Lucas 15:11–32
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Parábola del hijo pródigo
Jesús añadió: «Cierto hombre tenía dos hijos;
y el menor de ellos le dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me correspondea”. Y él les repartió sus bienes1b.
»No muchos días después, el hijo menor, juntándolo todo, partió a un país lejano, y allí malgastó su hacienda viviendo perdidamente.
»Cuando lo había gastado todo, vino una gran hambre en aquel país, y comenzó a pasar necesidad.
»Entonces fue y se acercó1 a uno de los ciudadanos de aquel país, y él lo mandó a sus campos a apacentar cerdos.
»Y deseaba llenarse el estómago1 de2 las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada.
»Entonces, volviendo en sí, dijo: “¡Cuántos de los trabajadores de mi padre tienen pan de sobra, pero yo aquí perezco de hambre!
”Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y ante ti;
ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo; hazme como uno de tus trabajadores’ ”».
«Levantándose, fue a su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión por él, y corrió, se echó sobre su cuello y lo besó1a.
»Y el hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo1”.
»Pero el padre dijo a sus siervos: “Pronto; traigan la mejor ropa y vístanloa; pónganle un anillo en su manob y sandalias en los pies.
”Traigan el becerro engordado, mátenlo, y comamos y regocijémonos;
porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido halladoa”. Y comenzaron a regocijarse.
»Su hijo mayor estaba en el campo, y cuando vino y se acercó a la casa, oyó música y danzas.
»Llamando a uno de los criados, le preguntó qué era todo aquello.
»Y él le dijo: “Tu hermano ha venido, y tu padre ha matado el becerro engordado, porque lo ha recibido sano y salvo”.
»Entonces él se enojó y no quería entrar. Salió su padre y le rogaba que entrara.
»Pero él le dijo al padre: “Mira, por tantos años te he servido y nunca he desobedecido ninguna orden tuya, y sin embargo, nunca me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos;
pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes1 con ramerasa, mataste para él el becerro engordado”.
»Y su padre le dijo: “Hijo mío, tú siempre has estado1 conmigo, y todo lo mío es tuyo.
”Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este, tu hermano, estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido halladoa”».
Footnotes
Cross references
Copyright 2005 por The Lockman Foundation