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Números 33–35

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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MARCHA DE ISRAEL POR EL DESIERTO

Estas son las etapas que recorrieron los israelitas guiados por Moisés y Aarón, cuando salieron del país de Egipto por escuadrones. Por mandato del Señor, Moisés consignó por escrito los puntos de partida de sus itinerarios. Y estos son los itinerarios de su marcha de acuerdo a sus puntos de partida.

Salieron de Ramsés el día quince del primer mes. Al día siguiente de la Pascua los israelitas salieron desafiantes, a la vista de todo Egipto. Los egipcios, mientras tanto, enterraban a sus primogénitos a quienes el Señor había abatido, ejecutando así la sentencia contra sus dioses.

Partieron los israelitas de Ramsés y acamparon en Sucot. Partieron de Sucot y acamparon en Etán, que está al borde del desierto. Partieron de Etán y, torciendo hacia Pi Ajirot que está frente a Baal Sefón, acamparon delante de Migdol. Partieron de Pi Ajirot y, cruzando el mar rumbo al desierto, anduvieron tres días de camino por el desierto de Etán y acamparon finalmente en Mará. Partieron de Mará y llegaron a Elín; había en Elín doce manantiales y setenta palmeras, así que acamparon allí. Partieron de Elín y acamparon junto al mar de las Cañas. Partieron del mar de las Cañas y acamparon en el desierto de Sin. Partieron del desierto de Sin y acamparon en Dofcá. Partieron de Dofcá y acamparon en Alús. Partieron de Alús y acamparon en Refidín, donde el pueblo no tuvo agua para beber. Partieron de Refidín y acamparon en el desierto de Sinaí. Partieron del desierto de Sinaí y acamparon en Kibrot-Hatavá. Partieron de Kibrot Hatavá y acamparon en Jaserot. Partieron de Jaserot y acamparon en Ritmá. Partieron de Ritmá y acamparon en Rimón Peres. Partieron de Rimón Peres y acamparon en Libná. Partieron de Libná y acamparon en Risá. Partieron de Risá y acamparon en Queletá. Partieron de Queletá y acamparon en el monte Séfer. Partieron del monte Séfer y acamparon en Jaradá. Partieron de Jaradá y acamparon en Macelot. Partieron de Macelot y acamparon en Tajat. Partieron de Tajat y acamparon en Taraj. Partieron de Taraj y acamparon en Mitcá. Partieron de Mitcá y acamparon en Jasmoná. Partieron de Jasmoná y acamparon en Moserot. Partieron de Moserot y acamparon en Bené Jacán. Partieron de Bené Jacán y acamparon en el monte Guidgad. Partieron del monte Guidgad y acamparon en Jotbatá. Partieron de Jotbatá y acamparon en Abroná. Partieron de Abroná y acamparon en Esionguéber. Partieron de Esionguéber y acamparon en el desierto de Sin, es decir, en Cadés. Partieron de Cadés y acamparon en el monte Hor, en la frontera de Edom.

Aarón, el sacerdote, subió por orden del Señor al monte Hor y allí murió a los cuarenta años de la salida de los israelitas del país de Egipto, en el primer día del quinto mes. Aarón tenía ciento veintitrés años de edad cuando murió en el monte Hor. Y el rey cananeo de Arad, que habitaba en el Négueb, en el país de Canaán, tuvo noticia de la llegada de los israelitas.

Partieron los israelitas del monte Hor y acamparon en Salmoná. Partieron de Salmoná y acamparon en Punón. Partieron de Punón y acamparon en Obot. Partieron de Obot y acamparon en Iyé-Abarín, en la frontera de Moab. Partieron de Iyé Abarín y acamparon en Dibón Gad. Partieron de Dibón Gad y acamparon en Almón Diblatáin. Partieron de Almón Diblatáin y acamparon en los montes de Abarín, frente a Nebo. Partieron de los montes de Abarín y acamparon en las estepas de Moab, junto al Jordán, a la altura de Jericó. Finalmente acamparon junto al Jordán, desde Bet Jesimot hasta Abel Sitín, en las estepas de Moab.

REPARTO DE LA TIERRA

Y el Señor se dirigió a Moisés en las estepas de Moab junto al Jordán, a la altura de Jericó, y le dijo:

— Manda esto al pueblo de Israel: Cuando crucen el Jordán y entren en el país de Canaán, expulsarán a todos los habitantes del país, destruirán todos sus ídolos de piedra y todas sus imágenes fundidas, demoliendo todos sus lugares de culto. Y tomarán posesión de la tierra y habitarán en ella, pues yo se la he asignado a ustedes en propiedad. Repartirán la tierra por sorteo entre sus clanes: a los clanes más numerosos les darán una porción mayor; a los menos numerosos, una porción menor. Cada uno tendrá la propiedad que le toque en suerte y harán el reparto entre ustedes por clanes patriarcales. Pero si no expulsan a los habitantes del país, aquellos a quienes les permitan quedarse, serán como aguijones en sus ojos y espinas en sus costados, y los hostigarán en la tierra en que van a residir. Y yo los trataré a ustedes como tenía pensado tratarlos a ellos.

FRONTERAS DE LA TIERRA PROMETIDA

El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

— Da estas normas a los israelitas: cuando entren en el país de Canaán, estas serán las fronteras de la tierra que les tocará como heredad:

La frontera sur se extenderá desde el desierto de Sin hasta el límite con Edom, arrancando del extremo sur del Mar Muerto hacia el oriente. Luego la frontera torcerá hacia el sur hasta la cuesta de Acrabín y continuará hasta Sin; se extenderá hasta el sur de Cadés Barnea, pasando por Jasar Adar y continuando hasta Asmón. Desde Asmón la frontera torcerá hacia el torrente de Egipto y terminará en el mar.

Por frontera oeste tendrán la costa del mar Grande; este te servirá de frontera occidental.

La frontera norte será esta: desde el mar Grande trazarán una línea hasta el monte Hor; y desde el monte Hor trazarán otra línea que, pasando por Lebó Jamat, se prolongue hasta Zedad. La frontera seguirá hasta Zifrón y terminará en Jasar Enán. Esta será la frontera norte.

Para la frontera este trazarán una línea desde Jasar Enán hasta Sefán. Desde Sefán la frontera bajará a Ribla, al lado este de Ain; desde allí la frontera descenderá y llegará hasta la ribera oriental del lago de Kinéret. La frontera descenderá luego a lo largo del Jordán y terminará en el Mar Muerto. Esta será su tierra con sus respectivas fronteras circundantes.

Moisés dio entonces a los israelitas las siguientes instrucciones:

— Esta es la tierra que recibirán por sorteo como porción hereditaria y que el Señor ha mandado que se dé a las nueve tribus y media. Porque las tribus de Rubén y de Gad, junto con la media tribu de Manasés, ya han recibido su porción, según sus respectivas casas patriarcales. Esas dos tribus y media recibieron ya su porción a este lado del Jordán, a la altura de Jericó, al oriente.

LOS ENCARGADOS DEL REPARTO

El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

— Estos son los nombres de quienes harán el reparto de la tierra: Eleazar, el sacerdote, y Josué, hijo de Nun, a quienes acompañarán en el reparto de la tierra un jefe de cada tribu. Estos son sus respectivos nombres: De la tribu de Judá, Caleb, hijo de Jefuné. De la tribu de los descendientes de Simeón, Semuel, hijo de Amihud. De la tribu de Benjamín, Elidad, hijo de Quislón. De la tribu de los descendientes de Dan, el jefe Buquí, hijo de Joglí. Por parte de los hijos de José: de la tribu de los descendientes de Manasés, el jefe Janiel, hijo de Efod; y de la tribu de los descendientes de Efraín, el jefe Kemuel, hijo de Siftán. De la tribu de los descendientes de Zabulón, el jefe Elisafán, hijo de Parnac. De la tribu de los descendientes de Isacar, el jefe Paltiel, hijo de Azán. De la tribu de los descendientes de Aser, el jefe Ajihud, hijo de Selomí. Y de la tribu de los descendientes de Neftalí, el jefe Pedael, hijo de Amihud.

A estos designó el Señor para que repartieran entre los israelitas el país de Canaán.

CIUDADES LEVÍTICAS

El Señor se dirigió a Moisés en las estepas de Moab, junto al Jordán, a la altura de Jericó, y le dijo:

— Manda a los israelitas que, de sus posesiones hereditarias, asignen a los levitas ciudades donde puedan habitar, junto con terrenos de pastoreo alrededor de ellas. Ellos habitarán en esas ciudades, mientras sus ganados y el resto de sus animales pastarán en los respectivos terrenos de pastoreo. El terreno de pastoreo de las ciudades que asignarán a los levitas tendrá una extensión de medio kilómetro alrededor de cada ciudad a partir de su muralla. Medirán, a partir del exterior de la ciudad, un kilómetro por cada uno de los lados —este, sur, oeste y norte— quedando la ciudad en el centro; y este será el terreno que tendrán las ciudades como lugar de pastoreo.

Entre las ciudades que asignarán a los levitas habrá seis ciudades de asilo donde podrán refugiarse los homicidas; a ellas añadirán otras cuarenta y dos ciudades. Serán, pues, cuarenta y ocho las ciudades que asignarán a los levitas, con sus correspondientes terrenos de pastoreo. Al asignar a los levitas ciudades pertenecientes al patrimonio de los otros israelitas, tomarán más de la tribu que más tenga, y menos de la que menos tenga; así cada tribu cederá de sus ciudades a los levitas en proporción a la heredad que haya recibido.

CIUDADES DE REFUGIO

El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

— Di a los israelitas: Cuando hayan cruzado el Jordán y entrado en el país de Canaán, establecerán unas ciudades que les sirvan como lugares de refugio, donde pueda encontrar asilo el homicida que haya matado a alguien sin intención. Estas ciudades les servirán como refugio frente al vengador de la sangre, para que no muera el homicida hasta que comparezca en juicio delante de la comunidad.

Las ciudades que se reservarán como ciudades de refugio serán seis: tres ciudades al otro lado del Jordán, y otras tres en el país de Canaán; ellas servirán como ciudades de refugio. Estas seis ciudades servirán de asilo al que haya matado a alguien sin intención de hacerlo, tanto si el homicida es israelita como si es extranjero o se encuentra de paso.

OTROS CASOS DE HOMICIDIO

Pero si alguien golpea a otro con un objeto de hierro y lo mata, se trata de un asesinato, y el asesino deberá morir ejecutado. Si lo golpea con un instrumento de piedra capaz de causar la muerte y, en efecto, el golpeado muere, se trata de un asesinato, y el asesino deberá morir ejecutado. De igual manera, si el objeto con que lo golpea es un instrumento de madera capaz de causar la muerte y el golpeado muere, se trata de un…

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