Éxodo 1:8–2:10
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no había conocido a Joséa,
y dijo a su pueblo: «Miren, el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y más fuerte que nosotrosa.
»Procedamos, pues, astutamente con él, no sea que se multipliquea y en caso de guerra1, se una también con los que nos odian y pelee contra nosotros y se vaya2 del país»
Así que pusieron sobre ellos capataces1 para oprimirlosa con duros trabajos2b; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenajec, Pitón y Ramsésd.
Pero cuanto más los oprimían, más se multiplicabana y más se extendían1, de manera que los egipcios llegaron a temer a los israelitas.
Los egipcios, pues, obligaron a los israelitas a trabajar duramentea,
y les amargaron la vida con dura servidumbrea en hacer barro1 y ladrillos y en toda clase de trabajo del campo. Todos sus trabajos se los imponían2 con rigor.
Entonces el rey de Egipto habló a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y la otra Puá,
y les dijo: «Cuando estén asistiendo a las hebreas a dar a luz, y las vean sobre el lecho del parto1, si es un hijo, le darán muertea, pero si es una hija, entonces vivirá»
Pero las parteras temían1 a Diosa, y no hicieron como el rey de Egipto les había mandado2b, sino que dejaron con vida a los niños.
El rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo: «¿Por qué han hecho esto, y han dejado con vida a los niños?»
Las parteras respondieron a Faraón: «Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias, pues son robustas y dan a luz antes que la partera llegue a ellas»
Dios favorecióa a las parteras; y el pueblo se multiplicób y llegó a ser muy poderoso1.
Y por haber las parteras temido1 a Diosa, Él prosperó sus2 familias3b.
Entonces Faraón ordenó a todo su pueblo: «Todo hijo que nazca1a lo echarán al Nilob, pero a toda hija la dejarán con vida»
Nacimiento de Moisés
Un hombre de la casa de Levía fue y tomó por mujer a una hija de Leví.
Y la mujer concibió y dio a luz un hijo. Viendo que era hermoso1, lo escondió por tres mesesa.
Pero no pudiendo ocultarlo por más tiempo, tomó una cestilla de juncos1a y la cubrió con asfalto y brea. Entonces puso al niño en ella, y la colocó entre los juncos a la orilla del Nilob.
La1 hermanaa del niño se puso a lo lejos para ver qué le sucedería2.
Cuando la hija de Faraón bajó a bañarse al Niloa, mientras sus doncellas se paseaban por la ribera del río, vio la cestilla entre los juncos y mandó a una criada suya para que la trajera.
Moisés en casa de Faraón
Al abrirla, vio1 al niño, y oyó que el niño lloraba. Le tuvo compasión, y dijo: «Este es uno de los niños de los Hebreos».
Entonces la1 hermana del niño dijo a la hija de Faraón: «¿Quiere que vaya y llame a una nodriza de las hebreas para que críe al niño?»
«Sí, ve», respondió la hija de Faraón. La muchacha fue y llamó a la madre del niño.
Y la hija de Faraón le dijo: «Llévate a este niño y críamelo, y yo te daré tu salario». La mujer tomó al niño y lo crió.
Cuando el niño creció, ella lo llevó a la hija de Faraón, y vino a ser hijo suyoa; y le puso por nombre Moisés1, diciendo: «Pues lo he sacado de las aguas»
Footnotes
- 1 y suceda que cuando sobrevenga guerra.
- 2 suba.
- 1O sobrestantes de obras.
- 2 con sus cargas.
- 1 abrían brecha.
- 1 mezcla.
- 2 que trabajaban por medio de ellos.
- 1 sobre las piedras.
- 1O reverenciaban.
- 2 hablado.
- 1O numeroso.
- 1O reverenciado.
- 2 les hizo.
- 3 casas.
- 1Algunas versiones antiguas agregan: a los hebreos.
- 1 lo vio que era bueno.
- 1 cañas de papiro.
- 1 su.
- 2 le harían.
- 1 lo vio.
- 1 su.
- 1 Mosheh, de mashah: sacar.
Cross references
- aHech. 7:18, 19
- aSal. 105:24, 25
- aHech. 7:19
- aGn. 15:13; Ex. 3:7; 5:6
- bEx. 1:14; 2:11; 5:4–9; 6:6, 7
- c1 Rey. 9:19; 2 Crón. 8:4
- dGn. 47:11
- aEx. 1:7
- aGn. 15:13; Dt. 4:20
- aEx. 2:23; 6:9; Núm. 20:15; Hech. 7:19
- aHech. 7:19
- aEx. 1:21; Prv. 16:6
- bHech. 4:18–20; 5:29
- aPrv. 11:18; Ecl. 8:12; Heb. 6:10
- bEx. 1:12; Isa. 3:10
- aEx. 1:17
- b1 Sam. 2:35; 2 Sam. 7:11, 27; 1 Rey. 2:24; 11:38
- aHech. 7:19
- bGn. 41:1
- aEx. 6:16, 18, 20
- aHech. 7:20; Heb. 11:23
- aIsa. 18:2
- bIsa. 19:6
- aEx. 15:20; Núm. 26:59
- aEx. 7:15; 8:20
- aHech. 7:21
Copyright 2005 por The Lockman Foundation