Logos Bible Study

1 Pedro 3–4

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Deberes conyugales

Asimismo ustedes, mujeresa, estén sujetas a sus maridosb, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeresc

al observar ellos su conducta casta y respetuosa1.

Que el adorno de ustedes no sea el externoa: peinados ostentosos1, joyas de oro o vestidos lujosos,

sino que sea lo que procede de lo íntimo del corazón1a, con el adorno2 incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.

Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Diosa, estando sujetas a sus maridos.

Así obedeció Sara a Abraham, llamándolo señora, y ustedes han llegado a ser hijas de ella, si hacen el bien y no tienen miedo de nada que pueda aterrorizarlasb.

Ustedes, maridosa, igualmente, convivan de manera comprensiva1 con sus mujeres, como con un vaso más frágilb, puesto que es mujer, dándole honor por ser heredera como ustedes de la gracia de la vida, para que sus oraciones no sean estorbadas.

El secreto de la vida feliz

En conclusión, sean todos de un mismo sentir1a, compasivos, fraternalesb, misericordiososc, y de espíritu humilded;

no devolviendo mal por mala, o insulto por insultob, sino más bien bendiciendoc, porque fueron llamadosd con el propósito de heredar bendicióne.

Porque,

«El que desea la vida, amar y ver días buenos,

Refrene su lengua del mal y sus labios no hablen engañoa.

Apartese del mal y haga el bien;

Busque la paz y sígalaa.

»Porque los ojos del Señor están sobre los justos,

Y Sus oidos atentos a sus oraciones;

pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mala».

Sufriendo por la justicia

¿Y quién les podrá hacer daño a ustedes si demuestran tener celo por lo buenoa?

Pero aun si sufren por causa de la justiciaa, dichosos sonb. Y no tengan miedo por temor a ellos1 ni se turbenc,

sino santifiquen a Cristo como Señora en sus corazones, estando siempre preparados para presentar defensab ante todo el que les demande razón de1 la esperanza que hay en ustedesc. Pero háganlo con mansedumbred y reverencia2e,

teniendo buena concienciaa, para que en aquello en que son calumniadosb, sean avergonzados los que hablan mal de la buena conducta de ustedes en Cristo.

Pues es mejora padecer por hacer el bien, si así es la voluntad de Diosb, que por hacer el mal.

Porque también Cristo1 murió2 por los pecadosa una sola vezb, el justo por los injustos, para llevarnos a Diosc, muerto en la carned pero vivificado en el espíritu3e.

En el espíritu también fue y predicó a los espíritus encarceladosa,

quienes en otro tiempo fueron desobedientes cuando la paciencia de Diosa esperaba en los días de Noéb durante la construcción del arcac, en la cual unos pocos, es decir, ochod personase, fueron salvadas por medio del agua.

Y correspondiendo a esto, el bautismo ahora los salva a ustedesa, no quitando la suciedad de la carneb, sino como una petición a Dios de una buena concienciac, mediante la resurrección de Jesucristod,

quien está a la diestra de Diosa, habiendo subido1 al cielob después de que le habían sido sometidos ángeles, autoridades y potestadesc.

Cómo Dios quiere que vivamos

Por tanto, puesto que Cristo ha padecido en la carnea, ármense también ustedes con el mismo propósitob, pues quien ha padecido en la carnec ha terminado con el pecado,

para vivira el tiempo que le queda en la carneb, ya no para las pasiones humanas, sino para la voluntad de Dios.

Porque el tiempo ya pasadoa les es suficiente para haber hecho lo que agrada a los gentiles, habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras, orgías, embriagueces, y abominables1 idolatríasb.

Y en todo esto, se sorprenden de que ustedes no corren con ellos en el mismo desenfreno de disolucióna, y los insultanb.

Pero ellos darán cuenta a Aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertosa.

Porque con este fin fue predicado el evangelio aun a los muertosa, para que aunque sean juzgados en la carne como hombres, vivan en el espíritu conforme a la voluntad de Dios.

El fin de todas las cosas y la conducta cristiana

Pero el fin de todas las cosas se acerca1a. Sean pues ustedes prudentes y de espíritu sobriob para la oración2.

Sobre todo, sean fervientes en su amor los unos por los otrosa, pues el amor cubre multitud de pecadosb.

Sean hospitalarios los unos para con los otrosa, sin murmuraciones1b.

Según cada uno ha recibido un don especiala, úselo sirviéndose los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Diosb.

El que hablaa, que hable conforme a1 las palabras de Diosb; el que sirve2, que lo haga por3 la fortaleza que Dios dac, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristod, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglose. Amén.

Sufriendo como cristianos

Amadosa, no se sorprendan del fuego de pruebab que en medio de ustedes ha venido para probarlos, como si alguna cosa extraña les estuviera aconteciendo.

Antes bien, en la medida en que comparten los padecimientos de Cristoa, regocíjense, para que también en la revelación de Su gloriab se regocijen con gran alegríac.

Si ustedes son insultados por1 el nombre de Cristoa, dichosos sonb, pues el Espíritu de gloria y de Diosc reposa sobre ustedes.2 Ciertamente, por ellos Él es blasfemado, pero por ustedes es glorificado.

Que de ninguna manera sufra alguien de ustedes como asesinoa, o ladrón, o malhechor, o por entrometido1b.

Pero si alguien sufre como cristianoa, que no se avergüence, sino que como tal glorifique a Diosb.

Porque es tiempo de que el juicio comiencea por1 la casa de Diosb. Y si comienza por1 nosotros primeroc, ¿cuál será el fin de los que no obedecend al evangelio de Diose?

Y si el justo con dificultad se salva, ¿qué será del impío y del1 pecadora?

Así que los que sufren conforme a la voluntad de Diosa, encomienden sus almas al fiel Creador, haciendo el bien.

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Footnotes

  1. 1 temerosa.
  2. 1 cabello trenzado.
  3. 1 la persona oculta en el corazón.
  4. 2O la cualidad.
  5. 1O con conocimiento, o sabiamente.
  6. 1O tengan todos armonía.
  7. 1 no teman su temor.
  8. 1O para.
  9. 2O temor.
  10. 1I.e. el Mesías.
  11. 2Algunos antiguos dicen: sufrió.
  12. 3O Espíritu.
  13. 1 ido.
  14. 1 e ilícitas.
  15. 1 se ha acercado.
  16. 2 las oraciones.
  17. 1O sin quejas.
  18. 1O como si fueran.
  19. 2O que ministra.
  20. 3 de.
  21. 1O en.
  22. 2Los más antiguos no incluyen el resto del
  23. 1 uno que supervisa los asuntos de otro.
  24. 1 desde.
  25. 1 ¿dónde aparecerá el impío y el.

Cross references

  1. a1Ped. 3:7
  2. bEf. 5:22; Col. 3:18
  3. c1Cor. 9:19
  4. aIsa. 3:18 y ; 1Tim. 2:9
  5. aRom. 7:22
  6. a1Tim. 5:5; 1Ped. 1:3
  7. aGn. 18:12
  8. b1Ped. 3:14
  9. aEf. 5:25; Col. 3:19
  10. b1Tes. 4:4
  11. aRom. 12:16
  12. b1Ped. 1:22
  13. cEf. 4:32
  14. dEf. 4:2; Fil. 2:3; 1Ped. 5:5
  15. aRom. 12:17; 1Tes. 5:15
  16. b1Cor. 4:12; 1Ped. 2:23
  17. cLuc. 6:28; Rom. 12:14; 1Cor. 4:12
  18. d1Ped. 2:21
  19. eGál. 3:14; Heb. 6:14; 12:17
  20. aSal. 34:12, 13
  21. aSal. 34:14
  22. aSal. 34:15, 16
  23. aPrv. 16:7
  24. aSant. 5:11
  25. bMat. 5:10; 1Ped. 2:19 y ; 4:15, 16
  26. cIsa. 8:12, 13; 1Ped. 3:6
  27. a1Ped. 1:3
  28. bCol. 4:6
  29. c1Ped. 1:3
  30. d2Tim. 2:25
  31. e1Ped. 1:17
  32. a1Tim. 1:5; Heb. 13:18; 1Ped. 3:21
  33. b1Ped. 2:12, 15
  34. a1Ped. 2:20; 4:15, 16
  35. bHech. 18:21; 1Ped. 1:6; 2:15; 4:19
  36. a1Ped. 2:21
  37. bHeb. 9:26, 28; 10:10
  38. cRom. 5:2; Ef. 3:12
  39. dCol. 1:22; 1Ped. 4:1
  40. e1Ped. 4:6
  41. a1Ped. 4:6
  42. aRom. 2:4
  43. bGn. 6:3, 5, 13, 14
  44. cHeb. 11:7
  45. dGn. 8:18; 2Ped. 2:5
  46. eHech. 2:41; 1Ped. 1:9, 22; 2:25; 4:19
  47. aHech. 16:33; Tito 3:5
  48. bHeb. 9:14; 10:22
  49. c1Tim. 1:5; Heb. 13:18; 1Ped. 3:16
  50. d1Ped. 1:3
  51. aMar. 16:19
  52. bHeb. 4:14; 6:20
  53. cRom. 8:38, 39; Heb. 1:6
  54. a1Ped. 2:21
  55. bEf. 6:13
  56. cRom. 6:7
  57. aRom. 6:2; Col. 3:3
  58. b1Ped. 1:14
  59. a1Cor. 12:2
  60. bRom. 13:13; Ef. 2:2; 4:17 y
  61. aEf. 5:18
  62. b1Ped. 3:16
  63. aHech. 10:42; Rom. 14:9; 2Tim. 4:1
  64. a1Ped. 1:12; 3:19
  65. aRom. 13:11; Heb. 9:26; Sant. 5:8; 1Jn. 2:18
  66. b1Ped. 1:13
  67. a1Ped. 1:22
  68. bPrv. 10:12; 1Cor. 13:4 y ; Sant. 5:20
  69. a1Tim. 3:2; Heb. 13:2
  70. bFil. 2:14
  71. aRom. 12:6, 7
  72. b1Cor. 4:1
  73. a1Tes. 2:4; Tito 2:1, 15; Heb. 13:7
  74. bHech. 7:38
  75. cEf. 1:19; 6:10
  76. d1Cor. 10:31; 1Ped. 2:12
  77. eRom. 11:36; 1Ped. 5:11; Apoc. 1:6; 5:13
  78. a1Ped. 2:11
  79. b1Ped. 1:6, 7
  80. aRom. 8:17; 2Cor. 1:5; 4:10; Fil. 3:10
  81. b1Ped. 1:7; 5:1
  82. c2Tim. 2:12
  83. aJuan 15:21; Heb. 11:26; 1Ped. 4:16
  84. bMat. 5:11; Luc. 6:22; Hech. 5:41
  85. c2Cor. 4:10, 11, 16
  86. a1Ped. 2:19, 20; 3:17
  87. b1Tes. 4:11; 2Tes. 3:11; 1Tim. 5:13
  88. aHech. 5:41; 28:22; Sant. 2:7
  89. b1Ped. 4:11
  90. aJer. 25:29; Ezq. 9:6; Amós 3:2
  91. b1Tim. 3:15; Heb. 3:6; 1Ped. 2:5
  92. cRom. 2:9
  93. d2Tes. 1:8
  94. eRom. 1:1
  95. aPrv. 11:31; Luc. 23:31; 1Tim. 1:9
  96. a1Ped. 3:17