Logos Bible Study

Juan 7–8

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Capitulo 7

La fiesta de los Tabernáculos

Después de esto, Jesús andaba por Galileaa, pues no quería andar por Judea porque los judíosb procuraban matarlec.

2Y la fiesta de los judíos, la de los Tabernáculosa, estaba cerca.

3Por eso sus hermanosa le dijeron: Sal de aquí, y vete a Judea para que también tus discípulosb vean las obras que tú haces.

4Porque nadie hace nada en secreto cuando1 procura ser conocido en público. Si haces estas cosas, muéstrate al mundo.

5Porque ni aun sus hermanosa creían en Él.

6Entonces Jesús les dijo*: Mi tiempo aún no ha llegadoa, pero vuestro tiempo es siempre oportuno.

7El mundo no puede odiaros a vosotros, pero a mí me odiaa, porque yo doy testimonio de él, que sus acciones son malasb.

8Subid vosotros a la fiesta; yo no subo a esta fiesta porque aún mi tiempo no se ha cumplidoa.

9Y habiéndoles dicho esto, se quedó en Galilea.

Jesús sube a la fiesta en secreto

10Pero cuando sus hermanosa subieron a la fiesta, entonces Él también subió; no abiertamente, sino en1 secreto.

11Por eso los judíosa le buscaban en la fiestab y decían: ¿Dónde está ese?

12Y había mucha murmuración entre la gente acerca de Él. Unos decían: Él es bueno. Otros decían: No, al contrario, extravía a la gentea.

13Sin embargo, nadie hablaba abiertamente de Él por miedo a los judíosa.

Jesús enseña durante la fiesta

14Pero ya a mitad de la fiesta, Jesús subió al templo y se puso a enseñara.

15Entonces los judíosa se maravillaban, diciendo: ¿Cómo puede este saber de letrasb sin haber estudiado?

16Jesús entonces les respondió y dijo: Mi enseñanzaa no es mía, sino del que me envió.

17Si alguien quiere hacer su voluntad, sabrá si mi enseñanza es de Dios o si hablo de mí mismoa.

18El que habla de sí mismo busca su propia gloria; pero el que busca la gloria del que le envióa, este es verdadero y no hay injusticia en Él.

19¿No os dio Moisés la leya, y sin embargo ninguno de vosotros la cumple1? ¿Por qué procuráis matarmeb?

20La multitud contestó: ¡Tienes un demonioa! ¿Quién procura matarte?

21Respondió Jesús y les dijo: Una sola obra hicea y todos os admiráis.

22Por eso Moisés os ha dado la circuncisióna (no porque sea de Moisés, sino de los padresb), y en el día de reposo circuncidáis al hombre.

23Y si para no violar la ley de Moisés un hombre recibe la circuncisión en el día de reposoa, ¿por qué estáis enojados conmigo porque sané por completo a un hombre en el día de reposo?

24No juzguéis por la apariencia, sino juzgad con1 juicio justoa.

25Entonces algunos de Jerusalén decían: ¿No es este al que procuran matar?

26Y ved, habla en público y no le dicen nada. ¿No será que en verdad los gobernantesa reconocen que este es el Cristo1?

27Sin embargo, nosotros sabemos de dónde es este; pero cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde esa.

28Jesús entonces, mientras enseñabaa en el templo, exclamó en alta voz, diciendo: Vosotros me conocéis y sabéis de dónde soyb. Yo no he venido por mi propia cuentac, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis.

29Yo le conozcoa, porque procedo de Élb, y Él me envióc.

30Procuraban, pues, prenderlea; pero nadie le echó mano porque todavía no había llegado su horab.

31Pero muchos de la multitud creyeron en Éla, y decían: Cuando el Cristo1b venga, ¿acaso hará más señales2c que las que este ha hecho?

32Los fariseos oyeron a la multitud murmurando estas cosas acerca de Él, y los principales sacerdotes y los fariseos enviaron alguacilesa para que le prendieranb.

33Entonces Jesús dijo: Por un poco más de tiempo estoy con vosotrosa; después voy al que me enviób.

34Me buscaréis y no me hallaréis; y donde yo esté, vosotros no podéis ira.

35Decían entonces los judíosa entre sí: ¿Adónde piensa irse esteb que no le hallemos? ¿Será acaso que quiere irse a la dispersiónc entre los griegosd y enseñar a los griegos?

36¿Qué quiere decir esto que ha dicho: «Me buscaréis y no me hallaréis; y donde yo esté, vosotros no podéis ira»?

La gran invitación

37Y en el último día, el gran día de la fiestaa, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz, diciendo: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba1b.

38El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: «De lo más profundo de su ser1 brotarán ríos de aguaa vivab».

39Pero Él decía esto del Espíritua, que los que habían creído en Él habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía1b, pues Jesús aún no había sido glorificadoc.

40Entonces algunos de la multitud, cuando oyeron estas palabras, decían: Verdaderamente este es el Profetaa.

41Otros decían: Este es el Cristo1. Pero otros decían: ¿Acaso el Cristo1 ha de venir de Galileaa?

42¿No ha dicho la Escritura que el Cristo viene de la descendencia de David, y de Beléna, la aldea de donde era David?

43Así que se suscitó una divisióna entre la multitud por causa de Él.

44Y algunos de ellos querían prenderle, pero nadie le echó manoa.

Los alguaciles confundidos

45Entonces los alguacilesa vinieron a los principales sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron: ¿Por qué no le trajisteis?

46Los alguacilesa respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre hablab!

47Entonces los fariseos les contestaron: ¿Es que también vosotros os habéis dejado engañara?

48¿Acaso ha creído en Él alguno de los gobernantesa, o de los fariseos?

49Pero esta multitud que no conoce de la ley, maldita es.

50Nicodemoa, el que había venido a Jesús1 antes, y que era uno de ellos, les dijo*:

51¿Acaso juzga nuestra ley a un hombre a menos que le oiga primeroa y sepa lo que hace?

52Respondieron y le dijeron: ¿Es que tú también eres de Galileaa? Investiga, y verás que ningún profeta surge de Galilea.

531Y cada uno se fue a su casa.

Capitulo 8

La mujer sorprendida en adulterio

Pero Jesús se fue al Monte de los Olivosa.

2Y al amanecer, vino otra vez al templo, y todo el pueblo venía a Él; y sentándose, les enseñabaa.

3Los escribas y los fariseos trajeron* a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola en medio,

4le dijeron*: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio.

5Y en la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeresa; ¿tú, pues, qué dices?

6Decían esto, probándolea, para tener de qué acusarleb. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra.

7Pero como insistían en preguntarle, Jesús se enderezóa y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado, sea el primerob en tirarle una piedrac.

8E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra.

9Pero al oír ellos esto, se fueron retirando uno a uno comenzando por los de mayor edad, y dejaron solo a Jesús y a la mujer que estaba en medio.

10Enderezándosea Jesús, le dijo: Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado?

11Y ella respondió: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Yo tampoco te condenoa. Vete; desde ahora no peques másb.

Jesús, la luz del mundo

12Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundoa; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luzb de la vida.

13Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es verdadero1a.

14Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonioa de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque yo sé de dónde he venido y adónde voyb; pero vosotros no sabéis de dónde vengoc ni adónde voy.

15Vosotros juzgáis según la carne1a; yo no juzgo a nadieb.

16Pero si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el Padre que1 me envióa.

17Aun en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero1a.

18Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mía.

19Entonces le decían: ¿Dónde está tu Padre? Jesús respondió: No me conocéis a mí ni a mi Padre. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padrea.

20Estas palabras las pronunció en el lugar del tesoroa, cuando enseñaba en el templob; y nadie le prendió, porque todavía no había llegado su horac.

Advertencias a los incrédulos

21Entonces les dijo de nuevo: Yo me voy, y me buscaréisa, y moriréis en vuestro pecadob; adonde yo voy, vosotros no podéis ir.

22Por eso los judíosa decían: ¿Acaso se va a suicidar, puesto que dice: «Adonde yo voy, vosotros no podéis irb»?

23Y Jesús les decía: Vosotros sois de abajo, yo soy de arribaa; vosotros sois de este mundob, yo no soy de este mundoc.

24Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy1a, moriréis en vuestros pecadosb.

25Entonces le decían: ¿Tú quién eres? Jesús les dijo: ¿Qué os he estado diciendo desde el principio1?

26Tengo mucho que decir y juzgar de vosotros, pero el que me envió es veraza; y yo, las cosas que oí de Él, estas digo al mundob.

27No comprendieron que les hablaba del Padre.

28Por eso Jesús dijo: Cuando levantéis al Hijo del Hombrea, entonces sabréis que yo soy1b y que no hago nada por mi cuentac, sino que hablo estas cosas como el Padre me enseñó.

29Y El que me envió está conmigo; no me ha dejado1 soloa, porque yo siempre hago lo que le agradab.

30Al hablar estas cosas, muchos creyeron en Éla.

Los verdaderos hijos de Abraham

31Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en Él: Si vosotros permanecéis en mi palabraa, verdaderamente sois mis discípulosb;

32y conoceréis la verdada, y la verdad os hará libresb.

33Ellos le contestaron: Somos descendientes de Abrahama y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: «Seréis libres»?

34Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecadoa;

35y el esclavo no queda en la casa para siemprea; el hijo sí permanece para siempreb.

36Así que, si el Hijo os hace libresa, seréis realmente libres.

37Sé que sois descendientes de Abrahama; y sin embargo, procuráis matarmeb porque mi palabra no tiene cabida en vosotros1.

38Yo hablo lo que he visto con mi Padre1; vosotros, entonces, hacéis también lo que oísteis de vuestro padrea.

39Ellos le contestaron, y le dijeron: Abraham es nuestro padrea. Jesús les dijo*: Si sois hijos de Abrahamb, haced las…

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Footnotes

  1. 1, y
  2. 1, como en
  3. 1, cumple la ley
  4. 1, el
  5. 1I.e., el Mesías
  6. 1I.e., el Mesías
  7. 2O, milagros
  8. 1I.e., que siga viniendo a mí y que siga bebiendo
  9. 1, de su vientre
  10. 1Otros dicen: porque todavía no se había dado el Espíritu Santo
  11. 1I.e., el Mesías
  12. 1, El
  13. 1Los vers. de 7:53 a 8:11, no aparecen en los más antiguos.
  14. 1O, válido
  15. 1I.e., según un criterio carnal
  16. 1Algunos antiguos dicen: yo y el que
  17. 1O, válido
  18. 1La mayoría de los eruditos bíblicos relacionan estas palabras con Ex. 3:14 YO SOY EL QUE SOY
  19. 1O, Lo que os he dicho desde el principio
  20. 1Véase la nota, vers. 24
  21. 1O, no me dejó
  22. 1O, no progresa en vosotros
  23. 1O, en la presencia del Padre

Cross references

  1. aJuan 4:3; 6:1; 11:54
  2. bJuan 1:19; 7:11, 13, 15, 35
  3. cJuan 5:18; 7:19; 8:37, 40; 11:53
  4. aLev. 23:34; Deut. 16:13, 16; Zac. 14:16–19
  5. aMat. 12:46; Mar. 3:21; Juan 7:5, 10
  6. bJuan 6:60
  7. aMat. 12:46; Mar. 3:21; Juan 7:3, 10
  8. aMat. 26:18; Juan 2:4; 7:8, 30
  9. aJuan 15:18, 19
  10. bJuan 3:19, 20
  11. aJuan 7:6
  12. aMat. 12:46; Mar. 3:21; Juan 7:3, 5
  13. aJuan 7:13, 15, 35
  14. bJuan 11:56
  15. aJuan 7:40–43
  16. aJuan 9:22; 12:42; 19:38; 20:19
  17. aMat. 26:55; Juan 7:28
  18. aJuan 1:19; 7:11, 13, 35
  19. bHech. 26:24
  20. aJuan 3:11
  21. aSal. 25:9, 14; Prov. 3:32; Dan. 12:10; Juan 3:21; 8:43, 44
  22. aJuan 5:41; 8:50, 54; 12:43
  23. aJuan 1:17
  24. bMar. 11:18; Juan 7:1
  25. aMat. 11:18; Juan 8:48, 49, 52; 10:20
  26. aJuan 5:2–9, 16; 7:23
  27. aLev. 12:3
  28. bGén. 17:10 y sig.; 21:4; Hech. 7:8
  29. aMat. 12:2; Juan 5:9, 10
  30. aLev. 19:15; Isa. 11:3; Zac. 7:9; Juan 8:15
  31. aLuc. 23:13; Juan 3:1
  32. aJuan 6:42; 7:41, 42; 9:29
  33. aJuan 7:14
  34. bJuan 6:42; 7:14, 15; 9:29
  35. cJuan 8:42
  36. aMat. 11:27; Juan 8:55
  37. bJuan 6:46
  38. cJuan 3:17; 17:25
  39. aMat. 21:46; Juan 7:32, 44; 10:39
  40. bJuan 7:6; 8:20
  41. aJuan 2:23; 8:30; 10:42; 11:45; 12:11, 42
  42. bJuan 7:26
  43. cJuan 2:11
  44. aMat. 26:58; Juan 7:45, 46
  45. bMat. 12:14
  46. aJuan 12:35; 13:33; 14:19; 16:16–19
  47. bJuan 14:12, 28; 16:5, 10, 17, 28; 20:17
  48. aJuan 7:36; 8:21; 13:33
  49. aJuan 7:1
  50. bJuan 8:22
  51. cSal. 147:2; Isa. 11:12; 56:8; Sof. 3:10; Sant. 1:1; 1 Ped. 1:1
  52. dJuan 12:20; Hech. 14:1; 17:4; 18:4; Rom. 1:16
  53. aJuan 7:34; 8:21; 13:33
  54. aLev. 23:36; Núm. 29:35; Neh. 8:18
  55. bJuan 4:10, 14; 6:35
  56. aIsa. 44:3; 55:1; 58:11
  57. bJuan 4:10
  58. aJoel 2:28; Juan 1:33
  59. bJuan 20:22; Hech. 1:4, 5; 2:4, 33; 19:2
  60. cJuan 12:16, 23; 13:31, 32; 16:14; 17:1
  61. aMat. 21:11; Juan 1:21
  62. aJuan 1:46; 7:52
  63. aSal. 89:4; Miq. 5:2; Mat. 1:1; 2:5, 6; Luc. 2:4 y sig.
  64. aJuan 9:16; 10:19
  65. aJuan 7:30
  66. aJuan 7:32
  67. aJuan 7:32
  68. bMat. 7:28
  69. aJuan 7:12
  70. aLuc. 23:13; Juan 7:26; 12:42
  71. aJuan 3:1; 19:39
  72. aEx. 23:1; Deut. 17:6; 19:15; Prov. 18:13; Hech. 23:3
  73. aJuan 1:46; 7:41
  74. aMat. 21:1
  75. aMat. 26:55; Juan 8:20
  76. aLev. 20:10; Deut. 22:22, 23
  77. aMat. 16:1; 19:3; 22:18, 35; Mar. 8:11; 10:2; 12:15; Luc. 10:25; 11:16
  78. bMar. 3:2
  79. aJuan 8:10
  80. bDeut. 17:7
  81. cMat. 7:1; Rom. 2:1
  82. aJuan 8:7
  83. aJuan 3:17
  84. bJuan 5:14
  85. aJuan 1:4; 9:5; 12:35
  86. bMat. 5:14
  87. aJuan 5:31
  88. aJuan 18:37; Apoc. 1:5; 3:14
  89. bJuan 8:42; 13:3; 16:28
  90. cJuan 7:28; 9:29
  91. a1 Sam. 16:7; Juan 7:24
  92. bJuan 3:17
  93. aJuan 5:30
  94. aDeut. 17:6; 19:15; Mat. 18:16
  95. aJuan 5:37; 1 Jn. 5:9
  96. aJuan 7:28; 8:55; 14:7, 9; 16:3
  97. aMar. 12:41, 43; Luc. 21:1
  98. bJuan 7:14; Juan 8:2
  99. cJuan 7:30
  100. aJuan 7:34
  101. bJuan 8:24
  102. aJuan 1:19; 8:48, 52, 57
  103. bJuan 7:35
  104. aJuan 3:31
  105. b1 Jn. 4:5
  106. cJuan 17:14, 16
  107. aMat. 24:5; Mar. 13:6; Luc. 21:8; Juan 4:26; 8:28; 13:19
  108. bJuan 8:21
  109. aJuan 3:33; 7:28
  110. bJuan 8:40; 12:49; 15:15
  111. aJuan 3:14; 12:32
  112. bMat. 24:5; Mar. 13:6; Luc. 21:8; Juan 4:26; 8:24, 58; 13:19
  113. cJuan 3:11; 5:19
  114. aJuan 8:16; 16:32
  115. bJuan 4:34
  116. aJuan 7:31
  117. aJuan 15:7; 2 Jn. 9
  118. bJuan 2:2
  119. aJuan 1:14, 17
  120. bJuan 8:36; Rom. 8:2; 2 Cor. 3:17; Gál. 5:1; Sant. 2:12; 1 Ped. 2:16
  121. aMat. 3:9; Luc. 3:8; Juan 8:37, 39
  122. aRom. 6:16; 2 Ped. 2:19
  123. aGén. 21:10; Gál. 4:30
  124. bLuc. 15:31
  125. aJuan 8:32
  126. aMat. 3:9; Juan 8:39
  127. bJuan 7:1; 8:40
  128. aJuan 8:41, 44
  129. aMat. 3:9; Juan 8:37
  130. bRom. 9:7; Gál. 3:7