Isaías 9–10
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Capitulo 9
Nacimiento y reinado del Príncipe de Paz
1Pero no habrá más lobreguez para la que estaba en angustiaa. Como en tiempos pasados Él trató con desprecio a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalíb, pero después la hará gloriosa por el camino del mar al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles2c.
21El pueblo que andaba en tinieblas
ha visto gran luz;
a los que habitaban en tierra de sombra de muerte,
la luz ha resplandecido sobre ellosa.
3Multiplicaste la nacióna,
se alegran en tu presencia
como con la alegría de3 la cosecha,
como se regocijan los hombres cuando se reparten el botínc.
4Porque tú quebrarás el yugo de su carga, el báculo de sus hombrosa,
y la vara de su opresorb, como en la batalla1 de Madiánc.
5Porque toda bota que calza el guerrero en el fragor de la batalla,
y el manto revolcado en sangre, serán para quemar, combustible para el fuego.
6Porque un niño nos ha nacidoa, un hijo nos ha sido dadob,
y la soberanía1c reposará2 sobre sus hombrosd;
y se llamará su nombre Admirable Consejeroe, Dios Poderosof,
Padre Eternog, Príncipe de Pazh.
7El aumento de su soberanía1 y de la paz no tendrán fina
sobre el trono de David y sobre su reinob,
para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justiciac
desde entonces y para siempre.
El celo del Señor de los ejércitos hará estod.
Ira de Dios contra Israel
El Señor envía mensaje1 contra Jacob,
y cae sobre Israel.
9Y todo el pueblo lo sabe,
es decir, Efraín y los habitantes de Samariaa,
los que con arrogancia y altivez de corazónb afirman1:
10Los ladrillos han caído,
pero con piedras labradas reedificaremosa;
los sicómoros han sido cortados,
pero con cedros los reemplazaremos.
11Por tanto el Señor levanta adversarios de Rezína contra ellos,
e incita a sus enemigos,
12los arameos en el oriente y los filisteos en el occidentea,
que devoran a Israelb a boca llena1.
Con todo eso no se aparta su ira,
y aún está su mano extendidac.
13Pero el pueblo no ha vuelto al que los hirióa,
no han buscado al Señor de los ejércitosb.
14El Señor, pues, corta de Israel la cabeza y la cola,
la hoja de palmera y el juncoa en un mismo díab.
15El anciano y venerable es la cabezaa,
y el profeta que enseña la mentira, es la colab.
16Porque los que guían a este pueblo lo extravían;
y los guiados por ellos son confundidos1a.
17Por eso no se complace el Señor en sus jóvenesa,
ni se compadeceb de sus huérfanos ni de sus viudas;
porque todos ellos son impíos y malhechoresc,
y toda boca habla necedadesd.
Con todo eso no se aparta su ira,
y aún está su mano extendidae.
18Porque arde como fuego la impiedad,
zarzas y espinos consume,
y enciende la espesura del bosque;
como remolino suben en columna de humoa.
19Por el furor del Señor de los ejércitosa es quemada la tierrab,
y el pueblo es como combustible para el fuegoc;
el hombre no perdona a su hermanod.
20Cortan1 de un tajo lo que está a la derecha, pero aún tienen hambrea,
y comen2 lo que está a la izquierda, pero no se sacian;
cada cual come la carne de su propio brazo3b.
21Manasés devora a Efraín, y Efraín a Manasés,
y ambos están contra Judáa.
Con todo eso no se ha apartado su ira,
y aún está su mano extendidab.
Capitulo 10
¡Ay de los que decretan estatutos inicuos,
y de los que constantemente escriben decisiones injustas1a,
2para privar1 de justicia a los necesitados,
para robar de sus derechos a los pobres de mi puebloa,
para hacer de las viudas su botín,
y despojar a los huérfanosb!
3¿Y que haréisa en el día del castigo1,
en la devastaciónb que vendrá de lejosc?
¿A quién huiréis por auxiliod?
¿Y dónde dejaréis vuestra riqueza2?
4Solo queda encorvarse entre1 los cautivosa
Con todo eso no se aparta su ira,
y aún está su mano extendidac.
Asiria, instrumento de castigo
¡Ay de Asiriaa, vara de mi irab
y báculo en cuyas manos está mi indignaciónc!
6Contra una nación impíaa la envío
y contra el pueblo de mi furor la mandaréb,
para que capture botín y tome despojosc
y los pisotee1 como el lodo de las callesd.
7Pero ella no tiene tal intento,
ni piensa así en su corazóna,
sino que su intención1 es destruir
y exterminar no pocas naciones.
8Porque dice: ¿No son mis príncipes todos ellos1 reyes?
9¿No es Calnoa como Carquemisb?
¿No es Hamatc como Arfad?
¿No es Samariad como Damascoe?
10Como alcanzó mi mano los reinos de los ídolosa,
cuyas imágenes talladas excedían a las de Jerusalén y Samaria,
11como hice a Samaria y a sus ídolosa,
¿no haré así también a Jerusalén y a sus imágenes?
12Y sucederá que cuando el Señor haya terminado toda su obra en el monte Sión y en Jerusaléna, dirá: Castigaré1 el fruto del corazón orgulloso del rey de Asiria y la ostentación de su altivez2b.
13Porque ha dicho:
Con el poder de mi mano lo hice,
y con mi sabiduría, pues tengo entendimiento;
quité las fronteras de los pueblos,
saqueé sus tesorosa,
y como hombre fuerte abatí a sus habitantes1b.
14Alcanzó mi mano las riquezas de los pueblos como a un nidoa;
como se recogen los huevos abandonados, yo junté toda la tierra,
y no hubo quien aleteara ni abriera el pico ni gorgojeara.
15¿Ha de enaltecerse el hachaa sobre el que corta con ella?
¿Ha de engrandecerse la sierra sobre el que la manejab?
¡Como si un báculo manejara a los que lo levantan,
como si una varac levantara al que no es madera!
16Por eso el Señor, Dios1 de los ejércitos, enviará una enfermedad extenuantea entre sus robustos guerrerosb;
y debajo de su gloria encenderá una hoguera como fuego abrasadorc.
17La luz de Israel se convertirá en fuegoa y su Santob en llama,
y quemará y consumirá sus espinos y sus zarzas en un solo díac.
18Él destruirá la gloria de su bosque y de su fértil huerto, tanto el alma como el cuerpoa,
y será como cuando un enfermo languidece;
19y los árboles que queden de su bosque serán tan pocosa
que un niño podrá contarlos1.
20Sucederá en aquel día que el remanente de Israel y los de la casa de Jacob que hayan escapadoa, no volverán a apoyarse más en el que los hiriób, sino que en verdad se apoyarán en el Señor, el Santo de Israelc.
21Un remanente volveráa, el remanente de Jacob, al Dios poderosob.
22Pues aunque tu pueblo, oh Israel, sea como la arena del mar,
solo un remanente de él volveráa;
la destrucción está decidida, rebosando justiciab.
23Pues una destrucción completa, ya decretada, ejecutará el Señor, Dios de los ejércitos, en medio de toda la tierraa.
24Por tanto, así dice el Señor, Dios de los ejércitos: Pueblo mío que moras en Sióna, no temas al asiriob que1 te hiere con vara y levanta su báculo contra ti a la manera de Egiptoc.
25Porque dentro de muy pocoa mi indignación contra ti terminará, y mi ira la dirigiré a su destrucciónb.
26Y el Señor de los ejércitos levantará un azote contra él como la matanzaa de Madián en la peña de Orebb; su báculo estará sobre el mar y lo levantará de la manera que lo hizo en Egiptoc.
27Y sucederá en aquel día que su carga1 será quitada de tus hombrosa y su yugo de tu cerviz, y el yugo será quebrado a causa de la grosurab.
28Él ha venido contra Ajat,
ha pasado por Migróna;
29Han pasado por el desfiladeroa, diciendo:
Geba será nuestro alojamientob.
Ramá está aterradac, y Guibeá de Saúl ha huidod.
30¡Clama a gran1 voz, oh hija de Galima!
¡Pon atención, Lais; desdichada de ti2, Anatotb!
31Ha huido Madmena.
Los habitantes de Gebim han buscado refugio.
32Hoy mismo se detendrá él en Noba,
agitará su manob contra el monte de la hija1 de Siónc, la colina de Jerusalén.
33He aquí, el Señor, Dios de los ejércitos,
desgajará el ramaje con terrible crujido;
los árboles de gran altura serán cortadosa,
los elevados serán abatidos.
34Él cortará la espesura del bosque con hacha de hierro,
Footnotes
- 1En el texto heb., cap. 8:23
- 2O, las naciones
- 1En el texto heb., cap. 9:1
- 1Otra posible lectura es: no aumentarás
- 2, la
- 3, en
- 1, el día
- 1O, el gobierno
- 2, estará
- 1O, gobierno
- 1, palabra
- 1, diciendo
- 1, con toda la boca
- 1O, tragados
- 1, Y corta
- 2, come
- 3Algunas versiones antiguas dicen: de su prójimo
- 1, escriben penalidades o iniquidades
- 1, desviar
- 1, de la visita
- 2, gloria
- 1, bajo
- 1, lo haga un lugar hollado
- 1, en su corazón
- 1, juntamente
- 1, Visitaré
- 2, de la altivez de sus ojos
- 1O, a los que se sientan sobre tronos
- 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor y así en los vers. 23, 24 y 33
- 1, escribirlos
- 1, él
- 1I.e., el asirio
- 1, con tu
- 2La versión siriaca dice: respóndele
- 1Otra posible lectura es: casa
- 1O, como un poderoso
Cross references
- aIsa. 8:22
- b2 Rey. 15:29; 2 Crón. 16:4
- cMat. 4:15, 16
- aMat. 4:16; Luc. 1:79; Ef. 5:8
- aIsa. 26:15
- bIsa. 35:10; 65:14, 18, 19; 66:10
- c1 Sam. 30:16
- aIsa. 10:27; 14:25
- bIsa. 14:4; 49:26; 51:13; 54:14
- cJue. 7:25; Isa. 10:26
- aIsa. 7:14; 11:1, 2; 53:2; Luc. 2:11
- bJuan 3:16
- cMat. 28:18; 1 Cor. 15:25
- dIsa. 22:22
- eIsa. 28:29
- fDeut. 10:17; Neh. 9:32; Isa. 10:21
- gIsa. 63:16; 64:8
- hIsa. 26:3, 12; 54:10; 66:12
- aDan. 2:44; Luc. 1:32, 33
- bIsa. 16:5
- cIsa. 11:4, 5; 32:1; 42:3, 4; 63:1
- dIsa. 37:32; 59:17
- aIsa. 7:8, 9; 28:1, 3
- bIsa. 46:12
- aMal. 1:4
- aIsa. 7:1, 8
- a2 Crón. 28:18
- bSal. 79:7; Jer. 10:25
- cIsa. 5:25
- aJer. 5:3; Os. 7:10
- bIsa. 31:1; Os. 3:5
- aIsa. 19:15
- bApoc. 18:8
- aIsa. 3:2, 3
- bIsa. 28:15; 59:3, 4; Jer. 23:14, 32; Mat. 24:24
- aIsa. 3:12; Mat. 15:14; 23:16, 24
- aJer. 18:21; Amós 4:10; 8:13
- bIsa. 27:11
- cIsa. 1:4; 10:6; 14:20; 31:2; 32:6
- dMat. 12:34
- eIsa. 5:25
- aSal. 83:14; Isa. 1:7; Nah. 1:10; Mal. 4:1
- aIsa. 10:6; 13:9, 13; 42:25
- bJoel 2:3
- cIsa. 1:31; 24:6
- dMiq. 7:2, 6
- aIsa. 8:21, 22
- bIsa. 49:26
- a2 Crón. 28:6, 8; Isa. 11:13
- bIsa. 5:25
- aSal. 94:20; Isa. 29:21; 59:4, 13
- aIsa. 5:23
- bIsa. 1:23; 3:14, 15
- aJob 31:14
- bIsa. 13:6; 26:14, 21; 29:6; Jer. 9:9; Os. 9:7; Luc. 19:44
- cIsa. 5:26
- dIsa. 20:6; 30:5, 7; 31:3
- aIsa. 24:22
- bIsa. 22:2; 34:3; 66:16
- cIsa. 5:25
- aIsa. 7:17; 8:7; 14:24–27; Sof. 2:13–15
- bJer. 51:20
- cIsa. 13:5; 30:30; 34:2; 66:14
- aIsa. 9:17
- bIsa. 9:19
- cIsa. 5:29
- dIsa. 5:25
- aGén. 50:20; Miq. 4:11, 12; Hech. 2:23, 24
- aGén. 10:10; Amós 6:2
- b2 Crón. 35:20
- cNúm. 34:8
- d2 Rey. 17:6
- e2 Rey. 16:9
- a2 Rey. 19:17, 18
- aIsa. 2:8
- a2 Rey. 19:31; Isa. 28:21, 22; 29:14; 65:7
- bIsa. 37:23
- a2 Rey. 19:22–24; Isa. 37:24–27; Ezeq. 28:4; Dan. 4:30
- bHab. 2:6–11
- aJer. 49:16; Abd. 4
- aJer. 51:20
- bIsa. 29:16; 45:9; Rom. 9:20, 21
- cIsa. 10:5
- aSal. 106:15
- bIsa. 17:4
- cIsa. 8:7; 10:18
- aIsa. 30:33; 31:9
- bIsa. 37:23
- cNúm. 11:1–3; Isa. 27:4; 33:12; Jer. 4:4; 7:20
- aIsa. 10:33, 34
- aIsa. 21:17
- aIsa. 1:9; 11:11, 16; 46:3
- bIsa. 4:2; 37:31, 32
- c2 Crón. 14:11; Isa. 17:7, 8; 50:10
- aIsa. 7:3
- bIsa. 9:6
- aRom. 9:27
- bIsa. 28:22; Dan. 9:27; Rom. 9:28
- aIsa. 28:22; Dan. 9:27; Rom. 9:28
- aSal. 87:5, 6
- bIsa. 7:4; 12:2; 37:6
- cEx. 5:14–16
- aIsa. 17:14; Hag. 2:6
- bIsa. 10:5; 26:20; Dan. 11:36
- aIsa. 37:36–38
- bJue. 7:25; Isa. 9:4
- cEx. 14:16, 27
- aIsa. 9:4; 14:25
- bIsa. 30:23; 55:2
- a1 Sam. 14:2
- b1 Sam. 13:2, 5
- cJue. 18:21; 1 Sam. 17:22
- a1 Sam. 13:23
- bJos. 21:17; 1 Sam. 13:16
- cJos. 18:25; 1 Sam. 7:17
- d1 Sam. 10:26
- a1 Sam. 25:44
- bJos. 21:18; Jer. 1:1
- a1 Sam. 21:1; 22:9
- bIsa. 19:16; Zac. 2:9
- cIsa. 1:8; Jer. 6:23
- aIsa. 37:24, 36–38; Ezeq. 31:3; Amós 2:9
- aIsa. 2:13; 33:9; 37:24
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