Números 21:1–9
Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones
Español
Alemán
Árabe
Checo
Chino simplificado
Chino tradicional
Coreano
Francés
Hebreo
Húngaro
Inglés
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
Italiano
Latín
Portugués
Ruso
Cuando el cananeo, el rey de Arad, que habitaba en el Neguev1, oyó que Israel subíaa por el camino de Atarim2, peleó contra Israel y le tomó algunos prisioneros.
Entonces Israel hizo un voto al Señora y dijo: «Si en verdad entregas a este pueblo en mis manos, yo destruiré por completo sus ciudades».
Y oyó el Señor la voz de Israel y les entregó a los cananeos; e Israel los destruyó por completo, a ellos y a sus ciudades. Por eso se llamó a aquel lugar Horma1a.
La serpiente de bronce
Partieron del monte Hor, por el camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edoma, y el pueblo se impacientó por causa del viaje.
Y el pueblo habló contra Dios y Moisés: «¿Por qué nos han sacado de Egipto para morir en el desiertoa? Pues no hay comida1 ni agua, y detestamos este alimento tan miserableb».
Y el Señor envió serpientes abrasadoras entre el puebloa, y mordieron al pueblob, y mucha gente de Israel murióc.
Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: «Hemos pecadoa, porque hemos hablado contra el Señor y contra ti; intercede con el Señor para que quite las serpientes de entre nosotros». Y Moisés intercedió por el pueblob.
El Señor dijo a Moisés: «Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un astaa; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá».
Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el astaa; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguien, y este miraba a la serpiente de bronce, vivía.
Notas al pie
Referencias cruzadas
Copyright 2005 por The Lockman Foundation