Estudio bíblico Logos

Marcos 8:1–26

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Alimentación de los cuatro mil

(Mt. 15.32–39)

8

1En aquellos días, como había una gran multitud, y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo: 2Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; 3y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. 4Sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto? 5El les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: Siete. 6Entonces mandó a la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y los pusieron delante de la multitud. 7Tenían también unos pocos pececillos; y los bendijo, y mandó que también los pusiesen delante. 8Y comieron, y se saciaron; y recogieron de los pedazos que habían sobrado, siete canastas. 9Eran los que comieron, como cuatro mil; y los despidió. 10Y luego entrando en la barca con sus discípulos, vino a la región de Dalmanuta.

La demanda de una señal

(Mt. 16.1–4; Lc. 12.54–56)

11Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole señal del cielo,a para tentarle. 12Y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación?b De cierto os digo que no se dará señal a esta generación. 13Y dejándolos, volvió a entrar en la barca, y se fue a la otra ribera.

La levadura de los fariseos

(Mt. 16.5–12)

14Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca. 15Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos,c y de la levadura de Herodes. 16Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimos pan. 17Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón? 18¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís?d ¿Y no recordáis? 19Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Doce. 20Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Siete. 21Y les dijo: ¿Cómo aún no entendéis?

Un ciego sanado en Betsaida

22Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase.23Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo.24El, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan.25Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos.26Y lo envió a su casa, diciendo: No entres en la aldea, ni lo digas a nadie en la aldea.

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Referencias cruzadas

  1. aa 8.11: Mt. 12.38; Lc. 11.16.
  2. bb 8.12: Mt. 12.39; Lc. 11.29.
  3. cc 8.15: Lc. 12.1.
  4. dd 8.18: Is. 6.9–10; Jer. 5.21; Ez. 12.2.