1 Pedro 1–2
Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones
Español
Alemán
Árabe
Checo
Chino simplificado
Chino tradicional
Coreano
Francés
Griego
Húngaro
Inglés
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
Italiano
Latín
Portugués
Ruso
Pedro, apóstol de Jesucristoa:
A los expatriadosb, de la dispersiónc en el1 Pontod, Galaciae, Capadociad, Asiad y Bitiniaf, elegidosg
según el previo conocimiento de Dios Padrea, por la obra santificadora del Espíritub, para obedecer a Jesucristoc y ser rociados con Su sangre1d: Que la gracia y la paz les sean multiplicadase a ustedes.
La esperanza viva del cristiano
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristoa, quien según Su gran misericordiab, nos ha hecho nacer de nuevoc a una esperanza vivad, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertose,
para obtener una herenciaa incorruptible, inmaculada, y que no se marchitaráb, reservada en los cielos para ustedesc.
Mediante la fea ustedes son protegidos por el poder de Diosb, para la salvaciónc que está preparada para ser revelada en el último tiempod.
En lo cual ustedes se regocijan grandementea, aunque ahora, por un poco de tiempob si es necesarioc, sean afligidos con diversas pruebas1d,
para que la prueba1 de la fe de ustedesa, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuegob, sea hallada que resulta en alabanzac, gloria y honor en la revelación de Jesucristod;
a quien sin haber vistoa, ustedes lo amanb, y a quien ahora no ven, pero creen en Él, y se regocijan grandemente con gozo inefable y lleno de gloria1,
obteniendo, como1 resultado de su fea, la salvación de sus2 almas.
Acerca de esta salvacióna, los profetas que profetizaronb de la gracia que vendría a ustedesc, diligentemente inquirieron y averiguaron,
procurando saber1 qué persona o tiempo indicaba el Espíritu de Cristoa dentro de ellos, al predecir los sufrimientos de Cristob y las glorias que seguirían2.
A ellos les fue revelado que no se servían a sí mismos, sino a ustedes, en estas cosas que ahora les han sido anunciadas mediante los que les predicaron el evangelioa por el Espíritu Santob enviado del cielo; cosas a las cuales los ángeles anhelan mirar1c.
Exhortación a la santidad
Por tanto, preparen su entendimientoa para la acción1. Sean2 sobrios en espíritub, pongan su esperanzac completamente en la graciad que se les traerá3 en la revelación4 de Jesucristoe.
Como hijos obedientes1a, no se conformen a los deseosb que antes tenían en su ignoranciac,
sino que así como Aquel que los llamó es Santo1a, así también sean ustedes santosb en toda su manera de vivirc.
Porque escrito está: «Sean santos, porque Yo soy santoa».
Y si invocan como Padrea a Aquel que imparcialmenteb juzgac según la obra de cada uno, condúzcanse con temor1d durante el tiempo de su peregrinacióne.
Ustedes saben que no fueron redimidos1a de su vana manera de vivir heredada de sus padresb con cosas perecederas como oro o plata,
sino con sangre preciosaa, como de un cordero sin tacha y sin manchab: la sangre de Cristo.
Porque Él estaba preparado1a desde antes de la fundación del mundob, pero se ha manifestadoc en estos últimos tiempos por amor a ustedesd.
Por medio de Él son creyentes en Diosa, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloriab, de manera que la fe y esperanza de ustedes sean en Diosc.
Exhortación al amor fraternal
Puesto que en obediencia a la verdada ustedes han purificado sus almas1b para un amor sincero de hermanosc, ámense unos a otros entrañablemente, de corazón puro.
Pues han nacido de nuevoa, no de una simienteb corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece1c.
Porque:
«Toda carne es como la hierba,
Y toda su gloria como la flor de la hierba.
Sécase la hierba,
Cáese la flora,
Pero la palabra del Señor permanece para siemprea».
Esa es la palabra que a ustedes les fue predicada1b.
Exhortación al crecimiento
Por tanto, desechando toda malicia1a, y todo engaño, e hipocresías, y envidias y toda difamación2b,
deseen como niños recién nacidosa, la leche pura de la palabra1b, para que por ella crezcanc para salvación,
si es que han probadoa la bondad del Señor1b.
Y viniendo a Él, como a una piedra viva, desechada por los hombresa, pero escogida y preciosa delante de Dios,
también ustedesa, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritualb para un sacerdocio santoc, para ofrecer sacrificios espiritualesd aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
Pues esto se encuentra1 en la Escritura2:
«Yo, pongo en Sión una piedra escogida, una preciosa piedra angulara,
Y el que crea en Él no será avergonzadob».
Este precioso valor es, pues, para ustedes los que creen; pero para los que no creena,
«La piedra que desecharon los constructores,
Esa, en piedra angular1b se ha convertido,”
y,
«Piedra de tropiezo y roca de escándaloa».
Pues ellos tropiezanb porque son desobedientes a la palabra, y para ello estaban también destinadosc.
Pero ustedes son linaje escogidoa, real sacerdociob, nación santac, pueblo adquirido para posesión de Diosd, a fin de que anuncien las virtudes de Aquel que los llamó de las tinieblas a Su luz admirablee.
Ustedes en otro tiempo no eran pueblo, pero ahora son el pueblo de Dios; no habían recibido misericordia, pero ahora han recibido misericordiaa.
Conducta de los creyentes en el mundo
Amadosa, les ruegob como a extranjerosc y peregrinos, que se abstengan de las pasiones carnalesd que combaten contra el almae.
Mantengan entre los gentiles1 una2 conducta irreprochablea, a fin de que en aquello que les calumnian como malhechoresb, ellos, por razón de3 las buenas obras de ustedes, al considerarlas, glorifiquen a Diosc en el día de la visitación4d.
Sométanse, por causa del Señor, a toda institución humanaa, ya sea al rey como autoridad,
o a los gobernadores como enviados por él para castigo de los malhechoresa y alabanza de los que hacen el bienb.
Por que esta es la voluntad de Diosa: que1 haciendo bien, ustedes hagan enmudecer la ignorancia de los hombres insensatosb.
Anden como libresa, pero no usen la libertad como pretexto1 para la maldad, sino empléenla como siervos de Diosb.
Honren a todosa, amen a los hermanos1b, teman2 a Dios, honren al rey3c.
Ejemplo de Cristo como siervo
Siervosa, estén sujetos a sus amos con todo respeto, no solo a los que son buenos y afablesb, sino también a los que son insoportables1.
Porque esto halla gracia, si por causa de la concienciaa ante Dios, alguien sobrelleva penalidades sufriendo injustamente.
Pues ¿qué mérito hay, si cuando ustedes pecan y son tratados con severidad lo soportan con paciencia? Pero si cuando hacen lo buenoa sufren por ello y lo soportan con paciencia, esto halla gracia con Dios.
Porque para este propósito han sido llamadosa, pues también Cristo sufrió por ustedesb, dejándoles ejemplo para que sigan Sus pasosc,
el cual no cometió pecado, ni engaño alguno se halló en Su bocaa;
y quien cuando lo ultrajabana, no respondía ultrajando. Cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aquel que juzga con justicia.
Él mismo llevó nuestros pecados en Su cuerpoa sobre1 la cruz2b, a fin de que muramos al pecado3c y vivamos a la justicia, porque por Sus heridas4d fueron ustedes sanadose.
Pues ustedes andaban descarriados1 como ovejasa, pero ahora han vuelto al Pastorb y Guardián2 de sus almas.
Notas al pie
- 1 del.
- 1 para obediencia y rociamiento con la sangre de Jesucristo.
- 1O tentaciones.
- 1O genuinidad.
- 1 glorioso.
- 1 el.
- 2Algunos no incluyen: sus.
- 1 inquiriendo.
- 2 después de estos.
- 1O alcanzar un vislumbre claro.
- 1 los lomos de su mente.
- 2O consérvense.
- 3O que se anuncia.
- 4O la manifestación.
- 1 hijos de obediencia.
- 1 conforme al Santo que los llamó.
- 1O reverencia.
- 1O rescatados.
- 1 era conocido de antemano.
- 1Algunos posteriores agregan: mediante el Espíritu.
- 1Algunos posteriores agregan: para siempre.
- 1 anunciada como buenas nuevas.
- 1O maldad.
- 2 difamaciones.
- 1O leche pura espiritual.
- 1 que el Señor es bueno.
- 1 está contenido.
- 2O una escritura.
- 1 cabeza del ángulo.
- 1O incrédulos.
- 2 su.
- 3O como resultado de.
- 4I.e. del juicio.
- 1O para que.
- 1 cubierta.
- 1 a la fraternidad.
- 2O reverencien.
- 3O al emperador.
- 1O perversos, o irrazonables.
- 1O a.
- 2 el madero.
- 3 a los pecados.
- 4O llagas; su herida.
- 1O continuamente se descarriaban.
- 2O Supervisor.
Referencias cruzadas
- a2Ped. 1:1
- b1Ped. 2:11
- cSant. 1:1
- dHech. 2:9
- eHech. 16:6
- fHech. 16:7
- gMat. 24:22; Luc. 18:7
- aRom. 8:29; 1Ped. 1:20
- b2Tes. 2:13
- cRom. 1:5; 6:16; 16:19; 1Ped. 1:14, 22
- dHeb. 10:22; 12:24
- e2Ped. 1:2
- a2Cor. 1:3
- bGál. 6:16; Tito 3:5
- cSant. 1:18; 1Ped. 1:23
- dHeb. 3:6; 2Tes. 2:16; 1Ped. 1:13, 21; 3:5, 15; 1Jn. 3:3
- e1Cor. 15:20; 1Ped. 3:21
- aHech. 20:32; Rom. 8:17; Col. 3:24
- b1Ped. 5:4
- c2Tim. 4:8; Heb. 11:16
- aEf. 2:8
- bJuan 10:28; Fil. 4:7
- c1Cor. 1:21; 2Tes. 2:13
- dRom. 8:18; 1Ped. 4:13; 5:1
- aRom. 5:2
- b1Ped. 5:10
- c1Ped. 3:17
- dSant. 1:2; 1Ped. 4:12
- aSant. 1:3
- bJob 23:10; Sal. 66:10; Prv. 17:3; Isa. 48:10; Zac. 13:9; Mal. 3:3; 1Cor. 3:13
- cRom. 2:7, 10; 2Cor. 4:17; Heb. 12:11
- dLuc. 17:30; 1Ped. 1:13; 4:13
- aJuan 20:29
- bEf. 3:19
- aRom. 6:22
- aMat. 13:17; Luc. 10:24; 1Ped. 1:10–12
- bMat. 26:24; Luc. 24:27, 44
- c1Ped. 1:13
- aRom. 8:9; 2Ped. 1:21
- bMat. 26:24; Luc. 24:27, 44
- a1Ped. 1:25; 4:6
- bHech. 2:2–4
- cLuc. 2:13; Ef. 3:10; 1Tim. 3:16
- aEf. 6:14
- bRom. 12:3; 1Tes. 5:6, 8; 2Tim. 4:5; Tito 2:6; 1Ped. 4:7; 5:8
- c1Ped. 1:3
- dCol. 3:4; 1Ped. 1:10
- eLuc. 17:30; 1Ped. 1:7; 4:13
- a1Ped. 1:2
- bRom. 12:2; 1Ped. 4:2, 3
- cEf. 4:18
- a1Tes. 4:7; 1Jn. 3:3
- b2Cor. 7:1
- cSant. 3:13
- aLev. 11:44, 45; 19:2; 20:7
- aSal. 89:26; Jer. 3:19; Mal. 1:6; Mat. 6:9
- bHech. 10:34
- cMat. 16:27
- d2Cor. 7:1; Heb. 12:28; 1Ped. 3:15
- eEf. 2:19; 1Ped. 2:11
- aIsa. 52:3; Mat. 20:28; 1Cor. 6:20; Tito 2:14; Heb. 9:12; 2Ped. 2:1
- bEf. 4:17
- aHech. 20:28; 1Ped. 1:2
- bJuan 1:29; Heb. 9:14
- aHech. 2:23; Ef. 1:4; 1Ped. 1:2; Apoc. 13:8
- bMat. 25:34
- cHeb. 9:26
- dHeb. 2:14
- aRom. 4:24; 10:9
- bJuan 17:5, 24; 1Tim. 3:16; Heb. 2:9
- c1Ped. 1:3
- a1Ped. 1:2
- bSant. 4:8
- cJuan 13:34; Rom. 12:10; Heb. 13:1; 1Ped. 2:17; 3:8
- aJuan 3:3; 1Ped. 1:3
- bJuan 1:13
- cHeb. 4:12
- aIsa. 40:6 y ; Sant. 1:10, 11
- aIsa. 40:8
- bHeb. 6:5
- aEf. 4:22, 25, 31; Sant. 1:21
- bSant. 4:11
- aMat. 18:3; 19:14; Mar. 10:15; Luc. 18:17; 1Cor. 14:20
- b1Cor. 3:2
- cEf. 4:15, 16
- aHeb. 6:5
- bSal. 34:8; Tito 3:4
- a1Ped. 2:7
- a1Cor. 3:9
- bGál. 6:10; 1Tim. 3:15
- cIsa. 61:6; 66:21; 1Ped. 2:9; Apoc. 1:6
- dRom. 15:16; Heb. 13:15
- aEf. 2:20
- bIsa. 28:16; Rom. 9:32, 33; 10:11
- a2Cor. 2:16
- bSal. 118:22; Mat. 21:42; Luc. 2:34; 1Ped. 2:4, 7, 8
- aIsa. 8:14
- b1Cor. 1:23; Gál. 5:11
- cRom. 9:22
- aDt. 10:15; Isa. 43:20, 21
- bIsa. 61:6; 66:21; 1Ped. 2:5; Apoc. 1:6
- cEx. 19:6; Dt. 7:6
- dEx. 19:5; Dt. 4:20; 14:2; Tito 2:14
- eIsa. 9:2; 42:16; Hech. 26:18; 2Cor. 4:6
- aOs. 1:10; 2:23; Rom. 9:25; 10:19
- aHeb. 6:9; 1Ped. 4:12
- bRom. 12:1
- cLev. 25:23; Sal. 39:12; Ef. 2:19; Heb. 11:13; 1Ped. 1:17
- dRom. 13:14; Gál. 5:16, 24
- eSant. 4:1
- a2Cor. 8:21; Fil. 2:15; Tito 2:8; 1Ped. 2:15; 3:16
- bHech. 28:22
- cMat. 5:16; 9:8; Juan 13:31; 1Ped. 4:11, 16
- dIsa. 10:3; Luc. 19:44
- aRom. 13:1
- aRom. 13:4
- bRom. 13:3
- a1Ped. 3:17
- b1Ped. 2:12
- aJuan 8:32; Sant. 1:25
- bRom. 6:22; 1Cor. 7:22
- aRom. 12:10; 13:7
- b1Ped. 1:22
- cPrv. 24:21; Mat. 22:21; 1Ped. 2:13
- aEf. 6:5
- bSant. 3:17
- aRom. 13:5; 1Ped. 3:14, 17
- a1Ped. 3:17
- aHech. 14:22; 1Ped. 3:9
- b1Ped. 3:18; 4:1, 13
- cMat. 11:29; 16:24
- aIsa. 53:9; 2Cor. 5:21
- aIsa. 53:7; Heb. 12:3; 1Ped. 3:9
- aIsa. 53:4, 11; 1Cor. 15:3; Heb. 9:28
- bHech. 5:30
- cRom. 6:2, 13
- dIsa. 53:5
- eHeb. 12:13; Sant. 5:16
- aIsa. 53:6
- bJuan 10:11; 1Ped. 5:4
Copyright 2005 por The Lockman Foundation