Salmo 126–128
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SALMO 126
Oración por la restauración
Cántico gradual.
Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,
Seremos como los que sueñan.
2Entonces nuestra boca se llenará de risa,
Y nuestra lengua de alabanza;
Entonces dirán entre las naciones:
Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.
3Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;
Estaremos alegres.
4Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová,
Como los arroyos del Neguev.
5Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
6Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
SALMO 127
La prosperidad viene de Jehová
Cántico gradual; para Salomón.
Si Jehová no edificare la casa,
En vano trabajan los que la edifican;
Si Jehová no guardare la ciudad,
En vano vela la guardia.
2Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,
Y que comáis pan de dolores;
Pues que a su amado dará Dios el sueño.
3He aquí, herencia de Jehová son los hijos;
Cosa de estima el fruto del vientre.
4Como saetas en mano del valiente,
Así son los hijos habidos en la juventud.
5Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos;
No será avergonzado
Cuando hablare con los enemigos en la puerta.
SALMO 128
La bienaventuranza del que teme a Jehová
Cántico gradual.
Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.
2Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.
3Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
4He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.
5Bendígate Jehová desde Sion,
Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,
6Y veas a los hijos de tus hijos.
Paz sea sobre Israel.
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