Estudio bíblico Logos

Salmo 123–124

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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SALMO 123

LEVANTO MIS OJOS HACIA TI

Cántico de peregrinación.

Levanto mis ojos hacia ti

que habitas en el cielo.

Como dirigen sus ojos los siervos

hacia la mano de sus señores,

como dirige sus ojos la esclava

hacia la mano de su señora,

así dirigimos nuestros ojos

hacia Dios, Señor nuestro,

hasta que él se apiade de nosotros.

Apiádate, Señor, apiádate de nosotros,

pues estamos hartos de desprecio;

estamos ya cansados

de la burla de los arrogantes,

del desprecio de los soberbios.

SALMO 124

EL SEÑOR ES NUESTRO AUXILIO

Cántico de peregrinación. De David.

Si el Señor no hubiese estado con nosotros,

— Israel es testigo —,

si el Señor no hubiese estado con nosotros

cuando los demás nos atacaban,

nos habrían devorado vivos

al estallar su ira contra nosotros;

nos habrían anegado las aguas,

una riada nos habría cubierto,

nos habrían cubierto

las impetuosas aguas.

¡Bendito sea el Señor

que nos liberó de sus fauces!

Escapamos como el pájaro

de la trampa que le tienden:

se rompió la trampa y escapamos.

Nuestro auxilio es el nombre del Señor,

que hizo el cielo y la tierra.

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