse en la fe contempló su propio cuerpo, que ya estaba como muertoa puesto que tenía como cien añosb, y la esterilidad1 de la matriz de Sarac;

20sin embargo, respecto a la promesa de Dios, Abraham no titubeó con incredulidad, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Diosa,

21y estando plenamente convencidoa de que lo que Dios había prometido, poderoso era1 también para cumplirlob.

22Por lo cual también su fe le fue contada por justiciaa.

Justificación para todos los que creen

23Y no solo por él fue escritoa que le fue contada,

24sino también por nosotros, a quienes será contada: como los que creen en aquel que levantó de los muertos a Jesús nuestro Señora,

25el cual fue entregado por causa de nuestras transgresionesa y resucitado por causa de nuestra justificaciónb.

Capitulo 5

Resultados de la justificación

Por tanto, habiendo sido justificados por la fea, tenemos1 paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristob,

2por medio de quien también hemos obtenido entradaa por la fe a esta gracia en la cual estamos firmesb, y nos gloriamos1 en la esperanza de la gloria de Dios.

3Y no solo esto, sino que también nos gloriamos1a en las tribulacionesb, sabiendo que la tribulación produce paciencia2c;

4y la paciencia1a, carácter probadob; y el carácter probado, esperanza;

5y la esperanza no desilusionaa, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dadob.

6Porque mientras aún éramos débiles1, a su tiempoa Cristo murió por los impíosb.

7Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno.

8Pero Dios demuestraa su amor para con nosotrosb, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotrosc.

9Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por1 su sangrea, seremos salvos de la ira de Dios por medio de Élb.

10Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijoa, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por1 su vidab.

11Y no solo esto, sino que también nos gloriamos1 en Diosa por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliaciónb.

Adán y Cristo comparados

12Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecadoa, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaronb;

13pues antes de la ley1 había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputa cuando no hay leya.

14Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado con una transgresión semejante a la de Adána, el cual es figura1 del que había de venirb.

15Pero no sucede con la dádiva como con la transgresión1. Porque si por la transgresión de uno2 murieron los muchosa, mucho más, la gracia de Dios y el don por la gracia de un hombre, Jesucristob, abundaron para los muchos.

16Tampoco sucede con el don como con lo que vino por medio de aquel1 que pecó; porque ciertamente el juicio surgió a causa de una transgresión, resultando en2 condenacióna; pero la dádiva surgió a causa de muchas transgresiones resultando en3 justificación.

17Porque si por la transgresión de uno, por este1 reinó la muertea, mucho más reinarán en vida por medio de uno, Jesucristob, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

18Así pues, tal como por una transgresión resultó1 la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justiciaa resultó1 la justificación de vida para todos los hombresb.

19Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadoresa, así también por la obediencia de unob los muchos serán constituidos justosc.

20Y la ley se introdujo para que abundara la transgresióna, pero donde el pecado abundó, sobreabundó la graciab,

21para que así como el pecado reinó en la muertea, así también la gracia reine por medio de la justicia para vida eterna, mediante Jesucristo nuestro Señorb.

Capitulo 6

Muertos al pecado

¿Qué diremos, entoncesa? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abundeb?

2¡De ningún modoa! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿…

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Footnotes

  1. 1O, incrédulos
  2. 2O, incredulidad
  3. 1O, entres en juicio
  4. 1O, inflige
  5. 1O, posiblemente, peores
  6. 1, áspides
  7. 1, en
  8. 2, cierre
  9. 1O, de ley
  10. 2, ninguna carne
  11. 3O, por medio de ley
  12. 1O, de ley
  13. 1O, han pecado
  14. 1O, sacrificio propiciatorio
  15. 2, por causa de haber pasado por alto, en la paciencia de Dios, los pecados previamente cometidos
  16. 1, demostración
  17. 2, es de la fe de Jesús
  18. 1Algunos antiguos dicen: Por tanto
  19. 2, O, de ley
  20. 1, la circuncisión
  21. 2, la incircuncisión
  22. 1, antepasado
  23. 1, sobre
  24. 2, la circuncisión
  25. 3, la incircuncisión
  26. 1, en circuncisión
  27. 2, en incircuncisión
  28. 1, estaba en incircuncisión
  29. 1, estaba en incircuncisión
  30. 1, simiente
  31. 1O, de
  32. 2, simiente
  33. 3, lo que es
  34. 1, simiente
  35. 1, lo muerto
  36. 1, es
  37. 1Algunos antiguos dicen: tengamos
  38. 1O, gloriémonos
  39. 1O, también gloriémonos
  40. 2O, perseverancia
  41. 1O, perseverancia
  42. 1O, incapacitados
  43. 1O, en
  44. 1O, en
  45. 1, sino también gloriándonos
  46. 1, hasta la
  47. 1O, símbolo
  48. 1, no como la transgresión así también es el don
  49. 2, del uno; i.e., Adán
  50. 1, uno
  51. 2, para
  52. 3, para un acto de
  53. 1, el uno
  54. 1, para

Cross references

  1. aDeut. 4:8; Sal. 147:19; Rom. 9:4; Hech. 7:38
  2. aRom. 10:16; Heb. 4:2
  3. aLuc. 20:16; Rom. 3:6, 31
  4. bSal. 116:11; Rom. 3:7
  5. cSal. 51:4
  6. aRom. 5:8; 2 Cor. 6:4; 7:11
  7. bRom. 4:1; 7:7; 8:31; 9:14, 30
  8. cRom. 6:19; 1 Cor. 9:8; 15:32; Gál. 3:15
  9. aLuc. 20:16; Rom. 3:4, 31
  10. bRom. 2:16
  11. aRom. 3:4
  12. bRom. 9:19
  13. aRom. 6:1
  14. aRom. 3:1
  15. bRom. 1:18–32; 2:1–29; Gál. 3:22
  16. aSal. 14:1–3; 53:1–3
  17. aSal. 5:9
  18. bSal. 140:3
  19. aSal. 10:7
  20. aIsa. 59:7, 8
  21. aSal. 36:1
  22. aJuan 10:34
  23. bRom. 2:12
  24. cRom. 3:9
  25. aSal. 143:2; Hech. 13:39; Gál. 2:16
  26. bRom. 4:15; 5:13, 20; 7:7
  27. aRom. 1:17; 9:30
  28. bHech. 10:43; Rom. 1:2
  29. aRom. 1:17; 4:5; 9:30
  30. bHech. 3:16; Rom. 4:11, 16; 10:4; Gál. 2:16, 20; 3:22; Ef. 3:12
  31. cRom. 10:12; Gál. 3:28; Col. 3:11
  32. aRom. 3:9
  33. aRom. 4:4, 5, 16; 1 Cor. 1:30; Ef. 1:7; 2:8; Col. 1:14; Heb. 9:15
  34. a1 Jn. 2:2; 4:10
  35. b1 Cor. 5:7; Heb. 9:14, 28; 1 Ped. 1:19; Apoc. 1:5
  36. cRom. 2:4
  37. dHech. 14:16; 17:30
  38. aRom. 2:17, 23; 4:2; 1 Cor. 1:29 y sig.
  39. bRom. 9:31
  40. aHech. 13:39; Rom. 3:20, 21; Ef. 2:9; Sant. 2:20, 24, 26
  41. aHech. 10:34, 35; Rom. 9:24; 10:12; 15:9; Gál. 3:28
  42. aDeut. 6:4; Gál. 3:20
  43. bRom. 3:22; 4:11, 12, 16; 10:12; Gál. 3:8
  44. aLuc. 20:16; Rom. 3:4
  45. bMat. 5:17; Rom. 3:4, 6; 8:4
  46. aRom. 1:3
  47. a1 Cor. 1:31
  48. aGén. 15:6; Rom. 4:9, 22; Gál. 3:6; Sant. 2:23
  49. aRom. 11:6
  50. aJuan 6:29; Rom. 3:22
  51. aSal. 32:1, 2
  52. a2 Cor. 5:19
  53. aRom. 3:30
  54. bGén. 15:6; Rom. 4:3
  55. aGén. 17:10, 11
  56. bJuan 3:33
  57. cLuc. 19:9; Rom. 3:22; 4:16, 17
  58. aRom. 9:8; Gál. 3:16, 29
  59. bGén. 17:4–6; 22:17, 18
  60. aGál. 3:18
  61. aRom. 3:20; 7:7, 10–25; 1 Cor. 15:56; Gál. 3:10
  62. aRom. 3:24
  63. bLuc. 19:9; Rom. 4:11; 9:8; 15:8; Gál. 3:7
  64. aGén. 17:5
  65. bJuan 5:21
  66. cIsa. 48:13; 51:2
  67. d1 Cor. 1:28
  68. aRom. 4:17
  69. bGén. 15:5
  70. aHeb. 11:12
  71. bGén. 17:17
  72. cGén. 18:11
  73. aMat. 9:8
  74. aRom. 14:5
  75. bGén. 18:14; Heb. 11:19
  76. aGén. 15:6; Rom. 4:3
  77. aRom. 15:4; 1 Cor. 9:9, 10; 10:11; 2 Tim. 3:16, 17
  78. aHech. 2:24; Rom. 10:9; 1 Ped. 1:21
  79. aIsa. 53:4, 5; Rom. 5:6, 8; 8:32; Gál. 2:20; Ef. 5:2
  80. bRom. 5:18; 1 Cor. 15:17; 2 Cor. 5:15
  81. aRom. 3:28
  82. bRom. 5:11
  83. aEf. 2:18; 3:12; Heb. 10:19, 20; 1 Ped. 3:18
  84. b1 Cor. 15:1
  85. aRom. 5:11; 8:23; 9:10; 2 Cor. 8:19
  86. bMat. 5:12; Sant. 1:2, 3
  87. cLuc. 21:19
  88. aLuc. 21:19
  89. bFil. 2:22; Sant. 1:12
  90. aSal. 119:116; Rom. 9:33; Heb. 6:18, 19
  91. bHech. 2:33; 10:45; Gál. 4:6; Tito 3:6
  92. aGál. 4:4
  93. bRom. 4:25; 5:8, 10; 8:32; Gál. 2:20; Ef. 5:2
  94. aRom. 3:5
  95. bJuan 3:16; 15:13; Rom. 8:39
  96. cRom. 4:25; 5:6; 8:32; Gál. 2:20; Ef. 5:2
  97. aRom. 3:25
  98. bRom. 1:18; 1 Tes. 1:10
  99. aRom. 11:28; 2 Cor. 5:18, 19; Ef. 2:3; Col. 1:21, 22
  100. bRom. 8:34; Heb. 7:25; 1 Jn. 2:1
  101. aRom. 5:3; 8:23; 9:10; 2 Cor. 8:19
  102. bRom. 5:10; 11:15; 2 Cor. 5:18, 19
  103. aRom. 6:23; 1 Cor. 15:21, 22, 56; Sant. 1:15
  104. bGén. 2:17; 3:6, 19; Rom. 5:14–17, 19, 21
  105. aRom. 4:15
  106. aOs. 6:7
  107. b1 Cor. 15:45
  108. aRom. 5:12, 18, 19
  109. bHech. 15:11
  110. a1 Cor. 11:32
  111. aGén. 2:17; 3:6, 19; Rom. 5:12, 15, 16; 1 Cor. 15:21, 22
  112. b2 Tim. 2:12; Apoc. 22:5
  113. aRom. 3:25
  114. bRom. 4:25; 5:12, 15
  115. aRom. 5:12; 11:32
  116. bFil. 2:8
  117. cRom. 5:15, 18
  118. aRom. 3:20; 7:7, 8; Gál. 3:19
  119. bRom. 6:1; 1 Tim. 1:14
  120. aRom. 5:12, 14
  121. bJuan 1:17; Rom. 6:23
  122. aRom. 3:5
  123. bRom. 3:8; 6:15
  124. aLuc. 20:16; Rom. 6:15