Logos Bible Study

Salmo 10–12

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Salmo 10

Oración pidiendo la caída de los impíos

¿Por qué, oh Señor, te mantienes alejadoa,

Y te escondesb en tiempos de tribulación?

Con arrogancia el impío acosa al afligidoa;

¡Que sea atrapado en las trampas que ha preparadob!

Porque del deseo de su corazóna se gloría el impíob,

Y el codicioso maldice y desprecia al Señorc.

El impío, en la arrogancia de su rostro, no busca a Diosa.

Todo su pensamiento es: «No hay Diosb».

Sus caminos prosperan en todo tiempoa;

Tus juicios, oh Dios, están en lo alto, lejos de su vistab;

A todos sus adversarios los desprecia.

Dice en su corazón: «No hay quien me muevaa;

Por todas las generaciones no sufriré adversidadb».

Llena está su boca de blasfemiaa, engaño y opresiónb;

Bajo su lengua hay malicia e iniquidadc.

Se sienta al acecho en las aldeasa,

En los escondrijos mata al inocenteb;

Sus ojos espían al desvalidoc.

Acecha en el escondrijo como león en su guaridaa;

Acechab para atrapar al afligidoc,

Y atrapa al afligido arrastrándolo a su redd.

Se agazapa, se encoge,

Y los desdichados caen en sus garras.

El impío dice en su corazón: «Dios se ha olvidado;

Ha escondido Su rostro; nunca verá nadaa».

Levántate, oh Señor; alza, oh Dios, Tu manoa.

No te olvides de los pobresb.

¿Por qué ha despreciado el impío a Diosa?

Ha dicho en su corazón: «Tú no le pedirás cuentas».

Tú lo has visto, porque has contemplado la malicia y el maltratoa, para hacer justicia con Tu mano.

A Ti se acoge el desvalidob;

Tú has sido amparo del huérfanoc.

Quiébrale el brazo al impío y al malvadoa;

Persigue su maldad hasta que desaparezcab.

El Señor es Rey eternamente y para siemprea;

Las naciones han perecido de Su tierrab.

Oh Señor, Tú has oído el deseo de los humildesa;

Tú fortalecerás su corazónb e inclinarás Tu oídoc

Para hacer justicia al huérfanoa y al afligidob;

Para que no vuelva a causar terror el hombre que es de la tierrac.

Salmo 11

El Señor, refugio y defensa

Para el director del coro. Salmo de David.

En el Señor me refugioa;

¿Cómo es que ustedes le dicen a mi alma: «Huye como ave al monteb?

»Porque, los impíos tensan el arcoa,

Preparan su flecha sobre la cuerdab

Para disparar en lo oscuro a los rectos de corazónc.

»Si los fundamentos son destruidosa;

¿Qué puede hacer el justo?».

El Señor está en Su santo temploa, el trono del Señor está en los cielosb;

Sus ojos contemplanc, Sus párpados examinan a los hijos de los hombres.

El Señor prueba al justoa y al impío,

Y Su alma aborrece al que ama la violenciab.

Sobre los impíos hará llover carbones encendidosa;

Fuego, azufreb y viento abrasadorc será la porción de su copad.

Pues el Señor es justoa; Él ama la justiciab;

Los rectos contemplarán Su rostroc.

Salmo 12

Dios, protector del justo

Para el director del coro; sobre una lira de ocho cuerdas. Salmo de David.

Salva, Señor, porque el piadoso deja de sera;

Porque los fieles desaparecen de entre los hijos de los hombres.

Falsedad habla cada uno a su prójimoa;

Hablan con labios lisonjerosb y con doblez de corazón.

Corte el Señor todo labio lisonjero,

La lengua que habla con exageracióna;

A los que han dicho: «Con nuestra lengua prevaleceremos,

Nuestros labios nos defienden; ¿quién es señor sobre nosotrosa?».

«Por la desolación del afligidoa, por los gemidos del menesteroso,

Me levantaré ahora», dice el Señorb; «lo pondré en la seguridad que anhelac».

Las palabras del Señor son palabras purasa,

Plata probadab en un crisol en la tierra, siete veces refinada.

Tú, Señor, los guardarás;

De esta generación los preservarás para siemprea.

Por todas partes se pasean los impíosa,

Cuando la maldad es exaltadab entre los hijos de los hombres.

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Cross references

  1. aSal. 22:1
  2. bSal. 13:1; 55:1
  3. aSal. 73:6, 8
  4. bSal. 7:16; 9:16
  5. aSal. 49:6; 94:3, 4
  6. bSal. 112:10
  7. cSal. 10:13
  8. aSal. 10:13; Sal. 36:2
  9. bSal. 14:1; 36:1
  10. aSal. 52:7
  11. bSal. 28:5
  12. aSal. 49:11; Ecl. 8:11
  13. bApoc. 18:7
  14. aRom. 3:14
  15. bSal. 73:8
  16. cJob 20:12; Sal. 140:3
  17. aSal. 11:2
  18. bSal. 94:6
  19. cSal. 72:12
  20. aSal. 17:12
  21. bSal. 59:3; Miq. 7:2
  22. cSal. 10:2
  23. dSal. 140:5
  24. aSal. 10:4
  25. aSal. 17:7; Miq. 5:9
  26. bSal. 9:12
  27. aSal. 10:3
  28. aSal. 10:7
  29. bSal. 22:11
  30. cSal. 68:5
  31. aSal. 37:17
  32. bSal. 140:11
  33. aSal. 29:10
  34. bDt. 8:20
  35. aSal. 9:18
  36. b1 Crón. 29:18
  37. cSal. 34:15
  38. aSal. 146:9
  39. bSal. 9:9; 74:21
  40. cIsa. 29:20
  41. aSal. 2:12
  42. bSal. 121:1
  43. aSal. 7:12; 37:14
  44. bSal. 64:3
  45. cSal. 64:4
  46. aSal. 82:5; 87:1; 119:152
  47. aSal. 18:6; Miq. 1:2; Hab. 2:20
  48. bSal. 103:19; Isa. 66:1; Mat. 5:34; Apoc. 4:2
  49. cSal. 33:18; 34:15, 16
  50. aGn. 22:1; Sal. 34:19; Sant. 1:12
  51. bSal. 5:5
  52. aSal. 18:13, 14
  53. bGn. 19:24; Ezq. 38:22
  54. cJer. 4:11, 12
  55. dSal. 75:8
  56. aSal. 7:9, 11
  57. bSal. 33:5; 45:7
  58. cSal. 16:11; 17:15
  59. aIsa. 57:1; Miq. 7:2
  60. aSal. 10:7; 41:6
  61. bSal. 28:3; 55:21; Jer. 9:8; Rom. 16:18
  62. aDan. 7:8; Apoc. 13:5
  63. aSal. 73:8, 9
  64. aSal. 9:9; 10:18
  65. bIsa. 33:10
  66. cSal. 34:6; 35:10
  67. a2 Sam. 22:31; Sal. 18:30; 19:8, 10; 119:140
  68. bPrv. 30:5
  69. aSal. 37:28; 97:10
  70. aSal. 55:10, 11
  71. bIsa. 32:5