Jeremías 49:20–50:45
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Por tanto, oigan el plan que el Señor ha trazado contra Edom, y los designios que ha decretado contra los habitantes de Temán: ciertamente los arrastrarán, aun a los más pequeños del rebañoa; ciertamente a causa de ellos hará una desolación de su pastizal1b.
Al estruendo de su caída tiembla la tierra; hay un clamor. Hasta el Mara Rojo1 se oye su voz.
Se remonta, vuela veloz como un águila y extiende Sus alas contra1a Bosra. En aquel día el corazón de los valientes de Edom será como el corazón de una mujer de partob.
Profecía sobre Damasco
Acerca de Damascoa. «Avergonzadas están Hamat y Arfadb.
Porque han oído malas noticiasc
Están desalentadas.
Hay ansiedadd como en el mar
Que no se puede calmare.
»Desamparada está Damasco;
Se ha vuelto para huir,
Y el pánico se ha apoderado de ella;
Angustia y dolores la oprimen
Como a mujer de partoa.
»¿Cómo es que no ha sido abandonada la ciudad alabada,
La ciudad de Mi regocijoa?
»Por eso sus jóvenes caerán en sus calles,
Y todos los hombres de guerra serán
Silenciados1 en aquel día», declara el Señor de los ejércitosa.
«Y prenderé fuego al muro de Damasco
Que consumirá los palacios1 de Ben Adada».
Profecía sobre Cedar y Hazor
Acerca de Cedar y de los reinos de Hazor, que derrotó Nabucodonosor, rey de Babilonia. Así dice el Señor:
«Levántense, suban a Cedar
Y destruyan a los hijosa del orienteb.
»Sus tiendasa y sus rebaños serán tomados;
Las cortinas de sus tiendas, todos sus bienes y sus camellos se los llevaránb,
Y gritarán el uno al otro: “¡Terror por todas partes!c”.
»Escapen, huyan; moren en las profundidades,
Habitantes de Hazor», declara el Señor,
«porque Nabucodonosor, rey de Babiloniaa, ha concebido un plan contra ustedes,
Ha trazado un designio contra ustedes.
»Levántense, suban contra una nación tranquila,
Que vive confiadaa», declara el Señor.
«No tiene puertas ni cerrojos;
Viven solitariosb.
»Sus camellos serán el despojo,
Y la multitud de sus ganados el botín;
Esparciré a todos los vientosa a los que se rapan las sienes,
Y de todos lados les traeré su ruinab», declara el Señor.
«Y Hazor será guarida de chacales,
Una desolación para siempre;
Nadie habitará allí,
Ni residirá en ella hijo de hombrea».
Profecía sobre Elam
Palabra del Señor que vino al profeta Jeremías acerca de Elama al comienzo del reinado de Sedequías, rey de Judáb:
«Así dice el Señor de los ejércitos:
“Voy a quebrar el arco de Elama,
Lo mejor1 de su fortaleza.
”Y traeré sobre Elam los cuatro vientos
Desde los cuatro extremos del cieloa,
Y a todos estos vientos los esparciré.
No habrá naciónb
Adonde no vayan los expulsados de Elam.
”Destrozaré1 a Elam delante de sus enemigos
Y delante de los que buscan sus vidas;
Traeré sobre ellos calamidada,
El ardor de Mi irab”, declara el Señor,
“y enviaré tras ellos la espada
Hasta que los haya acabadoc.
”Entonces pondré Mi trono en Elam,
Y allí destruiré al rey y a los príncipes”,
Declara el Señor.
“Pero sucederá en los postreros días
Que restauraré el bienestar1 de Elam”»,
Declara el Señora.
Profecía sobre Babilonia
aLa palabra que el Señor habló acerca de Babilonia, la tierra de los Caldeosb, por medio1 del profeta Jeremías:
«Anúncienlo entre las naciones y háganlo oíra;
Levanten estandarteb, háganlo oír.
No lo oculten, sino digan:
“Ha sido tomada Babiloniac,
Está avergonzado Beld, destrozado1 Merodac2;
Han sido avergonzadas sus imágenes, destrozados1 sus ídolose”.
»Porque ha subido contra ella una nación del nortea
Que hará de su tierra objeto de horror,
Y no habrá habitante en ellab.
Tanto hombres como animales habrán huido, se habrán idoc.
»En aquellos días y en aquel tiempo», declara el Señor
«vendrán los israelitas, ellos junto con los hijos de Judáa;
Vendrán andando y llorandob,
Y al Señor su Dios buscaránc.
»Preguntarán por el caminoa de Sión,
Hacia donde1 volverán sus rostros;
Vendrán2 para unirse al Señor
En un pacto eterno que no será olvidadob.
»Mi pueblo ha venido a ser como ovejas perdidas;
Sus pastores las han descarriadoa,
Haciéndolas vagarb por los montes.
Han andado de monte en colladoc
Y han olvidado su lugar de descansod.
»Todos los que los hallaban, los devoraban;
Y sus enemigos han dicho: “No somos culpablesa,
Porque ellos han pecado contra el Señor, morada de justiciab,
El Señor, esperanza de sus padresc”.
»Huyan de en medio de Babilonia,
Y salgan1 de la tierra de los caldeosa;
Sean como machos cabríos al frente2 del rebaño.
»Porque Yo hago despertar y subir contra Babiloniaa
Una horda de grandes naciones de la tierra del norte,
Que se alinearán para la batalla contra ella;
Desde allí será llevada cautiva.
Sus flechas serán como de diestro guerrero1
Que no vuelve con las manos vacías.
»Y Caldea1 se convertirá en botín;
Todos los que la saqueen se saciarán», declara el Señora.
«Porque ustedes se alegran, porque se regocijan,
Saqueadores de Mi heredada,
Porque saltan como novilla trilladora1b
Y relinchan como caballos sementales2,
Su madre se avergonzará1 en gran manera,
Será humillada la que los dio a luza.
Será la última de las naciones:
Desierto, sequedal y lugar desoladob.
»A causa del enojo del Señor, no será habitadaa,
Sino que estará desolada toda ellab;
Todo el que pase por Babilonia se quedará atónito
Y silbará a causa de todas sus heridasc.
»Pónganse en orden contra Babilonia en derredor suyoa,
Todos los que entesan1 el arco;
Tiren contra ella, no escatimen las flechas,
Porque ha pecado contra el Señor.
»Den grito de guerra en derredor contra ella.
Se ha rendido1a, caen sus columnas,
Son derribadas sus murallasb.
Porque esta es la venganza del Señorc:
Tomen venganza de ellad;
Como ella ha hecho, así hagan con ella.
»Exterminen de Babilonia al sembrador
Y al que maneja la hoz en tiempo de la siegaa;
Ante la espada opresora1,
Cada uno volverá a su pueblob,
Cada uno huirá a su tierrac.
»Rebaño descarriadoa es Israel; los leones lo han ahuyentadob. Primero lo devoró el rey de Asiriac, y después1 Nabucodonosor, rey de Babiloniad, quebró sus huesos.
»Por tanto, así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: “Voy a castigar al rey de Babilonia y a su tierra, como castigué al rey de Asiriaa.
”Y volveré a traer a Israel a su pastizala, y pastará en el Carmelo y en Basán, y se saciarán sus deseos1 en la región montañosa de Efraínb y en Galaad.
”En aquellos días y en aquel tiempo”, declara el Señor “se buscará la iniquidad de Israel, pero no habrá ninguna, y los pecados de Judá, pero no se hallarán; porque perdonaréa a los que Yo haya dejado como remanenteb”.
»Sube contra la tierra de Merataim1, contra ella
Y contra los habitantes de Pecod2a.
Mátalos y destrúyelos3», declara el Señor,
«y haz conforme a todo lo que te he ordenado.
»¡Hay estruendo de guerra en el país,
Y gran destruccióna!
»¡Cómo ha sido cortado y quebrado
El martillo de toda la tierra!
¡Cómo se ha convertido Babilonia
En objeto de horror entre las nacionesa!
»Babilonia, te puse lazo, y1 fuiste atrapadaa,
Y tú no te diste cuentab;
Has sido sorprendida y1 apresada
Porque te pusiste a provocar al Señorc».
El Señor ha abierto Su arsenal
Y ha sacado las armas de Su indignacióna,
Porque esta es obra del Señor, Dios1b de los ejércitos,
En la tierra de los caldeos.
Vengan contra ella desde los últimos confines1a;
Abran sus graneros,
Conviértanla en montones
Que no le quede nada.
Pasen a espada todos sus novillos;
Que desciendan al mataderoa.
¡Ay de ellosb, porque ha llegado su día,
La hora de su castigoc!
Se oye la voz de los que huyeron y escaparon de la tierra de Babiloniaa
Anunciando en Sión la venganza del Señor nuestro Diosb,
La venganza de Su temploc.
«Recluten arqueros1 contra Babilonia,
A todos los que entesan2 el arco;
Acampen contra ella por todos lados,
Que no haya escape3.
Denle el pago conforme a su obra;
Conforme a todo lo que ha hecho, así hagan con ellaa;
Porque se ha vuelto insolente contra el Señorb,
Contra el Santo de Israel.
»Por tanto, sus jóvenes caerán en sus calles,
Y todos sus hombres de guerra serán silenciados1a en aquel día», declara el Señorb.
«Estoy contra ti, arrogante1»,
declara el Señor, Dios2 de los ejércitosa,
«porque ha llegado tu día,
La hora en que te castigaré3.
»Y la arrogante1 tropezará y caeráa
Sin que nadie la levante.
Prenderé fuego a sus ciudades,
El cual devorará todos sus alrededoresb».
Así dice el Señor de los ejércitos:
«Oprimidos están los israelitas
Y los hijos de Judá también;
Todos los que los tomaron cautivos los han retenido,
Se han negado a soltarlosa.
»Pero su Redentor es fuertea, el Señor de los ejércitos es Su nombreb;
Defenderá su causa con energía
Para traer reposo a la1 tierrac
Y turbación a los habitantes de Babiloniad.
»Espadaa contra los caldeos», declara el Señor,
«y contra los habitantes de Babiloniab,
Contra sus oficiales y sus sabiosc.
»Espada contra los impostores1, y se volverán neciosa.
Espada contra sus valientesb, y serán destrozados2c.
»Espada contra sus caballos y contra sus carrosa,
Y contra todos los extranjerosb que están1 en medio de ella,
Y serán como mujeresc.
Espada contra sus tesoros, y serán saqueados.
»Sequía1 sobre sus aguas, y se secarána;
Porque es una tierra de ídolos,
Y se vuelven locos por sus horribles ídolosb.
»Por tanto, allí vivirán las fieras del desierto junto con las hienas1,
También vivirán avestruces en ellaa;
Nunca más será habitada
Ni poblada por generación y generaciónb.
»Como cuando Dios destruyó a Sodoma,
A Gomorra y a sus ciudades vecinas», declara el Señor
«Ningún hombre habitará allí,
Ni residirá en ella hijo de hombrea.
»Un pueblo viene del norte,
Una gran nación,
Y muchos reyes se levantarán
De los confines de la tierraa.
»Empuñan arco y jabalina;
Son crueles y no tienen misericordiaa.
Su voz ruge como el marb,
Y a caballo van montados,
Alineados como un solo hombre para la batallac
Contra ti, hijad de Babiloniae.
»El rey de Babilonia ha oído noticiasa de ellos,
Y flaquean sus manos;
La angustia se ha apoderado de él,
Agonía como de mujer de partob.
»Viene uno que subirá como león
De la espesura1 del Jordán a una pradera de verdes…
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Footnotes
- 1O habitación.
- 1 mar de Cañas.
- 1O sobre.
- 1O destruidos.
- 1O las fortalezas.
- 1 primero.
- 1O E infundiré temor.
- 1O haré volver a los cautivos.
- 1 mano.
- 1O anonadado(s).
- 2O Marduk.
- 1 aquí.
- 2En el , vengan.
- 1 y que salgan.
- 2O delante.
- 1Así en algunos y versiones antiguas; en el , un guerrero que causa privación de hijos.
- 1O los caldeos.
- 1Otra posible lectura es: en la hierba.
- 2 poderosos.
- 1O ha sido avergonzada.
- 1 pisan (para entesarlo).
- 1 ha tendido su mano.
- 1O la espada del opresor.
- 1 y este último.
- 1 se saciará su alma.
- 1 doble rebelión.
- 2 castigo.
- 3 dedica al anatema.
- 1 y también.
- 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
- 1 el fin.
- 2 y dediquen al anatema.
- 1Otra posible lectura es: muchos.
- 2 pisan (para entesar).
- 3Algunos agregan: para ella.
- 1O destruidos.
- 1 arrogancia.
- 2 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
- 3Otra posible lectura es: de tu castigo.
- 1 arrogancia.
- 1 su.
- 1 falsos profetas, oráculos.
- 2O anonadados.
- 1 toda la población mixta que está.
- 1Otra posible lectura es: Espada.
- 1O animales aulladores.
- 1 del orgullo.
Cross references
- aIsa. 14:24, 27; Jer. 50:45
- bMal. 1:3, 4
- aJer. 50:46; Ezq. 26:15, 18
- aJer. 4:13; 48:40; Os. 8:1
- bIsa. 13:8; Jer. 30:6; 48:41
- aGn. 14:15; 15:2; 2 Rey. 5:12; 2 Crón. 16:2; Isa. 7:8; 17:1; Amós 1:3; Hech. 9:2
- bNúm. 13:21; Isa. 10:9; Jer. 39:5; Amós 6:2
- c2 Rey. 18:34; 19:13; Isa. 10:9
- dEx. 15:15; Nah. 2:10
- eIsa. 57:20
- aIsa. 13:8
- aJer. 33:9; 51:41
- aJer. 11:22; 50:30; Amós 4:10
- a1 Rey. 15:18–20; 2 Rey. 13:3; Jer. 43:12; Amós 1:3–5
- aGn. 25:13; Sal. 120:5; Isa. 21:16, 17; Jer. 2:10; Ezq. 27:21
- bJob 1:3; Isa. 11:14
- aHab. 3:7
- b1 Crón. 5:21
- cJer. 46:5
- aJer. 25:9; 27:6
- aJue. 18:7; Isa. 42:11; 47:8
- bNúm. 23:9; Dt. 33:28; Miq. 7:14
- aEzq. 5:10; 12:14, 15
- bJer. 9:26; 25:23
- aIsa. 13:20–22; Jer. 9:11; 10:22; 51:37; Sof. 2:9, 13–15; Mal. 1:3
- aGn. 10:22; 14:1, 9; Isa. 11:11; Jer. 25:25; Ezq. 32:24; Dan. 8:2
- b2 Rey. 24:17, 18; Jer. 28:1
- aSal. 46:9; Isa. 22:6; Jer. 51:56
- aDan. 7:2; 8:8; Apoc. 7:1
- bJer. 49:32; Ezq. 5:10; Amós 9:9
- aJer. 6:19
- bJer. 30:24
- cJer. 9:16; 48:2
- aJer. 48:47
- aIsa. 13:1–14:23; 47:1–15
- bGn. 10:10; 11:9; 2 Rey. 17:24; Isa. 13:1; 47:1; Dan. 1:1; Apoc. 14:8
- aJer. 4:16
- bJer. 51:27
- cJer. 51:31
- dIsa. 46:1
- eJer. 51:47
- aIsa. 13:17; Jer. 50:9; 51:11, 27
- bIsa. 14:22, 23; Jer. 50:13
- cJer. 9:10, 11; Sof. 1:3
- aIsa. 11:12, 13; Jer. 3:18; 31:31; 33:7; Os. 1:11
- bEsd. 3:12, 13; Sal. 126:5; Jer. 31:9
- cOs. 3:5
- aIsa. 35:8; Jer. 6:16
- bIsa. 5:3; Jer. 32:40; Heb. 8:6–10
- aIsa. 53:6; Ezq. 43:15, 16; Mat. 9:36; 10:6
- bJer. 23:11–14
- cJer. 13:16; Ezq. 34:6
- dJer. 33:12; 50:19
- aJer. 2:3; Zac. 11:5
- bJer. 31:23; 40:2, 3
- cSal. 22:4; Jer. 14:8; 17:13
- aIsa. 48:20; Jer. 51:6; Apoc. 18:4
- aJer. 51:1
- aJer. 51:24, 35; Ezq. 11:24
- aJer. 12:14
- bJer. 46:20
- aJer. 15:9
- bJer. 22:6; 51:43
- aJer. 34:22
- bJer. 51:26
- cJer. 18:16; 49:17
- aHab. 2:8, 17
- a1 Crón. 29:24; 2 Crón. 30:8; Lam. 5:6
- bJer. 50:44; 51:58
- cJer. 46:10
- dSal. 137:8; Apoc. 18:6
- aJoel 1:11
- bJer. 25:38; 46:16
- cIsa. 13:14
- aJoel 3:2
- bJer. 2:15; 4:7
- c2 Rey. 15:19; 17:6; 18:9–13
- d2 Rey. 24:1, 10–12; 25:1–7
- aIsa. 10:12; Ezq. 31:3, 11, 12; Nah. 3:7, 18, 19
- aIsa. 65:10; Jer. 31:10; 33:12; Ezq. 34:13
- bJer. 31:6
- aIsa. 43:25; Jer. 31:34; Miq. 7:19
- bIsa. 1:9
- aEzq. 23:23
- aJer. 4:19–21; 51:54–56
- aJer. 51:20–24
- aJer. 48:43, 44
- bJer. 51:31; Dan. 5:30, 31
- cJob 9:4; 40:2, 9
- aIsa. 13:5
- bJer. 50:15; 51:12, 25, 55
- aIsa. 45:3; Jer. 50:10
- bIsa. 14:23
- aIsa. 34:7
- bJer. 48:10
- cSal. 37:13; Jer. 46:21; 48:44; Ezq. 7:7
- aIsa. 48:20
- bSal. 149:6–9; Jer. 50:15; 51:10
- cLam. 1:10; 2:6, 7
- aSal. 137:8; Jer. 50:15; 51:56; 2 Tes. 1:6
- bEx. 10:3; Jer. 49:16; Dan. 4:37
- aIsa. 13:17, 18; Jer. 9:21; 18:21; 49:26; 51:4
- bJer. 51:57
- aJer. 21:13; Nah. 2:13
- aIsa. 10:12–15
- bJer. 21:14; 49:27
- aIsa. 14:17; 58:6
- aPrv. 23:11; Isa. 43:14; Jer. 15:21; 31:11; Apoc. 18:8
- bIsa. 47:4; Jer. 32:18; 51:19
- cJer. 51:36; Miq. 7:9
- dIsa. 14:3–7
- aJer. 47:6; Os. 11:6
- bDan. 5:1, 2
- cDan. 5:7, 8
- aIsa. 44:25
- bJer. 49:22
- cNah. 3:13
- aSal. 20:7, 8; Jer. 51:21, 22
- bJer. 25:20; Ezq. 30:5
- cJer. 48:41; 51:30; Nah. 3:13
- aIsa. 44:27; Jer. 51:32, 36; Apoc. 16:12
- bIsa. 46:1, 6, 7
- aIsa. 13:21; 34:14; Apoc. 18:2
- bIsa. 13:20; Jer. 25:12
- aGn. 19:24, 25; Isa. 13:19; Jer. 49:18; Luc. 17:28–30; 2 Ped. 2:6; Jud. 7
- aIsa. 13:2–5; Jer. 6:22; 50:3, 9; 51:27, 28
- aIsa. 13:17, 18; 47:6
- bIsa. 5:30
- cJer. 8:16; 47:3; Hab. 1:8
- dJer. 6:23
- eJer. 50:9, 14; Joel 2:5
- aJer. 51:31
- bJer. 30:6; 49:24
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