Estudio bíblico Logos

Amós 1–3

Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Hebreo

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

Juicio contra las naciones vecinas

Palabras de Amós, que fue uno de los pastoresa de Tecoab, de lo que vio en visión acerca de Israel en días de Uzías, rey de Judác, y en días de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israeld, dos años antes del terremotoe.

Amós dijo:

«El Señor ruge desde Sión,

Y desde Jerusalén da Su voza;

Los pastizales de los pastores están de duelob,

Y se seca la cumbre del Monte Carmeloc».

Así dice el Señor:

«Por tres transgresionesa de Damascob, y por cuatro,

No revocaré su castigo,

Porque trillaron a Galaad con trillos de hierro.

»Por eso enviaré fuego sobre la casa de Hazael,

Que consumirá los palacios1 de Ben Adada.

»También romperé el cerrojoa de Damasco,

Exterminaré al morador del valle de Avén

Y al que empuña el cetro de Bet Edén.

El pueblo de Aram será desterrado a Kirb»,

Dice el Señor.

Así dice el Señor:

«Por tres transgresiones de Gazaa, y por cuatro,

No revocaré su castigo,

Por haber deportado a todo un pueblo

Para entregarlob a Edom.

»Enviaré, pues, fuego sobre la muralla de Gaza,

Que consumirá sus palacios.

También exterminaré al morador de Asdoda,

Y al que empuña el cetro de Ascalónb;

Desataré Mi poder1 contra Ecrón,

Y el remanente de los filisteos perecerác»,

Dice el Señor Dios.

Así dice el Señor:

«Por tres transgresiones de Tiroa, y por cuatro,

No revocaré su castigo,

Por haber entregado todo un pueblo cautivo a Edom

Sin acordarse del pacto de hermanosb.

»Enviaré, pues, fuego sobre la muralla de Tiro,

Que consumirá sus palaciosa».

Así dice el Señor:

«Por tres transgresiones de Edoma, y por cuatro,

No revocaré su castigo,

Porque con espada persiguió a su hermano,

Y suprimió su compasiónb;

Su ira continuó despedazando

Y mantuvo su furor para siemprec.

»Enviaré, pues, fuego sobre Temána,

Que consumirá los palacios de Bosra».

Así dice el Señor:

«Por tres transgresiones de los amonitasa, y por cuatro,

No revocaré su castigo,

Porque abrieron los vientres de las mujeres encintab de Galaad

Para ensanchar sus fronterasc.

»Encenderé, pues, fuego en la muralla de Rabáa,

Que consumirá sus palacios

En medio de gritos de guerra en el día de la batallab,

En medio de una tempestad en el día de la tormentac.

»Su rey irá al destierro,

él y sus príncipes con éla», dice el Señor.

Así dice el Señor:

«Por tres transgresiones de Moab, y por cuatro,

No revocaré su castigoa,

Porque quemó los huesos del rey de Edomb hasta calcinarlos.

Enviaré, pues, fuego sobre Moab,

Que consumirá los palacios1 de Queriota,

Y Moab moriráb entre el tumulto,

»Entre gritos de guerra y sonido de trompeta.

»También exterminaré al jueza de en medio de ella,

Y mataré a todos sus príncipes con élb», dice el Señor.

Juicio contra Judá e Israel

Así dice el Señor:

«Por tres transgresiones de Judá, y por cuatro,

No revocaré su castigoa,

Porque desecharon la ley del Señor

Y no guardaron Sus estatutosb;

También les han hecho errar sus mentirasc,

Tras las cuales anduvieron sus padresd.

»Enviaré, pues, fuego sobre Judá,

Y consumirá los palacios de Jerusaléna».

Así dice el Señor:

«Por tres transgresiones de Israel, y por cuatro,

No revocaré su castigoa,

Porque venden al justo por dinero

Y al necesitado por un par de sandaliasb.

»Los que pisotean en el polvo de la tierra la cabeza de los desvalidosa,

También tuercen el camino de los humildesb.

Un hombre y su padre se llegan a la misma jovenc

Profanando Mi santo nombre.

»Sobre ropas empeñadasa se tienden junto a cualquier altarb,

Y el vino de los que han sido multados lo beben en la casa de su Dios1c.

»Yo mismo destruí a los amorreos delante de ellosa,

Cuya altura era como la altura de los cedrosb,

Y era fuerte como las encinas;

Destruí su fruto arriba y su raíz abajoc.

»Y a ustedes Yo los hice subir de la tierra de Egiptoa,

Y los conduje por el desierto cuarenta añosb

Para que tomaran posesión de la tierra del amorreoc.

Y levanté profetas de entre sus hijosa

Y nazareos de entre sus jóvenesb.

¿No es así, Israelitas?», declara el Señor.

«Pero ustedes hicieron beber vino a los nazareos,

Y a los profetas les ordenaron: “No profeticena”.

»Así que yo estoy oprimido debajo de ustedesa

Como está oprimida una carreta llena de gavillas.

»La huida le fallará al ligeroa,

Y el fuerte no fortalecerá su poder,

Ni el valiente salvará su vidab.

»El que empuña el arco no resistiráa,

El ligero de pies no escapará,

Ni el que monta a caballo salvará su vidab.

»Aun el más intrépido entre los valientes huiráa desnudo aquel día», declara el Señor.

Castigo de Israel

Oigan esta palabra que el Señor ha hablado contra ustedes, israelitas, contra toda la familiaa que Él sacó de la tierra de Egipto:

«Solo a ustedes he escogido1 de todas las familias de la tierraa;

Por eso los castigaré2 (los visitaré) por todas sus iniquidadesb».

¿Andan dos hombres juntos si no se han puesto de acuerdo?

¿Ruge un leóna en la selva sin tener presa?

¿Gruñe un leoncillo desde su guarida si no ha apresado algo?

¿Cae un ave en la trampa en la tierra si no hay cebo en ella?

¿Se levanta la trampa del suelo si no ha atrapado algo?

Si se toca la trompeta en la ciudada, ¿no temblará el pueblo?

Si sucede una calamidad en la ciudad, ¿no la ha causado el Señorb?

Ciertamente el Señor Dios no hace nada

Sin revelar Su secreto

A Sus siervos los profetasa.

Ha rugido un león, ¿quién no temerá?

Ha hablado el Señor Diosa, ¿quién no profetizaráb?

Proclamen en los palacios1 de Asdoda y en los palacios de la tierra de Egipto, y digan: «Congréguense en los montes de Samariab y vean los grandes tumultos dentro de ella y la opresión en medio suyoc.

»No saben hacer lo rectoa», declara el Señor, «los que acumulan violencia y destrucción en sus palaciosb».

Por tanto, así dice el Señor Dios:

«Un enemigoa, rodeando la tierra,

Echará abajo tu poder

Y serán saqueados tus palaciosb».

Así dice el Señor:

«Como el pastor rescata de la boca del leóna dos patas o un pedazo de oreja,

Así serán rescatados los israelitas que moran en Samaria,

En la esquina de una camab y en la cubierta de un sofác.

»Oigan y testifiquen contra la casa de Jacoba»,

Declara el Señor Dios, el Dios de los ejércitos.

«Porque el día que Yo castigue las transgresiones de Israel,

Castigaré también los altares de Betela1

Los cuernos del altar serán cortados

Y caerán a tierra.

»Derribaré también la casa de inviernoa junto con la casa de veranob;

También perecerán las casas de marfilc,

Y muchas casas serán destruidasd»,

Declara el Señor.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1O las fortalezas.
  2. 1 Mi mano.
  3. 1O las fortalezas.
  4. 1O sus dioses.
  5. 1 he conocido.
  6. 2 los visitaré.
  7. 1O las fortalezas.
  8. 1 Casa de Dios.

Referencias cruzadas

  1. aAmós 7:14
  2. b2 Sam. 14:2; Jer. 6:1
  3. c2 Crón. 26:1–23; Isa. 1:1
  4. d2 Rey. 14:23–29; Os. 1:1; Amós 7:10, 11
  5. eZac. 14:5
  6. aIsa. 42:13; Jer. 25:30; Joel 3:16
  7. bJer. 12:4; Joel 1:18, 19
  8. cAmós 9:3
  9. aAmós 2:1, 4, 6
  10. bIsa. 8:4; 17:1–3; Jer. 49:23–27; Zac. 9:1
  11. a1 Rey. 20:1; 2 Rey. 6:24
  12. aJer. 51:30; Lam. 2:9
  13. b2 Rey. 16:9; Amós 9:7
  14. a1 Sam. 6:17; Jer. 47:1, 5; Sof. 2:4
  15. bEzq. 35:5; Abd. 11
  16. a2 Crón. 26:6; Amós 3:9; Zac. 9:6
  17. bJer. 47:5; Sof. 2:4
  18. cIsa. 14:29–31; Jer. 47:1–7; Ezq. 25:16; Joel 3:4–8; Sof. 2:4–7; Zac. 9:5–7
  19. aIsa. 23:1–18; Jer. 25:22; Ezq. 26:2–4; Joel 3:4–8; Zac. 9:1–4; Mat. 11:21, 22; Luc. 10:13, 14
  20. b1 Rey. 9:11–14
  21. aZac. 9:4
  22. aIsa. 34:5, 6; 63:1–6; Jer. 49:7–22; Ezq. 25:12–14; 35:1–15; Abd. 1–14; Mal. 1:2–5
  23. bNúm. 20:14–21; 2 Crón. 28:17; Abd. 10–12
  24. cIsa. 57:16; Miq. 7:18
  25. aJer. 49:7, 20; Abd. 9
  26. aJer. 49:1–6; Ezq. 21:28–32; 25:2–7; Sof. 2:8, 9
  27. b2 Rey. 15:16; Os. 13:16
  28. cIsa. 5:8; Ezq. 35:10
  29. aDt. 3:11; 1 Crón. 20:1; Jer. 49:2
  30. bEzq. 21:22; Amós 2:2
  31. cIsa. 29:6; 30:30
  32. aJer. 49:3
  33. aIsa. 15:1–16:14; 25:10–12; Jer. 48:1–47; Ezq. 25:8–11; Sof. 2:8, 9
  34. b2 Rey. 3:26, 27
  35. aJer. 48:24, 41
  36. bJer. 48:45
  37. aSal. 2:10; 141:6; Amós 5:7, 12; 6:12
  38. bJob 12:21; Isa. 40:23
  39. a2 Rey. 17:19; Os. 12:2; Amós 3:2
  40. bJue. 2:17–20; 2 Rey. 22:11–17; Jer. 6:19; 8:9
  41. cIsa. 9:15, 16; 28:15; Jer. 16:19; Hab. 2:18
  42. dJer. 9:14; 16:11, 12; Ezq. 20:18, 24, 30
  43. aJer. 17:27; 21:10; Os. 8:14
  44. a2 Rey. 18:11, 12
  45. bJoel 3:3; Amós 5:11, 12; 8:6
  46. aAmós 8:4; Miq. 2:2, 9
  47. bAmós 5:12
  48. cOs. 4:14
  49. aEx. 22:26
  50. bAmós 3:14
  51. cAmós 4:1; 6:6
  52. aNúm. 21:23–25; Jos. 10:12
  53. bNúm. 13:32
  54. cEzq. 17:9; Mal. 4:1
  55. aEx. 12:51; 20:2; Amós 3:1; 9:7
  56. bDt. 2:7
  57. cEx. 3:8
  58. aDt. 18:18; Jer. 7:25
  59. bNúm. 6:2, 3; Jue. 13:5
  60. aIsa. 30:10; Jer. 11:21; Amós 7:13, 16; Miq. 2:6
  61. aIsa. 1:14
  62. aIsa. 30:16, 17
  63. bSal. 33:16; Jer. 9:23
  64. aJer. 51:56; Ezq. 39:3
  65. bIsa. 31:3
  66. aJue. 4:17
  67. aJer. 8:3; 13:11
  68. aGn. 18:19; Ex. 19:5, 6; Dt. 4:32–37; 7:6
  69. bJer. 14:10; Ezq. 20:36; Dan. 9:12; Rom. 2:9
  70. aSal. 104:21; Os. 5:14; 11:10
  71. aJer. 4:5, 19, 21; 6:1; Os. 5:8; Sof. 1:16
  72. bIsa. 14:24–27; 45:7
  73. aGn. 6:13; 18:17; Jer. 23:22; Dan. 9:22; Juan 15:15
  74. aAmós 1:2; Jon. 1:1–3; 3:1–3
  75. bJer. 20:9; Hech. 4:20
  76. a1 Sam. 5:1
  77. bAmós 4:1; 6:1
  78. cAmós 5:11; 8:6
  79. aSal. 14:4; Jer. 4:22; Amós 5:7; 6:12
  80. bHab. 2:8–10; Sof. 1:9; Zac. 5:3, 4
  81. aAmós 6:14
  82. bAmós 2:5
  83. a1 Sam. 17:34–37
  84. bSal. 132:3
  85. cEst. 1:6; 7:8; Amós 6:4
  86. aEzq. 2:7
  87. a2 Rey. 23:15; Os. 10:5–8, 14, 15; Amós 4:4; 5:5, 6; 7:10, 13
  88. aJer. 36:22
  89. bJue. 3:20
  90. c1 Rey. 22:39; Sal. 45:8
  91. dAmós 2:5; 6:11